Pregunta.- Me encanta la manera en que abordas todos los temas, y tienes una voz preciosa, lo unico malo es que tu programa ( enhorabuena) siempre me coincide con la limpieza del sabado….y se me hace bastante mas agradable.¿Para cuando mas especiales de gastronomia de viaje ? Saludos a todo el equipo.
Respuesta.- Gracias por los piropos, que la limpieza del sábado te sea más agradable en nuestra compañía y ojalá viajemos más y comamos mejor en próximos programas.
P.- ¿No le resulta dificil ser tan objetivo en sus análisis? ¿Ha perdido la ilusión de volver a conducir un telediario con ecuanimidad? Podrían presentarlo a medias Haro y usted dando un recital de independencia informativa.
R.- Hago mío aquello de la Biblia de que cada día tiene su afán. Y todo mi afán está puesto ahora en la radio y en la literatura. Lo del telediario es pasado y el presente de la televisión no me atrae ni creo que yo le atragia a la tele.
P.- ¿Que nos pasa a los españoles que no nos inmutamos cuando es tan evidente que el presidente Aznar no ha dicho la verdad con respecto a las razones que dió para involucrarnos en el desastre de Irak?
R.- Eso mismo me pegunto yo, eso mismo le pregunto a gente en la que confío. Pues bien: ni ellos ni yo tenemos la respuesta. Quizá es que nuestra cultura católica nos ha enseñado que la mentira es pecado venial.
P.- En una entrevista del Periodico de Cataluña a Iñaki Gabilondo a primeros de verano y en el contexto de la situación política actual hablando del Sr Aznar, Iñaki contesto al periodista que “Aznar saca lo peor que hay en mí”. ¿No le pasa a usted también algo parecido?. Gracias y es un placer seguir tus programas.
R.- Sacar lo peor de Inñaqui es cosa difícil, con lo cual el presidente ha batido un record de antipatía. Sacar lo peor de mí es más fácil: soy algo apasionado e impulsivo. De modo que se podrá imaginar usted hasta qué punto estoy harto de la ridícula displicencia del señor Aznar y no digamos nada de sus ocurrencias, con muertos por medio, tan inoportunas e impropias en quien nos representa sin tenernos en cuenta y regañándonos.
P.- Me gustaría que recuperara a Manolito Gafotas. ¿Es posible?
R.- Depende de sus padres: no lo dejan salir en fin de semana. Pero lo echo mucho en falta y lo quiero.
P.- ¿Cuánta servidumbre hay en ciertos medios de comunicación hacia el gobierno central? ¿Por qué? y ¿hasta cuando durará?
R.- No tengo un medidor de servidumbres, pero haberlas haylas. En cuanto al por qué, es fácil comprobarlo: vender ficción por realidad termina consiguiendo que no sepamos dónde nos encontramos ni hacia dónde vamos, con lo que la propaganda confundida con la información termina creando una realidad ficticia y crispada. No me atrevo a responderle que durará lo que nosotros queramos, aunque eso sería lo deseable.
P.- ¿Presentarías los telediarios de nuevo? Hace falta aire fresco. Los Socialistas de Zapatero lo traerán? Yo casi estoy axfisiado… Gracias.
R.- Hay mucha gente joven que puede hacer un telediario mejor que yo. Y espero que Zapatero, si llega a La Moncloa, no sea el que se ocupe de quién tiene que presentar los telediarios.
P.- ¿Por qué has incluido “el perro” en tu programa? No me gusta nada ni a mi ni a mucha gente con la que lo comento. Tu programa estaba mucho mejor como estaba, sin perro, sin las cartas de la Srta. Francis y sin la crónica rosa.
R.- Las novedades son a veces difíciles de aceptar y todo el mundo mejora con la práctica. Hay muchos oyentes que no comparten su opinión, pero eso no significa que no la tengamos en cuenta. Lo de la señorita Francis si que debe ser un error suyo: si ese consultorio tiene para usted algo que ver con aquel otro o no nos hemos explicado o usted no lo ha entendido. Finalmente, entiendo que no le guste nuestro perro, pero espero que los perros le gusten tanto como a mí.
