Pregunta.- ¿Qué pasó con los autonomistas del PNV (Ardanza…)? ¿Qué porcentaje pueden tener dentro del PNV y que porcentaje de los electores del PNV pueden estar en esa línea? ¿Qué piensa ese núcleo sobre el Plan Ibarretxe?
Respuesta.- Con el Pacto de Lizarra el alma más soberanista del PNV se impuso a la autonomista y, actualmente, sus representantes apenas tienen peso. Puede decirse que nadie discute el liderazgo de Ibarretxe, aunque haya algunos sectores que sientan vértigo. Pero no creo que lo digan
P.- Hola Emilio. Desde tu perspectiva ¿no crees que el plan Ibarretxe, planteado desde instituciones democráticas y por un partido con gran respaldo social y electoral, se debe discutir y, por eso, no es entendible la postura del presidente del gobierno central?. Saludos
R.- No todo lo posible es oportuno o conveniente. Efectivamente, debería discutirse, pero también sería exigible que se presente con claridad, diciendo que es la aspiración de un sector importante de la sociedad vasca, no el derecho del pueblo vasco.
P.- Es mis habituales visitas al país vasco por motivos de trabajo, aprecio en general, un nivel de vida y unas ventajas sociales que para si quisieran el resto de los españoles. ¿Tan bien van las cosas por allí, tan poco importan los que viven amenazados como para que el único debate, tanto en el propio parlamento como en la calle, sea el de los planes de independencia u otras salidas de pata de banco similares? ¿acaso no hay paro, corrupción, vivienda cara, listas de espera en hospitales, educación precaria…?
R.- Si se pregunta espontáneamente a los ciudadanos vascos cuáles son sus principales preocupaciones, la necesidad de cambiar el marco político-jurídico no aparecería, seguramente, entre las diez primeras. Sin embargo, sí lo está en el ánimo de la cúpulas dirigentes de los partidos nacionalistas, y la presencia ominosa de la violencia hace que este debate se presente casi como una necesidad.
P.- ¿Cree que el plan Ibarretxe tendrá el apoyo mayoritario de los vascos? Yo creo que por desgracia acabará consiguiéndolo. La gente aquí está harta de violencia y de crispación y todo lo que le suene a solución lo acabará aceptando. Además Ibarretxe sabe vender la imagen de chico bueno que invoca a la Virgen cada dos por tres.
R.- Puede tenerlo en un plebiscito. Otra cosa es su viabilidad en los términos en que lo presenta el lehendakari. Ibarretxe ha puesto como condición que ese “nuevo pacto” debe tener el mismo o mayor respaldo que el Estatuto. Sin el apoyo de los socialistas y del PP, y sin conseguir incorporar plenamente a ese pacto al mundo de Batasuna, resulta difícil conseguirlo. Por otro lado, si tu propósito es obtener un nuevo estatus de relación con el Estado, éste tendrá algo que decir. No puede pretenderse que el resto de España sólo pueda asentir a lo que se le plantea por parte de la mayoría política en el País Vasco, en el caso de que se alcance en el Parlamento vasco. Por otro lado, es cierto que el dicurso bondadoso y tranquilizador del lehendakari es más efectivo en la sociedad vasca que el bronco que practica el presidente Aznar y otros portavoces del PP.
P.- SR. Alfaro, ¿ piensa que Ibarretxe va en serio con este plan o simplemente es un plan para contentar al núcleo más duro del P.N.V? ¿Corremos el riesgo de una “balcanización” en España?. Gracias y un abrazo.
R.- Creo que el lehendakari se cree firmemente su proyecto, que constituye un proyecto de fondo del PNV que toma cuerpo a partir del fracaso de Lizarra con la ruptura de la tregua de ETA. No veo riesgo de balcanización, pero sí de desvertebración social y de constitución de dos comunidades separadas, la nacionalista, y la, llamemosla, constitucionalista. Por el momento, esta división sólo se produce en el ámbito político y entre los colectivos más castigados por la violencia de ETA, pero todo puede empeorar si se excitan los peores sentimientos.
