Pregunta.- Si a partir de los 50 años es ya imposible encontrar trabajo, y buena prueba de ello es que en los últimos años se ha estado prejubilando a gente a partir de esa edad ¿van a dar 17 años de paro a esta gente?
Respuesta.- No. Hay empresas o sectores que han prejubilado con cargo a sus cuentas de resultados o balances, como las entidades de crédito y otros que han contado, sus trabajadores prejubilados, con prestaciones de desempleo. Sin perjuicio de ello, las prestaciones sociales, cuando no se trabaja, son las derivadas del INEM o las rentas de inserción. En las prestaciones no contributivas ó asistenciales de desempleo, el popular subsidio puede percibirse, a partir de los 52 años, con diferentes requisitos y rentas inferiores al 75% del salario mínimo interprofesional. De los más de 3 millones de personas perceptores de prestaciones de desempleo en enero, 1.133.000 los eran de subsidios.
P.- ¿Qué beneficios o perjuicios puede tener elevar la edad de jubilación a los 67 años?
R.- Los beneficios serán que equilibraría nuestra Seguridad Social y la haría más sostenible, que es lo que más importa y la responsabilidad fundamental del Pacto de Toledo y de la sociedad española. En la página web de UNESPA hay un informe de Analistas Financieros Internacionales que entra en detalle en ese aspecto. Los perjuicios, si así se considera, serán especialmente individuales: no alcanzar antes el jubileo.
P.- 62 años, 46 cotizados, funcionario, ley estatuto basico empleado publico que no se aplica aunque ganes sentencia. ¿Por qué no se establecen coeficientes correctores que premien el exceso de años cotizados? Un saludo
R.- Estoy de acuerdo con lo planteado en la línea de la contribuitividad o equidad del sistema: más cotizaciones deben de suponer más derechos. Si se abordase la reforma estableciendo la edad ordinaria de jubilación a los 67 años, y por tanto los derechos al 100% por edad en esos 67 años, deberían contemplarse compensaciones para los que coticen más de 35 años, que son lo que generan el derecho al 100% por periodo cotizado.
P.- ¿Cree usted que el gobierno está actuando correctamente con sus propuestas para modificar las pensiones?
R.- Estoy convencido de que si. Hay que tomar la iniciativa y buscar la síntesis de las reformas. La Comisión del Pacto de Toledo ha celebrado más de 50 sesiones sólo entre la anterior y actual legislatura. Es un procedimiento democrático presentar una proposición ante la sede parlamentaria, más cuando existe un mandato en ese sentido por proposiciones del Congreso y del Senado, como refleja el documento. En las tres ocasiones anteriores (1995, 1999 y 2003) fue la Comisión la que elevó al Gobierno su Informe, sin perjuicio de la comparecencia de Ministros o altos cargos. Ahora la Comisión también elevará su informe al Gobierno, pero la iniciativa ha sido del Ejecutivo. En todo caso, y con uno u otro procedimiento, siempre es el Congreso de los Diputados el que tiene la última palabra.
P.- Ahora que se está hablando de aumentar la base de cálculo de 15 a 15 años, ¿no sería lo más equitativo tomar como base del calculo de la pensión toda la vida laboral? ¿Sería factible?
R.- Supongo que se refiere pasar de 15 a 25 años. Estas condiciones deberíamos segregarlas. Un tema es el requisito de cotización mínima para acceder a una pensión contributiva de jubilación. Hoy son 15 años y eso no debería elevarse: Aún así, ya es discutible. ¿Por qué tiene derecho a pensión contributiva una persona que haya cotizado 15 años y 1 mes y no otra con 14 años y 11 meses?. El listón ya esta suficientemente alto. El asunto de verdad es otro: Calcular Base Reguladora de la Prestación a partir de toda la vida laboral en vez de usar 15 años. En esto ultimo estoy de acuerdo por el principio de equidad y contribuitividad. No debería tener los mismos derechos alguien que ha cotizado toda su vida por bases máximas que quién sólo lo ha hecho 15 años, considerando iguales el resto de requisitos.
P.- ¿Cuál es su opinión sobre la posibilidad / necesidad de que los trabajadores y/o las empresas coticen obligatoriamente a sistemas de previsión social privados?
