{"id":37,"date":"1931-11-11T00:00:00","date_gmt":"2006-11-06T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/?p=37"},"modified":"2006-11-06T00:00:00","modified_gmt":"2006-11-06T00:00:00","slug":"Pio_Baroja37","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/Pio_Baroja37\/","title":{"rendered":"P\u00edo Baroja"},"content":{"rendered":"<p>Comienza Don P\u00edo Baroja. -Pues s\u00ed, hombre; llegu\u00e9 esta ma\u00f1ana de Barcelona.<\/p>\n<p>Pregunta. -\u00bfY qu\u00e9 tal D. P\u00edo?<\/p>\n<p>Respuesta. Por all\u00e1 anduve&#8230; Por cierto que no vi ese separatismo que dicen. La gente habla menos catal\u00e1n que nunca; el pueblo, poco, los se\u00f1orones, s\u00ed. Esos lo hablan bastante; pero se les nota que por un prurito de ostentaci\u00f3n&#8230; All\u00ed la gente vive muy preocupada por las cuestiones econ\u00f3micas; por el Estatuto, poco, muy poco. Yo creo que el Estatuto quedar\u00e1 en nada.<\/p>\n<p>P. Madrid seguir\u00e1 mandando&#8230; Siempre ha ocurrido eso.<\/p>\n<p>R. Algunos catalanes me dec\u00edan: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no viene a pasar los inviernos a Barcelona? Madrid, con los estatutos, se va a convertir en un poblacho\u00bb&#8230; Yo les dec\u00eda que Barcelona, con sus palmeras, sus flores, su luz y sus p\u00e1jaros, me parece m\u00e1s espa\u00f1ola que Madrid, que sabe mucho a Mediod\u00eda y que precisamente en Madrid, que tiene esa cosa fr\u00eda de las ciudades que son o fueron Cortes, me hallo muy a gusto.<\/p>\n<p>P. -Y a Maci\u00e1, \u00bflo vi\u00f3?<\/p>\n<p>R. -\u00a1Hombre!&#8230; No&#8230; \u00bfPara qu\u00e9? \u00a1Ya me dijeron de ir!&#8230; A m\u00ed, Maci\u00e1 no me interesa&#8230; Es posible que sea un buen hombre, claro&#8230; Lo vi en fotograf\u00eda y me produjo la impresi\u00f3n de una figura en madera&#8230; Por la fotograf\u00eda me parece un delirante. Dice los Estatutos&#8230; El de mi tierra lo ha hecho un abogadito de Bilbao, lo discut\u00edan en el Ateneo de San Sebasti\u00e1n, y en el tabl\u00f3n de avisos le\u00ed: \u00abSemana del Estatuto: d\u00eda 5, discusi\u00f3n; d\u00eda 6, proposiciones; d\u00eda 7, se suspende la discusi\u00f3n para celebrar un concierto de piano\u00bb \u00a1Y no crea que el concertista era Beethoven! Se trataba -dice D. P\u00edo, ri\u00e9ndose- de un austr\u00edaco cualquiera&#8230; Pues algo as\u00ed ocurre en Catalu\u00f1a. Al pueblo ya no le conmueven las banderitas y las sardanas.<\/p>\n<p>P. -Y lo de los Jesuitas, \u00bfC\u00f3mo lo vio usted D. P\u00edo?<\/p>\n<p>R. -Pues, la verdad&#8230; Yo deber\u00eda ser un antijesuita terrible y no lo soy&#8230; Claro; uno no sabe si esta gente hac\u00eda o no pol\u00edtica; pero a pesar de todo, si la hac\u00edan, no tengo ninguna fe en los decretos. Era preferible que su influencia se extinguiera por s\u00ed sola, y no hincharla al socaire de persecuciones. Yo he conocido hasta tres jesuitas: Cejador, que era una magn\u00edfico adoqu\u00edn, aunque otros dicen que fue un genio; el P. Lecina, historiador que visitaba las librer\u00edas de viejo, y a otro de mi pueblo, el P. Errandonea, con quien discut\u00eda mucho sobre el estilo&#8230; \u00a1Nada!&#8230;  En el Pa\u00eds los jesuitas tienen gran arraigo en Bilbao, en San Sebasti\u00e1n, y en su cuna, en Azpeitia,&#8230; En cambio en Vitoria y en Pamplona, que son ciudades de poco dinero, no abundan&#8230; En el Pa\u00eds hay muchos curas; pero la gente los ve bien, los quiere, \u00a1qu\u00e9 se le va a hacer!