Pregunta.- ¿para cuando una novela costumbrista canaria? ¿piensa que el canario actual conserva cosas propias de otras generaciones o se esta globalizando?
Respuesta.- Hay algunas muy buenas, y no tan antiguas. Una de Alfonso García-Ramos, Guad, es la crónica de la lucha del hombre en busca del agua en una tierra donde ese es un problema mayor. Y sí, el canario conserva muchas cosas, pero muchas también se han diluido. Como en topdas partes. La plaga es global y mata todo lo que se le pone por delante.
P.- Como se puede mantener honradez intelectual en los tiempos que corren?
R.- Siempre ha sido difícil. Esa es la dialéctica de la vida: cómo se honrado. Es un ejercicio. Tú no sales a la calle y te pones una pegatina en la chaqueta que dicew “Soy hon rado”. La honradez es un ejercicio cotidiano, porque en nuestra naturaleza están conviviendo, y luchando, el mal y el bien.
P.- Estoy a punto de empezar la lectura de “Especies en extinción” y raudo he pedido “Viaje a las Islas Canarias” ya que tuve el privilegio de viajar de forma continuada y me interesa muchísimo tu visión al respecto como tinerfeño. Ahora la pregunta: ¿Crees que se le trata por parte de los peninsulares (políticos incluidos) como se merece al archipiélago canario? Lo digo porque, los canarios que yo conozco, sí que tratan con mucho cariño a sus hermanos del norte.
R.- Si te digo la verdad, Juan Carlos, en la política española, que tiene tendencia centralista incluso en las periferias., nunca se ha entendido cabalmente la situación de los canarios, ni se le ha sacado partido a esa situación geográfica y estratégica. En realidad, España desperdicia muchos de sus recursos, tangibles o intangibles; Canarias como plataforma de relación con Africa y con América es un factor importantísimo para nuestro desarrollo y también para generar comprensiones mutuas y solidaridades múltiples.
P.- Buenos días, ¿que le parece el taratmiento que da El País a toda la información relacionada con venezuela?. saludos
R.- Venezuela es una información delicadísima; y es muyu difícil acertar. Creo en la honestidad del tratamientoi, y pienso, además, que el periódico siempre hapracticado, con Venezuela y con cada uno de los países, lo que manda el Libro de Esttilo: la obligación delk contraste. Muchas veces, sin embargo, juzgamos lo que se publica, en uno u otro sentido, sin tener en cuenta que también se han publicado textos, informaciones o artículos en sentido contrario.
P.- Hola Juan, ¿tras tantos años de carrera tienes algún remordimiento? ¿Qué cambiarías? Contesta sincero, lo primero que se te ocurra.
R.- Sí, muchos remordimientos. El dehoy: escribí “Todo cambia, la canción de Mercedes Sosa” en mi coilumna de ayer en el suplemento Domingo. Me han llovido las rectificaciones: la canta Mercedes Sosa, pero es de un compositor chileno, Julio Numhauser. Lo rectificaré en mi próxima columna, he pedido perdón a los comunicantes. En mi naturaleza est´ña el arrepentimiento, y nunca me abandona. Me arrepiento de decir cosas que no debí decir, y suelo pedir perdón si sé que he hecho algo que no debí haber hecho. Mi último libro de memorias, Especies en extinción, incluye muchos de esos arrepentimientos.
P.- ¿Qué opinas sobre las personas que escriben sobre la crisis? ¿Son oportunistas?
R.- No, al contrario; la gente tiene derecho a referirse como quiera a aquello que le parece relevante. Y ahora no hay asunto más relevantes. La crisis es el nervio central de la actualidad.
P.- Felicidades por dar tanto y por su extraordinaria capacidad de escucha. ¿Qué debemos hacer los españoles para proteger la riqueza personal, social, y en suma patrimonial de nuestra especie?
R.- Creo que lo principal es engrasar las ideas, leer mucho, respetar muchísimo al otro, huir del chantaje como fórmula para intimidar a los demás, escapar de la envidia, no ejercer el odio y recordar esta frase de Albert Camus: “El sol que reinó sobre mi infancia me privó de todo resentimiento”.
P.- Hola Juan. Tras Egos revueltos y Especies en extinción, que me han gustado los dos, una pregunta simple, desde la distancia de aquél oficio tuyo. ¿Que características debe tener un autor para publicar en Alfaguara? Un saludo.
R.- Desde mi punto de vista, ha de ser sintácticamente articulado, rítmicamente irresistible, temáticamente jugoso. Un mirlo blanco, claro, pero los libros tienen que tener esas características. Ojalá haya muchos libros así en el futuro; tuve la suerte de publicar a autores muy buenos, y me acostumbré a que los libros que puiblicábamos fueran muy buenos.
