Pregunta.- Buenas tardes, sr. Vidal-Folch!! Ve algún tipo de salida a esta crisis social, política, económica… Saludos y feliz navidad. Pd- Ya sé que pedir estas fiestas.
Respuesta.- hola, Rosa. La salida que le veo al problema en el que estamos metidos es la de los lemmings, creo que así se llaman aquellos roedores del Ártico que cuando se ven sometidos a una presión insoportable se echan a correr desbocados hacia el acantilado, y cuando llegan al borde… En fin
P.- ¿Es importante que un dietario sea veraz? ¿O al menos verosímil?
R.- Fernando, toda literatura es ficción. El lenguaje no se adapta a la realidad como un guante a la mano, es una mera aproximación. Y es posible que el género literario donde haya más ficción sea en las autobiografías y dietarios. ¡Aunque el mío es la excepción que confirma la regla! Abrazos.
P.- ¿No le ha dado apuro desnudar su día a día o sus pensamientos sin el filtro de la ficción?
R.- No, estimada Alicia, porque yo pienso en los muertos como si estuvieran vivos, y en los vivos como si estuvieran muertos. Así el mundo parece diferente, y no hay problemas con el pudor.
P.- Usted que abandonó el bastón de Borges… ¿qué le parecería que le regalasen la boina de Pla?
R.- Ja ja Tirant, No me la pondría jamás porque Pla era más bien sucio… Pero le he leído mucho estos dos años y hasta se me han pegado algunos de sus adjetivos. Un escritor fabuloso, y un personaje extraordinario. Precisamente la lección que se saca de sus dietarios es que, al margen de la literatura, o además de ella, lo fundamental en este tipo de libros es la creación de un personaje, el del narrador, claro.
P.- Buenas tardes Ignacio, estoy disfrutando con su libro, que fuí a comprar seguido de leer el articulo de E.Vila-Matas. Ameno, observaciones agudas, descubrimientos de personajes y paseos atractivisimos, que los tendré en cuenta en la próxima visita a Barcelona, por ejemplo Muchas gracias
R.- Me alegro, María Luisa. Enrique es un escritor admirable, por muchos motivos.
P.- Disculpe, pero siempre he creído que usted tiene un aspecto, no sé, taciturno. ¿Puede explicar por qué un título tan optimista?
R.- Conchita, el título es falsamente optimista, es irónico. Aunque más “taciturno” que yo es Marcos Ordóñez, que por cierto hoy publica en su estupendo blog “Bulevares periféricos” un generoso comentario sobre este libro. Él podría recitar con más autoridad que yo el famoso poema de Nerval…
P.- Relee usted sus libros? Qué opinión tiene hoy de su obra”El arte no paga”?
R.- Conchita, no los releo nunca, por terror. Pero casualmente el otro día regalé “El arte no paga”, mi primer libro, y antes de regalarlo le eché una mirada a ver si resistía o si valía más quemarlo. Encontré que si ahora lo reeditase lo mejoraría, pero era gracioso, nervioso, divertido, como una Vespino…
P.- ¿Cuáles son sus dietarios preferidos?
R.- Hola, Cristina. Mi dietario preferido es el de Renard. Que tuve la suerte de traducir, en colaboración con Josep Massot. Es una obra magistral. Renard es implacable consigo mismo, y eso le da a sus opiniones sobre los demás cierta autoridad.
P.- ¿Cree que un escritor/periodista debe posicionarse políticamente? Por un lado ser objetivo es importante, pero, a veces es necesario alzar la voz.
R.- Estimado Guillermo: prestar atención a la política no es un deber. Hay grandes escritores que no la tocaron ni con pinzas, y otros que se metieron de hoz y coz en política. Recuerde a Joyce, durante la guerra, cuando le venían a hablar de las batallas donde morían miles de soldados, y él, impaciente, decía: “Sí, sí, ya… pero ¿por qué no nos metemos en el Ulises”. Yo creo que hay situaciones en que parece feo no alzar la voz, como usted dice. Yo opino cuando me lo piden, y soy celoso de esa libertad.