<\/p>\n<p>P. -\u00bfFue usted a Ezquioga, D. P\u00edo?<\/p>\n<p>R. -No,&#8230; Quer\u00eda ir; pero no pude a \u00faltima hora. Yo ya les he dicho que lo que aparece en Ezquioga es un diablillo vasco o varios diablillos&#8230; Podr\u00eda ser aquella Mari que se aparec\u00eda en la Pe\u00f1a de Amboto&#8230; El obispo de Vitoria piensa como yo, y ha quitado a las apariciones importancia. Pero lo maravilloso en el sentido pr\u00e1ctico que tienen mis paisanos. \u00a1Eso est\u00e1 muy bien! Se va all\u00ed, se reza el rosario, se dejan los cuartos&#8230; y \u00a1adelante! A eso de Ezquioga le digo yo el aprovechamiento de las fuerzas vivas&#8230; La Diputaci\u00f3n recauda miles de pesetas diarias, los \u00abtaxis\u00bb se enriquecen&#8230; Da gusto el sentido comercial de los vascos; les quitan el juego, pues a sustituirlo. Un verano es Asuero, otro Ezquioga&#8230;<\/p>\n<p>(..A D. P\u00edo le baila el gozo en la boca&#8230;)<\/p>\n<p>P. \u00bfY qu\u00e9 cree usted, Baroja, que pasar\u00e1 con el sufragio femenino y con el divorcio?<\/p>\n<p>R. -\u00a1Pues no s\u00e9!&#8230; Las mujeres votar\u00e1n a los curas&#8230; \u00a1Ni hablar! Y si hay diputados, ser\u00e1n clericales y comunistas; los socialistas perder\u00e1n puestos y los republicanos&#8230; \u00a1se pueden despedir!<\/p>\n<p>Lo del divorcio tendr\u00e1 muy escaso inter\u00e9s. El divorcio es para pa\u00edses ricos. Los espa\u00f1oles tienen del matrimonio un sentido pesimista, se casan con la idea de que es para siempre&#8230; \u00a1Y cualquiera coge de nuevo al que se descase! No abundar\u00e1n las demandas. \u00a1Ya lo ver\u00e1!<\/p>\n<p>En cuanto a las mujeres -y aqu\u00ed parace la iron\u00eda del c\u00e9lebre tozudo- poco promete. Las condiciones de vida de la espa\u00f1ola, hacen que a los treinta a\u00f1os est\u00e9 fondona, aqu\u00ed una mujer, luego de una etapa de matrimonio, se convierte en un ballenato&#8230; Eso del divorcio es para Norteam\u00e9rica. Aquellas mujeres son ego\u00edstas, no tienen hijos o tienen pocos; hacen gimnasia, practican una higiene \u00abad hoc\u00bb&#8230; Aqu\u00ed reincidir\u00e1n los divorciados con dinero; \u00a1pero eso ya pasaba con las viudas!&#8230;<\/p>\n<p>P. -\u00bfNo le tienta la aventura pol\u00edtica?<\/p>\n<p>R. -No tengo condiciones de orador; y en Espa\u00f1a el pol\u00edtico que no lo es se muere de aburrimiento. Hace treinta a\u00f1os estuve con Lerroux; conspiramos juntos&#8230; El hab\u00eda ideado un plan de partidas armadas en el Moncayo. A m\u00ed aquello me divert\u00eda rom\u00e1nticamente; fuimos a Zaragoza, y en el tren me desilusion\u00f3. \u00abUsted, Baroja, me dijo Lerroux, si quiere vivir la pol\u00edtica, debe tomar lecciones de canto\u00bb. Me pareci\u00f3 tan rid\u00edculo lo que me aconsejaba, que decid\u00ed no volver a sonar. Adem\u00e1s la pol\u00edtica me repugna por su fondo de histrionismo. Claro que si me dicen: \u00abO Presidente\u00bb&#8230; \u00a1Pero no lo concibo!&#8230; Ser Presidente de la Rep\u00fablica equivale en grande a ser conserje de un casino: saludos, galones, un protocolo para vestir&#8230; Reverencias hoy a los salchicheros, ma\u00f1ana a un peque\u00f1o diplom\u00e1tico&#8230; \u00a1Horrible!<\/p>\n<p>Yo comprendo que se aspira a ser joven, a conquistar mujeres, a lucir en un gran baile, a tener dinero&#8230;<\/p>\n<p>P. -Y de sus amigos los anarquistas, \u00bfqu\u00e9 sabe usted?