Menu
  • Ciencia
  • Televisión
  • Investigación
  • Política
  • Ciencia
  • Televisión
  • Investigación
  • Política
diciembre 21, 2007

Vampirella

Share Twitter Facebook 92 0

Pregunta.- Hola. Ya se que no te gusta utilizar la expresión “hacer el amor”, pero ¿de donde viene esta expresión?. Besos

Respuesta.- Es un galicismo. En principio, significaba “cortejar”, “conquistar”.

P.- Hola. Odio la Navidad, época de depresiones y de soledad. ¿Me podrías recomendar para Nochebuena una velada erótica para pasarla solo?. Feliz Navidad ¿?.

R.- Sería igual de placentera que otra solitaria velada erótica (cualquier otro día). Prepara un festín para los cinco sentidos: buena música, literatura erótica, un baño exquisito (con tabletas efervescentes perfumadas y relajantes), tu comida favorita, unas copas de champán a la luz de las velas, unas imágenes muy excitantes…

P.- ¿Por qué tienes esa manía de cuando te indigna el comportamiento de un hombre dices que “tiene el pene pequeño”? ¿No será que eres “corta de miras”?. Normalmente a los hombres el tema del tamaño del pene “se la suda”. Besitos

R.- No creo haber utilizado nunca el tamaño del pene para humillar, ofender o agredir a ningún hombre. Por otro lado, el tamaño del pene ha sido, y es aún hoy, una obsesión para muchísimos hombres. Cuando nuestros antepasados vivían en cavernas, a veces bailaban “danzas fálicas”, de homenaje a los grandes falos. También se han hallado representaciones artísticas de “adoración fálica” en el arte del antiguo Egipto, y los romanos vieron en el falo un elemento portador de riqueza y buena suerte, por eso lo dibujaban en las fachadas de muchas casas y utilizaron amuletos con su forma. El aspecto y la medida del pene, como la erección y la eyaculación, parecen jugar un importante papel simbólico; se pueden convertir en símbolos de poder y en elementos que hacen sentir seguridad o inseguridad. El tamaño de su verga es una gran preocupación para no pocos hombres, empeñados en medirlo y compararlo. Cuando no es grande, causa frustración en algunos, que conceden a una parte de su cuerpo demasiada importancia.

P.- Estoy destrozado. Mi novia me ha dejado por otro después de 5 años. Unos amigos me han indicado que debo vengarme de ella, enviando fotos comprometedoras por Internet a conocidos comunes. Otros me dicen que el mejor consuelo es lanzarme a un folleteo continuo, que hay muchas que están muy necesitadas de que alguien las desee. ¿Qué me aconsejas?.

R.- Ni una cosa ni otra. Lo primero, aparte de ser vil y mezquino, es un delito, y lo segundo es una estupidez. Seguramente, lo estás pasando mal. Y no es fácil vivir con el corazón roto. Has de recomponerlo; tal vez quieras volverlo a usar algún día. Lo bueno de un final es que puede abrir el camino a otro principio (por desgracia, estas ideas tan acertadas no nos consuelan cuando todo nos parece una mierda). Tu vida sigue, y los enamoramientos no están racionados. El mejor tratamiento para tu mal está dividido en cuatro fases: -Desahogo. Saca el dolor hablando con tus mejores amigos, o escribiendo lo que sientes, pero no te pases (no se trata de que te tires dos años llorando tus penas). -Restauración. Regálate ropa nueva y un corte de pelo, practica un deporte nuevo… -Distracción. Si puedes, haz un viaje (da igual si es a California o a Cuenca en autocar). No hay nada mejor para librarse de la tristeza o la rabia que un cambio de aires. -Estreno de la nueva temporada. No hables más de la relación que acabó. Vuelve a llamar a esos amigos que tenías abandonados, apúntate a cenas, fiestas y partidas de parchís… Esto no es una tarta de manzana; las emociones no se prestan a recetas, pero hay cosas que nos ayudan a recomponernos.

P.- ¿No se suele confundir el amor con el deseo?, ¿por qué decimos “te amo” cuando queremos decir “te deseo, quiero follar contigo”?.

R.- El amor es un sentimiento de apego, un profundo afecto. A veces, va unido al deseo, pero no siempre. Lo que suele ir siempre unido al deseo es el enamoramiento, esa fugaz perturbación psicobioquímica que, mientras dura, nos hace desear sólo a la persona que nos mantiene “arrebatados”.

P.- ¿Cuanto más estrecho esté más placer produce?. Me refiero a la vagina y a la pene-tración.

R.- Cuando -practicando la penetración vaginal- sientes el pene cubierto, algo presionado y masajeado por las paredes vaginales, el placer puede ser bastante intenso.

P.- Hola, hola. Me gusta hablar durante el acto, tal vez demasiado, pero no suelo decir palabras o frases “sucias”. Piensas que debería hablar menos y decir más “guarradas”. Me interesa mucho tu opinión, pero, por favor, no me generalices

R.- No digas nada que no te salga espontáneamente. ¿Pretendes actuar mecánicamente? ¿Aprenderte un guión? ¿Tener ciertas palabras preparadas para cada momento? Tenemos que ser nosotros mismos, algo adornados, pero sin imitar a otros.

P.- He ido a algún local de intercambio, y me surge la siguiente pregunta: ¿Por qué me pone tan cachondo ver a mi chica hacerle una mamada a un tío con una polla más grande que la mía?. Me encantaría verte algún día por allí.

R.- Lo vas a tener difícil. Esos lugares no me resultan estimulantes. En cuanto a lo que me cuentas, a no pocos hombres les gusta observar cómo su pareja tiene relaciones con otro para excitarse; sólo se trata de recibir estímulos visuales y de placer sexual (seguramente, no tiene mucho que ver con lo que sientes por ella). El deseo puede pasear por distintos caminos.

Prev:Juan Ramón HerediaNext:Xavier Gabriel

Related stories

  • marzo 17, 2023
    Felipe VI y su nuevo proyecto de vida

    Felipe VI, el Rey de España, adquiere una camper de segunda mano y se va a coger aire durante una larga temporada. Necesita descansar de su vida.

    1600 0
  • marzo 14, 2023
    Sergio Ramos interesadísimo por la investigación de átomos y partículas

    Sergio Ramos se sienta con nosotros a charlar sobre su última pasión: la investigación sobre la ciencia de átomos y otras pequeñas partículas.

    1073 0

Leave A Comment Cancel reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *