Pregunta.- ¿Sabría usted indicar más o menos qué porcentaje de los ingresos de una parroquia vienen del pago de las llamadas “voluntades”?
Respuesta.- Primero y antes que nada: buenos días. Esta es, la pregunta de Elsa, la primera que me viene esta mañana del lunes 28 de julio. Agradezco la invitación de Carmen, directora de ésta página tan estupenda y de quien le ayuda Maite. Dicho esto, paso a contestar a las preguntas. Verás Elsa, entiendo que con esa palabra “voluntades” te refieres a aquellos servicios que ofrece una parroquia y que el párroco te dice que le puedes dar por ese sevicio “la voluntad”. Al estar en la página de “Bodas” entiendo que te refieres a lo que se pueda percibir por la realización de una boda. Bien. El porcentaje es muy bajo. En muchas parroquias, desgraciadamente, es muy poco. Y en las iglesias más históricas o munumentales es mayor el porcentaje, pero los gastos de mantenimiento del templo soy también mayores. Lo que sí te puedo asegurar, Elsa, es que las iglesias no viven de “la voluntad” que perciben de los contrayentes. Además los novios que se casan en su propia parroquia, no tienen, desde luego, obligación de dar nada. Gracias Elsa por tu pregunta. Espero haberte respondido.
P.- Buenos días padre ¿Usted en su parroquia tiene fotógrafo propio? En el supuesto de que sí, si mi pareja y yo quisieramos casarnos en su parroquia y llevar nuestro propio profesional, ¿que facilidades nos daría? ¿tendríamos que pagar un plus por llevar a un fotógrafo externo? Muchas gracias
R.- Hola Alex. En la que yo trabajo se ofrecen tres servicios fotográficos para que los novios puedan elegir uno (vaya por delante que nosotros no percibimos ningún porcentaje por el trabajo profesional de estos fotógrafos). ¿por qué damos tres posibilidades o a lo mejor en otras parroquias más o en otras menos? Pues al principio eso no era así. Si no que tal como tu dices Alex, cada uno podía llevar sus fotógrafos. Pero resultaba que el presbiterio -que es donde están los novios y el sacerdote junto al altar y los padrinos- se convertía en ocasiones en una especie de estuio fotográfico con tres o cuarto personas deambulando entre el cura, los novios, etc. Muchas veces esas personas tampoco saben actuar correctamente e incluso a los propios novios (por supuesto también al celebrante) les molestaba y le fastidiaba que en el día de su boda hubiera alguien que con toda su buena voluntad “les estuviera molestando”; también sucedia lo mismo al sacerdote. Me preguntas Álex “¿qué facilidades me darías?” pues la verdad yo te rogaría que eligieras uno de esos tres como se les explicamos a los novios y ellos finalmente aceptan previamente. “¿tendríamos que pagar un plus por llevar un fotografo externo?” me añades. No, porque no es una cuestión de dinero ni de “exlusivas” sino de algo familiar y de querer tener un recuerdo imborrable del día más bonito de tu vida. Además en Madrid, hay un documento emitido por el arzobispado de Madrid llamado “fotografias y filmaciones en las celebraciones litúrgicas” de mayo de 2003 y rataificado por el Sr. Cardenal don Antonio María Rouco en el que te viene brevemente, en unas 11 páginas, los pormenores a seguir. Bueno, Gracias Álex. Espero te haya contestado. Quizá un poco largo. Un abrazo
P.- ¿Podría explicar en términos generales cómo funciona el sistema de listas de espera de las iglesias? En mi caso queremos casarnos en una iglesia muy solicitada de Bilbao, y nos han dicho que el tiempo de espera ronda los dos años, pero no sé si al pertenecer a esa parroquia tengo algún tipo de preferencia…
R.- Sí. Tienes preferencia. Antes de abrir las inscripciones de los de fuera, normalmente hay un periodo para que se apunten los propios feligreses. Y es normal que sea así. Pero si se ha cerrrado ese periodo para apuntarse con preferencia a los propios de la parroquia, si eso no se hizo así, María, pues, tendrás lamentablemente que hacer “la cola”, mal que me pese. Lo siento si es que es así.
