Pregunta.- ¿Cree usted que España puede mantener unos servicios sociales para todos como ustedes reclaman?
Respuesta.- No solo es posible, como lo demuestra el gasto que realizan otros países de nuestro entorno con menos desarrollo que el nuestro, sino que en una situación como la actual resultan imprescindibles para evitar situaciones de extrema pobreza y de quiebra de la cohesión social, que tendría repercusiones muy negativas no solo para la convivencia sino también para el desarrollo, incluso el desarrollo económico.
P.- ¿Que estrategias tendrían que definir los Servicios Sociales en una coyuntura como la actual?
R.- Para definir estrategias a largo plazo es necesario un escenario de cierta predecibilidad; y eso hoy no existe. Lo que hoy necesitamos son planes de emergencia con dos estrategias fundamentales: atender las situaciones más graves de necesidad (vivienda, alimentación, ropa…) y prevenir la exclusión social. Pero claro, los servicios sociales no podemos hacerlo solos. Es imprescindible definir estrategias integrales a nivel global en las instituciones
P.- ¿No cree que sería más racional para el Sistema centralizar su gestión en lugar de dejar tantas cosas en manos de los Ayuntamientos?
R.- Quizás sea buen momento para “resetear” el sistema y dejar de hacer algunas de las cosas que ya no son tan necesarias como antes. Pero una de las fortalezas de los servicios sociales ha sido la proximidad: mientras otros sistemas se centralizaban, los servicios sociales desde los años 80 hemos llegado al más alejado municipio, al más olvidado de los barrios… En definitiva, estamos cerca de las personas, de donde viven. Y eso no es posible sin los Ayuntamientos. No podemos perder su protagonismo; sería un retroceso muy grave. Otra cosa es la necesidad de ordenar bien sus competencias y, sobre todo, de financiarlas adecuadamente.
P.- Actualmente, ¿Cuáles son los principales riesgos de exclusión social que existen en nuestro país?
R.- Es difícil predecir como van a expresarse estos riesgos, si en la consolidación y cronificación de bolsas de pobreza, en la apatía y desmotivación, en comportamientos violentos o asociales… Pero es seguro que el grave empobrecimiento que afecta a cientos de miles de personas, el agotamiento de las redes familiares, la falta de apoyo de las instituciones a estas personas y el consiguiente desapego y, sobre todo, la falta de expectativas, amenazan con generar núcleos de exclusión incluso con incidencia en el entorno físico, particularmente en grandes ciudades. Y si de la pobreza se puede salir con desarrollo económico, la exclusión social, como forma de vida “al margen”, no es tan fácil de superar. Quizás por cada año que se vaya consolidando estos núcleos, harán falta una década para superarlo, como ya sabemos por experiencia.
P.- Saludos Mi pregunta: ¿Cómo afectarán los recortes del gobierno a la estructura básica de los servicios sociales comunitarios?
R.- Ya lo estamos viendo, con el recorte del Plan Concertado por parte del Ministerio y los que añaden algunos Gobiernos Autonómicos: se están desmontando servicios básicos, de carácter comunitario, con reducciones de plantilla, reducciones de jornada, reducciones de recursos para atender las necesidades de las personas… Es muy, muy grave que esto ocurra, porque estos servicios son los más próximos a las personas, a sus lugares de residencia y, por ello, acuden a a estos servicios cuando ya no saben a que acudir. Si ni siquiera tienen capacidad de atender tantas atenciones, o a tantas necesidades, estamos dejando a estas personas totalmente desamparados. Es como si en plena epidemia de salud, se redujeran los centros sanitarios más básicos.
P.- ¿Realmente se están viviendo situaciones tan precarias como se dice? ¿Es verdad que están llegando a los comedores sociales y a los centros que prestan ayudas a los más necesitados, personas que hasta hace poco han tenido una vida acomodada, o se trata sólo de casos aislados?