P.- ¿Por qué se animó a tomar estas notas? ¿Sigue haciendolo? ¿Escribe alguna todos los días? Muchas gracias y suerte
R.- Adolfo, empecé hace muchos años por tener un interlocutor, reflexionar sobre lo que me había pasado o había visto durante el día… Lo recomiendo a todo el mundo: te saca de ti mismo, te ves desde fuera, aprendes cuáles son tus debilidades… Lo fundamental, a mi entender, es superar la primera etapa “confesional” en la que uno apunta sus decepciones y enfados. Yo escribo casi cada día en el dietario, pero ya no para publicar más libros a partir de él.
P.- ¿El título es una premonición sobre el incierto e irregular próximo futuro que nos aguarda?
R.- Walker, el título alude a la tradición de la literatura española, especialmente barroca, y a la ironía de que “lo que cuenta”, o sea la literatura, es mera ilusión.
P.- ¿Por quñe nos interesa tanto leer la vida del prójimo? ¿No pecamos de demasiado cotillas? Gracias por todo
R.- Hola, Genoveva. Tienes razón, pero también podríamos decir lo contrario, o sea que la vida del prójimo es fascinante. Yo por ejemplo leo muchas biografías, carnets, cahiers, etc. Hacen mucha compañía.
P.- ¿Quienes le rodean ponen trabas a lo que cuenta en los dietarios?
R.- No, Juan, no ponen trabas. Pero yo mismo procuro no ofender a nadie, cambiando algún nombre, o bien, al contrario, ofender a conciencia, como es el caso en algunas entradas de “Lo que cuenta es la ilusión”.
P.- Buenas tardes, ¿Qué opina como catalán de los cambios educativos que popone Wert? Muchas gracias
R.- Germán, no he seguido el tema, pero puedo decirle que Wert me cae muy simpático, aunque sólo sea por lo rabiosos que ha puesto a ciertos patriotas de estar por casa.
P.- ¿Hará otro canon de los cómics? ¿Sigue atento a las novedades?
R.- Hola, Marian. Ese libro, lo escribí a medias con Ramón de España; a veces le digo “la mitad del libro estaba muy bien”. Y él me responde: “Estoy de acuerdo contigo, la mitad estaba muy bien.” Creo que el libro está agotado, y yo he perdido interés en ese medio de comunicación o arte popular o como se le quiera llamar, que me hizo soñar felizmente durante muchos años… .
P.- ¿Refugiarse en los libros es peligroso o no queda otra ante la que se nos viene encima? Gracias
R.- hola, Marta. Yo no veo los libros como refugios sino como puertas de salida, puertas escondidas o dimensiones cuánticas a las que podemos trasladarnos a voluntad, como los peregrinos de “Battleship Galactica” cuando daban “el salto”… .
P.- ¿Cuantos volúmenes pretende publicar de sus notas? Le seguiremos. Muchas gracias
R.- Julian, este libro es también un autoretrato y un retrato de mi ciudad, de mi sociedad. En principio ya no haré más, sería redundante.
P.- ¿Hay algún motivo para el optimismo cuando estamos rodeados de tristeza y malas noticias?
R.- Benson, si vas por la calle y miras a la gente… cada uno es un motivo para la esperanza. ¡Otra cosa es su fastidiosa tendencia a defraudarla!
P.- Ya que estamos en épocas de listas, le agradecería que se pronunciara sobre sus lecturas favoritas de 2012. Por cierto, era un gusto verlo en televisión. Saludos.
R.- Vladimir, en el 2012 he leído la biografía de Beckett, dos de Rimbaud, un libro de relatos (antiguo) de Sergi Pàmies, una novela de Pombo (la que ganó el Nadal, “El temblor del héroe”), la novela de Cercas “Las leyes de la frontera”… Mucha poesía también… Me alegro que le gustase el programa de la tele.
P.- Si un dietario es ficción, ¿alguien como yo con vida insulta podría escribir uno? Alegra saberlo
R.- Matías, no hay vida más insulsa, y hasta diría grotesca, que la de un escritor. ¡Ahora bien, si la suya es “insulta”, a lo mejor resulta apasionante!