<\/p>\n<p>R. -Hombre&#8230; nada. Los persiguen mucho. A m\u00ed no me choca que los anarquistas no est\u00e9n satisfechos con la Rep\u00fablica. Lo que me choca es que digan que todos est\u00e1n vendidos. \u00bfVendidos\u00bf \u00a1Pues si son unos pobres que viven mal, trabajan todos los d\u00edas y a\u00fan les queda tiempo para ir a la c\u00e1rcel&#8230;!<\/p>\n<p>En Barcelona cen\u00e9 con unos diputados y les dec\u00eda: \u00ab\u00a1Est\u00e1n ustedes con esa pol\u00edtica de enchufes haciendo buenos a los mon\u00e1rquicos!\u00bb \u00ab\u00a1Hombre, no, me replicaban; es que les han ofrecido esto y lo otro y lo otro!&#8230;\u00bb Y yo les respond\u00eda: \u00abPues que no lo hubiesen tomado!\u00bb.<\/p>\n<p>P. -Y de los actuales de gobierno, \u00bfqu\u00e9 opina, Don P\u00edo?<\/p>\n<p>R. -Hace a\u00f1os cre\u00ed en Lerroux&#8230; Era un buen mozo que al andar part\u00eda los ladrillos. Se pon\u00eda par recibir a los Comit\u00e9s de barrio una blusa de obrero&#8230; Le conoc\u00ed y habl\u00e9 con \u00e9l algunas veces en el caf\u00e9 Ingl\u00e9s, donde me llevaba Ricardo Fuente&#8230; Pero me desilusion\u00f3. Vi que ten\u00eda la cabeza atiborrada de art\u00edculos de \u00abLa Vanguardia\u00bb. No le\u00eda m\u00e1s que peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p>Hace treinta a\u00f1os Lerroux era un temor, una gran esperanza de pol\u00edtico; pero ahora lo he visto, y se me figura una pavesa de aquel Lerroux que part\u00eda los ladrillos del suelo a su paso&#8230; Entonces estuvimos \u00abAzor\u00edn\u00bb y yo con \u00e9l en Barcelona. Fuimos a \u00abLa Fraternidad\u00bb y a los c\u00edrculos radicales del paseo de Gracia. All\u00ed se adoraba a Lerroux. Pero era una gente mitad republicanos y mitad \u00e1cratas. Se hac\u00edan veladas de teatro; los anarquistas Rull y \u00abPicoret\u00bb, entre otros, representaban \u00abTierra Baja\u00bb entre un humazo de mal tabaco y mucho calor. Lerroux se hac\u00eda preceder por nosotros, y luego entraba con el sombrero terciado y las manos metidas en los bolsillos de la chaqueta. Despu\u00e9s de la semana Tr\u00e1gica, la estrella popular de Lerroux declin\u00f3. A m\u00ed, Lerroux me es agradable. Yo desear\u00eda que \u00e9l tuviese \u00e9xito. \u00a1Me temo que no lo consiga! En Espa\u00f1a es doloroso, pero es as\u00ed. Se deja que se inutilicen los hombres, y cuando ya no pueden ni con el gab\u00e1n se les pide su obra&#8230;<\/p>\n<p>A Aza\u00f1a no le conozco. Lo he visto una vez en una librer\u00eda de viejo&#8230;<\/p>\n<p>A Albornoz s\u00ed lo he tratado; poco, pero lo he tratado.<\/p>\n<p>\u00a1Debe ser un l\u00edrico! Recuerdo que en un viaje a Barcelona, al salir de Zaragoza, me dijo: \u00abOiga usted, Baroja, cuando aparezca el Mediterr\u00e1neo, av\u00edseme\u00bb.<\/p>\n<p>Yo le\u00eda \u00abLa Vanguardia\u00bb, y al llegar a un pueblecillo de la costa, le dije: \u00abAlbornoz, ah\u00ed est\u00e1 el Mediterr\u00e1neo\u00bb. \u00abVoy a hacerle una salutaci\u00f3n\u00bb, me dijo todo conmovido. Y eso es todo.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a, sobre poco m\u00e1s o menos, seguir\u00e1 igual que ahora con la nueva Constituci\u00f3n. En Espa\u00f1a ha habido ya sus 13 Constituciones. \u00a1Pues no se experimentaron 13 adelantos ni tampoco 13 retrocesos! La escasez de hombres que tiene la Rep\u00fablica la achaco yo a la sorpresa de su llegada. Nadie la cre\u00eda tan inminente porque nadie pens\u00f3 que el Rey y sus mon\u00e1rquicos se ir\u00edan sin lucha. \u00a1Aquello fue de una florera!