Pregunta.- ¿Qué lo ha animado a este cambio de idioma? En el habla cotidiana, ¿siente como propia la lengua castellana o la francesa? ¿Qué significa para Usted “la patria es la lengua”?
Respuesta.- En realidad no hay cambio de idioma, puesto que yo he escrito muchos libros en francés y algunos en castellano. Me es difícil decir por qué uno u otro idioma, porque surge así, sale así, se impone así. En el habla cotidiana siento como propias las dos lenguas: cuando estoy en Madrid pienso y hablo en castellano, cuando estoy en París en francés. Y si estoy algunas semanas seguidas en Berlín pienso en alemán.
Para mí la frase “la patria es la lengua” no corresponde del todo a lo que pienso, yo como escritor diría “la patria es el lenguaje”, más que la lengua. O sea, la posibilidad de comunicar con los demás, de intercambiar con ellos ideas, emociones, memoria, y eso por encima de la lengua concreta, es lo importante para mí.
P.- Siempre escuche que la historia la escriben los vencedores, ahora Pio Moa escribe exitosos libros sobre la guerra civil en los que acusa al PSOE de ser culpable de todo aquello, y César Vidal hace lo propio para contar lo horribles que fueron las checas en Madrid. Al final mi abuelo, asesinado en el 40, tendrá que resucitar y pedir perdón. ¿A qué cree que se debe este éxito editorial?
R.- Es verdad que la historia la escriben los vencedores pero en nuestro caso, en el caso de la Guerra Civil española, también los vencidos no sólo hemos seguido haciendo la historia sino que también la hemos escrito, porque en el exilio republicano, sobre todo en América del Sur, y en México en particular, ha habido escritores que han seguido trabajando sobre la memoria de la Guerra Civil, publicando novelas, poemas…
Ojalá resucite su abuelo asesinado en el año 40, pero no tendrá que pedir perdón, tendrán que pedirle perdón los que le asesinaron. Ahora bien, como somos un país democrático, aunque nos indigne personalmente, hay que admitir libros sobre las checas y sobre los errores políticos de tal o cual partido.
Escriba usted o haga escribir la historia de su abuelo, sería la mejor respuesta a los que le asesinaron.
P.- Gracias por sus libros y por su ejemplo como ser Humano. ¿Qué le parece nuestro grado actual de democracia? ¿Que opinión le merece una ministra de cultura –ex-comunista– que entre otras muchas barbaridades nos introduce la religión en las aulas y subvenciona la fundación Francisco Franco?
R.- Yo creo que es un error evidente subvencionar la Fundación Francisco Franco y espero que Pilar del Castillo deje de hacerlo al ver el revuelo que ha armado esta noticia. En cuanto al problema de las clases de religión, creo que depende más del Gobierno en su conjunto que de la propia ministra. Nuestra democracia había encontrado ya una solución para ese tipo de enseñanza y me parece muy negativo que se ponga ahora en entredicho.
P.- Buenos días Sr. Semprum: Mi enhorabuena por su nuevo libro. Ayer en la entrevista que le hicieron en Lo + Plus me sorprendió saber que Ud. pudo consultar los libros de una biblioteca cuando estuvo prisionero en el campo de concentración de Buchenwald. Hasta ahora no tenía noticia de que los nazis concedieran a sus víctimas la más mínima prerrogativa.
R.- La biblioteca de Buchenwald no era una prerrogativa concedida por los nazis, cada campo tenía su historia y su singularidad. Este fue en principio un campo de “re-educación”, con una biblioteca de libros nazis, y los comunistas veteranos alemanes aprovecharon esa circunstancia para aumentar la biblioteca con libros de literatura que les mandaban las familias. Era sólo en alemán, casi ningún deportado sabía que existiera esa biblioteca, o sea que eran muy pocos los lectores, por esa circunstancia y por el hecho de que la inmensa mayoría no tenía ni ganas ni fuerza para leer después de 14 horas de trabajo forzado. Yo fui colocado en un trabajo de oficina por la Organización Clandestina Comunista del campo por ser el único español que sabía alemán, y eso me permitió el acceso a la biblioteca.
