Pregunta.- Lo primero, enhorabuena por vuestro trabajo. También las fotos y los videos que habéis enviado desde Haití. ¿Cómo os han ayudado las nuevas tecnologías en esta cobertura informativa? Gracias y a seguir así…
Respuesta.- Ayudarnos, ayudarnos poco. Los primeros días rapiñamos wifi de las televisiones americanas que montaron sus espectaculares sets a pie de pista del aeropuerto de Puerto Príncipe. Había que esperar a la madrugada cuando había menos gente buscando wifi desesperadamente y entonces enviábamos las fotos, con el tamaño más bajo posible porque si no era imposible adjuntarlas al correo. Los videos solo los pudimos enviar al final cuando ya accedíamos a la wifi de la Minustah, (la misión permanente de Naciones Unidas en Haití). Lo que ha sido fundamental para nosotros ha sido el uso del Iphone. Teníamos muy poco tiempo para buscar una wifi y enviar así que tomar las fotos directamente del Iphone y enviarlas sobre la marcha fue clave.
P.- ¿Qué sentíais, tanto Nicolás como Paco, cuando aquella madre os insistía en que os trajerais a su hija a España, que estaría mejor aquí? Y la niña repetía las palabras de la madre… Saludos
R.- Esa madre se nos acerco en un cruce mientras esperábamos a unos cooperantes con los que habíamos quedado para entrevistarles en La Ventana. La primera reacción lógica fue que no creíamos que fuera en serio, pero su insistencia o que nos recriminara que no quisiéramos llevarnos a su hija Johana “porque era negra” y nosotros blancos nos termino de convencer de que la mujer iba totalmente en serio. Lo más impresionante era la serenidad con la que ofrecía a su hija.
P.- Fran Sevilla, enviado de RNE, dijo que los marines americanos no estaban haciendo nada solidario, que habían invadido el país y que sólo se dedicaban a mandar en el aeropuerto y sacar estadounidenses de allí. ¿Por qué vosotros decis que si que ayudan?
R.- Fran es un gran periodista y tiene razón en parte desde nuestro punto de vista. Por un lado nosotros estuvimos directamente con los Marine estadounidenses en un reparto de agua y comida en Jacmel una ciudad situada a unas 6 horas en coche de Puerto Príncipe pero al quedar destrozada la carretera se tardaba el doble. Fuimos en helicópteros del ejército estadounidense y lo vimos con nuestros ojos. También vimos repartir comida traída por los soldados americanos en el campo de Golf, el mayor campamento de refugiados de la ciudad con más de 30 mil personas… Luego asistimos al reparto en Delmas2 de toneladas de arroz y aceite con la bandera estadounidense bien visible en cada paquete… Por esa parte sí que ayudaron en parte y es lo que vimos. Pero, es cierto que la población tenía muchas suspicacias con la presencia americana. No entendían que hacían los marines ya metidos en los hospitales, en el propio campo de Golf, haciendo patrullas nocturnas con sus blindados, armados hasta los dientes. Por momentos a nosotros nos parecía una película bélica, en las formas todo era un poco cuestionable por parte del ejército estadounidense. EN resumen, había dos corrientes de opinión pero sin duda entre los haitianos predominaba la que cuestionaba que pretendían los americanos con ese despliegue. Solo una reflexión de Paco y mía, para que tomaran los americanos el palacio presidencial cuando allí sólo quedaban ruinas, algunos políticos haitianos decían que sería un “ensayo”…
P.- Primero de todo gracias por vuestra información veraz y al momento, y por el curro que os habéis pegado ambos. ¿Habéis estado alguna vez en otra catástrofe parecida? ¿Cómo vais a superar lo que habéis visto? y, sobre todo, ¿de qué forma, según vosotros, va a resurgir Haití de sus cenizas? Muchas gracias de nuevo Nico y Paco. Saludos
R.- Paco: Yo había estado en Haití en la guerra, vi morir mucha gente por heridas de bala pero no era nada parecido a este desastre, lo otro era supervivencia aquí la gente no tenía la posibilidad de huir… Nico: Yo no había estado antes en desastres, si en fases de reconstrucción de Huracanes como el Stand en Guatemala y otros. Haití ya estaba en cenizas antes del terremoto y los que saben del país dicen que la recuperación va para muy largo…
P.- ¡¡¡Hola Nico y Paco!!! Enhorabuena, he oído todas vuestras crónicas desde Haití, conmovedoras y sobre todo reales. ¿Se ha valorado allí con las organizaciones la complejidad del reparto en los primeros momentos y que falló?. Saludos y cuídaros mucho compas.
