{"id":158,"date":"1931-10-17T00:00:00","date_gmt":"2006-11-06T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/?p=158"},"modified":"2006-11-06T00:00:00","modified_gmt":"2006-11-06T00:00:00","slug":"Al_Capone158","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/Al_Capone158\/","title":{"rendered":"Al Capone"},"content":{"rendered":"<p>(&#8230;)<br \/>\nSe recost\u00f3 un poco m\u00e1s en su c\u00f3modo sill\u00f3n de despacho y encendi\u00f3 por s\u00e9ptima vez su cigarro. Llev\u00e1bamos m\u00e1s de una hora hablando.<\/p>\n<p>-&#8220;Este invierno va a ser de lo m\u00e1s duro. Y nosotros, muchachos, hemos de abrir la cartera y mantenerla abierta si queremos que alguno de nosotros sobreviva. No podemos esperar nada del Congreso, ni del presidente Hoover ni de cualquier otro. Hemos de ayudar para que las barrigas est\u00e9n llenas y los cuerpos calientes. Si no lo hacemos, nos cargaremos el modo en que hemos aprendido a vivir. Pues, por si no lo sabe, se\u00f1or m\u00edo, Am\u00e9rica est\u00e1 en v\u00edsperas de la mayor de sus agitaciones sociales. Porque el bolchevismo llama a nuestra puerta. Y no podemos permitir que se nos cuele. Tenemos que organizarnos contra eso, hemos de arrimar todos el hombro, y hacerlo r\u00e1pidamente. Necesitamos fondos para combatir el hambre.&#8221;<\/p>\n<p>\u00bfHab\u00eda o\u00eddo bien? Ten\u00eda ante m\u00ed al m\u00e1s temible de los g\u00e1ngsteres. Y su conversaci\u00f3n, en ves de ser la de este tipo de gente, resultaba de lo m\u00e1s inesperada.<\/p>\n<p>Ficha policial de Al Capone (1931)<br \/>\n-&#8220;Hemos de mantener a Am\u00e9rica -prosigui\u00f3- segura y entera. Si las m\u00e1quinas van a quitar puestos de trabajo a los trabajadores, \u00e9stos tendr\u00e1n que encontrar alguna otra cosa que hacer. Quiz\u00e1 hayan de volver a la agricultura. Pero durante el per\u00edodo de transici\u00f3n tenemos que cuidar de ellos. Hemos de mantenerlos apartados de la literatura de los rojos, de los rusos; hemos de procurar que se mantengan mentalmente sanos. Pues, con independencia de d\u00f3nde hayan nacido, ahora son americanos.&#8221;<\/p>\n<p>Abajo, por las calles, los vendedores de per\u00ed\u00f3dicos voceaban su mercanc\u00eda. Al &#8220;Brown&#8221;, como le gustaba que le llamaran, sac\u00f3 unos prism\u00e1ticos de un caj\u00f3n y ley\u00f3 lentamente los titulares de un per\u00ed\u00f3dico vespertino: &#8220;Pat Roche conf\u00eda en detener pronto a Al Capone&#8221;.<\/p>\n<p>-&#8220;Los de la prensa siempre la toman conmigo. Se dir\u00eda que soy responsable de todos los delitos que se cometen en este pa\u00eds. Usted pensar\u00e1 que mi poder es ilimitado y que tengo la billetera llena hasta reventar. Bien, digamos que en lo del poder hay algo de cierto. Pero con los malos tiempos que corren, mi cuenta bancaria tiene tantos problemas como la de cualquier otro. Tengo en n\u00f3mina a tanta gente como antes, pero mis beneficios se han visto tan reducidos como los de cualquier otro. F\u00edjese, le sorprender\u00eda saber qui\u00e9nes son algunos de los tipos que est\u00e1n a mi cargo.