P.- ¿Qué pensó el día del golpe de Estado, el “famoso” 23-F?
R.- Estaba en París y pensé inmediatamente que iba a fracasar, el golpe de Tejero, porque por casualidad había estado haciendo una entrevista para un periódico italiano al Rey Juan Carlos unas semanas antes y en esta conversación se manifestó tan decidido a mantener, defender y desarrollar la democracia en España, sin ninguna alusión al temor de un golpe, que en la televisión francesa dije inmediatamente, cuando me entrevistaron aquella misma noche, que el rey ayudaría a la sociedad española a acabar con el golpe de Estado.
P.- Acabo de ver que tiene usted 80 años. Pues ya quisiéramos unos pocos llegar así. El secreto es…
R.- Todavía me quedan dos meses. Se lo diré cuando los cumpla de verdad. En todo caso, el secreto no es médico sino moral: hay que tener ganas de seguir viviendo.
P.- Ahora con un poco más de perspectiva, ¿qué le pasó a la izquierda francesa en las presidenciales? ¿Está reaccionando ante aquella debacle? ¿No fueron los votantes socialistas en parte “demasiado” exigentes con Jospin? Gracias
R.- Yo creo que no sólo la izquierda, sino que la sociedad francesa en general no se esperaba que Le Pen llegara al segundo puesto en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
Los días siguientes, se manifestaron contra Le Pen y contra la posibilidad de su victoria centenares de miles de franceses en París, donde yo vivo, y en su mayoría eran jóvenes, y la mayoría de éstos se había abstenido en las elecciones presidenciales, o sea, se manifestaron en las calles contra una victoria que hubieran podido evitar en las urnas. Porque en Francia hay una crisis real de la democracia parlamentaria.
La izquierda está reaccionando ante aquella debacle, pero a mi modo de ver, demasiado lentamente, y sin conseguir dar perspectivas a los virtuales votantes de izquierda.
El que fue demasiado exigente con Jospin fue el propio Jospin.
P.- Hola, usted ha dicho que el paso por el campo de concentración de Buchenwald marcó su vida. Supongo que no será fácil sobreponerse a esa experiencia, si no le duele recordar, cuál es la imagen que más le viene a la mente de aquel tiempo. Un saludo y muchas gracias.
R.- No es una imagen, es un olor: el de los hornos crematorios, que es para los que todavía sobrevivimos, lo más emblemático del campo de concentración. Ese olor lo he vuelto a notar por primera vez en Nueva York, donde estuve pocos días después del 11 de septiembre de 2001, y donde en lo que llaman el “Ground Zero” imperaba ese olor de crematorio. Los neoyorquinos no lo sabían, claro, pero el olor de la guerra totalitaria los había alcanzado.
P.- Hola, ¿cuando sintió Federico Sánchez más miedo? ¿Le estuvieron a punto de capturar en alguna ocasión?
R.- Los policías franquistas pretendieron más de una vez que estuvieron a punto de capturarme, pero es un farol. Creo que lo que mejor he hecho en mi vida es ser clandestino, y por otra parte, aunque parezca presuntuoso Federico Sánchez no ha tenido nunca miedo.
P.- Planes como el de Ibarretxe para el País Vasco o la propuesta de Pasqual Maragall de crear una eurorregión en el arco mediterráneo occidental han reavivado el debate sobre el modelo autonómico español. ¿Usted qué opina sobre este tema? ¿Cuál es su idea de España?
R.- Yo creo que el modelo autonómico español es uno de los grandes logros de la transición democrática, con todas sus posibles imperfecciones. No olvidemos jamás que una de las consignas del alzamiento franquista era “más vale una España roja que una España rota”, pero el modelo de autonomías no rompe España, la hace diferente. Lo que rompe es el modelo de unidad burocrática e imperial de la España franquista. ¿Está cerrado o sigue abierto el modelo autonómico español? Yo creo que sigue abierto pero con una condición tajante e imprescindible: que todo lo que se haga para desarrollarlo sea por la vía democrática, contra la violencia terrorista, por el consenso constitucional.
P.- ¿Por qué crees que Santiago Carrillo sigue enfadado contigo?