P.- Entre los espacios nuevos de este año está el consultorio de Luis Antonio de Villena ¿le ha solucionado algún problema erótico sentimental, o en casa del herrero cuhara de palo?
R.- En la actualidad no tengo ningún problema de es tipo, pero no suelo servirme del program para mis asuntos.
P.- Me gusta su programa, pero creo que trata mal a los oyentes cuando no está de acuerdo con sus planteamientos.
R.- Soy un tímido, y no es ese mi único defecto, pero trato amigos y gente de muy diverso pelaje y no suelo tener problemas por diferencia de opiniones. De modo que si usted ha tenido la impresión contraria se deberá, sin duda, a mi torpeza expresiva, que no es disculpableen un profesional de la comunicación.
P.- Por qué en sus programas los oyentes no tienen más tiempo de partipación y libertad para expresar libremente cualquier tema,no el señalado por usted?.
R.- Solemos atender las sugerencias de nuestros oyentes a la hora de elegir los temas, pero es necesario contar con ellas con tiempo para preparar su desarrollo. No obstante, comprenderá usted que me pagan por pensar el programa, entre otras cosas, y no se trata siempre de que los oyentes le hagan a uno el trabajo. En cuanto al tiempo, no conozco a nadie, oyente, invitado, contertulio o presentador que le parezca suficiente el tiempo que se le da en la radio.
P.- ¿Qué le supone más esfuerzo, escribir o el programa semanal?
R.- Son trabajos distintos y, para mí, los dos muy placenteros. Uno más solitario y el otro de equipo. Tengo muy buena relación conmigo en soledad, pero también en compañía.
P.- No le resulta agotador tener que defender siempre, pase lo que pase, las teorías de PSOE y criticar (por decir algo) siempre, pase lo que pase, las del PP. Aunque no lo crea: un votante del PSOE
R.- Me extraña que se sienta usted una cosa rara y única por ser votante del PSOE: si no estoy equivocado creo que son muchos. En cuanto a la crítica, convendrá conmigo que los ciudadanos estén más interesados por criticar a quien gobierna, como lo hiceron tan amplia y merecidamente con el PSOE cuando le tocó, que en criticar a la oposición que por ahora no tiene la obligación de resolver nuestros problemas. Aunque sí haya que criticarla por no cumplir su papel. El pase lo que pase puede que sea un error de percepción por su parte y no un “requiebro”.
P.- ¿Qué le pasó a los ocho años en su Canarias natal con un grupo de putas?
R.- Lo tengo contado, pero no fueron las putas las protagonistas. Yo vivía cerca de un barrio de putas, tenía seis años y a los niños se nos prohibía pasar la frontera de aquel barrio. Un día llegó un vendedor de juguetes, me gusto uno, le fui a pedir el dinero a mi madre, y cuando volví el vendedor se había ido. Me dijeron que se había ido al barrio prohibido, pero yo pasé de la prohibición. Lo encontre en un bar de putas, con todas ellas alrededor comprando juguetes para sus hijos, compré el mío y salía a la calle. En eso momento pasaba por allí un catequista de la época y se quedó horrorizado. Me aterró con la condenación eterna y volví a mi casa muerto de miedo. He dicho que fue la primera vez que me di cuenta de que en la vida a veces las cosas no son lo que parecen y que mejor es no explicarlo. Pero eso no es así: un niño no piensa esas cosas. Y a lo que no hay derecho es a que un fanático consiga aterrar a un niño.