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Hooverville&#8221; (campamento) en las cercan\u00edas de Chicago (1931)<br \/>\nCon 32 a\u00f1os, Al Capone era un pol\u00edtico y un organizador de lo m\u00e1s h\u00e1bil. Dispon\u00eda de una maquinaria perfectamente engrasada. La gente que ten\u00eda en n\u00f3mina le costaba m\u00e1s de 200.000 d\u00f3lares semanales. Y hasta el momento nadie hab\u00eda derrotado a esa m\u00e1quina. Le pregunt\u00e9 c\u00f3mo un hombre tan joven pod\u00eda mantener la organizaci\u00f3n que hab\u00eda construido. Me replic\u00f3 sin dudarlo:<\/p>\n<p>-&#8220;Es que hoy d\u00eda la gente no respeta nada. Antes pon\u00edamos en un pedestal la virtud, el honor, la verdad y la ley. Educ\u00e1bamos a nuestros hijos de modo que respetaran las cosas. La guerra ya pas\u00f3. Hemos tenido casi doce a\u00f1os para recuperarnos, y f\u00edjese en qu\u00e9 se ha convertido nuestra vida. La legislaci\u00f3n de tiempos de guerra aprob\u00f3 la enmienda decimoctava. Hoy d\u00eda beben alcohol en garitos ilegales m\u00e1s personas de las que entraban en todos los bares de Am\u00e9rica cinco a\u00f1os antes de 1917. Esto es lo que opinan sobre la Ley. Y sin embargo la mayor\u00eda de esa gente son buenas personas. No puede clasific\u00e1rseles como delincuentes, aunque t\u00e9cnicamente lo sean. La gente siente que la Prohibici\u00f3n es responsable de la mayor\u00eda de los males que van en aumento. Pero tambi\u00e9n crece el n\u00famero de los que violan la Ley. Yo llegu\u00e9 a Chicago hace diecis\u00e9is a\u00f1os con 5 d\u00f3lares en el bolsillo. A los tres a\u00f1os ya me hab\u00eda casado. Mi hijo tiene ahora 12 a\u00f1os. Sigo casado y quiero tiernamente a mi mujer. Tuvimos que ganarnos la vida. Entonces yo era m\u00e1s joven que ahora, y pensaba que necesitaba m\u00e1s. No cre\u00eda que fuera bueno prohibir a la gente las cosas que deseaban. Cre\u00eda que la Prohibici\u00f3n era una ley injusta, y sigo crey\u00e9ndolo. De modo que en cierta manera natural me met\u00ed en la corrupci\u00f3n. Y supongo que as\u00ed seguir\u00e9 hasta que la Ley sea revocada.&#8221;<\/p>\n<p>Pregunta.- \u00bfDe modo que cree que ser\u00e1 revocada?<\/p>\n<p>Respuesta.- &#8220;Desde luego que s\u00ed -repuso de inmediato-. Y cuando as\u00ed sea, tendr\u00e9 suerte si no he de trasladar mi negocio a otro sitio. F\u00edjese, se\u00f1or Vanderbilt, la Prohibici\u00f3n afecta a menos del 35% de mis ingresos.&#8221;<\/p>\n<p>&#8230;Y lo que declar\u00f3 a continuaci\u00f3n cay\u00f3 como un rayo:<\/p>\n<p>-&#8220;Opino que el se\u00f1or Hoover ha de hacer en su mensaje de fin de a\u00f1o la sugerencia de que los legisladores del pa\u00eds aumenten el porcentaje del contenido en alcohol de los licores. Ser\u00eda su mejor jugada para volver a ser candidato. Por otra parte, ya sabe que siempre ha dicho del Acta Volstead que es &#8220;un experimento noble&#8221;. De todos modos, con el tiempo la gente ni siquiera lo tolerar\u00e1. Pedir\u00e1n que se vuelva a beber normalmente; y si presionan lo suficiente vencer\u00e1n a la Liga Anti-Saloon y a los industriales que han engordado y se han enriquecido a expensas de la sed. La Ley ser\u00e1 revocada. Ya no har\u00e1 falta el secreto. Y yo me ahorrar\u00e9 una fortuna en n\u00f3minas. Pero mientras la Ley permanezca en vigor y haya gente que siga viol\u00e1ndola, habr\u00e1 