R.- Habrá que preguntárselo a él, yo no se si sigue enfadado conmigo. De todas maneras, se ha hecho ya tan evidente que teníamos razón Claudín y yo frente a él, que yo en todo caso ya no estoy enfadado con él.
P.- Buenos días compañero. Últimamente están apareciendo libros como “La voz dormida”, “Soldados de Salamina” por citar los superventas, que junto con los primeros intentos por recuperar las fosas comunes de la guerra civil parecen recuperar la dignidad y la memoria de las personas que lucharon en el bando republicano, ¿crees que realmente se está iniciando este camino de una manera sólida o nos encontramos ante un fenómeno pasajero? Muchas gracias
R.- Yo creo que no es un fenómeno pasajero. A mí me emociona mucho que en “La voz dormida” y en “Soldados de Salamina”, como también en el libro de Jesús Ferrero “Las trece rosas”, aparezca como en el mío último el episodio del fusilamiento de aquellas trece muchachas de la juventuid COmunista de Madrid en los años 39-40. Y es que creo que la memoria colectiva necesita hoy ese despertar, y los libros empiezan a manifestarlo, pero todavía habrá más cosas en ese sentido.
P.- ¿Cree que la transición española fue, como siempre se nos ha dicho, ejemplar?
R.- No fue ejemplar porque no hay ejemplaridad histórica en ningún acontecimiento de ese tipo, pero fue un éxito ante todo de los españoles, que desmintieron nuestra leyenda negra de la violencia sangrienta inherente al carácter español.
P.- Sr. Semprún, ¿tiene sitio todavía en sus estantería para más premios? ¿Cuál es el que más le ha emocionado?
R.- El que más me ha emocionado es el primero, como suele ocurrir con los libros y con las mujeres, el premio Formentor, porque además se me dio cuando todavía existía por mucho tiempo la dictadura franquista y que les sentara tan mal a los jerarcas del régimen fue muy grato para mí.
P.- Usted en el programa La derniere dapostrophes, a la pregunta de Bernard Pivot sobre su palabra preferida contestó “residente privilegiado”: que es lo que está escrito en mi carta de residencia en Francia con todo lo que significa en el plano administrativo y metafísico, pero en España que es usted ¿un transeunte?, ¿un escritor español en lengua francesa? ¿su palabra preferida?. Gracias
R.- Desde que existe la Unión Europea, ya no se pone en los documentos franceses lo de residente privilegiado, que fue por otra parte el título de un libro de memorias de María Casares, española y gran actriz francesa. Lo que soy en España lo deciden ustedes, tal vez sean algo benevolentes conmigo.
P.- ¿Es terrorismo la resistencia iraquí a EE UU?
R.- En la resistencia iraquí a EE UU hay elementos de terrorismo que la propia intervención americana ha despertado y hecho cristalizar, hay elementos nacionalistas comprensibles, y elementos religiosos, o sea que va para largo.
P.- Cuando uno pasa por una experiencia como la de Buchenwald, ¿que pesa más en él, el agradecimiento a la vida por haber sobrevivido o el odio a los que mataron a los compañeros? ¿De verdad se puede perdonar? Un abrazo.
R.- Desde luego, el odio no. No es históricamente productivo el odio. Y se puede perdonar a las personas, es uno de los privilegios de libertad del ser humano. A los sistemas o regímenes no, ni hablar.
P.- Buenas tardes, ¿Cuál es su valoración del papel de la Iglesia Católica española en los años en que transcurre su novela? gracias
R.- La Iglesia Católica hasta los años en que transcurre mi novela, porque en 1956 comienza a cambiar su actitud, dictaminó que el alzamiento franquista era una cruzada. Desde entonces han cambiado mucho las cosas, y yo creo que nadie se atreve en la Iglesia a seguir hablando de cruzada.
P.- Estoy leyendo su última novela y no puedo seguir sin que me aclare algo: ¿existió en realidad Mercedes Pombo o ella es sólo un personaje nacido a la luz de esa historia que le contaron?
R.- Es un personaje completamente inventado, pero inventado a base de experiencias reales, como suele ocurrir en las novelas en general.
