Pregunta.- Quiero felicitarle por sus libros. He leído todos y el que más me ha gustado es “La biblioteca de noche”. ¿Cuáles van a ser sus próximas publicaciones? ¿Qué está escribiendo ahora?
Respuesta.- Muchas gracias por sus palabras. El año que viene saldrán dos titulos más: el primero “La Ilíada y la Odisea: una biografía”, que trata de la larga historia de nuestras lecturas de Homero. El segundo: será “La Ciudad de las Palabras”, un largo ensayo sobre la relación entre las historias que contamos y la identidad de nuestras sociedades.
P.- ¿Cree ud., que la poesía, por desarrollarse normalmente en textos cortos, y por ello prestarse a ediciones auspiciadas por los propios autores, está bajando su calidad y por tanto perdiendo adeptos? Si piensa que no es así, por favor, denos su opinión al respecto. Gracias.
R.- Ningún género literario depende de su extensión. Los haiku japoneses son obras maestras como tembién la muy larga Comedia de Dante. No pienso que la poesía haya perdido ni calidad ni vigor, sólo que somos quizás lectores más perezosos y la poesía, tal vez más que los otros géneros, requiere un dedicado esfuerzo.
P.- ¿quién es el mejor o la mejor poeta hispanoamericano?
R.- Calificativos como mejor o peor son sólo indicaciones de un gusto personal. Yo releo a menudo la poesía de Vallejo, Borges, Alejandra Pizarnick, Olga Orozco. Pero también hay poetas notables en la nueva generación que no nombro para no olvidarme de ninguno.
P.- No he oido nada recientemente del gran maestro de las letras Ernesto Sabato, ¿podria decirme si todavia esta escribiendo? Gracias.
R.- Ernesto Sábato es un señor muy viejo y muy valiente. Quizás más que su contribución a las letras ha sido su contribución a la justica social como figura de proa en la documentación de los horrores cometidos por la dictadura militar en Argentina. Es cierto que hace años no leemos nada nuevo de él, pero debe bastarnos saber aque su acción extralitetaria fue fundamental. Eso vale, a mi entender, bibliotecas enteras.
P.- Enhorabuena por su gran trabajo. ¿Qué hace Ud. con los libros que compra, lee y por algún motivo no le gustan?
R.- Todo libro que entra en mi biblioteca allí permanece, incluso los libros muy malos. Nunca se cuándo necesitaré dar un ejemplo de mala escritura o cuando un libro mágicamente se transformará de malo en bueno con los años. Este fue el caso de las novelas Marie Claire Blais que empezarón no gustándome y que ahora considero obras maestras.
P.- Hola desde Carolina del Norte, Aparte de devorar libros ¿qué hay que estudiar para ser un crítico literario? Y como eres escritor de novelas también ¿cómo haces para hacer esa distinción entre crítico y escritor a la hora de fabular historias? ¿Te cuesta? Muchas gracias.
R.- Pienso que el único estudio útil para un crítico literario es la lectura y más lectura y aún más lectura. Cuando escribo novelas, trato de olvidar la lectura crítica que puede ser, o demasiado severa, o demasiado generosa. Escribir ficción con un ojo crítico me parece una tarea imposible, como la de tocar música y bailar al mismo tiempo.
P.- Que usted es un enamorado de la literatura se ve en que expresa sus filias sin rubor por escritores de todo tipo, lo cual es de agradecer. Pero no le supongo fobias literarias ¿Las tiene? ¿Contra quién?
R.- Claro que las tengo porque todo lector la tiene. Pero, ¿para qué gastar aliento en nombrar lo que despreciamos?
P.- ¿Cuál cree usted que ha de ser la función del crítico liteario?
R.- En el mejor de los casos el crítico literario puede sugerir al lector métodos de lectura, nuevos puntos de vista y senderos menos evidentes que puede seguir al recorrer un texto. El crítico literario tiene algo de descubridor y de cartógrafo.