personas en situaci\u00f3n como la m\u00eda, que consideren de nuestra incumbencia mantener ese canal abierto. Las personas que no tienen respeto a nada temen al miedo. Y es sobre el miedo sobre lo que yo he construido mi organizaci\u00f3n. Los que trabajan conmigo no tienen miedo a nada. Los que trabajan para m\u00ed tienen confianza, no tanto por su paga como porque saben qu\u00e9 pasar\u00eda con ellos si esa confianza se quebrase. El gobierno de Estados Unidos blande un buen garrote ante quienes violan la Ley, y les dice que ir\u00e1n a la c\u00e1rcel si la violan. Los que violan la Ley se r\u00eden y tienen buenos abogados. Algunos de los menos h\u00e1biles cargan con la culpa. Pero por lo general el p\u00fablico tiene menos miedo al gobierno que yo al fiscal Pat Roche. Las cosas que la gente sabe al respecto les resultan divertidas.&#8221;<\/p>\n<p>Desempleados durante la Gran Depresi\u00f3n<br \/>\nP.- \u00bfQu\u00e9 opina de las elecciones de 1932?<\/p>\n<p>R.- &#8220;Habr\u00e1 una votaci\u00f3n r\u00e9cord y los dem\u00f3cratas ser\u00e1n barridos. Las masas creer\u00e1n que de ese modo hallar\u00e1n alivio a la depresi\u00f3n. S\u00e9 muy poco del mundo de la econom\u00eda, pero no creo que sea as\u00ed como llegue el final de la depresi\u00f3n. Me parece que llevar\u00e1 m\u00e1s tiempo. El alivio lo traer\u00e1 una serie de circunstancias, si no dejamos que antes lo consigan los rojos. En mi modesta opini\u00f3n, el que m\u00e1s oportunidades tiene es Owen Young. Es un tipo fenomenal, y tiene que dejarle que \u00e9l quien se haga cargo. De lo contrario, ser\u00e1 Roosevelt quien lo haga. Y opino que Roosevelt tendr\u00e1 la sensatez suficiente para nombrar a Young Secretario del Tesoro. Roosevelt es un buen tipo, pero temo que su salud sea d\u00e9bil, y un l\u00edder ha de tener buena salud.&#8221;<\/p>\n<p>&#8230;La ingenuidad de Capone era encantadora. No hac\u00eda nada por quedar bien, y estoy seguro de que no actuaba para que yo le observase&#8230;<\/p>\n<p>Cuatro d\u00edas antes yo estaba sentado en mi rancho de Nevada. Mi secretario siciliano, Peter Marisca, me trajo un telegrama que no hab\u00edan podido entregar m\u00e1s temprano. Dec\u00eda: &#8220;Entrevista concertada mi\u00e9rcoles en Chicago a las once de la ma\u00f1ana. Llame a mi despacho cuando llegue&#8221;. Estaba firmado por un conocido abogado del Medio Oeste. Tuve el tiempo justo para hacer el equipaje y tomar un tren de \u00faltima hora en direcci\u00f3n este.<\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles, al llegar a Chicago, me enter\u00e9 por la prensa del rapto del editor Lynch y de la llamada de la polic\u00eda de Chicago a Capone pidi\u00e9ndole ayuda. De todos modos llam\u00e9 al abogado que me hab\u00eda enviado el telegrama. Capone se hallaba reunido con su consejo y no estaba para nadie.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, por la tarde, me hice con un ejemplar de un peri\u00f3dico de la ma\u00f1ana. Los titulares dec\u00edan que Lynch hab\u00eda vuelto a casa y que el fiscal Pat Roche hab\u00eda dado orden de detener a Capone. Se insinuaba que el Rey sab\u00eda demasiado sobre el repentino rapto de Lynch.