P.- ¿No resulta un tanto irónico (por no decir algo peor) que una suma fijada de antemano por una determinada parroquia, y de obligado pago si no se pertenece a la misma, se llame “voluntad”?
R.- A ver, Clara. Sí, todo lo que se le cambia el nombre con mala voluntad no es “irónico” sino como tu muy bien dices “algo peor”. No obstante, aunque te parezca algo extraño, te digo que es un favor que “la voluntad” el párroco la fije en alguna cantidad concreta. Esto empezó así: “por vuestra boda podéis darme lo que queráis”. Muchos novios le “rogaban” al párroco que, por favor dígame usted “cuánto es lo normal”. Aunque te negaras, finalmente se lo tenías que decir. Y eso, Clara, la verdad es que es un favor porque sino no se sabría muy bien –los novios- qué hacer. Si me gustaría añadir que lo que se da normalmente es muy inferior a lo que te suele costar el menú de dos o tres invitados en la celebración que, lógicamente y ojala invitéis al sacerdote, viene después de la ceremonia. A parte de lo que es el llamado banquete, hace no mucho me enteré de lo que cuesta un vestido de novia. Unos zapatos… y me parece que “la voluntad” que se da a la iglesia… se agradece de verdad. Pero ya contestaba al principio que puedo asegurarte que los dineros de las “voluntades” ayudan un poquito a la parroquia en el total de gastos generales en el mantenimiento de las mismas. Muchas gracias, Clara por tu pregunta que agradezco muy sinceramente pues espero que hayas dado pie a aclarar las cosas.
P.- ¿No es una injusticia que la gente “bien”, que es la que suele vivir cerca de las iglesias más demandadas, se libre de pagar la “voluntad”, mientras que a los que vivimos en barrios más humildes y en muchos casos tenemos menos posibilidades económicas, nos hagan pagar esta cuota?
R.- Hola David. Pues la verdad es que sí. Pero por un lado creo que la “gente bien” suele vivir en zonas alejadas de las iglesias del centro de las ciudades, de donde suelen estar las catedrales y las iglesia más antigua y de abolengo. Si quieren ir a esas tendrán que solicitarlo igual que todo el mundo y ojala que si son gente pudiente “su voluntad” sea mayor que la que, como tu me dices, David, a lo mejor tenéis menos recursos económicos y, por tanto, yo seré el primero que te pediré que “tu voluntad” sea muy de verdad lo que puedas. Nunca, David, nunca alguien va a dejar de tener una boda “como Dios manda” por la cuestión que estamos hablando. Te lo aseguro. Es más nuestra lucha es que los que más puedan ayuden y colaboren más con las parroquias no solo por los gastos de las bodas, sino por todo lo que una parroquia gasta “voluntariamente” en ayudar a los necesitados, a los asilos de ancianos, a las madres, a los que tienen SIDA, etc. Gracias David pro darme ocasión de decir esto. Un abrazo.
P.- ¿Existe algún criterio a la hora de acceder a casar a una pareja? Es decir, ¿no se plantean los sacerdotes que muchas parejas que se casan por la iglesia lo hacen por una cuestión de estética (las fotos quedan más bonitas) y tradición más que por fe?
R.- Gracias Álvaro. Cada vez menos eso que tu planteas, quiero decir, lo de casarse “porque es más bonito”. Precisamente, para que veas cómo la Iglesia se adelanta a veces a estas cuestiones, ya planteó hace muchos años la obligatoriedad de hacer los llamados “cursos prematrimoniales” donde la Iglesia intenta que quienes se van a casar a través del sacramento del matrimonio, cosa, por cierto, necesaria para los bautizados, tengan la suficiente formación para lo que van a hacer y sepan, muy bien en qué consiste vivir el matrimonio cristianamente, esto es: amor verdadero entre los esposos, quererse por encima de cualquier otras personas o trabajos, o sea, quererse para siempre, indisolublemente y estar abierto a la vida con los hijos que Dios quiera fruto de su amor. Ojala como tu dices Álvaro, cada vez fueran más y más –por no decir todos- los que al acercarse a casarse por la Iglesia lo hicieran con esa rectitud y con esa fe que tu demandas. Un abrazo Álvaro
P.- ¿Se ha negado usted a casar alguna vez a alguna pareja? En caso afirmativo, ¿cuál fue el motivo?