P.- Le felicito por la enorme participación que tienen los internautas en su programa. Espero que siga dándonos juego. Mi pregunta es ¿cómo se elige la pregunta de cada semana? A veces no son muy inteligentes
R.- Las preguntas de la semana solemos elegirlas nosotros mismos o nuestros oyentes y, efectivamente, algunas pueden parecer poco inteligentes por obvias. Pero vale más caer en la obviedad que propicie un debate que pasarse de listos. En cualquier caso, no atribuya las preguntas más tontas a nuestras oyentes, que son muy inteligentes. Cuente con nuestras limitaciones.
P.- Sr Delgado, con todo respeto, creo que usted se pasa mucho en sus opiniones. Una cosa es tener afinidades políticas e ideológicas y otras arremeter contra quién no opina como usted. En sus artículos usted ha atacado a Nicolás Redondo (padre e hijo), Rosa Díez, José María Mendiluce, Cristina Alberdi, Julio Anguita….¿la gente de izquierdas es tan sectaria con los suyos?.
R.- La gente de izquierdas tiene fama de ser más autocrítica y, en mi caso, no creo que expresar mis diferencias en los artículos que publico en prensa sea necesariamente arremeter, aunque usted llame así a la discrepancia. Le agradezco, no obstante, que subraye usted mis discrepancias con la izquierda, porque lo que me suelen hacer ver, y con razón, es que tengo muchas con la derecha.
P.- ¿Recuerda el peor momento que ha pasado durante algún programa en directo? ¿Cuándo va a ser protagonista del espacio de gazapos de La ventana?
R.- Le soy sincero: lo paso tan bien en este programa que no recuerdo ningún mal momento. Me he equivocado algunas veces y lo he lamentado. Pero los gazapos graciosos, que es de lo que se ocupan en La Ventana, quizá no hayan sido frecuentes en mi caso. En cuanto tenga uno llamo a los compañeros para que nos diviertan.
P.- Buenos días, ¿Qué opina, sinceramente, de la situación que vive el PSOE desde que el PP llegó al poder? ¿Cree que las viejas glorias deberían dejar sitio a las nuevas ideas? ¿Existen esas nuevas ideas? Un saludo.
R.- Nuevas ideas, nuevas, me parece que no, pero bueno es que recuperen algunas viejas ideas a las que no se ha hecho puñetero caso, como la regeneración democrática. El problema, no obstante, no creo que sea de viejas glorias, por otra parte no tan viejas, que ya se han retirado, sino de que las nuevas glorias sean verdaderamente tales.
P.- ¿Qué libro me recomendaría para leer?
R.- Hoy, El estilo del mundo, de Vicente Verdú.
P.- Querido Fernando. Me imagino que mucha gente sabe que eres canario, pero muchos otros no, entre otras cosas porque has enmascarado tu acento canario imitando el de otras tierras. ¿A qué se debe esto?¿Te avergüenzas de tus orígenes?.
R.- Me parece tan estúpido avergonzarse de los orígenes como hacer bandera de ello. Por otra parte, yo estoy muy contento en ese sentido con mi destino: me gusta ser un insular. Si no hablo canario es porque, además de que hace más de 30 año que vivo en la península, cuando empecé en la radio, casi un niño, obligaban a adoptar otro acento.
P.- Las ondas evocan familiaridad, por tanto disculpa si te hablo de “tú”. Admiro tu inmensa capacidad intectual y no entiendo como con esa capacidad, tienes tan poca habilidad para finalizar las entrevistas (telefónicas o personales) a tus intivados, cortándolos casi sin excepción. Te aseguro que sufro como si fuera el entrevistado. Gracias por admitir esta crítica construcctiva.
R.- Es un problema personal mío que trato de corregir para que no me echen. En la vida me pasa igual: no sé despedirme. Eso significa que tengo que aguantarme muchos coñazos. Pero como la radio, aunque es la vida no es lo mismo, y el tiempo se cumple, pues a veces, con más excepciones que las que crees, eso sí, resultó antipático por ser demasiado amable.