R.- Si, claro que se están viviendo. Y de extrema gravedad. A veces los datos que hablan de millones de hogares sin ingreso alguno, de cientos de miles de hogares que no pueden llegar a final de mes…, esconden realidades de carne y hueso que, quienes las vemos, no podemos por menos de sentirnos afectados más allá de lo profesional. Esta misma mañana de hoy, cuando aun estamos a mitad de mes, alguna jubilada de las que vienen a pasar el día en nuestro centro, me detalla como tiene que sobrevivir lo que queda de mes con cifras inferiores a dos dígitos… Y es una persona con su jubilación, una vida normalizada, pero que tiene que ayudar a varios hijos/as y una nieta porque no tienen nada. Muchos colegas me dicen que les pasa como a mi: después de tantos años de trabajo con los más desfavorecidos, es ahora cuando nos sentimos personalmente muy afectados viendo estas situaciones
P.- Buenos días, en primer lugar, darte la enhorabuena por todo tu trabajo. La pregunta va dirigida a los recortes en educación y concretamente en las becas de comedor, ¿cómo ves que están afectando a los más necesitados?
R.- Los recortes en las becas de comedor son uno de los más crueles de todos los recortes que se están haciendo. No me explico como personas que yo considero sensibles y que ocupan cargos de responsabilidad en esta materia en algunas Comunidades, puedan dormir tranquilas sabiendo que hay cientos, quizás miles de niños y niñas, que pasan hambre, hambre en sentido literal, no metafórico. Yo que conozco algunos de estos niños y niñas, no puedo por menos que radicalizarme para denunciar estas situaciones: hemos pasado la línea rojna de la dignidad humana, permitiendo que niños y niñas pasen hambre en nuestra sociedad, mientras algunos de quienes nos han arruinado cobran indemizaciones millonarias. Y si alguien me dice que esto es demagocia, lo que yo le respondería te lo puedes imaginar…
P.- Buenos días, ¿Cómo valora usted la actual situación de la Ley de la Dependencia, después de las últimas reformas?
R.- Pues como dice el presidente de mi Asociación, José Manuel Ramírez, la han descuartizado. La supresión de la financiación del nivel acordado, la reducción del 15% en las prestaciones económicas a los cuidadores familiares (amén del intento de desprestigiar su labor), la crueldad de hacer esperar a una persona en situación de dependencia más de dos años para recibir las prestaciones o servicios a los que tenga derecho… Es lisa y llanamente desmontar la Ley. Pero más grave aun es que incluso a quienes tienen derecho reconocido, se les mantenga en un “limbo”, sin hacerlo efectivo: ¡más de 300.000 personas! ¿Con qué legitimidad puede un Gobierno exigir a los ciudadanos que cumplamos las leyes, si ellos mismos no las cumplen?
P.- ¿Qué motivos hay para ir mañana a la manifestación de Madrid desde los servicios sociales?
R.- Necesitaría una edición especial de este periódico para responder a esta pregunta. Podría darte motivos racionales, recorte a recorte, en una situación tan difícil para tantas personas y familias, haciéndoles pagar más que a los más pudientes los efectos de esta crisis. Pero prefiero decirte que yo iré por esos jubilados que esta misma mañana me contaban sus dificultades para llegar a final de mes ¡les estamos amargando su jubilación! Porque no vale que nos digan que no se tocan las pensiones ¡claro que se tocan!: el repago farmacéutico, el tener que ayudar a sus hijos/as en paro, la subida del IVA… Y voy a ir pensando en las personas sin hogar con las que hablo todos los días y veo su angustia por la falta de salidas ¡se ven condenados a vivir así el resto de su vida! Y, sobre todo, voy a a ir pensando en esos niños y niñas que están pasando hambre por la insensibilidad de nuestros gobernantes y por la avaricia de nuestras clases adineradas.
P.- ¿Cuáles serían las lineas generales del Plan de recate a las personas y familias que plantea su Asociación?
