Pregunta.- He oído que usted estuvo con Depeche Mode cuando vinieron a España por primera vez. Quiero confirmar el rumor de que eran tan paletos que no sabían comer paella y lo fastidiaron echando litros de ketchup.
Respuesta.- ¡Anda! Depeche Mode ERAN paletos. Venían de Basildon, que era una de las Nuevas Ciudades construidas tras la Guerra Mundial para desahogar Londres. Retiro lo de paletos: eran muy yogurines. La historia que mencionas corresponde, cero, a Spandau Ballet. Les llevaron con la prensa a un restaurante de comida valenciana, donde pusieron paella con langostinos. Nunca habían visto nada parecido y se dedicaron a echar pimienta (no ketchup). Pero hubo compañeros de la prensa que también hicieron el ridículo, preguntándoles por la cultura greco-romana, ante el estupor de los músicos: “no sabemos nada…nosotros no elegimos la portada”
P.- Vi tu reportaje sobre las autobiografías de rockeros. ¿De quién te gustaría leer su vida, Diego?
R.- Una buena de Lemmy. Ya hay una, “White line fever”, pero es un amontonamiento de anécdotas transcritas sin gracia. No se saca la chicha a un personaje que contempló a los Beatles tocando en The Cavern, que fue ayudante de la Jimi Hendrix Experience, que intentó enseñar el bajo a Sid Vicious, que vió crecer a Metallica….
P.- Hola, cree que Bowie es uno de los grandes?
R.- ¿Puede dudarlo alguien? Tuvo una racha imbatible, desde principios de los setenta a mediados de los ochenta. Era el Gran Sintetizador de tendencias.
P.- Cuando se habla de David Bowie, siempre es por su arte para anticiparse a su tiempo. Yo creo que eso pasa por encima de algo muy importante: fue el mejor cantante de su tiempo.
R.- Eso cuenta Ken Scott, el ingeniero, en un libro reciente que se llama algo así como “FRom Abbey Road to Ziggy Stardust”. Que cada toma vocal que David hacía resultaba deslumbrante por su capacidad para encajar en el fondo instrumental y enriquecer la melodía.
P.- ¿Es verdad que Rick James le enseñó a tocar la guitarra a Neil Young? ¿Conoces más casos de colaboraciones poco sospechadas en los albores del pop?
R.- Habría que puntualizar. Coincidieron en los Mynah Birds pero Neil ya llevaba tiempo tocando, con los Squires, que estaban marcados por los Shadows de Hank Marvin, asi que supongo que ya dominaba los fundamentos. ¿Más leyendas urbanas? Siguiendo por el Norte, aquello de que Bob Dylan tocó piano en la banda de Bobby Vee (uno de los vocalistas guapos y blandos de principios de los sesenta). Parece cierto, aunque fue muy breve. Dylan se hacía llamar Elston Gunnn y ya inventaba sin miedo: les engatusó diciendo que venía de girar con el cantante Conway Twitty. ¡Grande!
P.- El soul como género musical tiene esa apariencia maldita por la muerte temprana de gigantes como Sam Cooke u Otis Redding. ¿Ves algún heredero – salvando las distancias – actualmente?
R.- No soy bueno haciendo pronósticos pero hoy he escuchando un tema formidable de Cody Chesnutt. Se sigue haciendo buen soul pero hay que buscarlo…si te olvidas de la producción maquinera, aparecen maravillas en los primeros discos de R. Kelly, por ejemplo.
P.- Manrique ¿tú fuiste dibujante de cómics, no? A ver que te parece lo que ha hecho esa buena señora con el fresco de la iglesia de Borja.
R.- No, no. Dibujaba pero prefería escribir los guiones. Y lo de Borja…cuando lo vi, pensé en Francis Bacon.
