{"id":87,"date":"2013-11-13T00:00:00","date_gmt":"2006-11-06T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/?p=87"},"modified":"2006-11-06T00:00:00","modified_gmt":"2006-11-06T00:00:00","slug":"Pilar_Eyre87","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/Pilar_Eyre87\/","title":{"rendered":"Pilar Eyre"},"content":{"rendered":"<p>Antes de ser Franco fue Paquito, un ni\u00f1o ensimismado al que su padre, borracho y puta\u00f1ero, le sacaba la piel a tiras con el cinto un d\u00eda s\u00ed y otro tambi\u00e9n. Despu\u00e9s fue Franquito, el recluta enclenque en el Alc\u00e1zar de Toledo que no ganaba para crueles inocentadas. Luego comandant\u00edn, general, General\u00edsimo, Caudillo, dictador y eterno superviviente. Todos esos perfiles arman el mosaico de un hombre al que la escritora y periodista Pilar Eyre (Barcelona, 1951) retrata con imponente detallismo en su \u00faltimo libro, Franco confidencial (Destino, 2013). En la l\u00ednea de su anterior biograf\u00eda sobre la reina Sof\u00eda, Eyre recompone aqu\u00ed una biograf\u00eda \u00edntima, casi imp\u00fadica, trufada de privad\u00edsimos di\u00e1logos que llevan al lector a preguntarse en cada p\u00e1gina, incr\u00e9dulo: \u201c\u00bfc\u00f3mo lo sabe?\u201d. Y la forma de hablar, de moverse o amar, los gestos, los diminutivos que usaba, cada reacci\u00f3n, cada achaque, cada paso que di\u00f3. \u201cUn trabajazo\u201d, se ufana Pilar, para contar \u201clo nunca contado\u201d.<\/p>\n<p>Pregunta.- \u00bfC\u00f3mo contar \u201clo nunca contado\u201d de una figura sometida a tan f\u00e9rreo marcaje por los historiadores?<br \/>\nRespuesta.- Se lo digo con toda modestia: existen miles de biograf\u00edas sobre Franco pero el libro que he escrito yo no lo ha escrito nadie. Explico por qu\u00e9 se convirti\u00f3 en lo que se convirti\u00f3, sus motivaciones, lo que le empuj\u00f3, su infancia, sus sentimientos, c\u00f3mo se enfrentaba al duro mundo que lo rodeaba. Nadie hasta ahora hab\u00eda tratado al personaje de esta forma. <\/p>\n<p>P.- \u00bfCu\u00e1l ha sido la mayor sorpresa que se ha encontrado durante la escritura del libro?<br \/>\nR.- Sorpresas ten\u00eda todos los d\u00edas. Piense que hay material sobre Franco desde que \u00e9l era muy joven. Una de las cosas que he tenido que disipar ha sido la cantidad de leyendas de uno y otro lado que existen sobre el personaje. Pero es que Franco sale en los papeles desde muy temprano, desde su primer viaje a \u00c1frica, del que hay una primera menci\u00f3n en el peri\u00f3dico El Telegrama del Rift. Y desde entonces concedi\u00f3 entrevistas, todos los de su entorno escribieron biograf\u00edas y \u00e9l mismo intent\u00f3 unas memorias que tambi\u00e9n he utilizado. As\u00ed, las sorpresas eran constantes, pero quiz\u00e1s la que me ha impactado m\u00e1s es la de su infancia. Freud dice que el car\u00e1cter se forma antes de los siete a\u00f1os. La infancia de \u201cPaquito\u201d fue dur\u00edsima. El hecho de que tuviera un padre maltratador y un acentuado complejo de Edipo le convirtieron en un adulto fr\u00edo. <\/p>\n<p>P.- Es interesante lo de la forja de la personalidad. Franco sufri\u00f3 malos tratos de peque\u00f1o, abusos y humillaciones en la Academia militar y, escribe, en \u00c1frica perdi\u00f3 definitivamente \u201cla piedad\u201d fijando as\u00ed un car\u00e1cter que no s\u00e9 si le parece acertado tachar de \u201ccruel\u201d.<br \/>\nR.- Bueno, yo lo definir\u00eda m\u00e1s bien como un hombre despiadado. \u00c1frica le chup\u00f3 la piedad, la compasi\u00f3n y le convirti\u00f3 en el militar puro y duro. Aprendi\u00f3 all\u00ed que la vida no ten\u00eda ning\u00fan valor. Hay un documental de la BBC que se rod\u00f3 entonces, en los a\u00f1os 20, y uno de sus hombres relataba a c\u00e1mara como Franco iba siempre en primera fila, se manchaba las manos de sangre, entraba el primero a la bayoneta en la lucha cuerpo a cuerpo\u0085 Y sus hombres se explicaban su sorprendente inmunidad diciendo que ten\u00eda \u201cbaraka\u201d, que es como los moros llamaban a la suerte. Ni la vida de sus hombres, ni la suya propia, ni por supuesto la del enemigo, ten\u00eda ning\u00fan valor como muestran las fotograf\u00edas sobrecogedoras de los soldados con cabezas de moros. <\/p>\n<p>P.