R.- El plan de rescate que propusimos la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales al Parlamento, tras el Debate sobre el Estado Social de la Nación que llevamos a cabo el pasado mes de julio, tiene 5 ejes: reponer la partida que financia los servicios sociales más básicos de las entidades locales (Plan Concertado), Crear una partida especial para armonizar al alza las cuantías de las rentas básicas de inserción de las Comunidades Autónomas; crear una partida para reforzar las ayudas de urgente necesidad que ofrecen las entidades locales; crear una partida para acabar con el limbo de la dependencia; y por último crear una partida para garantizar becas de comedor escolar a todos los niños/as sin recursos suficientes. Aportábamos además una propuesta impositiva para financiar estas medidas.
P.- ¿Por qué hay tanta desigualdad en España?
R.- Según el Coeficiente GINI que mide las desigualdades, España alcanza un 31,7 en 2007 frente al promedio del 29,2 de la UE-15. Y según o los más recientes datos de EUROSTAT, España es el tercer país europeo con mayor desigualdad entre la Europa de los 27. Lo grave es que tanto en tiempos de bonanza como en estos años de crisis, las desigualdades siguen aumentando según todos los indicadores. ¿Porqué? Sin duda alguna, por la fiscalidad tan regresiva que tenemos en España; en nuestro pais, el 44% de los ingresos del Estado provienen del IRPF y de ellos el 83% procede de rentas del trabajo. Y un 32%, hasta ahora, del IVA. En definitiva, ser rico en España sale muy rentable. Si tuviéramos la misma fiscalidad que en Suecia, tendríamos 200.000 millones de euros más al año. Se acaban los problemas de la deuda y los recortes.
P.- ¿Es cierto que en materia de protección social y en particular, en servicios sociales, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades?
R.- Ni mucho menos; esa es una de las muchas falsedades con las que nos están intentando “envenenar” en momentos como el actual. Sólo un par de datos para no agobiar: Mientras que nuestro PIB es el 94% del de la UE-15, nuestro gasto público social es del 72%. Si lo llevamos a lo que corresponde al porcentaje del PIB, tendríamos 66.000 millones de euros más al año para financiar nuestro Estado del Bienestar. Más aún, si hubiéramos tenido un Estado del Bienestar fuerte, quizás los efectos de la crisis no hubieran sido tan acusados, ya que es un potente sector económico. Y, por cierto, ni los paises europeos con más protección social son los que más están sufriendo la crisis, ni las Comunidades Autónomas españolas que más servicios sociales tienen son las que han generado mayor déficit, como demostramos con la aplicación del Índice DEC
P.- La clase política carece de Conciencia Social, ¿qué nos queda? las ONGs y ….
R.- Quedamos nosotros, los ciudadanos/as. Y, dentro de ellos, los profesionales de los servicios sociales que tenemos que tener una especial sensibilidad. Si alguien que está en contacto con problemas tan graves como los que vemos nosotros a diario, no reacciona con rebeldía ante esta situación, habrá que cuestionar su calidad humana y profesional. Siento decirlo así, pero no son tiempos de medias tintas. Estamos para muchas personas en situaciones extremas, de auténtica emergencia. Por eso, como ya nos tocó vivir a algunos en las décadas de los 60 y los 70, es tiempo de rebeldía, no de desánimo sino de entusiasmo. Y solos no podemos. Es tiempo de unirnos, no de diferenciarnos; de ahí el valor de las “Mareas”, en nuestro caso de la Marea Naranja.
P.- ¿ Nos encontramos ante un retorno a la Beneficencia como dice el compañero Jose Manuel Ramirez?
R.- Sin duda; hay quien trata de substituir la responsabilidad pública por acciones benéficas que son absolutamente denigrantes para las personas (y loatorias para los benefactores). Nos ha costado mucho acabar con la beneficencia, porque fuimos el último país de Europa en superarla, ya en los años 80. Así que ahora no vamos a permitir un retorno a la beneficencia. Otra cosa es la solidaridad, que por suerte existe. Pero para cubrir sus necesidades básicas, nadie debería pasar la humillación de tener que decir que es “pobre”, y agradecer nada a nadie. Es cuestión de dignidad.