P.- ¿Por qué en los JJOO (ya sea en la inauguración, la clausura o incluso entre medias de cualquier prueba gimnástica) no tocaron grupos tan importantes para la cultura musical británica como Iron Maiden o Judas Priest? ¿De verdad es más solemne escuchar el rimbombante sonido de las Spice Girls que las afiladas notas musicales de los Maiden?
R.- Está claro que la rama heavy del rock no es considerada como cultura reciclable, aparte de las bromas tipo consurso de Air Guitar. Cuestión clasista, sin duda: nadie quiere ganar puntos con un público que los padres de la patria -cualquier patria- consideran poco dado a votar.
P.- Hola Diego. Me gustaría saber qué pareja musical te ha gustado más. No tiene que ser que hicieran dúos ni nada. A mí siempre me encantó Jimi Page y Jackie Deshannon.
R.- ¡Buena selección, gran pareja! Aparte de las espléndidas canciones que compuso Jackie y de sus poco reconocidos discos, está el dato de que culturizó -sexualmente hablando- a Jimmy Page. El alumno terminaría por eclipsar a la maestra en esas lides.
P.- A tenor de “Échate un cantecito”, ¿alguna otra reedición digna de mención en nuestro mundo discográfico patrio? ¿Hay esperanza de ver los discos de Radio Futura reeditados o tendremos que conformarnos con las mismas ediciones de hace 20 años durante mucho más?
R.- El problema es que las disqueras españolas no cuidan sus archivos y se pierden las rarezas e incluso ¡los masters de álbumes clásicos!. Lo de “Échate un cantecito” se consiguió gracias a que Kiko Veneno es muy hormiguita, a que tiene un manager muy convincente, a que hay en Sony personal muy musiquero que adora aquel disco. Esa reedición ampliada del “…cantecito” se hizo posible gracias a que mucha gente colaboró gratis et amore. Sería bueno que se imitara el ejemplo en otras discográficas y con todo tipo de artistas.
P.- ¿Ha entrevistado o visto alguna vez en directo a Betty Davis o a Larry Graham?
R.- No pero el otro día conseguí entrevistar a Bobby Womack y fue un delirio. Emocionante pero un tanto delirante. Historias increíbles y un discurso torrencial, respuestas que no solían tener mucho con lo que había preguntado.
P.- Hola, Diego. ¿Es cierta la leyenda urbana de que los rockeros ligan con grupis y los periodistas musicales ligan entre ellos? ¿Has tenido mucho éxito con las “crítico” musicales de diferentes estilos?
R.- Totalmente cierta la primera afirmación. Me asegura Iñigo López que se ha multiplicado el número de groupies, incluso para estrellas del indie que no venden ni mil copias por lanzamiento. Respecto a lo segundo, hay un error de base. Los críticos musicales no entraban juntos a los retretes para consumar ningún flechazo, no señor.
P.- querido diego…un mundo sin beatles…¿imaginas ucronías? se me ocurren munchas….un abrazo.
R.- Sí, me apasionan esas ucronías o historias contrafactuales. Por lo menos, desde que leí “El hombre en el castillo”, de Phil K. Dick, con unos Estados Unidos vencido por el Eje y repartidos entre zonas alemana y japonesa. El “¿qué hubiera pasado si…?” me atrae irremediablemente.
P.- No coincido para nada en tu valoración sobre el pop británico antes de los Beatles. Adam Faith, Billy Fury, Marty Wilde no eran rocanroleros, eran cantantes pop de primera.
R.- ¿Te refieres a lo que escribí en el blog, “Imagina un mundo sin Beatles”?. No lo dije frivolamente: Me pasé varios días recuperando discos UK de esa época, anteriores a 1962, y sonaban deplorables. Los mejores grupos -en el país de los ciegos bla bla- eran los instrumentales; los vocalistas no servían ni para llevar la maleta a Buddy Holly. Hay una historia famosa del propio Adam Faith que lo ratifica. En los ochenta, le pidieron que autografiara una recopilación de antiguos éxitos y dijo algo así: “no entiendo como le interesa a nadie esa basura”. Claro que Adam era un señor gruñón: es leyenda que murió echando pestes de la televisión comercial británica.
