Pregunta.- Hola, Don Fernando. Usted es miembro de la Compañía de Jesús. ¿Cómo ve la relación actual de la Iglesia con el Gobierno? A mí me da la sensación de que se inmiscuye demasiado en los asuntos del Estado ….
Respuesta.- El gobierno español tiene un buen embajador cerca de la Santa Sede, mi amigo Paco Vázquez, pero creo que desde siempre, a la Iglesia le cuesta vivir en democracia y aceptar que es una voz más dentro del conjunto de la sociedad. Esto se traduce en algunos problemas con el gobierno.
P.- Me gustaría saber cuál le parece el artista español más interesante en la Historia del arte española, y más en concreto, si éste le parece que es Goya.
R.- Me costaría elegir entre Velázquez y Goya como pintores. Por otro lado, yo no soy historiador del arte, sino que utilizo la fuerza de las imágenes y su emoción para contar la historia de España.
P.- ¿Cree que con su nueva obra podrá lograr que las personas a las que no les gusta la historia se sientan atraidas por ella y puedan darse cuenta de que la historia de España se extiende más allá del siglo XX?
R.- Ese es mi objetivo, llegar a un público incluso más amplio que el que he tenido en otros libros míos. En esta “Historia de España desde el Arte” busco incluso lectores más jóvenes que se sientan atraídos por la fuerza de la imagen redoblada por la fuerza de la palabra.
P.- Su libro “Historia de España (De Atapuerca al euro)” lo tengo en mi mesa de noche. Es estupendo. Me gustaría saber su opinión sobre la verdad en la historia. Quiero decir que si de un acontecimiento tan reciente como fue el 11M han habido tantas versiones y opiniones, ¿cómo puede un historiador saber cuál fue la “casi” verdad del pasado (desde Cristo hasta el siglo XX) para él contarla?
R.- Los historiadores, que tenemos también que plasmar el presente o lo que llamaríamos la historia actual, nos encontramos con muchas fuentes y hay que elegir. Por eso, nuestro discurso es un discurso más abierto y nuestras conclusiones siempre están sujetas a revisión mucho más que las que precipitan otras épocas más alejadas.
P.- He leído que es director de la Fundación Dos de Mayo. ¿En qué consiste esta fundación? ¿Cuáles son sus objetivos? Muchas gracias
R.- Es una fundación que va a impulsar las celebraciones que a partir del 2008 van a recordar la aparición de la nación española y su expresión liberal. La fecha del 2 de mayo de 1808 va a ser celebrada, pero proyectada fundamentalmente a las Cortes de Cádiz de 1812.
P.- ¿Cree Vd que la auténtica historia de España aún está por escribir?
R.- No, yo creo que la historiografía española goza de muy buena salud y tiene más nivel en España que otras ciencias sociales. Hay muchos historiadores que con honradez y profesionalidad están escribiendo la Historia de España.
P.- ¿Ha leído el libro de Pérez reverte sobre el Dos de mayo, qué opinión tiene de él? Gracias
R.- No lo he leído, pero, de acuerdo con sus anteriores libros, pienso que habrá montado una especie de buena ingeniería narrativa y que será eficaz al contar unos acontecimientos.
P.- ¿Qué hay de los trazos de las cuevas de Altimira en el arte contemporáneo?
R.- La pasión por la belleza y la creación. Creo que es difícil encontrar parentescos más concretos en épocas tan diferentes y alejadas.
P.- Durante el pasado siglo XX la mayoría de artistas españoles tuvo que emigrar a otros países para poder trabajar. ¿Se debió a la convulsa situación política o a una gran falta de sensibilidad por el arte?
R.- Se debe a las dos causas, causas políticas, ideológicas y de censura en algún momento del siglo XX. De todas formas, la creatividad española ha triunfado sobre esos problemas y se ha podido manifestar incluso en las situaciones más difíciles.
P.- Ante todo, señor Cortázar, mi enhorabuena por su honradez y dignidad al haberse significado en el País Vasco en contra de la sinrazón y la barbarie nacionalista, la de los terroristas por un lado y la de los acomodados y encorbatados del PNV hegemónico. Mi pregunta es muy sencilla y me gustaría que fuera sincero y que aplicase su conocimiento de lo que ha ocurrido en la historia y en las sociedades. ¿Cree usted que la sociedad democrática terminará ganando el pulso a ETA?
R.- Pienso que sí, y como historiador, debo ser optimista. De todas formas, animaría a la sociedad española a no entrar en una especie de fatalismo respecto de la posibilidad de derrotar a ETA. Recuerdo con Camus que de los resistentes es la última palabra.
P.- En los últimos años se está dando una especia de hipertrofia de lo político. Todo se lee bajo el prisma de la ideología y, en el caso de la historia, no es una excepción. ¿Cree usted que es posible conocer la historia sin polémica? Muchas gracias
R.- La historia es fácilmente moldeable y maleable. De ahí los problemas que usted destaca en la actualidad. Entiendo que los historiadores debemos manejar con objetividad y profesionalidad las fuentes, pero que luego se pone en marcha también nuestra propia subjetividad a la hora de interpretarlas y de llevarlas al papel. Probablemente habrá que leer a más de un historiador para estar más tranquilo.