P.- El derecho de autodeterminación es un derecho humano básico. ¿no pueden los políticos españoles romper el circulo vicioso de pseudopatrioterismo y aceptar como normal iniciativas en el sentido del ejercicio de este derecho´, como ocurre en Quebec?
R.- El derecho de autodeterminación sólo está reconocido internacionalmente para los países descolonizados o para aquellos pueblos sometidos a una dictadura que machaca sus derechos. Lo que la Corte Suprema de Canadá reguló fueron las condiciones para una eventual secesión de un territorio. Y precisó que ser negociada y tras comprobarse que esa aspiración la sustenta una mayoría amplia, repetida y con un planteamiento claro. ¿Se dan estas condiciones en Euskadi?
P.- ¿Cuál es su percepción sobre lo que quiere la mayoría en Euskadi, respecto a la propuesta Ibarretxe?
R.- Es muy posible que no llegue ni al 5% de la población la gente que se ha leído el discurso del lehendakari del pasado 26 de septiembre, que, por otra parte, no contiene el texto articulado de su propuesta.
P.- Buenas.¿Cómo explica el afán que tiene el PNV de incorporar Navarra a Euskadi si la mayoría de los navarros votan a partidos españolistas?.
R.- El PNV, y el nacionalismo en su conjunto, considera a Navarra y al País Vasco francés como parte del pueblo vasco o Euskal Herria, dando consistencia política a lo que es en sentido estricto una realidad histórica y cultural. Formalmente, dice que son los ciudadanos navarros quienes deber decidir sobre su eventual incorporación al País Vasco. Sin embargo, hay un cierto esencialismo, porque se resiste a admitir que la mayoría de los ciudadanos navarros vienen decidiendo que quieren organizarse políticamente por su cuenta. En otras palabras, reclama que se respete el llamado ámbito vasco de decisión, pero le cuesta a aceptar el ámbito navarro (o el vasco francés) de decisión.
P.- Hola, me gustaría que me dijera qué semejanzas y diferencias encuentra entre el Plan Ibarretxe y el Plan Ardanza. Un saludo
R.- Si se leen con atención, no demasiadas. El plan Ardanza fue, a mi juicio, un intento desesperado por salvar el acuerdo de Ajuria Enea, dando una respuesta a la cuestión crítica que lo lastró: si se podría revisar el modelo estatutario, una vez que desapareciera la violencia, en los términos que desea el nacionalismo. El Plan Ibarretxe, por el contrario, expresa las aspiraciones máximas viables del nacionalismo y no tiene, ni en su origen, ni en sus contenidos, el factor de consenso que hubo en la génesis del Estatuto y del Pacto de Ajuria Enea
P.- Me parece estar en mundos dispares según el medio de comunicacion que siga. ¿No le parece que los medios de comunicacion, a traves de una manipulacion inaudita en democracia, estan ahondando la division entre la sociedad vasca y la española? ¿Son los medios de comunicacion lo “suficientemente independientes” como para ofrecer una informacion objetiva? Creo que la ignorancia y la manipulacion no nos ayuda.
R.- Cuando el debate se plantea en términos de identidades, símbolos, agravios, derechos históricos y absolutos, etc, resulta muy difícil encauzar un debate racional. Si a esto se le añade el ingrediente de la violencia y de la incomunicación entre los líderes políticos, el resultado es el que describes.
P.- ¿La solucion al problema vasco no necesitaria al final de un acuerdo con el PNV?. ¿Por que los politicos tratan de judicializar el tema y no pactan?. Gracias.
R.- Conviene aclarar los términos. Una cosa es el problema de la violencia de ETA y otro, el político que suscita la insatisfacción del sector nacionalista de la sociedad vasca con respecto al marco político y de poder definido en el Estatuto y la Constitución. Ambos está relacionados, pero el atasco en el que nos encontramos se debe en parte, al intento de darles solución al mismo tiempo. Pensar que hay una solución instantánea y definitiva al “problema vasco” es, a mi juicio, un error. ¿Lo hay para el problema catalán, o el gallego?