P.- Hola Diego, ¿tienes confirmación sobre la posibilidad de que los Rolling den su último concierto el año que viene en la próxima edición del festival de Glastonbury? Gracias paisano, un abrazo desde Villarcayo!
R.- ¡Villarcayo! Saludos a mi hermana y familia. No, lo de Glastonbury no está confirmado. Es más probable que, caso de volver, los Stones usen la Fórmula Prince: una racha de equis conciertos seguidos, en un recinto londinense (y algo similar en Nueva York). No están para muchos viajes.
P.- ¿es necesario un disco mas de los rolling stones?
R.- No, no lo es. Pero serviría para quitarles la acusación de banda que vive de la nostalgia. Que es lo que son, si hablamos con la mano en el corazón.
P.- Se anuncia que los Rolling Stones han vuelto al estudio de grabación. ?Le parece que pueden hacer un buen disco a estas alturas? ?Qué opinión le merece su último disco de estudio A bigger bang? Saludos y gracias
R.- Y aún asi, a riesgo de parecer que me contradigo, su “A bigger bang” era un disco potente. Condenado a pasar desapercibido, sin duda, pero asombroso para tratarse de una obra de unos sexagenarios que viven de las giras.
P.- Hola Diego, ¿Cuánta esperanza depositas en Michael Kiwanuka, después de ese Home Again con resonancias a Astral Weeks y cierta melancolía de Nick Drake?
R.- Me encanta Kiwanuka, le he visto en directo e incluso le entrevisté: tipo encantador, además. Tiene magia, con o sin banda, pero todavía le faltan canciones matadoras.
P.- ¿Cuáles han sido los últimos cinco discos que han sonado en tu tocadiscos/cadena/ipod?
R.- Te cuento los dos que han sonado esta mañana. El desenchufado de Toots and the Maytals (en realidad, Toots Hibbert con sus hijos) y un recopilatorio del sello Piranha llamado “Orient noir”, con temas árabes y judíos. En el interior dice algo asi como “no tengo miedo a lo que diga Alá/Yahvé/Jesucristo…lo que temo es a la gente que habla en su nombre”.
P.- Recuerdo un artículo tuyo sobre el dub en la celebre revista Star de Barcelona. Dejemos lo del dub para otro día. ¿Qué recuerdos tienes de esas colaboraciones? ¿Visitabas mucho Barcelona en aquella época, 1975-1980?
R.- Guau, gratos recuerdos. Barcelona echaba humo y a punto estuve de instalarme allí. A pesar de lo que digan otros compañeros, en “Star” pagaban puntualmente, antes de que la revista llegara a los quioscos. Juanjo, su director, tenía un punto nihilista que algunos no compartíamos pero allí nos dejaba expresarnos. Ocurre que publicar allí un articulo sobre el dub jamaicano-el primero que se hizo en español, luego he sabido- era desafiar a todas las tendencias dominantes; entonces, en revistas musicales nacionales, se INSULTABA a los artistas de reggae como “comerciales”.
P.- Porque ya no se hacen revistas musicales comp Vibraciones. gracias
R.- Tú sabes la respuesta: no serían rentables. De todos modos, no mitifiquemos: tiene más nivel periodístico y más información pura un Rockdelux actual que un Vibraciones de la “buena” época.