R.- He escuchado a algún responsable sindical un planteamiento similar amparándose en las obligaciones derivadas de los acuerdos o convenios colectivos. Como decía el primer Informe del Pacto de Toledo, en abril de 1995, el artículo 41 de la Constitución, mientras no se reforme, es un punto de partida y un punto de llegada: los sistemas complementarios son libres, aunque como decía un amigo militar, la mili debería de ser voluntaria para todos. Fuera de esta ironía, es una obligación colectiva su fomento y su universalización vía la distribución de la estructura salarial tanto en el salario inmediato y líquido, como en el ahorro para la jubilación o salario diferido. La experiencia nos ha demostrado que los únicos sistemas complementarios vigentes son los derivados de la reforma y el mantenimiento –hoy eficiente, sin perjuicio de las turbulencias financieras- de los que existen desde la dictadura y los nuevos -débiles en su cuantía- de las administraciones públicas,. Ahora que se van a establecer recargos de cotización en la contratación temporal, podrían meditarse actuaciones semejantes en ese sentido, no por la vía del recargo sino por la vía de establecer penalizaciones al incremento de las bases de cotización por encima de determinados niveles, esto es de los salarios. La provincia de Guipúzcoa, en su negociación colectiva supraempresarial, estableció un modelo que está llegando a su madurez y es un gran ejemplo: la EPSV Geroa que instrumenta los compromisos por pensiones de muchos trabajadores en sus convenios colectivos provinciales.
P.- Buenas tardes Sr. Llobet! ¿Cómo valora la actitud de rechazo frontal de los sindicatos a las medidas que ha planteado el Gobierno en materia de reforma del sistema de pensiones? ¿Cree que es una actitud irresponsable?
R.- Con muchísima preocupación y, especialmente, no acabo de llegar a comprenderla, especialmente la de la Condefederación Sindical de CC.OO. Espero que su último Congreso no haya modificado sus planteamientos en esta materia, sostenidos desde 1990. Creo que las palabras han sido desmedidas. El Gobierno tiene derecho a hacer propuestas y ha explicado por qué. Los Sindicatos deben de hacer lo mismo. Tengo la sensación de que se están abandonando dos criterios básicos del Pacto de Toledo: La contributividad y la separación de fuentes de financiación. Se esta dando la sensación de que aquí no pasa nada y apelando a que, si hay déficit, que pague el Presupuesto General del Estado. ¿Subiremos el I.R.P.F?
P.- ¿Por qué no se calculan las pensiones por los años reales cotizados? No es justo que un trabajador que haya cotizado 20 años tenga el mismo derecho que uno que lo haya hecho durante 40 años.
R.- Estoy totalmente de acuerdo, si bien la afirmación que contiene la pregunta no es del todo correcta. A efectos de Base Reguladora de la Prestación, a condiciones iguales de estos trabajadores, será la misma. Pero, luego, a la base Reguladora de la prestación de jubilación, se le aplican coeficientes por años cotizados y por edad. En ese caso, con 20 años cotizados, por este concepto, se tendría derecho al 65% de la Base y con 40, al 100%. Debería haber una historia de cotización, en los 40 años, que permitiese, con independencia un tratamiento de los coeficientes de edad más reducidos, adquirir derechos de acceso a la prestación antes de la edad ordinaria de jubilación.
P.- Sr. Llobet, ¿cuál sería la reforma que podría proporcionar que en 2030 se pudieran tener unas pensiones equivalentes a las actuales y las mínimas más elevadas? ¿Depende de la población activa o de la edad de jubilación? Gracias
R.- Depende de los dos factores. No conozco en profundidad como afectan las dos variables, pero seguro que la población activa ocupada es determinante y ahí aparece el bache demográfico detalladamente explicado en el Informe de AFI, disponible en la pagina web de UNESPA. En 2030 las bases reguladoras de las pensiones, si contemplamos toda la vida laboral, serán inferiores a las que habrá en 2020. Una de las señales importantes actuales es que las nuevas pensiones contributivas del Régimen General están creciendo de forma muy significativa.
P.- ¿Con las pensiones que nos quedarán dentro de 20 años podremos vivir jubilados o necesitaremos trabajar hasta los 80 años?