P.- Hola Juan, ¿no crees que hay bastante de maldad en las políticas conservadoras que se están aplicando, diciendo que España saldrá fortalecida de la crisis? Fortalecida a base de dejar a tantas y tantas personas (los más débiles) por el camino…
R.- Creo que se ha exagerado el calificativo de las medidas por parte del Gobierno. ya se sabe que no han funcionado. Está tardando el Gobierno en adoptar medidas correctoras. Este país tiene un límite para su sacrificio.
P.- Hola Juan. Me sorprende que seas, como dicen los jóvenes, tan digitalero. ¿Cómo ha sido para ti esa integración entre web y papel?
R.- Me parece natural. Mi editora, Beatriz de Moura, escribió el pasado miércoles un artículo muy sugerente al respecto en El Periódico de Catalunya: ya que es imposible parar la ola, varemos la ola. Vanb a coexistir el papel y el digital, y no pasará nada. Los que dicen que se acerca una catástrofe, una extinción, aspiran tan solo a vender más máquinas. Las cosas se equilibrarán y el libro será más feliz, y el periódico también.
P.- ¿A qué género literario le augura usted larga vida?
R.- A la escritura. El mejor género literario es la escritura. La buena escritura.
P.- Juan, cada día hay polémicas sobre Twitter. ¿Tú cómo lo usas? ¿Qué te parece en general?
R.- A mi me gusta twitter, igual que me gustan las nueces, los yogures, la risa y los libros. Todo debe tener su punto medio, en caso contrario la indigestión requiere tratamiento. Retuiteo aquello que me llama la atención; los domingos trato de divulgar lo que me parece más relevante de la opinión que se publica en El País y durante la semana me fijo en noticias sobre los medios, en general. Y a veces tuiteo yo mismo cosas que me parece que debo decir. Procuro no pasarme, y siempre procuro respetar a los otros. Hago apostolado de eso, y procuro cumplir con mis propias convicciones.
P.- Enhorabuena por la Liga que acaba de ganar el Barça. ¿Piensas que este título está algo descafeinado por el vapuleo en la Champions?
R.- No, son competiciones concatenados, y cada una va por su lado. Creo que ha sido un año tan especial, tan difícil; nadie está libre de las enfermedades, de las lesiones, e incluso de los conflictos de vestuario, que han sido sordos pero significativos. Al cabo del año, ganarse un trofeo de regularidad parece un milagro.
P.- ¿crees que los isleños forman algo así como una raza aparte…?
R.- En cierto modo. Hay un texto magnífico de mi maestro Pérez Minik, La condición humana del insular, que gloso en mi libro sobre Canarias. Y en este libro de memorias que también publico recojo algo que me dijo el pintor Pedro González: el mar es el horizonte de los canarios. Si el horizonte es tan abierto, la melaconlía es infinita.
P.- ¿Qué libro te gustaría haber escrito?
R.- Me hubiera gustado escribir muchos de los libros que he leído. Me hubiera gustado escribir el cuento La lengua de las mariposas. Muchos poemas de Vallejo. Versos de Borges. El extranjero. El gran Gatsby. Tantos. Pero ya están escrito. Yo escrito porque hay una necesidad dentro de mi que lo hace inevitable. Me gustaría escribir bien y ser feliz. Esto último es tan difícil, tan difícil, como lo primero.
P.- ¿Cómo tiene usted tiempo de escribir tantos libros? ¿No descansa nunca?
R.- Sí descanso, me importa descansar, dormir. Escribir de prisa, y voy corrigiendo a medida que escribo. En Especies en Extinción cuento que escribo de una manera que se puede relacionar con un invento del padre de Juan José Millás. Él descubrió un bisturí que cortaba y cauterizaba a la vez. Yo hao eso: escribo y corrijo de inmediato, muchísimo, hasta que creo que la página está lista. Como cuando escribía a máquina o a mano. Y no he escrito tantos libros, he escrito y escribir incluye la necesidad de darlos a conocer. Duermo bastante poco, pero cuando no estoy descansado no puedo escribir.
P.- ¿Por qué todos queremos viajar, ser viajeros, y nos melestan visceralmente los otros, los turistas? ¿Por qué el periódico más vendido de España, sigue alimentando esta dicotomía? Gracias por escribir sobre tus, nuestras, islas. Un abrazo
R.- Gracias, Luis. A mi no me molestan los turistas; creo que nuestras islas son mejores por los turistas que vinieron a descubrirlas; eran científicos, artistas, arquitec tos, gente que descubrió en las islas valores que nosotros hemos ido disminuyendo luego. Creo que este sería un buen momento para que se parara el flujo del turismo un rato y se volviera a ver las islas con calma, pausadamente. Las islas vistas con lentitud. Eso he pretendido hacer con mi Viaje a las islas Canarias.