P.- Siento no estar deacuerdo con el resto the internautas pero lo cierto es D. Fernando creo que no es usted un periodista objectivo, es claramente de tendencia socialista. Porque no es posible en Espana un periodismo de calidad y sobre todo objectivo? La mayoria de medios sirven al PP, vosotros al PSOE. Porque? (Siento los errores gramaticales, uso un teclado anglosajon)
R.- Tener un punto de vista y unas convicciones no creo que sea algo de lo que haya que avergonzarse. Es más: vistas las carreras de algunos por situarse donde está el poder en cada momento, uno se aneorgullece de ser fiel a sus principios. Pero no creo que eso signifique perder la objetividad y mucho menos servir a nadie. Lo que me extraña es que a los que ejercen el periodismo desde una aguerrida posición de derechas no se les acuse de lo mismo.
P.- Señor Delgado. Enhorabuena por su programa, de verdad, es usted, genial. No se muy bien que preguntarle, pues estoy además trabajando, y sabía que estaría aqui ahora. Un par de preguntas, que quizás ya haya contestado. Sinceramente, ¿Qué opinión le mercece Rajoy?¿ Es un buen adversario para Zapatero, en el sentido de que pueda ganarle?
R.- Rajoy es lo que parece y lo que no. Tan suave como lo ve y tan ladino como no lo ve. Dice una cosa y hace otra, pero nunca renuncia a decir lo que le conviene. Es, entre otras muchas cosas, un experto en propaganda. En cuanto a Zapatero y él, no creo que el problema de Zapatero vaya a ser Rajoy. Tiene otros problemas que resolver.
P.- Sigo el programa cada semana y nunca le he oído alterado, a pesar de los tiempos que corren. ¿Es que pasa de todo?
R.- Me alegra mucho lo que me dice porque yo, con frecuencia, me siento más alterado de lo que quisiera. Prefiero, sin embargo, la calma. Es mejor amiga de la razón.
P.- Sabéis de los despidos, tras la adquisición del grupo Planeta de Antena3 y Onda cero, de Olga Viza(A3) y de Juan Antonio Cebrián(Onda cero), a pesar de sus índices de audiencia?? No se merece esto una movilización de vuestro gremio, en contra de la manipulación de los médios de comunicación??
R.- El gremio es con frecuencia poco solidario y escasamente autocrítico. No hace falta que se llegue a casos como estos para que sea necesaria una reflexión sobre nosotros mismos y las empresas informativas. Trascienden más las injusticias a las que podamos vernos sometidos los que más cobramos, porque somos más protagonistas, y mucho menos lo que tienen que sufrir nuestros colegas más anónimos, peor pagados y menos mimados.
P.- Ante todo enhorabuena por tu programa y por ser como eres. Una preguntilla, o sugerencia, según se vea, ¿por qué los periodistas no dáis protagonismo a las asociaciones políticas juveniles (Juventudes Socialistas, Nuevas Generaciones…)?¿Para cuándo un miembro de estas asociaciones en una tertulia? Haría un gran trabajo en favor de la juventud en general y de los jóvenes políticos (muchos y muy buenos) en particular. En la medida en que fuesen populares y la sociedad conociese sus puntos de vista, los partidos cederían responsabilidades en los mismos. Gracias.
R.- Los jóvenes de partido han estadoen el programa, pero a vecs se parecen mucho a sus mayores: las organizaciones y los aparatos los homologan. No está mal que se hagan oír en la sociedad, pero después de que meen en las alfombras de sus partidos e incomoden a sus mayores.
P.- ¿Por qué una persona tan de izquierda como usted le da tanta coba a los invitados de derechas cuando los tiene en el estudio? ¿Por qué es más duro con los invitados socialistas que con los del PP?
R.- No entra en mi contrato dilapidar la buena educación que me dio mi madre y procuro ser amable con todos mis invitados, a los que agradezco además que respondan a mi invitación. Pero si bien creo no ser duro con los socialistas, ya ve que me acusan con frecuencia de todo lo contrario, quizá extreme mi amabilidad con los del Partido Popular para que no se piense que puede haber hostilidad donde no la hay.
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