<\/p>\n<p>Mis esperanzas de ver a Capone se volatilizaron de golpe. Cog\u00ed un resfriado y tuve que mantenerme en cama.<\/p>\n<p>El jueves a primera hora recib\u00ed un mensaje telef\u00f3nico: &#8220;El secretario del se\u00f1or Capone dice que estar\u00e1 a disposici\u00f3n del se\u00f1or Vanderbilt en su despacho esta tarde a las tres&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a1Peter Marisca no me lo entreg\u00f3 porque pens\u00f3 que se trataba de una broma! De todos modos, aquel mismo d\u00eda a la hora de comer, en el Drake, me lo dijo en un aparte; y por poco me quem\u00e9 la garganta con la sopa de tortuga.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, cruc\u00e9 las cadenas de polic\u00edas y agentes del gobierno. Y una vez en el vest\u00edbulo del Lexington, entramos en un ascensor, donde un botones nos subi\u00f3.<\/p>\n<p>En el pasillo nos esperaba un tipo joven y bien vestido. Llevaba un traje color verde m\u00e1s claro que he visto en mi vida. Y no perdi\u00f3 ni un segundo en preguntarme a qui\u00e9n quer\u00eda visitar.<\/p>\n<p>P.- Tengo una visita con &#8220;el se\u00f1or Brown&#8221; -le dije.<\/p>\n<p>R.- \u00bfY el que va con usted? -dijo se\u00f1alando a Pete. Le dije qui\u00e9n era. Avanzamos por el pasillo hasta llegar a un grupo de habitaciones de una suite. Pete se qued\u00f3 fuera hablando con otros sicilianos en su lengua.<\/p>\n<p>Durante la entrevista, una pregunta que me formul\u00f3 Capone me hizo volver a mis conjeturas:<\/p>\n<p>-&#8220;En sus conversaciones con hombres importantes de todo el mundo -me dijo-, \u00bfqu\u00e9 soluciones le han ofrecido para la actual depresi\u00f3n?&#8221;<\/p>\n<p>-Sinceramente -repuse-, son muchas las soluciones que he o\u00eddo, pero tengo la sensaci\u00f3n de que nadie ten\u00eda ni idea. Me parece que estaban perplejos.<\/p>\n<p>-&#8220;No perplejos -dijo Al-. Lo que pasa es que no pueden ponerse de acuerdo y coincidir con su opini\u00f3n. Hay una falta de organizaci\u00f3n. \u00bfNo es curioso que siendo nuestro presidente uno de los principales organizadores del mundo nos falte ahora organizaci\u00f3n m\u00e1s que nunca en nuestra historia?&#8221;<\/p>\n<p>Estampilla sobre la Ley de Prohibici\u00f3n<br \/>\n-&#8220;Sobre el papel, el mundo ha sido capitalizado. Cada vez que a un tipo se le ocurre una idea, el capital aumenta, le proporciona m\u00e1s efectivo y a sus accionistas m\u00e1s acciones. El rico se enriquece m\u00e1s y los accionistas especulan con las acciones. Y alguien descubre que con ello la f\u00e1brica de rumores sigue en marcha. Y a alg\u00fan otro le interesa que las mujeres entren en el juego. El mundo est\u00e1 loco. [&#8230;] Los banqueros deshonestos que se apoderan del dinero duramente ganado por la gente tendr\u00edan que estar en la c\u00e1rcel con m\u00e1s motivo que los pobres hombres que roban para dar de comer a su mujer y a sus hijos. [&#8230;] \u00bfCree usted que esos banqueros van a la c\u00e1rcel? Pues no se\u00f1or. Se cuentan entre los ciudadanos m\u00e1s representativos. \u00a1Y son tan malos como los pol\u00edticos deshonestos! Y le aseguro que los conozco. Llevo mucho tiempo aliment\u00e1ndolos y visti\u00e9ndolos. Hasta que entr\u00e9 en esa banda no supe cu\u00e1ntos sinverg\u00fcenzas visten ropas caras