P.- Estimado Sr García de Cortázar, ¿cree Vd que las mismas diferencias de “carácter” patentes en las diferentes escuelas europeas siguen hoy vigentes y nos pueden permitir hacernos una idea de “cómo somos” los europeos? Muchas gracias y un saludo
R.- Creo que la modernidad y el siglo XXI pasa más por afirmarnos en lo que nos une que en lo que nos separa, y yo nunca buscaría hechos diferenciales entre los europeos, sino que me afirmaría en la búsqueda de mayor democracia y derechos y libertades individuales.
P.- No conozco su libro. Pienso que una misma obra de arte puede tener muy diferentes interpretaciones, y que un suceso histórico puede ser representado de maneras muy diferentes. ¿No es muy difícil mantener una objetividad científica?. ¿Podemos acabar hablando de una “historia de autor”?
R.- Probablemente tiene usted razón, y mi “Historia de España desde el arte” es una historia de autor. Es un enfoque novedoso contar la historia de España utilizando la fuerza de la imagen, pero sin olvidar también la fuerza de la palabra y de la narración. Y por supuesto no he tenido yo ninguna pretensión de historiador del arte, que no lo soy.
P.- He leido algún libro suyo y me ha parecido que tienen un lenguaje literario apreciable. ¿Por qué no se anima a escribir una novela histórica? Muchos la aguardaríamos con gusto. Un admirador.
R.- Gracias por el piropo, pero por ahora no pienso abandonar la historia, el ensayo histórico, donde creo que tengo tantos lectores como muchos novelistas históricos, género por otro lado bastante ambiguo, puesto que hay obras que no son ni novela ni historia. Si tú me garantizas que puedo llegar a ser Galdós o Clarín o Stephan Sweig, me iría a la novela histórica.
P.- A pesar de ser licenciada universitaria, mi formación en historia es lamentable. ¿Hay algún texto o textos que usted recomiende como básicos para una comprensión básica de la historia de España/Europa?
R.- Pecaría de falta de humildad si recomendara mis libros, pero tengo varios que resuelven su demanda. Hay buenos libros de historia en España y de Europa, y es cuestión de optar.
P.- ¿Ha tenido España buenos mecenas?
R.- Durante muchos años, el arte estuvo en manos de mecenas (la nobleza, la iglesia, el estado) que también se cobraron en propaganda su inversión. El arte ha funcionado muchas veces como propaganda, y tenemos ejemplos en mi “Historia de España desde el arte”.
P.- ¿Le gusta la asignatura de Educación para la ciudadanía?
R.- No he leído ningún texto, pero creo que la historia puede ser un magnífico instrumento de educación para la ciudadanía. Ayuda a relativizar, a poner los absolutos en su sitio y a vivir con gusto las libertades y los derechos que la propia historia ha ido conquistando.
P.- En su libro incluye un mosaico de la villa romana de “La Olmeda”, en Palencia. Pero me sorprende que el seleccionado no sea el que representa a “Ulises en el gineceo”, por lo que supone de representación de la cultura grecoromana y de motivo constante en la Hª del Arte. Gracias.
R.- Le agradezco su observación y la razón del cambio puede ser puramente práctica, relacionada con el archivo de la editorial Planeta.
P.- Fernando, ¿cómo ves la situación actual en el País Vasco?. ¿Con qué cuadro u obra artística la compararías? Gracias
R.- Me tienta el recordar la obra de Zacarías González “Cerradura sangrando”, que expresaría el poder del miedo, la miedocracia impuesta por la banda terrorista, pero voy a ser más optimista, y pensaré en un futuro abierto y libre con el Guggenheim.
P.- ¿Cree usted que asistimos a un problema de fractura de España derivado de los estatutos de autonomía? Un abrazo gracias
R.- Sí creo que podemos estar en un proceso de afirmación de la desigualdad de los españoles si se sigue acentuando el carácter reivindicativo regional, local de los estatutos. Me preocupa, pues, más que esa unidad retórica, quebrantada, la posibilidad de acabar con una conquista de la historia que es la igualdad.
P.- ¿Es posible que estemos abocados a una federación de “reinos” como en tiempos de los Habsburgo? ¿De qué manera vislumbraría en tal caso nuestro nexo territorial?
R.- Creo que no. Sería volver al túnel del tiempo y a una Europa de privilegios y desigualdades. Creo que la construcción europea debe evitar volver a una España de antiguo régimen, y debe insistir más en una España como nación de ciudadanos.
P.- Como historiador, ¿cómo cree que se recodará al Gobierno de José María Aznar? ¿Y al de Zapatero? Gracias
R.- Del gobierno de Aznar se va a recordar su intento de poner a España en el mundo y su sentido de la eficacia volcado en la economía, puesto que confío en que la guerra de Irak no siga golpeando la imagen de ese gobierno. De Zapatero se le recordará por su buena voluntad en el intento de arreglo de determinados asuntos sociales, pero su equivocación en el tratamiento del terrorismo y de los nacionalismos.
P.- ¿Qué opinión le merecen historiadores como Pío Moa y César Vidal?
