Pregunta.- Buenos dias José Luis, Se habla de una joroba en el dinosaurio. ¿Qué hace pensar que se trata de esta estructura y no de otra? Como estudiante de Geología, ¿qué camino debería seguir para ser Paleontólogo de dinosaurios? Un saludo, y ánimo en su trabajo.
Respuesta.- La joroba de Pepito está formada por las espinas, muy largas, de las dos últimas vértebras de la espalda. De esta forma le llamamos joroba porque es una prominencia situada en el dorso del animal, aunque desconocemos su función. Si eres estudiante de geología, te sugiero que estudies mucho todas tus asignaturas de paleontología y, posteriormente, puedes especializarte en el estudio de los dinosaurios.
P.- En varios blogs especializados se duda de que “Pepito” no sea en realidad un Becklespinax. También se interpretan los bultos de la ulna como puntos de inserción muscular. ¿Puede despejar las dudas?
R.- Creemos que Becklespinax es claramente un taxón diferente de Concavenator. Por otra parte, no conozco ningún caso, ni en cocodrilos ni en aves, en los que se pueda comprobar esa cresta, con papilas, que supuestamente serviría de zona de inserción muscular.
P.- ¿Por qué no se han encontrado más individuos como Pepito ?
R.- El yacimiento de Las Hoyas es ciertamente de preservación excepcional. No obstante, nosotros hemos excavado todavía una zona mínima del yacimiento, y de momento, prácticamente no hemos encontrado ninguna duplicación de dinosaurios. Tan solo en los animales que tendrían poblaciones con un elevadísimo número de individuos (por ejemplo cangrejos, peces o determinadas especies de insectos) pueden encontrarse numerosos ejemplares fósiles.
P.- Señor Sanz para hacernos una idea, ¿a que dinosaurio se asemejaría en la pelicula Parque Jurásico? ¿Sería rival para el T-Rex?
R.- No existe en Parque Jurásico ningún dinosaurio estrechamente emparentado con Concavenator, aunque podría parecerse a Dilophosaurus, no el de la película, sino el de verdad. De todas maneras, los dos géneros pertenecen a linajes diferentes dentro de los dinosaurios terópodos. Si Concavenator y los tiranosaurios hubieran sido coetáneos, habrían tenido alguna posibilidad de medir sus fuerzas, pero les separa una distancia temporal de unos 50 millones de años. No obstante, si por arte de la ciencia-ficción pudieran enfrentarse, existiría una gran diferencia en su capacidad defensiva y ofensiva, ya que Concavenator tendría una masa entre unos 300-400 kilos, mientras T-Rex podría alcanzar 5 ó 6.000 kilos.
P.- ¿Cuál fue la función que cumplieron estos animales en nuestro planeta, por qué animales tan grandes?
R.- Se admite normalmente que el tamaño de un animal está condicionado principalmente por dos factores: por un lado, su relación con otros animales, especialmente el binomio depredadores-presas. Cuando los depredadores se hacen más grandes, las presas también, de manera que ocurre un “feedback” que afecta a ambas partes. Por otra parte, en animales herbívoros, su eficiencia para extraer energía de las plantas que comen está directamente relacionada con su tamaño. Esto quiere decir que cuanto mayor fuese un dinosarurio que comiera plantas, podría sacar partido de alimentos de más baja calidad, lo cual podría suponer determinadas ventajas selectivas para esa especie.
P.- Me da la sensación que los museos y espacios sobre dinosaurios en España están un poco “regionalizados”. Me gustaría saber que espacios y proyectos hay realizados o en mente a nivel nacional. ¿No sería interesante la creación de un gran museo de referencia internacional?
R.- Es muy evidente que no hay un museo nacional de dinosaurios, aunque, como sabes, este tipo de instituciones son raras incluso a nivel internacional. De hecho, los referentes más aproximados, como el Dinosaur Provincial Park (Alberta, Canadá) o el Dinosaur National Monument (Utah, Estados Unidos), son en realidad instituciones “regionalizadas”. Que yo sepa, no hay en este momento ningún proyecto para crear un museo nacional de los dinosaurios en España. A mí me parece una idea excelente, pero como tú sabes, y dada la situación del patrimonio fósil en el conjunto del estado español, podría ser complicado.
P.- ¿Dónde encaja este nuevo dinosaurio dentro del cladograma de los terópodos?, ¿tiene su joroba una estructura semejante a la que sustenta la gran vela dorsal de los espinosauridos?
R.- Concavenator es una forma basal del linaje de los carcarodontosaurios. La estructura que sustenta la joroba es, en extensión, muy diferente a la de los espinosáuridos.
P.- Hola. Como conquense estoy muy contento de que la naturaleza nos vuelva a regalar una vez mas un tesoro…Somos unos privilegiados. ¿Cuánto más se investigará en Cuenca, meses, años, decadas? Me gustaría que promovieran alguna visita a las excavaciones a grupos pequeños, creo que sería muy interesante. Gracias
R.- La verdad es que nosotros nos sentimos también conquenses de adopción después de tantos años excavando en esa preciosa Serranía de Cuenca. Nuestra intención, como ha aparecido en los medios de comunicación en los últimos días, es la generación de un gran museo de dinosaurios en Cuenca. Creemos que vamos en el buen camino y que tanto la administración castellano-manchega, como el ministerio de Ciencia e Innovación, están interesados en este museo. Si realmente lo conseguimos, una de las funciones más claras de esta institución será la difusión de los dinosaurios y de los trabajos de campo que se realizan sobre sus restos fósiles.