y hablan con acento remilgado. El otro d\u00eda, cuando me detuvieron por evasi\u00f3n de impuestos, por poco me v\u00ed metido en un l\u00edo. Algunos funcionarios quer\u00edan llegar a un acuerdo conmigo. Si me declaraba culpable e iba a la c\u00e1rcel dos a\u00f1os y medio, retirar\u00edan las acusaciones que ten\u00edan en mi contra. Tendr\u00eda que pagar alg\u00fan dinerillo, pero me parece que eso ser\u00eda mejor que la presi\u00f3n de todo un juicio. Pero algo as\u00ed como un d\u00eda antes de cerrar el acuerdo me enter\u00e9 de que alguien iba a recurrir al Tribunal de Apelaci\u00f3n y que all\u00ed me coger\u00edan y me meter\u00edan diez a\u00f1os y medio en la prisi\u00f3n de Leavenworth. De manera que decid\u00ed ser m\u00e1s astuto y declararme no culpable, y cuando se vea el caso, entonces ya veremos lo que pasa. Hace poco dec\u00eda un peri\u00f3dico de Chicago que se hab\u00eda descubierto que un fabricante local deb\u00eda 55.000 d\u00f3lares de atrasos en impuestos por sus bienes personales. Al d\u00eda siguiente se public\u00f3 que se trataba de un error del peri\u00f3dico y que la situaci\u00f3n hab\u00eda sido satisfactoriamente aclarada. Si el gobierno del se\u00f1or Hoover quiere que d\u00e9 cuenta de mis impuestos federales, lo har\u00e9 muy gustoso. Creo que podr\u00eda aclar\u00e1rselo suficientemente a \u00e9l y a otros funcionarios, y si en cualquier momento necesitan tratar de alg\u00fan asunto sensacional, estar\u00e9 dispuesto a hacerlo.&#8221;<\/p>\n<p>-&#8220;Corrupci\u00f3n&#8221; -prosigui\u00f3- es una palabra com\u00fan en la actual Am\u00e9rica. Es la ley que rige donde no se obedece otra ley. Y est\u00e1 minando este pa\u00eds. Los legisladores honrados de cualquier ciudad pueden contarse con los dedos de las manos. \u00a1Y en Chicago con los de una! La virtud, el honor, la verdad y la ley han desaparecido de nuestras vidas. Somos de lo m\u00e1s listo. Nos gusta ser capaces de &#8220;sacar adelante las cosas&#8221;. Y si no podemos ganarnos la vida con una profesi\u00f3n honrada, de alg\u00fan modo tendremos que hacerlo.&#8221;<\/p>\n<p>Se estaba haciendo tarde. La luz rojiza del sol poniente iluminaba la pintura roja y dorada de las paredes del despacho. La sombra rojo oscuro de la ventana se intensificaba. La gran cabeza del alce que colgaba de la pared, los pescados y las piezas de caza disecados, el rifle de ca\u00f1\u00f3n corto&#8230; todo parec\u00eda brillar en el estallido de color del atardecer. Se dir\u00eda que el gran fon\u00f3grafo antiguo iba a abrirse por s\u00ed mismo para que sonara una marcha triunfal.<\/p>\n<p>-&#8220;La casa es nuestro principal aliado -coment\u00f3 Capone-. Tras tanta locura, el mundo y la naci\u00f3n han marchado a base de subsidios, somos perfectamente conscientes de ello. Cuando el enemigo se acerque a nuestras casas, las defenderemos. Cuando el enemigo llegue a nuestras casas, lo expulsaremos. Los salteadores de viviendas ser\u00e1n desnudados, alquitranados y emplumados, como ejemplo para el resto. Si hay m\u00e1s hombres que protejan sus viviendas en su ciudad natal, Reno, se\u00f1or Vanderbilt, tendr\u00e1 menos necesidades. Cuando la Ley de la Prohibici\u00f3n sea recusada, habr\u00e1 menos voluntad de controlar la natalidad. Sin control de natalidad, Am\u00e9rica puede ser tan inquebrantable como Italia. Con un Mussolini americano, Am\u00e9rica puede conquistar el mundo.