R.- El mayor error sigue siendo sobre todo la administración del tráfico aéreo del aeropuerto. Ya saben que las ONGs se siguen quejando de que aterricen tantos aviones norteamericanos y que su material no llegue. Hasta la ONU y el programa de ayuda humanitaria de la UE se han quejado de esto. La situación sigue siendo muy sensible porque los alimentos y el agua siguen sin llegar a toda la población. Para nosotros esa es una cuestión capital.
P.- ¿Cuáles eran las infraestructuras con las que contabais los periodistas extranjeros en Haití?¿Os facilitaron vuestro trabajo los militares estadounidenses? Un abrazo!!
R.- Paco: Contábamos con un sistema de retransmisión digital vía satélite. Usábamos un “Began” que es una parabólica que dispara la señal al satélite que en esa latitud lo teníamos al sur. Se buscan las coordenadas y se consigue enlazar y usando un mezclador de micro y retorno conectábamos con la radio en Madrid. Nico: Lo de Paco con la parabólica ha sido de milagro, hubo días que era capaz de orientar la antena, conectar con Madrid y entrar en antena en menos de 3 minutos. Los militares estadounidenses no nos facilitaron mucho las cosas pero tampoco se metieron demasiado en nuestro trabajo.
P.- ¿Cómo expresaban los haitianos su dolor? ¿Es verdad que apenas lloran?
R.- Es una visión muy diferente a la que tenemos aquí de la muerte y de las dificultades de la vida. Aquí nos agobiamos con cuestiones menores porque las necesidades básicas están más que cubiertas. Allí como no es así lo importante es estar vivo, ante la muerte hay dolor, el mismo o más que aquí pero lo muestran con emociones mucho más frías. Solo un detalle el chofer que contratamos para movernos por la ciudad nos contó que sus padres y dos hermanos habían muerto, que los habían enterrado y que solo le quedaba trabajar para dar de comer a sus dos hijas y su mujer. El y su familia vivían debajo de un plástico a 200 metros de 14 cadáveres que 13 días después nadie había ido a recoger.
P.- Queridos compañeros, estoy muy orgullosas de vosotros, os mando un abrado desde Sevilla en especial a Paco por los buenos momentos que hemos compartido, me gustaria que me contarais que está ocurriendo con la cantidad de ayuda que en teoria ha llegado hasta Haiti ¿por qué no está llegando a la gente?, ¿Por qué seguimos viendo las imagenes terribles de gente machacandose por algo de comida y agua?. Un abrazo muy fuerte y un besazo enorme para tí Paco!!! MARIANI MOLINA
R.- Los haitianos hacen lo mismo que haríamos todos en esas circunstancias. Si eso pasara aquí y no hubiera comida para todos estamos convencidos que todos iríamos a buscar los alimentos donde fuera necesario y haríamos lo que fuera para conseguirlos. Paco: Un beso Mariani
P.- Hola y enhorabuena! Sólo preguntaros si desde allí notáis que Haití ya no es tanta noticia. Aquí ya no es primera página en casi ningún medio…. qué pena, ¿qué pensáis? Un saludo
R.- Lo hemos hablado muchas veces allí. Que la pena sería ver como el tema iría perdiendo “protagonismo” en los medios. Esto está pasando ya en los medios europeos y españoles pero menos en los americanos. En la CNN, FOX, etc. sigue siendo el primer tema y con un despliegue en la zona inigualable. Depende de todos, periodistas, oyentes, lectores, etc. que el tema no se olvide. Al menos nosotros, de la SER, volveremos para contar como evoluciona la situación.
P.- ¿Qué te impulsó a ir a Haití? ¿No tuviste miedo al tomar esa decisión?
R.- Las decisiones en los medios se toman muchas veces en un segundo y a toda prisa. Nico: El director de informativos Rodolfo Irago y el jefe de Internacional Rafa Panadero me llamaron y me dijeron que salía esa misma tarde a Haití y no lo piensas. A cualquier periodista del mundo le hubiera gustado estar allí. Cuando me dijeron que iba Quiroga me lleve un alegrón porque él ya conocía Puerto Príncipe y en un contexto difícil como fue la guerra así que iba mucho más tranquilo. Yo no había estado antes. Paco: Me avisaron por teléfono y no lo dude ni un minuto y lo único que me preocupaba era llegar pronto porque Nicolás pudo conseguir una plaza en un vuelo un día antes. Estaba obsesionado con que no me faltara nada en el equipo.