R.- Bea, la verdad es que es una pregunta dolorosa en el caso de que me hubiera negado a casar a alguien. Pero, gracias a Dios no me ha pasado nunca. Sí te puedo decir que, precisamente como contestaba antes a Álvaro, el conocimiento en esos cursos prematrimoniales de lo que supone vivir de amor, la entrega y fidelidad entre los esposos que se quieren casar por la Iglesia algunos que venían sin estar enterados o como decía Álvaro, “para hacerse las fotos y porque es más bonito”, pues decidieron no casarse por la Iglesia. Cosa, Bea, que supongo que al igual que a ti a mi también me alegra, porque es el matrimonio algo muy bueno y muy para quererse siempre y no un juego. Gracias Bea por tu pregunta.
P.- Para mi es muy importante casarme por la iglesia aunque mi pareja no es creyente. Él está de acuerdo en casarnos por la iglesia, pero no quiere saber nada de bautismo, comunión etc. ¿Podremos casarnos, o es necesario que él esté bautizado?
R.- Ángela, buenos días, antes que nada me alegra que para ti, como me dices sea “muy importante” casarte por la Iglesia, porque objetivamente el matrimonio es muy importante y, qué duda cabe, que al margen que otras formas de casarse también pueda reflejar esa importancia, nadie discute que el hacerlo por la Iglesia está revestido, para nosotros los bautizados, de todo un sacramento y, para quienes, como es el caso de tu muy querido novio, no crean seguro que también capta por la ceremonia y demás, todo el carácter sagrado e importante de la ceremonia. Dicho esto te diré Ángela y ciñéndome ahora a tu pregunta, te diré que cuando me dices que tu pareja “no es creyente”, puede entenderse bajo dos aspectos: que sea no creyente pero esté bautizado, en cuyo caso se puede casar como tal cosa y no hace falta que se bautice y, desde luego, no puede –también porque, como me dices, tampoco quiere- podrá comulgar en la boda. Pero puede acudir sin más a la ceremonia. Cosa buena, si me permites y le trasmites de mi parte a tu pareja de mi parte, que me encantaría que hiciera el curso prematrimonial porque de este modo puede “oir” cosas que, sin comprometerle le vendrá muy bien para que luego, ya casados, pueda entender mejor tu vida ya en el matrimonio, tus creencias, tus ilusiones y por tanto podréis quereros más y mejor. Si, por otra parte cuando me dices que “no es creyente” significa que además no está bautizado. Sólo tiene que hablar con el Párroco para que el le diga qué tiene que hacer pero en la línea de solicitar un permiso, pero no de “necesidad” de recibir el bautismo o cualquier otro sacramento. Ojala un día tu pareja se de cuenta de lo muy grande que es la religión católica a pesar, en algunas ocasiones que nosotros, los sacerdotes y otros cristianos no le hayamos dado a él buen ejemplo y quizá por nuestra culpa él ahora –confundiendo el mal de las personas concretas con lo que es el catolicismo en general- no quiera recibir esos otros sacramentos o tener la fe católica. Ya que yo soy sacerdote Ángela y es ésta la única pregunta en este sentido que se me ha hecho, te diré que rezaré por tu pareja y también por ti. Con todo afecto hacia los dos os envío junto a mis oraciones mi cariño y mi deseo de un feliz matrimonio.
P.- Mi novio y yo nos casamos en una parroquia a la que no pertenecemos ninguno de los dos ahora mismo, pero a la que sí perteneceremos una vez nos casemos (ya que vamos a vivir en el barrio al que pertenece). En ese caso, ¿debemos pagar algo por celebrar la boda en esa iglesia?
