Pregunta.- Ahora que el periodismo lo ejerce el que mejor calla o sabe deletrear la palabra PODER, ¿con qué compromiso personal podemos actuar para que no sea amordazada la libertad de expresión?
Respuesta.- Bueno, sacando información y mediatizando todos los atentados contra la libertad en general, y la libertad de expresión en particular, y no ceder a las redes de influencia marroquí en España. El ejemplo más mortífero de esta influencia es, desgraciadamente, Francia donde es difícil difundir ideas contrarias al régimen marroquí.
P.- Hola Ali, desde Londres lo primero bienvenido de vuelta. ¿Crees que tu país en algún momento tendrá el despegue económico tan deseado por todos y se acabarán los innumerables problemas que la actual situación le conlleva? Un saludo y mis más enérgicas simpatías
R.- El despegue económico deseado y necesario para un desarrollo durable de Marruecos, lo esperamos todos. Pero sabemos que sin libertad de expresión nunca habrá desarrollo económico. Ahora, Marruecos no puede por sí sólo despegar económicamente sin la ayuda de la UE y de EE UU. Es ahí donde juega las inversiones particularmente francesas y españolas, que Marruecos necesita tanto.
P.- Hace muchos años, el rey Hassan sufrió un atentado en un aeropuerto del que se libró milagrosamente. En él estaban implicados mandos militares. ¿Se acabó con el intervencionismo político de los militares o existe todavía la posibilidad de una acción autónoma?
R.- El intervencionismo político de los militares, por lo menos visible, ya no existe desde hace años. Eso no significa que no podría haber un golpe de Estado en Marruecos. Es improbable aunque alguna que otra aventura de algún grupo de oficiales de rango inferior al de comandante es posible. Porque los militares de mayor rango se han convertido desde hace años en hombres de negocios. El ejemplo más visible es el de esos generales de altísimo grado que se han transformado en armadores de pesca. Para la mayor desgracia de los pescadores españoles.
P.- ¿Cuál cree que es el principal obstáculo para que Marruecos se convierta en una verdadera democracia?, y ¿cuál cree que debe ser la actitud de los gobiernos y países extranjeros para contribuir a que se elimine ese obstáculo?
R.- El primer obstáculo es la irresponsabilidad de muchos dirigentes políticos de Marruecos. Además, no hay ninguna visión de futuro. No hay proyecto político que valga la pena. Nuestra Constitución necesita de un lavado “democrático” pero esto no parece inquietar a nuestros dirigentes.
Obviamente la actitud de los gobiernos de países extranjeros para contribuir a que Marruecos se democratice es imprescindible. Otra cosa es que esos gobiernos extranjeros quieran presionar en este sentido.
P.- En primer lugar gracias por su valentía, con ella nos hace libres a todos independientemente de la nacionalidad de cada uno. ¿Cómo piensa que la opinión pública española puede ayudar a Marruecos, estando tan cerca físicamente y tan lejos en cuanto a conocimiento real de la vida cotidiana? Gracias de nuevo y suerte en su empeño
R.- La geografía está ahí para recordarnos diariamente que Marruecos y España están ligados para muchísimo tiempo. Una eternidad. Yo estoy muy orgulloso que por primera vez en las tortuosas relaciones bilaterales hispano-marroquíes la sociedad española haya apoyado poderosamente el combate de un “moro” por la libertad de expresión en su país. Es una señal prometedora de un entendimiento mejor entre nuestros dos países. Y sueño con que algún día la franja de la población española que sigue llamándonos peyorativamente “moros” llegue algún día a llamarnos “marroquíes”. Simplemente.
P.- Como buen conocedor de la sociedad española y de sus relaciones con Marruecos, ¿cuáles cree que son las razones profundas del actual desconocimiento y desinterés, por no decir profunda reticencia o alguna palabra más gruesa, que muestran la mayoría de los españoles hacia su país? ¿Qué piensa que se debería hacer para que España mire más y con otros ojos a Marruecos?
R.- El último censo del CIS sobre la enorme desconfianza que sienten los españoles hacia los marroquíes me inquieta. Yo pienso personalmente que nos hace falta muchos encuentros, pero también desencuentros, para que podamos comprendernos mejor. No va a ser fácil pero como ya dije la geografía nos obliga a entendernos mejor. No hay otra opción.
P.- ¡Enhorabuena Ali! Vista la poca tirada de la prensa escrita en Marruecos, ¿ha pasado alguna vez por tu cabeza ejercer la profesión fuera de tu país? ¿Dónde serías más útil? ¿Cómo conseguirías mejor tus objetivos? Que tu entereza y tu buena actitud sirvan de ejemplo a los presentes y sobre todo a tu pueblo. Hasta pronto, suerte.
R.- Justamente el pueblo de los lectores no quiere que me vaya de mi país. Si nos fuéramos todos, ¿quién se quedaría en el país? Los ladrones, los corruptos y los incompetentes. Es cierto que me ofrecieron trabajo en Francia y en España. Pero estimo que no conseguiría mis objetivos para una mayor liberalización del régimen escapándome de mi país.
P.- Antes de todo quiero mostrarle mi admiración,le considero una persona muy valiente.Ahora la pregunta ¿quién tiene realmente el poder en Marruecos? me refiero a si el Rey manda o es sólo un títere.
R.- El poder lo tiene realmente el Rey. O si queremos ser más objetivos, el entorno real. Nuestro Parlamento, como dicen los españoles, “no pinta nada”, es una mera notaría de las decisiones del poder real.