P.- En una reciente encuesta en internet salió usted elegido entre los tres pesonajes que mejor representan la idea de Europa. ¿Qué idea será esa entonces? ¿Cree que existe de veras un sentimiento europeo? ¿Se debe potenciar? Gracias y suerte
R.- Yo lo ignoraba pero me encanta que sea así. Europa es la idea de la democracia, de la razón crítica, del pluralismo, de la diversidad cultural, yo creo que los jóvenes sí tienen sentimiento europeo, que lo viven con normalidad, y que se debe potenciar, desde luego.
P.- Saludos desde Puerto Rico. Imagino que será un cinéfilo empedernido: ¿me recomendaría usted cinco películas memorables de todos los tiempos? Un abrazo fuerte desde el Caribe donde muchos le seguimos
R.- Mi opinión es muy subjetiva y, a bote pronto, le diría: El acorazado Potemkin, To be or not to be, El Pianista, La dama de Shanghai y Noche y Niebla.
P.- Estimado “Mensch”; Ante todo gracias por su memoria, por su calidad humana, por su visión sincera. Mi pregunta es de cine: ¿Cuales son sus películas favoritas de los últimos años?¿Qué opina de “El pianista”?¿Ha visto “La zona gris”?
R.- El Pianista es una gran película, porque nunca cae Polanski en el recurso fácil de lo patético, de lo demagógico. Un ejemplo: no hay un solo plano filmado en cámara lenta, como suelen hacer los directores que quieren impresionarnos con recursos retóricos fáciles. Gran película de un gran director con grandes actores.
P.- ¿Cómo recuerda sus años en el Ministerio de Cultura? ¿Volvería a repetir? Y otra pregunta, Mª Antonia Iglesias acaba de publicar un libro en el que se recuerda los años de los gobiernos socialistas, ¿cree que la corrupción ha podido más en la mente de los españoles que los logros de los Gobiernos de González?
R.- Desde luego no volveré a repetir, no me queda tiempo y no me sobran ganas, pero volvería a repetir si pudiéramos, por arte de magia, volver al año 88. No conozco el libro de Mª Antonia Iglesias, pero cuando se vota se tiene más en cuenta lo inmediato que el balance de diez años anteriores, es triste, pero es así.
P.- Hola Sr. Semprún, ¿qué deberíamos aprender los españoles de los franceses y que deberían aprender ellos de nosotros? Muchas gracias por todo
R.- Creo que se aprende más de los demás cuando son hombres y mujeres de verdad, que porque sean franceses o ingleses o españoles o checos.
P.- Sr. Semprún, ¿qué nos queda a los ciudadanos de a pie para que nuestra voz se escuche, para que nuestras ilusiones y proyectos se puedan ver cumplidos, para que las gentes que nos gobiernan nos respeten y nos tomen en serio? ¿Cómo se combate hoy en día?
R.- La gran conquista de la democracia, único régimen donde los ciudadanos de a pie pueden ser escuchados, es la libertad de expresión y de voto. Ustedes eligen a los gobernantes, dejen de elegirlos si no los respetan.
P.- No intento que me responda con una certeza pero digame ¿en su opinión los campos de exterminio fueron una excepción en la historia? Gracias
R.- Los campos de exterminio nazis fueron una excepción únicamente en la medida en que representan una industrialización de la muerte. Así, por ejemplo, cámaras de gas para exterminar al pueblo judío sólo ha habido en el sistema nazi, o sea, una excepción que confirma la capacidad humana para hacer el mal.
P.- ¿Qué opina de los movimientos antiglobalización?
R.- Me parece necesario oponerse a un tipo de globalización “neoliberal”, contra la regulación y el dominio del mercado por las instituciones y las sociedades civiles. Ahora bien, hasta hoy no he visto en los movimientos existentes antiglobalizadores propuestas constructivas más allá de la protesta comprensible.
P.- Me gustaría saber qué es lo que más destacaría del libro que acaba de presentar y qué le ha movido a escribirlo.
R.- Me ha movido a escribirlo, como siempre, las ganas de escribir. En este caso, de escribir algo relacionado con la historia de España. Yo no puedo destacar en ese libro nada particular, eso lo destacarán los lectores.