P.- ¿Hay algún motivo, -no excusa de mal pagador-, para no ir mañana a la manifestación?
R.- Bueno, alguna habrá: un ingreso hospitalario, una enfermedad grave de un familiar… Pero como decía antes, en momentos como el actual cada uno se retrata con sus actitudes; no se trata de cuestiones “técnicas” o discrepancias políticas en cuestiones más o menos importantes. Se trata de dignidad humana. Y eso es muy serio.
P.- ¿Por qué una marcha a Madrid y no otra huelga general? ¿Cómo se puede apoyar la iniciativa si uno no puede desplazarse a la capital?
R.- De muchísimas maneras, como ya lo están haciendo muchos/as personas y, especialmente, profesionales de los servicios sociales. Sólo una muestra de hoy mismo en mi Comunidad. más de 60 trabajadores/as sociales han respondido al llamamiento de la Marea Naranja en Aragón para ofrecer voluntariamente un servicio a las familias afectadas por los recortes de becas de comedor, para que puedan reclamar. Es solo un ejemplo, pero cuando veo colegas que se movilizan más allá de protestar (que, por supuesto, tenemos que hacer y fuerte), me siento orgulloso de esta profesión.
P.- Las palabras del Ministro de Economía a su juicio en que recorte y/o desaparición de prestaciones y recursos sociales ¿en qué se pueden traducir? gracias
R.- Yo creo que se trata de una amenaza más para tomar decisiones muy graves. El miedo es una de sus principales armas para hacer que perdamos nuestra capacidad de respuestas: el miedo a “los mercados”, a “los socios europeos”, a “los extranjeros que vienen a quitarnos nuestro trabajo…” Hay que combatir el miedo. Y hay que denunciar esas amenazas. Dinero hay; la cuestión es para qué. La mayor de las mentiras es cuando alguien nos dice que en una cuestión social (económica, política…) solo hay “una única solución”. ¡MENTIRA! Todo es cuestión de prioridades.
P.- Buenos días, aún sabiendo que el mantenimiento de los servicios sociales por parte del Estado es una obligación del mismo, dada la situación actual me gustaría saber ¿cuál sería la manera más adecuada de ayudar, de forma individual, a las personas que más lo necesitan?. Muchas gracias, ante todo, por su tabajo.
R.- En primer lugar, aunque resulte obvio, cumplir cada uno con nuestras obligaciones como ciudadanos/as. Si todo el mundo pagase sus impuestos -pienso sobre todo en los más ricos, incluso en los deportistas de élite que se domicilian ellos o sus cuentas fuera de España- otro gallo cantaría. En segundo lugar, no dejarse engañar, rebelarse contra políticas injustas. En tercer lugar, asociarse: nada se puede conseguir si no colaboramos, en lo que más no afecte o nos motive, o en lo que más estemos capacitados para hacer. Y, si usted quiere, seguro que encontrará muchas, muchas oportunidades para desarrollar una labor de voluntariado con las personas más necesitadas. Después de tantos años, a mi me sigue conmoviendo la labor de los voluntarios/as en el Albergue Municipal de Zaragoza con personas sin hogar, en la Casa Abierta, o acompañando a personas mayores sin familia en la Casa Amparo que yo dirijo. Es conmovedor.
P.- ¿Cuál sería su propuesta de solución, teniendo en cuenta el escenario social y económico actual? ¿Qé se espera conseguir con la manifestación?
R.- Variar las prioridades de la política actual. Priorizar las necesidades de las personas. Evitar que se sigan cruzando líneas rojas, como dejar que niños y niñas pasen hambre… Y si hay que hacer reformas, reformemos el injusto sistema impositivo, homologuémonos con los países de la OCDE en la regulación del sobreendeudamiento de particulares… todo eso es necesario, y no solo recortar; para recortar no hace falta tanto político.
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