Pregunta.- Yo quiero que usted me de clases de literatura, a que instituto voy?
Respuesta.- Tendrás que ir a la Escuela de Arte Dramático de Madrid.
P.- Tengo unas ganas enormes de leerle. ¿Por donde empiezo?
R.- Yo empecé por «Juegos de la edad tardía» y me parece que es un buen comienzo también para ti. Mi último libro, sin embargo, recoge textos anteriores a mi primera novela. Espero que te guste.
P.- Sr. Landero ¿qué le llevó a dejar su profesión y ponerse a escribir? ¿Una vocación tardía o recuperada?
R.- Escribí mi primer poema con 14 años, de modo que fue una vocación prematura y de por vida. Desde mi primer verso supe que iba a ser escritor y que no tenía elección.
P.- ¿Escribe pensando en el lector?
R.- Sí y no. No pienso en el lector pero al mismo tiempo yo soy lector. De modo que, cuando el escritor se pone a escribir, no puede mandar al lector a otra habitación. Es decir, el lector también escribe.
P.- ¿tiene alguna manía de escritor?
R.- No, necesito tranquilidad, silencio, y todo el tiempo del mundo por delante. Me gusta rodearme de bolígrafos, rotuladores, lápices, libretitas, soy un poco fetichista en eso.
P.- ¿Cual es su mayor miedo como escritor?
R.- Perder la capacidad de sentir. Eso significa perder la capacidad de asombro, la imaginación y todas las cualidades que uno pueda tener como escritor. Dejar de sentir es la vejez como escritor.
P.- ¿Cuantas vidas caben en una novela? ¿Cuantas novelas en una vida?
R.- Menos que en la guía telefónica. Depende qué tipo de novelas sean. Son como las ciudades: algunas son multitudinarias y hay otras que con una sola vida se puede llenar y rebosar una novela.
P.- ¿Posee algun habito de escritura?
R.- Escribo todos los días sin faltar ni uno, y el día que no escribo no acabo de ser feliz. Lo cual no quiere decir que el día que escriba sea necesariamente feliz.
P.- ¿cual es su libro de cabecera?
R.- Muchos. Diré dos: una buena antología poética y El Quijote.
P.- ¿cuando empezo a escribir?
R.- Antes que escritor fui oyente. Es decir, oía cuentos de niño. De algún modo, así es cómo comencé a ser escritor.
P.- ¿Escribe a diario?
R.- Sí, a diario, incluidos sábados y domingos. No sabría no escribir.
P.- ¿Qué es lo no vivido, lo soñado para usted?¿Qué añora todavía?
R.- Lo no vivido quizá son los deseos irrealizables. Añoro la infancia, añoro no haberme dedicado profesionalmente a la guitarra, no ser un buen ajedrecista, así podría seguir indefinidamente.
P.- ¿Ha escrito poesia?
R.- Empecé escribiendo poesía. Escribí cientos de poemas, pero desgraciadamente ninguno bueno. Me hubiera gustado ser un buen poeta.
P.- Si tuviera que elegir ¿Qué escogería, el cuento o la vida?
R.- El cuento es vida y la vida es cuento. Cuando escribo tengo la sensación de vivir intensamente. De día vivimos y de noche soñamos lo vivido, así la vida y el cuento son caras de la misma moneda. Es un tópico inevitable.
P.- ¿Escribe por… necesidad?
R.- Por necesidad, desde luego. Para mí escribir es como respirar. Es mi mejor modo de felicidad.
P.- que le inspiro, cuando decidio escribir este libro
R.- Este es un libro que se ha ido un poco haciendo a sí mismo, un poco al hilo de lo vivido. No hay nada concreto que me haya inspirado el libro, pero sí podría responder a tu pregunta si en vez de libro dijeras página o capítulo.
P.- ¿Lee a escritores españoles actuales?¿Quienes le gustan?
R.- Claro que sí. Pero se publica tanto que lo que uno lee es una mínima parte. La lista sería un poco interminable. Por ejemplo, el último libro que he leído ha sido «Otoños y otras luces», de Angel González.
P.- ¿Le gusta al cine?¿Le gustaria ver alguno de sus libros convertido en guion?
R.- Mucho. Me gustaría ver algún libro mío en el cine, pero casi prefiero de momento posponer la aventura. A veces, entre la literatura y el cine, hay grandes desencuentros.
P.- ¿Qué musica le gusta?
R.- Flamenco, me gusta Mozart, me gustan los boleros, el jazz, la música caribeña (buena), me gusta silbar…
P.- Aparte de la economica ¿que recompensa encuentra escribiendo?
R.- Escribir es un pasión que se basta a sí misma, escribir una buena frase, un buen folio, un buen libro, es un placer que no tiene precio.
P.- ¿Cuál diría que es la mayor dificultad de alguien que quiere publicar, teniendo talento?.
R.- Que su literatura no conecte con los gustos al uso, y que ningún editor se atreva a arriesgar. Pero si tiene talento y persiste en el intento, encontrará algún tipo de recompensa.
P.- ¿Tiene algun secreto inconfesable?
R.- Sí, pero es inconfesable.
P.- ¿Qué consejo daría a un escritor que empieza?
R.- Que cuide la salud, porque el camino es largo. Que no escuche a las sirenas del éxito y del dinero. Que sea incorruptible en su vocación. Todo eso, y que escriba mucho.