P.- Me enorgullece compartir con Vd. su dedicación a la lectura y los libros. Me interesé por la lectura como experiencia desde su inestimable estudio histórico. Estudio a Walter Ong y Marshall Mcluhan, y los cambios culturales que produjo la imprenta. Quiero preguntarle cómo piensa que la lectura electrónica afectará nuestra conciencia y modo de conocimiento. Le agradezco sobremanera algunas ref. bibliográficas. Gracias a Vd. y a EL PAIS por la oportunidad de esta charla en el día de mi 35 cumpleaños.
R.- Feliz cumpleaños. La lectura electrónica, como toda nueva tecnología que utilizamos para leer a lo largo de nuestras historias, afecta por supuesto la manera en que leemos. El texto sólido y material que encontramos en el libro impreso no tiene el mismo efecto sobre nuestra conciencia de lectores que el texto fantasmático e instantáneo de la pantalla electrónica. El texto impreso parece requerir detenimiento, profundidad y lentitud; el texto electrónico, por el contrario, rapidez y superficialidad. Qué ocurrirá en el futuro, no lo podemos saber, salvo que dependerá del uso que hagamos de la nueva tecnología, si dejaremos que esta imponga sus aparentes calidades o si seremos nosotros quienes encauzaremos esas calidades para nuestros fines. Dos libros pueden resultarle interesantes sobre tema: el ya clásico La Elegías Gutemberg de Sven Birkerts, y La Edición sin editores de André Schiffrin.
P.- Alberto,¿qué te parece Bolaño?
R.- Desconfío, casi por principio, de todo éxito universal e instantáneo, sobre todo si nace en la prensa norteamericana, una de las incultas del planeta. Me gustan mucho ciertas novelas de Bolaño (Nocturno Chileno, Los Detectives Salvajes, Estrella Distante), pero confieso no entender el grado de entusiasmo por su obra. Escritores contamporáneos como Borges, Nabokov, Sebald, influyeron e influyen de manera visible en la escritura. Es demasiado temprano, creo yo, para saber si Bolaño pertenece a este consagrado anaquel. Sin embargo, el entusiasmo por Bolaño de escritores tan diversos como Javier Cercas y Guillermo Martínez me hace pensar que quizás, por una vez, el entusiamo universal tenga algo valedero.
P.- A pesar de que usted ha publicado una novela, ha sido anunciado remarcando su faceta de crítico literario. ¿Cuál de sus dos facetas valora más: la de crítico o la de autor?
R.- Las dos facetas son muy distintas. Casi diría que soy dos escritores diferentes cuando escribo crítica o ficción. Escribir crítica, o ensayos literarios, es trabajar con material ya existente; escribir ficción requiere inventarlo todo para luego hacer como si ese todo existiese desde siempre.
P.- Señor Manguel, ¿qué nos aconsejaría usted, a padres y profesores, a la hora de intentar transmitir a nuestros adolescentes el amor por los libros?
R.- Creo que la tarea es imposible. Podemos dar el ejemplo de nuestra pasión, pero no podemos obligar a nadie a compartirla. He dicho en otras ocasiones que tratar de hacer amar la literatura es como tratar de hacer que alguien se enamore: podemos presentarle un sinnúmero de personas que nos parecen atractivas, pero nada, salvo una misteriosa alquimia, hará que el enamoramiento se produzca.
P.- ¿Hubo aluna mujer que Borges y Bioy amaran a la vez más que el uno al otro?
R.- Eso pertenece a la vida privada de esos dos escritores, que por cierto, nunca me contaron secretos tan íntimos, y si me los hubiesen contado, por cierto, no lo revelaría.
P.- ¿Como empiezas un libro? ¿Cual es la chispa que te hace elegir un camino, un libro a escribir, y no otro entre todos los libros deseados? ¿Has pensado escribir alguna vez para niños?