P.- Al hilo de una pregunta sobre el pop español que contestaste recientemente ¿Qué dimensión crees que tiene Augusto Algueró en nuestro pop? Mi mujer y mis hijas se ríen de que me gusten temas como “Me conformo” o “Bossanova junto a ti” pero es que los encuentro irresistibles
R.- Algueró era un grande que no sabía que lo era. Le entrevisté en sus últimos años y el buen hombre estaba empeñado en reivindicar obras semisinfónicas y en despreciar sus canciones más pop. Tenía la idea de que lo que sale fácil no tiene mérito y no había forma de convencerle de la grandeza que había en el arte de combinar la comercialidad mediterránea con el punto bossa. Firmó mucha basura -algunos de los especiales que le dedicó Juan de Pablos resultaban intragables- pero también melodías tan bonitas como cualquiera del Brill Building.
P.- Hablando de novela supernegra ¿qué piensas del inglés David Peace?
R.- Recomendable…si no tienes miedo a las pesadillas. Empecé a leerle con “The Damned Utd”, que me enseñó más de lo que quería saber sobre el fútbol inglés. En la pura novela negra, tiene un punto de paranoia a lo James Ellroy que me repele un poco. Ahora estoy con sus libros sobre el Japón ocupado y la pelota está en el alero.
P.- Hace muchos años, pusiste un tema que duraba una hora. Era una especie de dueto entre Tom Waits y un viejecito. ¿Me puedes dar pistas?
R.- Ah, ahora parece una locura: en realidad, duraba hora y cuarto. Pero aquella versión del “Jesus blood never failed me yet” no dejaba indiferente a nadie con la mínima sensibilidad. Era una grabación de los noventa, con la voz del vagabundo que inspiró al compositor Gavin Bryars y el añadido osuno de Tom Waits. Lo editó el sello Point, de Philip Glass, y lo recomiendo por encima de la toma que sacó Brian Eno en Obscure Records.
P.- Usted dió en primicia la noticia del fallecimiento del músico pakistaní Nus Rafateh Ali Khan a su compañero Rodolfo Poveda,en directo por teléfono, para su Trópico Utópico hace ahora 15 años.Ese tipo de gestos ahora serían impensables para muchos de suscolegas.¿En que ha cambiado su profesión en todo este tiempo?.
R.- Guau, lo había olvidado. Puede que entonces hubiera en R3 un mayor espíritu de compañerismo. Ahora puede morirse un gigante del pop el viernes por la tarde y, con un poco de mala suerte, no se dice nada hasta el lunes. Demasiada burrocracia.
P.- No pregunto, afirmo: gracias Diego por los maravillosos años de “Ambigus”; el mejor programa en la mejor emisora (si, todavía). Eres el mayor culpable de mi (ahora lejano) derroche económico en “cdes”.Arregla lo tuyo con T.F. Flores y vuelve a R3.
R.- Gracias, Grantgreenez. Espero que TFF lea esto y reaccione.
P.- En el interesante suplemento Babelia dedicado a poesía y canción, con un artículo del gran Santiago Auserón, la fotografía de portada es muy bonita con Bob Dylan con la guitarra cantando ante chicos/as de raza blanca y negra. Pero sorprende ver en una esquina que la bebida que van a compartir es el refresco de cola tan famoso. ¿Que opina ?. ¿ Tan habitual era ? o ¿ había un patrocinador oculto por ahí ?
R.- No se trataba precisamente de un caso de patrocinio. El capo de Coca Cola en aquellos tiempos poseía una plantación donde ocurrieron cosas terribles. Aunque tuvo la suficiente cintura para convencer a la casta dirigente de Atlanta para que dejara de oponerse a la marea de Martin Luther King y se olvidara de la segregación.
P.- Todavía no he encontrado un solo español que conozca a Sparks. Si Diego Manrique tampoco los conoce, dejaré de preguntar y me preciaré de ser el único español que goza el ingenio y el explosivo eclecticismo de los hermanos Mael.
R.- ¡Qué dices! Estuve en Londres en 2008, siguiendo su tanda de 21 conciertos, cuando tocaron cronológicamente sus 20 elepés y el día final presentaron su nueva músico. Quiero decir, estuve allí con el corazón: debes ADMIRAR a un grupo que cuida así a sus fans-
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