P.- ¿Creéis que la “invasión de oeneges” ante semejante devastación, colaborará -en un futuro- en establecer condiciones de justicia y dignidad en el futuro haitiano, más allá de la necesaria atención coyuntural y urgente por el terremoto? Felicidades por vuestro trabajo.
R.- Sinceramente no soy capaz de darte una respuesta firme ante esta difícil pregunta. Las grandes organizaciones humanitarias que ya estaban antes del terremoto en Haití si están consiguiendo llegar a la población. Es de elogiar el trabajo de Médicos Sin Fronteras, Cruz Roja, el PAM el programa de Alimentación Mundial de la ONU, o Acción contra el Hambre por poner algunas. En cuanto a lo que venga ahora en la reconstrucción sólo te lo podré decir cuando volvamos a ver como sigue la situación. Pero esta es la gran pregunta… Espero contestarla y de manera positiva en no mucho tiempo.
P.- Gracias por vuestras crónicas y por hacernos presente esta realidad. Desde aquí nos gustaría saber la participación de la población haitiana en las labores de ayuda, rescate y organización. Si conocéis experiencias de autoorganización aunque sea informarles. un abrazo solidario
R.- Los haitianos están demostrando una solidaridad y una fortaleza dignas de quitarse el sombrero. Si hay pequeñas ONGs locales que están trabajando en los más de 100 asentamientos al aire libre donde vive el más de millón de ciudadanos que se han quedado sin hogar. Hemos visto muchos médicos y enfermeros haitianos, muchos jóvenes de Puerto Príncipe repartiendo agua y comida… Sin ellos que son los que orientan y aconsejan a las ONGs y organismos internacionales el reparto sería aun peor. Y no olviden que han muerto muchísimos cooperantes extranjeros y locales
P.- Hola, soy estudiante de periodismo y me gustaría saber algún consejo para poder cubrir un desastre como este, ¿podéis contarme algo que hayáis aprendido de esta experiencia?
R.- No hay consejo posible. Por muchas cosas que hayas hecho antes profesionalmente no hay nada que te pueda ayudar a enfrentarte a algo como lo que vimos los primeros días. Hemos aprendido todo. En esta profesión aprendes cada día y ante una catástrofe como esta aun más.
P.- Enhorabuena a los dos. Me gustaría saber si compañeros vuestros allí y vosotros mismos, habeís tenido que luchar para vender vuestras historias a vuestros respectivos medios en España. Muchas veces, la información local lo come todo y es importante esa lucha. ¿Cómo la habéis llevado?
R.- En esta ocasión no hubo que pelear nada con nuestros queridos editores para que nos dieran espacio. Ya nos pedían ellos a todas horas hasta el último día que estuvimos allí. Contar con un sonido tan buen gracias a Quiroga ayudo mucho mas a estar presentes en todos los programas.
P.- Mucha veces me preguntaba si dormirían algo, ya que oía crónicas a todas horas, en especial el rescate de los dos niños. ¿Cómo se vuelve a la rutina después de todo lo que han vivido? Muchas gracias
R.- Te contamos como era un día normal: Nos levantábamos a las 2 de la madrugada hora local, las 8 en España, para entrar en el Hoy por Hoy con Carles Francino, volvíamos a dormir 3 horas o cuando se podía un poco más y salíamos a las 6 de la madrugada hora haitiana, las 12 en España para hacer la conexión con el Hora 14 de José Antonio Marcos. Nada más acabar teníamos que acudir al emplazamiento que hubiéramos consensuado con La Ventana para hacer tramos un poco más largos con invitados que íbamos gestionando el día anterior o por teléfono cuando funcionaba en medio de los desplazamientos( cuando llegó el combustible los atascos eran tremendos). Después si nos daba tiempo buscábamos otra historia diferente para Hora 20. Acabamos con Hora 25 siempre con un invitado junto a nosotros. En medio de todo esto nos movíamos para ver sitios, hablar con la gente, gestionar entrevistas y al llegar la noche buscar wifi para enviar fotos y enviar las crónicas para matinal. Nos acostábamos a las 5 y media o 6 de madrugada hora de Madrid cuando había suerte.
P.- Mi enhorabuena por el trabajo realizado. Cuando estabais en Haití y hubo una réplica ¿en qué pensasteis? Un fuerte abrazo
R.- Las réplicas siguen siendo constantes. La más fuerte la de 6.1 nos despertó poco antes de las seis de la mañana hora local el único día que nos ibamos a levantar un poco más tarde. Como dormíamos en tiendas de campaña no pasamos miedo pero es una sensación de mareo, de que el suelo se mueve como un péndulo y despues un sonido como si rugiera la tierra bajo nuestros pies…
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