- \u00bfDisfrutaba de aquello?<br \/>\nR.- Cuando alg\u00fan otro militar le llamaba la atenci\u00f3n, respond\u00eda: \u201ccon nosotros ellos har\u00edan lo mismo\u201d. Y es cierto, los caudillos moros eran tambi\u00e9n de una extremada crueldad: arrancaban la piel a los soldados -como le hicieron a Pereira, un compa\u00f1ero gallego como Franco-, les cortaban los test\u00edculos y se los met\u00edan en la boca a\u00fan vivos. As\u00ed era aquello. Cuento en el libro como en la primera batalla en la que Franco particip\u00f3 le llevaron la cabeza de un moro ensartada en una bayoneta y el la cogi\u00f3 y subido al caballo dio varias vueltas con ella en alto. Y s\u00ed, seguramente lo disfrut\u00f3. <\/p>\n<p>P.- Pasan las p\u00e1ginas de su libro y vemos a Franco en sus momentos \u00edntimos: dormido con la mano en la cadera de su mujer, sufriendo la fimosis o sopes\u00e1ndose los genitales hinchados. \u00bfNo se le queda a uno mal cuerpo?<br \/>\nR.- Jajaja. Bueno, yo he buscado al ser humano debajo de ese monstruo, o de ese santo, que muchos ven. Y como ser humano estaba sujeto a las debilidades de la carne, de la enfermedad, de los a\u00f1os. <\/p>\n<p>P.- Pero el rescate de muchas escenas y di\u00e1logos parece incre\u00edble. Como si estuviera usted bajo la cama\u0085<br \/>\nR.- S\u00ed, pero todas las informaciones que salen son ciertas. Por ejemplo, las enfermedades: tuvo hipertrofia de pr\u00f3stata y le faltaba un test\u00edculo que perdi\u00f3 por una herida de guerra en el Rift. Cuando he hablado con los testigos, con las personas que lo conocieron, no me he interesado tanto por las an\u00e9cdotas, que ya ya est\u00e1n contadas en cien mil sitios, sino m\u00e1s bien por c\u00f3mo hablaba, c\u00f3mo se expresaba, qu\u00e9 palabras usaba, c\u00f3mo llamaba a su mujer, o al pr\u00edncipe, c\u00f3mo se mov\u00eda, qu\u00e9 gestos hac\u00eda, si dec\u00eda palabrotas, si se persignaba, si ten\u00eda acento gallego, qu\u00e9 com\u00eda, si fumaba\u0085 Todas esas cosas que luego me han servido, aunque no las utilice directamente, para dar verosimilitud a esos di\u00e1logos.Todas esas notas a pie de p\u00e1gina que los historiadores de ceja alta no utilizan porque piensan que no son determinantes y, sin embargo, ah\u00ed es donde se esconde la personalidad de Franco. <\/p>\n<p>P.- Afirmas que Franco se llev\u00f3 tan mal con Don Juan como bien con su hijo Juan Carlos.<br \/>\nR.- Claro, es que nos hemos olvidado de que Juan Carlos estuvo a la sombra de Franco durante muchos a\u00f1os. Fue un amor a primera vista. Lo quer\u00eda como a un nieto o, como alguien me ha dicho, como a su hija Nenuca. Se ve\u00eda reflejado en \u00e9l.<\/p>\n<p>P.- Paquito, Franquito, comandat\u00edn, general\u00edsimo, caudillo. Pero Franco es, al final de tu libro, sencillamente \u201cel superviviente\u201d.<br \/>\nR.- Es que la \u00faltima etapa fue as\u00ed. Se quedaba dormido en los consejos de ministros, se descubri\u00f3 en s\u00ed mismo el P\u00e1rkinson e intent\u00f3 ocult\u00e1rselo a su propia familia, una historia estremecedora y muy poco conocida\u0085 Sus \u00faltimos a\u00f1os fueron crepusculares, el oto\u00f1o del patriarca. Y cuando matan a Carrero Blanco, entonces presidente del Gobierno, exclama: \u201cme han robado la \u00faltima ligaz\u00f3n que me ataba a la vida\u201d. Y adem\u00e1s fue un superviviente en otro sentido,que le intentaron matar un mont\u00f3n de veces sin \u00e9xito. \u00c9l dec\u00eda: \u201cesa se\u00f1ora, la muerte, ha pasado un mont\u00f3n de veces a mi lado y nunca me ha querido\u201d. Ten\u00eda suerte de verdad, &#8220;baraka&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La escritora y periodista publica Franco confidencial (Destino)<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-87","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}