P.- ¿Se ha sentido apoyado por la mayoría de la población en su país?
R.- La mayoría, no. Porque la gente aún siente miedo. Pero puedo decir que la inmensa mayoría de la prensa independiente me apoyó poderosamente.
P.- ¿Por qué cree que ha sido indultado?
R.- Por las presiones internacionales. Y, especialmente, las yankis y las españolas. Valoro enormemente que el presidente del Gobierno español, José María Aznar, haya evocado públicamente mi caso durante su visita oficial en Marraquech. Agradezco muchísimo al Sr. José Luis Rodríguez Zapatero por haber sido el primer político español en haber enviado mensajes expresando su inquietud en las primeras semanas de mi encarcelamiento.
P.- Sabiendo su valentía, ¿podría explicar en pocas palabras qué sentía al saberse encarcelado injustamente? ¿Era Vd consciente que todos nosotros estábamos pendientes de su caso y apoyándole? Gracias y mi más sentida admiración por su persona.
R.- Bueno, la verdad es que en las primeras semanas de encarcelamiento no sabía que se había armado una “gorda” por mi caso. Lo supe poco a poco. Saberse encarcelado injustamente y sabiendo que mucha gente en el mundo te apoya me animó muchísimo. Y es por eso que reitero mi agradecimiento a todo el mundo.
P.- Después de todo lo que ha pasado en su vida, ¿volverá a poder ejercer su profesión con igual libertad sin la presión de sentirse el símbolo en el que se ha convertido tanto en su país como fuera de él?
R.- Naturalmente que sí. Cuando dos diputados franceses me visitaron en la cárcel de Salé en el mes de junio me propusieron exiliarme a Francia. Mi respuesta fue entonces que no tenía la intención de irme a ningún sitio y que la profesión que ejerzo, el periodismo independiente, me obligaba moralmente a quedarme en mi país. Siempre, durante estos largos y penosos siete meses de cárcel, me dije a mí mismo: “Que salga dentro de un mes o dentro de dos años, volvería a mi oficio”.
P.- ¿Qué le parece la posición mantenida por el Gobierno español frente la inmigración que viene de Marruecos?
R.- El actor Sancho Gracia decía, hace algunos años, que él no podía tener una actitud hostil hacia los inmigrantes que llegan a España porque su familia había vivido el exilio de la inmigración en Uruguay. Espero que el Gobierno español se inspire en esta afirmación. La sociedad española no tiene que olvidar que hubo centenares de miles de españoles que en un pasado no muy lejano se fue a buscar una vida mejor en otros países del mundo. Ya fuera en Europa o en América.
P.- ¿Tuvo miedo de morir en la cárcel?
R.- Sí. No soy un superhéroe. Soy un simple informador atrapado en la red de represión de un régimen autoritario.
P.- ¿Por qué a tu parecer el Gobierno francés no ha dicho nada sobre tu situación?
R.- Porque al presidente, Jacques Chirac, le interesan mucho más sus vacaciones en el sur de Marruecos que el destino de un pobre periodista marroquí.
P.- ¿Qué puede decir del estrecho vínculo de amistad que mantienen el rey Don Juan Carlos con Mohamed VI?
R.- A mí me han dicho, o he leído en alguna revista, que el rey Juan Carlos es el “tío” de Mohamed VI. Espero que estos lazos “familiares” fructifiquen.
P.- No quería hacerle ninguna pregunta sólo darle la bienvenida, mandarle toda mi admiración mi apoyo y el deseo de que siga así, luchando por la libertad de expresión, por la dignidad y la libertad de su pueblo. Un abrazo
R.- Muchas gracias.
P.- Buenas tardes, Sr. Ali Lmrabet, por su experiencia en los últimos meses, tenemos una prueba evidente de que los derechos democráticos en Marruecos no son respetados, ¿hay movimientos sociales que luchen internamente en favor de la democracia?
R.- Sí. Hay movimientos como la Asociación Marroquí de Derechos Humanos que verdaderamente lucha cuerpo a cuerpo por salvaguardar la dignidad humana de mucha víctimas de la represión. Algunas revistas, también. No somos muchos pero suficientes para hacer mucho ruído.
P.- Enhorabuena, ¡ya era hora! ¿Tienes ya planes para volver a publicar Demain, o cualquier otra cosa? Mucha suerte para tus proyectos futuros
R.- Sí. Mi próxima revista se llamará Après Demain, que significa pasado mañana.
P.- ¿Guarda en secreto dibujos que no salen a la luz por autocensura?
R.- Un montón. Y que sacaré la próxima vez antes de ingresar otra vez en el talego de Salé.
P.- Soy lector ocasional de tus dos periódicos prohibidos. Primero querría felicitarte por la recuperación de tu libertad fruto de tu lucha que, conociendo la realidad de la libertad de prensa y los derechos humanos en Marruecos, la clase política corrupta y el cobarde silencio de los sectores llamados de izquierda, he seguido con gran preocupación. ¿No crees que el problema principal en Marruecos es constitucional, es decir, la falta de una separación clara de poderes, con la cual no hubiésemos tenido que lamentar el acoso a los periodistas con un sistema judicial dócil y sometido, y que por lo tanto cualquier tipo de manifestación democrática (elecciones….) no tiene ningún sentido en esta circunstancia?
R.- Estimado lector ocasional, sinceramente has respondido a tu pregunta. Lo que describes es la actual realidad de Marruecos.
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