R.- La verdad Laura, que es una pregunta “peliaguda” pues no me la había planteado nunca. A ver. El modo de resolverlo realmente pienso que sería hablando con el párroco de la iglesia en la que os vais a casar y si “hablando se entiende la gente” lleguéis a un acuerdo en el que los tres tu, tu pareja y el párroco, quedéis plenamente satisfechos con la solución. Así en plan jurídico no sé si como de hecho vuestro domicilio actual está situado de hecho todavía en lugar no perteneciente a la ubicación de la parroquia, pues podría no aceptarse como no parroquianos de la futura parroquia. Eso así en plan jurídico ya que es objetivo el domicilio, hoy por hoy, tanto, por lo que veo tuyo como el de tu pareja. Aunque, como justo al minuto siguiente de decir “si quiero” ya estáis viviendo en casa perteneciente a la nueva parroquia, pues buena cosa será que tuvierais una bonita entrada y acogida en la nueva parroquia ya como marido y mujer con las atenciones que solicitáis al nuevo párroco. Ojala sea así. Que seáis muy felices Laura.
P.- ¿Existe la posibilidad de hacer los cursillos prematrimoniales a distancia? A mi novia y a mi nos gustaría casarnos por la iglesia en España, pero ahora mismo vivimos en Alemania, que lo complica todo un poco…
R.- Bueno, Roberto ¡Que bien qwue os caseis en España! después, por lo que veo, de estar viviendo y trabajando en Alemania. Bueno, tu pregunta (salvo que no supiérais nada de alemán, que no creo sea el caso) no ofrece mucha dificultad: podéis hacer el curso prematrimonial en Alemania. Acudís a una iglesia católica alemana, de la ciudad donde os encontreis y asistís ahí al curso. Terminado el cual os da un certificado de haber asistido al mismo juntos -a ti y a tu pareja- si habéis ido al mismo sitio o incluso si ella estuviera en otro lugar de Alemania, pues donde ella lo haya hecho ese curso. De modo que con ese documento al llegar al párroco de la iglesia de España en la que os váis a casar, con presentar que ya habéis hecho el curso queda cumplido este aspecto que, lógicamente os preocupaba. Bueno, Roberto, que tengáis un buen viaje de regreso a España y que Dios quiera que luego os podáis quedar a vivir aquí. Será un gusto teneros entre nosotros. Un abrazo
P.- ¿Es cierto que en algunas iglesias “recomiendan” servicios de floristeria y fotografia? He llegado a oir que en algunos casos no se permite hacer fotos en la iglesia a no ser que las haga el fotógrafo recomendado por la misma iglesia…
R.- Lucia, hola; no, no es que “recomienden” yo creo, por lo menos así es en donde yo trabajo, que “facilitan” direcciones que por cercanía a la misma parroquia te va a resultar hasta más barato. A diferencia de lo que sucede con el fotógrafo aquí no hay tanto problema porque el tema flores se ponen en el altar y luego, tu misma o si se lo permiten el párroco podéis hacer algunas pequeñas observaciones y queda listo para la boda. De verdad te digo Lucia que estas floristerías son más bien una ayuda y a veces también más económicas porque al ser peticiones más frecuentes desde la parroquia tal o cual el de la floristería suele hacer precios más económicos. Pero ya te digo es difícil que aquí se pongan “duros”. De todos modos también en este caso, todo ello es previo a lo que es la boda. Quiero decir que una puede ir eligiendo según los requisitos que le pongan unos u otros. Quizá de igual manera que cuando se va a elegir el restaurante para el banquete posterior a la boda, algunos hayan desechado este salón o aquel otro por distintos motivos: por que era muy caro, porque el espacio era pequeño, porque tenía poca luz, porque solo podía ser por la mañana, porque… Aquí también sucede un poco algo parecido naturalmente con menor exigencia. Otra cosa es la del fotógrafo que, como te digo, o mejor contestaba a una pregunta al principio, yo mismo, como persona que he celebrado distintas bodas en distintas iglesias, no sabes, Lucía, el lio –y repito también para los novios en el altar- que supone el deambular a destiempo y en momentos poco oportunos ya en el presbiterio y en plena ceremonia. Te aseguro que casi sin ninguna duda es lo mejor lo de unos fotógrafos pre-establecidos que, como también contestaba esta misma mañana, mal estaría que se ofreciera solo un fotógrafo, pero aquí, en mi parroquia damos los datos de tres para que se pueda elegir y te aseguro que queda todo el mundo muy contento. Lucia espero haber contestado a tu pregunta y deseo que tu boda sea preciosa de verdad.
Leave A Comment