P.- ¿Qué nos recomienda de su Barcelona en su dietario? Gracias por esta charla
R.- Blanca, de Barcelona recomendaría encarecidamente el aeropuerto de El Prat. Puerta de “Salidas internacionales”. Es broma, claro. Es una ciudad agradable, con buen clima, algunas librerías, conexión a internet en todas partes, libertad para casi todo, y no te matan por las esquinas como en buena parte del mundo.
P.- ¿Diferencia a los columnistas como usted de los tertulianos de televisión? ¿Le veremos? Gracias
R.- Estimado Mauricio, me costaría ir a una tertulia, siempre está Pilar Rahola insultando a alguien. ¡Paso!
P.- ¿ Es usted un “mestretites”? Sigo su obra desde mi más tierna infancia.
R.- hola, Porky; mestretites no sé qué quiere decir en este contexto, “¿puñetero?” Me alegro de que siga mi obra desde pequeño, pero también me preocupa. Espero no hacerle daño. Los libros son peligrosos.
P.- Hola, buenas tardes. Qué opinión le merecen los diarios de Andrés Trapiello. Gracias.
R.- Hola, Ricardo. Los diarios de Trapiello me encantan, los sigo, cada año dedico un día entero a un nuevo volumen, y a él le considero un escritor estupendo. Tienen, además, lo que decía antes a propósito de Pla: la creación de un personaje que te gustará más o menos pero sabes que está ahí y que en cuanto abras un libro suyo empezará a hacerte compañía…
P.- Confiese, por dios, a quienes aún no hemos leído los dietarios: ¿de quién habla mal sin ocultar su nombre? ¿Alguien se le ha quejado? Gracias
R.- Estimada Aurora, ¿recuerda al gallo Claudio? ¿Aquel personaje de los dibujos animados que cuando se aburría decía, entre bostezos: “Vamos a pegar a ese perro tonto”?
P.- Entonces, ¿cómo ha contruido usted su rol de narrador?
R.- Estimada Alicia, lo he construido con una copa llena de ginebra y una mirada de reojo a la botella de Martini. Usted probablemente sepa que los libros suelen ser mejores que los autores, aunque sólo sea porque al escribir tienes tiempo, o te concedes tiempo, para pensar lo que vas a decir, en vez de decirlo a bote pronto, como sucede en la vida real y cotidiana.
P.- ¿Cómo ha hecho la selección de las notas que publica? ¿Había un criterio definido? Muchas gracias señor Vidal Folch
R.- Estimada María: la selección responde a varios criterios, pero todos respondían a la pregunta “¿esto le interesaría a un lector desconocido, o no le interesaría?” Si la respuesta era “no le interesaría”, lo suprimía. Otro criterio que he seguido es pensar: “¿A mi madre le molestará leer esto?” Si le podía molestar, lo suprimía. Otro criterio era de carácter literario, la musicalidad o el ingenio de algún apunte. Etc.
P.- ¿Por qué a los poco lectores les asusta todo lo que no sea novela? Gracias
R.- Hola, Miguel. Yo imagino que la novela desaparecerá pronto, como desaparecieron en su momento los poemas épicos o los largos romances.
P.- ¿Cómo convence uno a su editor de que su vida es tan interesante que debe publicarse? No sé si me convence. 🙂
R.- Óscar, con malas artes, por supuesto. ¡Lo que el pobre no sabe es que el próximo libro que le propondré será un poemario sobre las calles de Bakú! O quizá una colección de aforismos…
P.- Buenas tardes. ¿El dietario no es un género pasado de moda? Saludos
R.- Buenas tardes. ¿El dietario no es un género pasado de moda? Saludos
P.- Llego tarde? Es mi especialidad, querido Profesor :-), ¿volverá a dar clases de escritura, novela ocuento?
R.- Hola, Angela. En esa escuela creo que hay ahora muy buenos profesores. Para mí fue una experiencia fabulosa, aprendí mucho, y no lo digo para quedar bien.
P.- Querido amigo: Te felicito. Triunfar sin careta es triunfar doblemente. ¡Enhorabuena!
R.- Greg, un triunfo de mi vida es nuestra amistad. Abrazos-
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