P.- En su libro Los egos revueltos hablaba mucho sobre editores, ¿cuáles podrían ser esos egos revueltos del periodismo? Gracias
R.- Muchos. Los egos revueltos del periodismo lo constituyen aquellos periodistas que se creen la última cocacola del desierto, los que creen que no importa preguntar, que ya saben, y que no importa contrastar, que ya lo saben todo. Los que tienen en tan alta estima su opinión propia que no quieren datos para verificar lo que creen saber con los datos.
P.- En un momento de tanto auge nacionalista, dime, como definirías la relación entre Canarias y España? Son mundos aparte, debería España preocuparse más o menos de Canarias, están alejados, están cerca…
R.- Creo que más arriba ya me referí a eso. ¿Son mundos aparte? Yo creo que ya no hay mundos aparte. Canarias es España; partieron de realidades diferentes: un territorio fragmentado en la orilla de África, un país colonizador en el continente. Los azares y la vida se han juntado para construir la Canarias de hoy, cuya raíz hispana es incontrovertible. Lo demás puede ser visto como la consecuencia de una relación que no ha sido bien alimentada porque los sucesivos gobiernos españoles, los ancestrales y los actuales, no se han dado cuenta de que tratar con islas tan lejanas requiere una sensibilidad de la que básicamente se ha carecido.
P.- ¿Cuál es su opinión acerca de la gestión actual de la Televisión Autonómica de Canarias, y la extracción de petroleo en las islas?
R.- En cuanto a la primera pregunta, no creo tener los datos necesarios para emitir una opinión. En cuanto al petróleo: Tendrían que tener una certeza tan grande quienes promueven esas prospecciones de que están cerca de estar acertados… Poner en riesgo la situación turística de las islas en estas épocas de enorme penuria y de emergente competencia por parte de algunos países que también disponen de una importante potencia atractiva es un riesgo que en estas circunstancias parece innecesario.
P.- Este fin de semana se celebro el Mueca en el Puerto de la Cruz, lo mejor que ha pasado en esta ciudad en lustros. ¿Juan qué te parece el festival?
R.- Fantástico. Me siento muy orgullo que en mi pueblo natal prospere al fin este espectáculo, que es insólito en el mundo y que, además, no tiene nada que ver con lo que suele ser atracción. No es un Carnaval, es algo mucho más profundo, educativo y duradero.
P.- Hola Juan, ¿es una opción para los escritores jóvenes sin demasiadas pretensiones la publicación de sus novelas en servidores como Amazón o Bubok?
R.- Creo que la figura del editor de libros es insustituible. Si eso supone que los autores no tienen editores, me parece una opción pero también un riesgo. Editar no es solo imprimir. Editar es mirar con otro lo que debe llegar al lector.
P.- Mucha gente admira tu firma y tu estilo. ¿Pero tu a quién admiras? ¿Cuáles son las cinco firmas periodísticas que jamás dejarías de leer?
R.- Hay muchos referentes. Gay Talese. Alma Guillermoprieto. Jon Lee Anderson. Pablo Ordaz. Juan José Millás. Juan Villoro. Tantos que sería imposible ser justo diciendo incluso diciendo cien más.
P.- ¿Qué le parece el formato de libros digitales? Tienes algún aparato para leer en ese formato? Si pudieras eligir, preferirías que sus lectores leyeran sus libros en papel?
R.- Tengo un Kindle. Creo que el soporte n o importa nada. Importa la letra, la calidad del libro. Loque siempre importó: la escritura. Que la gente lea, que leamos. Esw bueno para la salud. Y para la vida, por tanto. Yo leía de chico los periódicos que la gente tiraba al suelo, y leía esas páginas rotas durante días. Aprend´ñi a leer con mi madre en el único periódico que durante años hubo en casa. Y ni siquiera era un ejemplar. Era una hoja de un día de 1956. Qué importa dónde leas. Lee.
P.- Juan, me encantan tus entrevistas y tu trabajo. ¿Te escucharemos más por la radio?
R.- Sí, ahora voy a hacer una serie de conversaciones en la Ser. Se titulará El porvenir de los oficios. Viene de la última línea de Especies en Extinción.
P.- Hola Juan, una pequeña editorial (casi personal) quiere publicar mi primera novela en formato digital. Tal y como está el panorama para los jóvenes autores, ¿puede ser una opción válida?
R.- Claro que sí. Qué alegría. Yo recuerdo con mucha alegría la publicación de mi primera novela, Crónica de la nada hecha pedazos, que publicó la Caja de Ahorros de Canarias. Inolvidable. Ahora cada vez que sale un libro siento una emoción parecida. No te la pierdas!