R.- En 1994, Convergencia y Unio propuso la creación de la Comisión Parlamentaria que desembocó en el Acuerdo unánime del Pacto de Toledo. Desde entonces se mantiene y perfecciona su espíritu, junto a la acción de los agentes sociales, que en 2006 suscribieron un Acuerdo unánime y que hasta hoy ha sido muy fructífero. Si seguimos haciendo lo que hemos hecho en España desde ese momento, dentro de 20 años podremos vivir jubilados. Personalmente, pienso y deseo hacerlo. También quiero que mis hijos lleguen a disfrutarlo, pero para ello hay que seguir la senda de la racionalización del sistema.
P.- ¿Qué opinión le merece la reforma que quiere llevar a cabo el Gobierno? ¿Cuales son sus pros y contras?
R.- El Gobierno lo que ha hecho es plantear a la Comisión no Permanente del Pacto de Toledo su posición –en la practica una propuesta de resolución, dado que se asemeja a los Informes anteriores de la Comisión-. Las reformas propuestas son necesarias y mucho más amplias que aquella o aquellas más emblemáticas. Los pros, en este sentido, son todos dado que se sigue en la senda de reformas y actualizaciones. El Gobierno ha introducido cuestiones nuevas relativas a genero o igualdad, elementos que no se habían visto hasta ahora. Pero lo fundamental es que cualquier sistema de previsión social tiene que tener equilibrio entre contribuciones y prestaciones y la proposición del Gobierno, el trabajo del Pacto de Toledo y las negociaciones con los agentes sociales deben de perseguir ese equilibrio ahora, a medio y a largo plazo. Por contra, tener que jubilarse a edad más avanzada, cuestión que está esbozada pero no decidida. No gusta pero hay que verla en el conjunto y ser conscientes de que hay que mantener a largo plazo el pacto intergeneracional.
P.- ¿Qué pasa con los que ya somos pensionistas? ¿Corren peligro nuestras pensiones?
R.- No. El Gobierno, en su proposición a la Comisión, dice expresamente que: “Las medidas que se propongan no pueden afectar a quienes han consolidado sus derechos como beneficiarios, lo que implica inexorablemente una cierta moderación de las reformas, al no afectar las mismas al stock de actuales pensiones”. Nunca El Pacto y sus renovaciones, más bien al contrario, ha supuesto reducciones de derechos y expectativas para las pensiones causadas.
P.- ¿Existe alguna posibilidad de que la edad de jubilación se vincule al tipo de trabajo o labor que se desempeñe, de manera que haya distintas edades de jubilación según el desgaste físico que suponen las distintas profesiones? Por ejemplo, que los trabajadores del campo se jubilaran a los 60 y los profesores universitarios a los 70. Gracias
R.- Ello ya existe en nuestra legislación de Seguridad Social . Lo puede regular el Gobierno a través de Real Decreto y nunca será inferior a 52 años. Se artícula con coeficientes reductores de los años ó edades necesarias para la adquisición de los derechos. Por tanto, deberá de ser la Comisión del Pacto de Toledo o el acuerdo con los Agentes Sociales quienes hagan las propuestas concretas sobre sectores o actividades. El Gobierno contempla aspectos en este sentido en su documento, planteando la elevación paulatina de esos 52 años –edad mínima de jubilación actual- y actuando a través de los cambios en los puestos de trabajo.
P.- Buenos días, Sr. Llobet: ¿tiene sentido plantear en España un sistema públco de pensiones de capitalización que sustituya o complemente al de reparto?. Muchas gracias.
R.- No tiene sentido plantear un sistema de capitalización que sustituya al de reparto. Es un asunto fuera de discusión en el año 2010, con independencia de que se plantease en los 90. El factor fundamental de sostenibilidad de ambos sistemas es el empleo. Además, un sistema de capitalización, si es individual y exclusivamente de aportación definida, eliminaría la solidaridad y no cabría en nuestra Constitución. Por otra parte, los países nórdicos han establecido sistemas obligatorios y complementarios de capitalización profesional y gestión pública. Nuestro modelo complementario profesional se basa en la estrategia y actual definición de los planes de pensiones de empleo, que en síntesis responsabiliza a trabajadores y empresarios del establecimiento, mantenimiento y vigilancia del modelo, con la cooperación administradora de las instituciones financieras.
P.- Con casi 55 años y un plan de pensiones abandonado desde hace tres años, ¿qué me convendría hacer? Soy trabajdora por cuenta ajena. Muchas gracias.