&#8221;<\/p>\n<p>La puerta se abri\u00f3 suavemente tras de m\u00ed. Peter y el secretario del &#8220;se\u00f1or Brown&#8221; segu\u00edan charlando. Al salud\u00f3 de Pete e intercambiaron algunas palabras en siciliano.<\/p>\n<p>-&#8220;Recuerde, se\u00f1or Vanderbilt, que este invierno hemos estado unidos -repiti\u00f3-. El a\u00f1o pasado di de comer cada d\u00eda a 350 personas aqu\u00ed en Chicago. Este invierno las cosas ser\u00e1n peores. Creo ambos hablamos la misma lengua; y me parece que los dos somos patriotas. No queremos ver c\u00f3mo se hunden los cimientos de este gran pa\u00eds. Hemos de luchar por mantenernos libres. Suerte. Me alegra haberle conocido.&#8221;<\/p>\n<p>La puerta met\u00e1lica del despacho se cerr\u00f3. La m\u00e1s curiosa de mis entrevistas hab\u00eda llegado a su fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 17 de octubre de 1931, la revista Liberty public\u00f3 la entrevista que Cornelius Vanderbilt Jr. realiz\u00f3 al jefe de la mafia de Chicago, Al Capone. Por aquel entonces, Capone estaba siendo procesado por evasi\u00f3n de impuestos. A lo largo del encuentro, el autoproclamado &#8220;Rey de los Bajos Fondos&#8221; no s\u00f3lo habla de s\u00ed mismo, sino que opina sobre la situaci\u00f3n de crisis que vive el pa\u00eds y especula con el resultado de las pr\u00f3ximas elecciones presidenciales.<\/p>\n<p>-&#8220;Muchachos, tenemos que mantenernos unidos.&#8221;<\/p>\n<p>Capone y yo est\u00e1bamos sentados en un amplio despacho de la esquina sudeste del cuarto piso del Hotel Lexington, donde se cruzan las calles 22 y Michigan, en Chicago. Ya hab\u00edan dado las cuatro de la tarde. Era el jueves 27 de agosto de este a\u00f1o.<\/p>\n<p>Abajo, en las aceras, pululaban polic\u00edas y hombres de paisano. Se les notaba que llevaban artiller\u00eda. En las \u00faltimas veinticuatro horas el lugar hab\u00eda sido limpiado una y otra vez de g\u00e1ngsteres que rondaban por los alrededores. Se hab\u00edan registrado hoteles y viviendas. Pat Roche quer\u00eda coger al Rey, y lo quer\u00eda por encima de todo. Y Pat era el fiscal de distrito.<\/p>\n<p>Alguien hab\u00eda sido raptado. Alguien llamado Lynch, que editaba una lista de carreras de caballos. Se rumoreaba que quienes le hab\u00edan raptado ped\u00edan por su libertad 250 de los grandes. La polic\u00eda de Chicago, creyendo que Al Capone pod\u00eda saber algo al respecto, hab\u00eda pedido al Rey ayuda para localizarlo. Su Majestad hab\u00eda accedido, y hac\u00eda poco que Lynch hab\u00eda sido encontrado. Sin necesidad de pagar ni un centavo.<\/p>\n<p>Hab\u00eda alg\u00fan tipo de chanchullos que Al Capone no toleraba, y el rapto era uno de ellos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-158","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/158","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=158"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/158\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/intervius.com\/index.html\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}