P.- ¿Cree usted que se publican demasiados libros? ¿Estamos ante un fenómeno de fast-food literario?
R.- El problema no es que se publiquen demasiados libros, el problema es que no se lean bastantes. Para que se leyera más hace falta toda una reforma de los medios de comunicación.
P.- Buenos días señor Semprún, quisiera saber, en su opinión, dónde sitúa a la izquierda actualmente en la realidad de nuestro país (digo izquierda, no centro izquierda, que, dicho sea de paso, ignoro lo que es). Pero también, dónde la situaría en la realidad social internacional. Gracias.
R.- Buenos días señor Semprún, quisiera saber, en su opinión, dónde sitúa a la izquierda actualmente en la realidad de nuestro país (digo izquierda, no centro izquierda, que, dicho sea de paso, ignoro lo que es). Pero también, dónde la situaría en la realidad social internacional. Gracias.
P.- Juan Goytisolo y Vd. comparten la “distancia” francesa de España. Sus experiencias, en cambio, fueron distintas (Vd. aceptó, p.e., un cargo político); ¿qué papel cree Vd. que ha desempeñado esa “distancia francesa” en los intelectuales españoles?; ¿diría que hay nexos comunes entre esos intelectuales?; ¿qué opinión le merece la figura de J. Goytisolo?
R.- La figura de Juan Goytisolo me merece respeto, suscita mi amistad, pero no creo que sea correcto hablar en él de distancia francesa. Su distancia con España es profundamente española, como han sido siempre las distancias de algunos escritores del pasado con nuestro país. Yo no acepté un cargo político por distancia francesa, sino por ilusión española.
P.- En una reciente recopilación de la historia del FLP (Los Felipes), aparece retratado como un hombre de sangre fría que sin inmutarse tomaba café en Fuencarral, mientras esperaba la llegada del contacto del FLP. Con el paso muchos de los mismos migraron al PC, CCOO, PSOE, lease Sartorius, Maragall… ¿Cual fue la relación con grupos de la oposición antifranquista como FLP?
R.- Mi relación con los gurpos de oposición antifranquista ha sido siempre cordial, y con los del FLP aun más, porque solían ser amigos personales.
P.- Supongo que un libro siempre se queda corto desde el punto de vista del escritor. Siente que usted ha podido contar todo lo que quería en éste o se le han faltado páginas. ¿Por qué Veinte años y un día como título?
R.- No me han faltado páginas pero desde luego se hubiera podido contar mucho más. He elegido una versión breve de la historia que podía contarse. “Veinte años y un día”, porque la novela transcurre 20 años después del acontecimiento que está en su origen, y porque es la condena que esperaba a todos los dirigentes comunistas detenidos bajo la dictadura franquista.
P.- ¿Cree que la oposición del gobierno francés a la guerra era una sincera aspiración pacifista o más bien una mezcla inconfesable de deseos de grandeza y gestión de intereses económicos?
R.- La oposición del Gobierno francés a la guerra ni era “pacifista” ni era “inconfesable”, era una postura política suficientemente justificada como lo está demostrando lo que hoy ocurre en Irak.
P.- Comparando las dos realidades de la inmigración en Francia y en España, ¿cómo los ve usted y cuáles son las soluciones que propondría?
R.- Francia tiene una larga tradición de acogida más o menos correcta de los inmigrantes. Para nosotros es una experiencia nueva y tenemos mucho que aprender, no tanto de los franceses como de la moral política.
P.- Sr. Semprún, ¿le gusta el fútbol? ¿de qué equipo es?
R.- Me gusta el fútbol en televisión, nunca voy a un estadio, y no soy de ningún equipo. Lo de ser hincha no me va.
P.- ¿Cree que los que han sobrevivido a un campo de concentración, tienen la posibilidad de ser más libres que el resto de los mortales que no han conocido la barbarie en estado puro?
R.- No lo creo en absoluto. Si hiciera falta la barbarie para ser libres, la libertad política tendría pocas perspectivas de mantenerse y desarrollarse.
Leave A Comment