P.- Buenas tardes, ¿pudo la “joroba” haber jugado un papel semejante al de las jorobas de los camellos, es decir, almacenar agua o grasa?
R.- En paleontología es difícil hacer interpretaciones adecuadas de la evidencia directa, es decir, los fósiles. Pero lo que es mucho más difícil es establecer hipótesis funcionales, que interpreten la utilidad de determinadas estructuras en un organismo vivo determinado. En un animal terrestre, una joroba puede tener funciones muy diversas: como reservorio energético, como recurso de termorregulación, o incluso como estructura de exhibición y comunicación con otros individuos. Cualquiera de estas hipótesis explicativas se podría aplicar a la joroba de Concavenator, pero el problema es que los paleontólogos, al menos de momento, no tenemos las herramientas necesarias para contrastar adecuadamente cada hipótesis, hasta llegar a una que sea más fiable que las otras.
P.- ¿Porqué dedican tantos esfuerzos a estudiar estos vertebrados fósiles cuando tienen tan poca importancia para la geología económica?.¿No sería más rentable estudiar fósiles que se usan más en las dataciones de las series sedimentarias de utilidad en la investigacion petrolífera, por ejemplo?. ¿Porqué los medios de comunicación españoles se hacen tanto eco de un descubrimiento de tan poca aplicabilidad práctica y sin ningún interés económico?
R.- En mi opinión, es evidente que un esfuerzo investigador mayor en los fósiles que puedan tener repercusión económica, siempre es interesante, especialmente en estos tiempos que corren. Pero también creo que no solo de pan vive el hombre, y hay numerosas personas, en todo el mundo, que tienen una curiosidad e inquietud intelectual especiales hacia los dinosaurios, los hombres del registro fósil y otros organismos de nuestro pasado remoto. La paleontología en general es la ciencia que alimenta esta curiosidad e inquietudes del intelecto humano hacia las formas de vida que existieron en este planeta hace cientos de millones de años.
P.- Soy un estudiante de Historia interesado en la paleontología. ¿Hay oportunidades, en España o en el extranjero, para investigar en ese campo?
R.- Querido profesor Nopcsa: me alegra que desde su distancia temporal, de comienzos del siglo XX, se interese de nuevo por los estudios en paleontología. Mi opinión es que, en la actualidad, las oportunidades para estudiar dinosaurios son mucho mejores que en su época. Desde luego, puede hacerlo en España, en su Transilvania natal o en cualquier otro lugar de América, principalmente.
P.- buenas tardes, ¿donde se podra ver esta dinosaurio?
R.- De momento, el esqueleto de Concavenator puede visitarse en el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, en Cuenca. Esperamos que en los próximos años sea una de las “estrellas” de la exposición de dinosaurios de un próximo museo de Paleontología en Cuenca.
P.- Cual es su pelicula favorita de dinosaurios?
R.- Te voy a dar un par de películas, que te aconsejo veas (si es que no las conoces, por supuesto) en el caso de que seas aficionado al género. La primera es “El monstruo de tiempos remotos”, basada en un relato de Ray Bradbury. Al año siguiente (1954) los japoneses hicieron una de las joyas del género, “Japón bajo el terror del monstruo”, que inaugura la saga del famosísimo dragón-dinosaurio Godzilla.
P.- ¿No le parece a usted que el estado actual de la paleontología es lo mismo que intentar leer un Quijote del cual conservamos tan sólo un fragmento de página por cada cien páginas? Cierto es que los descubrimientos se suceden constantemente, pero cierto es también que, o mucho me equivoco, o tan sólo conocemos una mínima parte de los seres vivos que habitaron la Tierra a lo largo de su historia.
R.- Es cierto que el registro fósil representa tan solo una mínima parte del conjunto de restos de los seres vivos que han existido sobre este planeta desde hace miles de millones de años. Pero creo que, en los comienzos del siglo XXI, nuestro conocimiento del registro es suficiente como para trazar, cada vez con hipótesis más fiables, una historia general de la vida. En este contexto, existen determinados linajes de animales o plantas de hace millones de años cuya historia evolutiva puede ser precisada en sus modelos generales. La buena noticia es que los paleontólogos trabajan duro y en las próximas décadas (y no digamos en siglos) la historia de la vida a través del estudio del registro fósil será cada vez mejor conocida.
P.- como podemos saber de que color era la piel de los dinosaurios? los suelen pintar verdes pero ¿no podrían haber sido rojos o rosa chillones por ejemplo?
R.- Cuando nos encontramos con los huesos fósiles de un dinosaurio, establecer una hipótesis de reconstrucción de su esqueleto es absolutamente fiable. Posteriormente, y después de estudios comparativos, podemos hacer una reconstrucción del sistema muscular. Luego, incluso el fósil puede proporcionar impresiones de la piel del animal, de manera que podemos reconstruir de forma fiable la apariencia exterior de un dinosaurio. El último paso, su color, está fuera de esta secuencia racional y científica de reconstrucción. Es decir, nadie sabe de qué color serían los dinosaurios.
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