P.- ¿Que opina de aquella idea de Garcia Marquez de destruir las actuales reglas del lenguaje?
R.- Yo creo que el español tiene unas reglas muy sencillas. No creo que el lenguaje escrito tenga que ser exactamente igual que el hablado. En las diferencias, está nuestro pasado colectivo.
P.- ¿Sobrevivirá la novela al siglo 21?
R.- Si no la asesinan, sí. Y si la asesinan, siempre habrá una novela para contar el asesinato.
P.- escribir virtuasamente y leer, leer siempre…¿qué más hace falta para ser escritor?
R.- Paciencia, paciencia, paciencia… Y luego sentir y vivir intensamente el oficio.
P.- ¿Es la escritura un exorcismo?
R.- Es verdad que a veces uno no elige los temas, sino al revés. Uno tiene sus demonios, como sus obsesiones, y escribirlas de algún modo es exorcizarlas.
P.- Luis, el jueves se cierra el ciclo Con otra mirada (Angel Gonzalez). Si te pasas será, como siempre, un placer. ¿Con qué mirada querrías que leyéramos tu obra?
R.- Toda mirada debe singularizar el objeto que mira, como le ocurre al amante con la amada, así es como me gustaría que me leyeran a mí, con mirada apasionada y excluyente.
P.- Qué le hace seguir escribiendo?En el ciclo de narrativa del Círculo de Bellas Artes hemos comprobado que todos los narradores a su edad peinan canas. ¿Porqué usted no tiene ni una?Son los juegos de la edad tardía los que le mantienen jóven?¿Es que un mágico aprendiz le tiñe el pelo?¿ o es que a base de cuento no acaba usted de envejercer?
R.- Gracias por el halago. ¿Qué más puedo decir? Intentaremos envejecer lo más despacio que podamos.
P.- Este libro lo ha publicado pensando en las ventas de la Feria del Libro de Madrid?
R.- No se me había ocurrido pensarlo, para el próximo lo tendré en cuenta.
P.- ¿Debe ser el escritor un ser comprometido?
R.- Por supuesto que sí, pero no debe poner su arte al servicio de ninguna causa. La escritura es un territorio de libertad, y mantenerlo es la mejor contribución que un escritor puede hacer a la sociedad.
P.- ¿Hay escritura basura?
R.- Naturalmente que sí. ¿Alguien lo duda?
P.- ¿Cree usted como Arrabal que la mejor novela escrita yace en algún vertedero?
R.- No, no lo creo. No creo en manuscritos maravillosos escondidos en un cajón, pero ojalá los hubiera y algún día salieran a la luz. Otra cosa es que haya grandes novelas, publicadas y no atendidas debidamente por los lectores.
P.- ¿Cual es el tema o los temas centrales de la literatura para usted?
R.- El viaje, la muerte, el amor, el deseo, el poder… se podrían enumerar diez o doce temas que contendrían más o menos todo lo que se ha escrito. Pero serían generalidades, y el literatura es el arte de lo singular.
P.- ¿.D…ó…n…d…e ….e…s…t…á…n ….l…a…s ….a…l…m…a…s, …d…ó…n…d…e ….l…o…s ….c…o…r…a…z…o…n…e…e…s?
R.- Pues en el fondo del mar, y en cada página que uno escribe, en cada paisaje que uno mira… Sin alma y sin corazón, no hay vida, ya lo dice el bolero.
P.- Contínuamente se reiventa algo que ya existe, ¿qué es lo que usted trata de reinventar en sus novelas?
R.- El germen de las historias que uno cuenta suele estar en algún lugar de la memoria. Lo que uno reinventa es, más que lo vivido, lo que la vida nos insinuó, lo que pudimos vivir y se frustró al final.
P.- ¿Ha escrito cuentos?¿Donde esta mas a gusto en distancias cortas o en novelas?
R.- Cuentos he escrito muy pocos, de momento me siento más a gusto en la novela pero me gustaría intentar algún día la narración corta. De todos modos, en mi último libro aparecen esas distancias cortas.
P.- ¿Es mas dificil escribir un buen cuento que una novela?
R.- No se mide en términos de dificultad, pero hay un error bastante generalizado acerca de que el cuento es más fácil que la novela. Cada uno tiene su tono, su ritmo y a menudo la tarea del escritor es encontrarlos.
P.- Porqué considera que la palabra tiene tanta fuerza. De donde cree que proviene?
R.- Fuerza, desde luego, tiene mucha. Nada más hay que ver cómo se pueden inventar patrias de papel. Su fuerza viene de que por un lado reflejan la realidad y, por otro, esa otra realidad que bulle dentro de nosotros. Después de la música, es la mejor arma expresiva que existe. No somos nada sin las palabras.
P.- usted cuida mucho el adjetivo ¿pero la abundancia de adjetivos no enlentece demasiado la narración?
R.- Bueno, vamos a ver: hay escritores que no usan adjetivos y tienen un lenguaje recargado, y otros barrocos que son ligeros… El adjetivo tiene que ser o parecer necesario. Yo, desde luego, desconfío mucho del adjetivo y, a la vez, no puedo vivir sin él. A veces lo que recarga y retarda no es tanto el adjetivo como la propia sintaxis.
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