&#8230;<\/p>\n<p>P. -\u00bfC\u00f3mo ve usted al pol\u00edtico espa\u00f1ol, Baroja?<\/p>\n<p>R. -Debe ser realista, con un conocimiento claro del pa\u00eds&#8230; y si es ret\u00f3rico, el pueblo lo agradecer\u00e1. Parece que en Espa\u00f1a la ret\u00f3rica es una virtud del gobernante. Lo que no he comprendido nunca es la falta de curiosidad de un Rey como Alfonso XIII. Yo lo cre\u00eda mediocre, t\u00edmido, lleno de malos humores, pero con alguna curiosidad.<\/p>\n<p>Y no. No la tuvo. Siempre que iba a un pueblo lo hac\u00eda con trompeteo, le adornaban las calles e indefectiblemente se sentaba en la misma silla y o\u00eda y preguntaba iguales cosas&#8230;<\/p>\n<p>P. -\u00bfTriunfar\u00e1 aqu\u00ed el socialismo?<\/p>\n<p>R. -No lo creo. Los espa\u00f1oles son como son&#8230; El socialismo se preocupa demasiado de las formas y en Espa\u00f1a es preciso la dictadura para gobernar. Pero en fin&#8230; \u00a1Ya ha hecho algo! Ha tra\u00eddo m\u00e1s de un centenar de diputados, que viajan gratis, van a caf\u00e9s teatros&#8230; El socialismo ha creado un nuevo se\u00f1orito. Y est\u00e1 bien, porque los antiguos llevan trazas de dedicarse a betuneros, \u00a1si hay d\u00f3nde!<\/p>\n<p>A m\u00ed si lo hiciesen bien, no me aterra una dictadura socialista. Peor que vivimos la clase media, no vivir\u00edamos. Ya en Catalu\u00f1a la moratoria est\u00e1 implantada de hecho en los negocios. En Andaluc\u00eda no se sabe lo que puede ocurrir: si comunismo, si anarqu\u00eda.<\/p>\n<p>All\u00ed estuve, Aparentemente, no se ve nada. Aparte de unos se\u00f1oritos muy brutos que hablan de vender fincas e irse al extranjero. \u00a1Pero no s\u00e9 qu\u00e9 har\u00edan all\u00ed si apenas saben hablar el castellano! Ahora que&#8230; Si se hace la experiencia de dictadura socialista, que se haga bien. Ya que nos arruinemos, que sea con brillo. Que no ocurra lo de la actualidad: que se arruina la gente oyendo esas voces de padres de familia que hablan en el Congreso&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Tan famoso! &#8230; Igual que siempre: el boin\u00f3n sobre la robusta cabeza alegre; la barba, crecida a su gusto; un traje ra\u00eddo a medio abrochar; los pies, materialmente \u00abliados\u00bb en unas botas de pa\u00f1o, y con fr\u00edo, con mucho fr\u00edo&#8230; igual que siempre.<\/p>\n<p>Ahora le molesta un dedo que se ha estropeado en el tren; antes hablaba de la mordedura de un dogo&#8230; Igual que siempre&#8230; Don P\u00edo, a la espa\u00f1ola, inicia estas conversaciones para los diarios con esos dos asuntos: el fr\u00edo y un min\u00fasculo alifafe que lo contrar\u00eda&#8230; En verano no s\u00e9 lo que dir\u00e1. Porque hay un tiempo de saz\u00f3n para ver y o\u00edr a D. P\u00edo: afines de oto\u00f1o, a su vuelta de Guip\u00fazcoa. Entonces Baroja trae a la charla sus meditaciones, la burloner\u00eda de lo que ha visto y el deseo zumb\u00f3n de sintonizarse con los chismes y an\u00e9cdotas que \u00abandan\u00bb por Madrid. Es preciso cogerle reci\u00e9n llegado, en su casa,&#8230; En esta casa tan de solter\u00f3n, grande, l\u00f3brega, ilusoriamente fr\u00eda; en esta casa tan de solitario; casa de z\u00f3calos negros, de escalera infin<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-37","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}