P.- Soy un lector habitual de EL PAÍS desde su inicio hace más de 20 años. Me parece un excelente periódico, el mejor del Estado, pero aprecio una deriva socialista, especialmente remarcada en la edición y cuadernillo de EL PAÍS VASCO. Raramente, por no decir nunca, los artículos de Opinión (sí alguna Carta al Director aislado) recogen el sentir nacionalista vasco, que sociológicamenet debiera tener alguna representación. ¿Cree que esto es así, y en ese caso, por qué?
R.- En lo que comentas de los artículos, acepto ese desequilibrio, pero no sólo es una cuestión de demanda por parte del periódico, sino de oferta por parte de la inteligentsia nacionalista. En los artículos se requiere no sólo “sentir”, sino argumentar desde el punto de vista propio.
P.- Buenos días señor Alfaro: Acabo de leer en otro medio que Odón Ellorza dice haber ofrecido un pacto de gobierno en San Sebastián, que fue rechazado por PNV y EA. De ser cierta esta noticia, ¿cómo explicaría usted tal ofrecimiento? ¿Cómo explica usted en general la actitud de Elorza respecto a los nacionalista? ¿Tiene tanto poder Elorza que pueda llegar a hacer algo así sin que dirección del PSOE vaya a haver algo?. Muchas gracias por adelantado. Luis
R.- El acuerdo ofrecido no es propiamente u n “acuerdo de gobierno”, sino una fórmula más ambigua. La postura de Odón Elorza hay que entenderla desde su personalidad particular y desde sus necesidades particulares para poder sacar adelante sus proyectos en San Sebastián. Su carácter díscolo y su tendencia a ir por libre, que a veces roza la deslealtad, es el coste que tiene que pagar el PSOE por gobernar San Sebastián.
P.- ¿Piensa que ha habido desde 1979 y hay voluntad de todos de cumplir todo el estatuto o ya lo dan por perdido y se encaminan a otras políticas aunquer formalmente siga en vigor? ¿Ha controlado erl gobierno central el “tempo” de los traspasos por conveniencia política? Si algunas competencias se han negado, por sentencias del TC, ¿Significa que el estatuto es en parte inconstitucional? Si lo es y resulta inaplicable en algunos puntos importantes, ¿Pierde por ello su condición de pacto político y legitima la renegociación?
R.- Es indudable que el cumplimiento del Estatuto ha estado sometido al chalaneo político y que ha faltado lealtad, pero por ambas parte: desde los gobiernos de Madrid y desde Vitoria. No obstante, la desafección del nacionalismo no se ha producido tanto, a mi juicio, por la no culminación de transferencias o el recorte de las competencias traspasadas por el Gobierno central, sino por la persistencia de la violencia de Eta, que lo impugna a golpe de atentado, y por algunas actitudes poco afortunadas del Gobierno de Aznar, como ha recogido en su último libro el profesor Eliseo Aja. No obstante, hay que recordar que el Estatuto es un doble pacto: del País Vasco con el Estado, pero también de la sociedad entre sí, de nacionalistas con no nacionalistas. Y esta vertiente interna del pacto es la que se echa a faltar en la propuesta de Ibarretxe.
P.- ¿Cuál es la opinion de los vascos franceses sobre el tema?
R.- No puede saberse, porque no se les ha planteado. El único indicio son los sucesivos resultados de las elecciones en el País Vasco francés, que indican que la suma de las distintas opciones nacionalistas vascas no rebasan el 10% de los votos emitidos
P.- No cree que sería mejor pactar un refrendum de autodeterminacion, exigiendo un periodo transitorio de verdadera libertad de exprexión para todos y cuantificando cuànto les costarían a los vascos la “pensión compensatoria” a los españoles por diferencias de renta/infraestructuras, y la pérdida de mercados? Gracias.
R.- Su pregunta trasluce un cansancio bastante generalizado por la persistencia del llamado “problema vasco”. La solución que plantea tiene el gran inconveniente de que se somete el futuro de la sociedad a una pregunta en términos de sí o no.
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