P.- A veces para conocer a una persona lo mejor son las comparaciones… Si fueras un animal, ¿qué animal serías? ¿Y si fueras un objeto? ¿Si solo puedieras describirte con una palabra, cuál sería?
R.- La palabra, Juan. Un objeto, hombre. Un animal, también hombre.
P.- te conozco y te sigo ¿porque vas cada vez menos de tertuliano a tve?
R.- Porque ahora van más personas y lo tienen que espaciar más.
P.- ¿Qué hace el escritor cuándo no escribe? ¿Es lo que metemos en el prototipo de persona normal, o tiene sus rarezas?
R.- Cuando no escribe se levanta, deambula, desayuna, mira, escucha, lee. Todo el mundo hace, cuando no escribe, lo mismo que hace cualquiera cuando no hace lo que tiene como oficio o como costumbre o como pasión.
P.- Dime la verdad, querido Juan: ¿todavía mantienes el entusiasmo de cuando eras un jovencito redactor de un periódico canario? ¿Hay veces que tu trabajo te aburre?
R.- Dime la verdad, querido Juan: ¿todavía mantienes el entusiasmo de cuando eras un jovencito redactor de un periódico canario? ¿Hay veces que tu trabajo te aburre?
P.- ¿Cuales son los escritores españoles contemporáneas a que sigues? ¿Tienes alguna indicación de lectura?
R.- Sigo todo lo que se publica; a veces me detengo más en los libros. Ahora tengo a mi lado el último de Juan Goytisolo, publicado por Galaxia Gutenberg, el de Benet en el que se incluye su retrato de Baroja, el último de Jordi Soler, uno que acaba de publicar Joana Bonet y que me ha impactado muchgo, y aún no colocado en la estantería el último de Julio Llamazares. De resto, siempre vuelvo a Camus. Esta mañana le he regalado a un amigo un librito que siempre regalo: El revés y el derecho. Leelo.
P.- Pregunta complicada: estás en El País desde el principio. Respecto a 1976, ¿qué hacéis mejor y en qué habéis empeorado?
R.- Sí, ahí estoy. 1976: se inauguraba todo. Ahora está todo inaugurado, pero se ha roto casi todo. Es bueno el libro de Muñoz Molina, Todo lo que era sólido. Ahí se dicen muchas de las cosas que se han ido desnutriendo. Tenemos menos entusiasmo. Pero sería muy injusto (y se sería muy injusto) si consideramos que nuestro entusiasmo de entonces es mejor que el muy probable entusiasmo de quienes han seguido luego haciendo el periódico hasta ahora. A mi me gusta el periódico. Lo que no me gusta es esta época.
P.- La literatura y el periodismo convergen en ciertos aspectos. ¿Viven, agonizan o cómo está?
R.- Mi idea es que la literarura no agoniza, agonizamos las personas; nuestros problemas de hoy serán memoria para futuras generaciones, y al fin olvido. De eso está hecha la literatura, y siempre será imprescindible. El periodismo trata la actualidad, pero la actualidad no es nada si no es memoria. El periodismo es esencial en las sociedades, democráticas o no. Tendrán que matarlo a hachazos para que desaparezca, y no hay hacha capaz de acabar con este oficio. Y la literatura está también anclada en el alma. Es el alma, lo que cuenta el alma.
P.- ¿Qué labor es más ingrata el periodismo o editar?
R.- Son tareas muy distintas. Se parecen en un punto: un buen editor es aquel que sabe encargar un libro. Y un buen redactor jefe es aquel que sabe encargar un texto, un reportaje, una entrevista. Cada uno de esos episodios creativos puede ser en un momento determinado también un libro.
P.- Estimado Juan, querría tu opinión sobre Mourinho, Vilanova, Guardiola y Pellegrini. Dame un adjetivo por cada uno…
R.- Mourinho: Antipático Vilanova: Ensimismado Guardiola: Audaz Pellegrini: Sensato
P.- Don Juan, buenas tardes, ¿qué le dice el Ecuador? ¿Qué le sugiere este país, aparte de los migrantes y los desahucios?
R.- Gran país, buenos escritores. Javier Vázcones. Adoum. Belleza. Librerías.
P.- Señor Cruz, buenas tardes. De su etapa como editor que es lo que más añora? Dejaría el periodismo para volver a ser editor? No son compatibles ambos oficios? Saludos.
R.- Son perfectamente compatibles. Yo trabajé para este periódico siendo editor. Fueron muy generosos en los dos sitios: me lo permitieron. Lo que más añoro: el trato con los escritores. Lo más difícil ym lo más gratificante. El contactyo con los libreros. De eso va mi libro. En una pregunta me has llevado al enorme esfuerzo que fue contarlo.
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