R.- Un libro empieza a ser escrito de muchas maneras. Puede surgir de una frase, de una palabra leída, de una persona vista en la calle, de un sueño. Pero nunca se si ese comienzo acabará siendo un libro. En mis cajones hay docenas de textos comenzados para los que no he encontrado una continuación adecuada. No, nunca he logrado escribir para niños.
P.- ¿Alguna vez ha recibido presiones para que publicara una crítica favorable de una obra en concreto? ¿Conoce de algún caso?
R.- No, nunca y no conozco ningún caso.
P.- De las siguentes obras dígame cúal conoce: Tirant lo Blanc de Joanot Martorell, Mirall Trencat de Mercè Rodoreda y Benzina de Quim Monzó. Ahora dígame: ¿cree que la literatura en catalán está en un buen momento?
R.- Conozco las dos primeras pero no sé lo suficiente de literatura catalana, sobre todo porque no conozco catalán, para poder dar una opinión que parezca válida. Descreo además de las literaturas nacionales. Toda literatura que valga la pena leer, es a mí entender, universal.
P.- Hola, Alberto. Una pregunta de canon: ¿qué tres o cuatro obras hay sin las cuales no se pueda entender la Literatura Universal? Gracias. Un saludo.
R.- Descreo de los cánones. Sólo puedo decir cuáles son los libros que cuentan para mí, y ni siquiera a lo largo de toda mi vida sino en ciertos momentos. Hoy por hoy, me son esenciales la Comedia de Dante, Alicia en el País de las Maravillas, el Quijote, Dr. Jekyll y Mr. Hide…
P.- ¿Qué debe de tener toda buena novela?
R.- Somerset Maugham decía que había tres reglas para escribir una buena novela, pero que desgraciadamente nadie sabía cuáles eran.
P.- ¿Hay alguna teoría merecedora de crédito, aunque sea limitado o provisional, que no sitúe el origen de la escriura en Sumeria?
R.- No, al menos que yo conozca.
P.- ¿Qué opinión le merece la escritura británica contemporánea? Autores como Amis, Hornby, Irwin Welsh… ¿Los sigue?
R.- Pienso que después de la generación de Amis (McEwan, Ishiguro, Barnes) la literatura británica esta pasando un mal momento. Creo que esto se debe, en parte al menos, a la proliferación del sistema de ‘editing’ en el mundo editorial anglosajón y también a las escuelas de escritura que limitan la creación al modelo que el profesor juzga bueno.
P.- Qué libros llamados best sellers, le parecen de calidad y por qué en estos últimos tiempos
R.- La popularidad de un libro no es necesariamente una indicación de mala calidad. Entre las novelas populares que me han gustado en las últimas dos décadas están El nombre de la rosa, de Umberto Eco, El curioso de incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon, Santa Evita de Tomás Eloy Martínez, Brasas de Sandor Marai y Soldados de Salamina, de Javier Cercas.
P.- Aparte de Borges, que elogió “La Invención de Morel” por ser obra de su amigo Bioy Casares, usted es de las pocas personas en el medio literario que aprecia ese libro. ¿No le parece sobrevalorado?
R.- No.
P.- Tengo la sensación de que, en muchas ocasiones, los críticos literarios realizan exhibiciones de su sabiduría, florituras dirigidas a especialistas como ellos, a años luz de un texto comprensible para el lector medio ¿Cree que es un fenómeno muy corriente en los suplementos literarios?Muchas gracias.
R.- Es cierto que hay un vocabulario académico que contamina a veces la crítica literaria común y corriente. Pero por lo general, creo que, al contrario, la crítica literaria en nuestras revista y periódicos suele carecer de lucidez, originalidad y profundidad. Y sobre todo, suelen caer en el tipo de crítica que Chesterton ejemplificaba diciendo: “Esos críticos que leen Martin Chuzzeldit, de Dickens, y dicen que es un libro bastante bueno pero que desgraciadamente no nos enseña nada sobre las costumbres matrimoniales de Noruega”.
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