R.- Depende lo que se desee y la situación en que se encuentre. Supongamos que esta activa en el mercado laboral y no desempleada; si puede ahorrar, ahorre reactivando su plan de pensiones, sin perjuicio de los efectos que han tenido en este instrumento las turbulencias financieras de 2001 y actuales. Los Gobernadores, el G-20, la UE, USA,… tienen que regular los mercados financieros internacionales; estos, en algunas de sus actividades, no pueden mantenerse como un casino de apuestas especulativas. Hay operaciones que deberían prohibirse. La sociedad y sus agentes deberíamos incidir muchísimo más en ello. Las burbujas o estas crisis financieras inciden más en nuestras pensiones futuras que la elevación de la edad de jubilación como hemos visto en esta crisis.
P.- Con las proyeciones que hoy conocemos ¿cree suficiente aumentar la edad de jubilación a los 67 años o, en breve, habrá que retrasarla hasta los 70 o incluso más? Gracias.
R.- No me considero capacitado para responder. Le remito al mencionado informe de AFI en la página web de UNESPA. Por otra parte, esa elevación de la edad ordinaria y legal de jubilación no es para el 2011, sería en su caso gradual.
P.- La evolución de la pirámide de población parece indicar que el sistema actual de previsión social tendrá importantes dificultades a medio plazo. ¿Existen alternativas?. ¿En su caso como va a afrontar esta situación?
R.- La demografía es un factor muy determinante, pero no el fundamental. El fundamental del equilibrio de los sistemas, especialmente de reparto, es el empleo y la actividad: población activa. No va a haber un cotizante que pague las pensiones de todos. Ese tremendo peligro demográfico, España lo ha bordeado con el gran aumento de su población en los últimos años, las personas inmigrantes, que ha sido muy positivo. Por otra parte, creo que no debemos ser alarmistas ni utilizar métodos que desplacen la racionalización de los debates. Puede haber más ciclos migratorios y debería fomentarse la natalidad, cosa que la democracia española no hizo hasta las actuaciones en conciliación. Personalmente, tengo 55 años y cuatro hijos y llevo más de 35 años cotizados, algunos por debajo de bases máximas, y considero justo que se aplique las bases de esos 35 años. Tengo un plan de pensiones de empleo y aporto a planes de pensiones individuales. Respecto a la media, me considero un privilegiado y he trabajado muy duro.
P.- ¿Cree usted que el PP está haciendo demagogia con las pensiones? ¿no cree que debían haber propuesto algo mientras gobernaban?
R.- No es correcta la apreciación en este aspecto. Mientras gobernó el PP se suscribieron dos acuerdos entre los agentes sociales y el Gobierno. El primero, de octubre de 1996, fue firmado por UGT, CC.OO. y el Gobierno. El segundo, de abril de 2001, fue firmado por el Gobierno, CEOE, CEPYME y CC.OO., faltando UGT . Durante el gobierno del PP, la Comisión elevo dos informes, en 1999 y en 2003. Hablando de demagogia, el PP ha hecho hasta ahora demagogia con bastantes temas, pero no con éste. Por ejemplo, hoy se esta lanzando una idea de que el problema es el Presidente y no la situación. En mi opinión, el gran errar del Presidente ha sido decir que España iba mejor cuando estábamos instalados en una burbuja inmobiliaria en la que todos nos metimos.
P.- ¿Sigue existiendo la posiblidad de un convenio singular con la Seguridad Social a partir de los 60 y con más de 30 cotizados?
R.- Sí. Se llama convenio especial con la Seguridad Social. Voy a hacer una recomendación: La Guiá Laboral del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Se accede a ella desde su web, es muy explícita en todas estas materias, gratuita y muy accesible. Un buen servicio.
P.- Sr. Llobet, con tanto hablar de las pensiones y de su reforma, ¿no querrán meternos el miedo en el cuerpo para que nos lancemos a los planes de pensiones privados?
R.- No. Personalmente, ya he dicho que creo en el ahorro y los sistemas complementarios. Tenemos que cuidar con mucho mimo nuestro Sistema de Seguridad Social. El Pacto de Toledo y los sindicatos están por el desarrollo del sistema complementario, pero sin obviar nunca las pensiones públicas.
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