R.- Esta pregunta se cuela en muchos de estos chats. Creo que en un mercado libre, los españoles en número alto han elegido sus obras.
P.- ¿Qué es lo que le parece más destacable del siglo XIX en España?
R.- El espíritu constitucional. La historia constitucional de España, con sus vaivenes, recorre ese siglo y adelanta las constituciones del siglo XX.
P.- ¿Refleja el arte actual del mundo occidental, tan indiferenciado, la supremacía de ciertos países como sí lo hacía en otras épocas? ¿O bien el arte está tan globalizado que apenas nos dice nada de su país de origen ni aporta datos sobre éste?
R.- No entiendo mucho de arte, a pesar de que me he lanzado al ruedo sin ningún afán magisterial de hacerlo acompañar a la crónica de España. De todas formas creo que los asuntos de identidad tienen que ver poco con el arte, que siempre ha sido mezcla, mestizaje, contagio.
P.- Buenas tardes Profesor: Yo tengo de Ud una inmejorable opinión, como historiador y como intelectual comprometido con la Constitución y con la idea de España. A la vista de esto, ¿no cree que es el momento de que los intelectuales como Ud (como han hecho Fernando Savater, Vargas Llosa, Álvaro Pombo y otros muchos) den un paso al frente y apoyen un partido como UPYD? ¿No cree que tiene que haber una fuerza política como UPYD para poner las cosas en su sitio? Saludos(JMA
R.- Coincido con buena parte del mensaje de Ciutadans de Cataluña y de UPYD, pero pienso que los aspectos fundamentales coinciden con el mensaje de un partido ya consolidado como el Partido Popular. Aunque me parece muy bien que sean como una especie de revulsivo del Partido Popular y del PSOE respecto del mimetismo y del compincheo con los nacionalistas.
P.- A propósito de reacciones populares en episodios como el 2 de mayo de 1808, en los que el pueblo se levantó contra los franceses harto de los abusos de las tropas napoleónicas, ¿cómo se entiende que hoy en día admitamos con absoluta tranquilidad someternos a vejaciones y villanías por parte de nuestros gobernantes, tales como pérdidas de derechos laborales ganados tras decenios de lucha, asunción de la globalización, mileurismo, latrocinios generalizados en la administración? Gracias
R.- También yo me lo pregunto cuando veo cómo la esfera pública se mete en la privada y nuestros derechos individuales aparecen conculcados en aras de construcciones de pueblo o nación. Creo que debemos ser muchísimo más críticos con los políticos y que debían proliferar asociaciones y movimientos civiles no pastoreados por los políticos.
P.- ¿Qué historiadores actuales recomendaría? Muchas gracias
R.- Menuda preguntita que me enfrenta al colectivo de historiadores españoles. Soy discípulo de Miguel Artola, valoro mucho a Juan Pablo Fusi, con el que me une una gran amistad, y me admira el trabajo de Ferrán Gallego en Cataluña y de Ricardo García Cárcel. Historiadores jóvenes como Ricardo Martín de la Guardia esperan su hora.
P.- Hola. Fui alumna suya del Máster de Periodismo de El Correo en Bilbao. ¿Sigue dando clase allí? ¿Cómo ve a los nuevos profesionales que se tienen que orientar a una carrera (casi obligatoriamente) digital? Gracias, un beso
R.- He dejado las clases, entre otras razones porque debo ir escoltado en Bilbao y me daba mucha pereza someterme a esa disciplina de la clase durante un semestre. Dicen que lo digital es el futuro y los jóvenes podéis todavía amoldaros a ello. Un beso.
P.- Como jesuita que es, ¿qué le parece la relación entre la jerarquía eclesiástica y los informativos de su radio la COPE? ¿Qué haría usted con Federico Jiménez Losantos? gracias
R.- Como jesuita que es, ¿qué le parece la relación entre la jerarquía eclesiástica y los informativos de su radio la COPE? ¿Qué haría usted con Federico Jiménez Losantos? gracias
P.- Creo que ya es usted académico de la Real Academia de la Historia. ¿No cree que debería la institución tomar cartas en en el asunto y desmentir que El País Vasco y Cataluña sean naciones y poner a los nacionalistas en su sitio? Gracias
R.- Está usted equivocado. No soy académico de la Real Academa de la Historia, aunque a usted le pueda parecer raro. Me han hecho académico mis cientos de miles de lectores y mis alumnos, he dirigido 50 tesis doctorales. Pero sí me gustaría que la Academia de la Historia tomase más partido en un presente español en el que la historia juega un gran papel. Léase por ejemplo los estatutos y proyectos de estatutos.
P.- Usted dijo que el objetivo de la Historia es mejorar el presente. ¿Qué han hecho los historiadores hasta el día de hoy? Lo veo todo negro, como los Rolling Stones. Un grandísimo abrazo
R.- Insisto en ello. La historia no puede tener un mero objetivo culturalistas. Es una disciplina admirable para intervenir en el presente. De todas formas, muchas veces los historiadores prefieren la comodidad del no compromiso y la tranquilidad de la universidad antes que chapotear en los medios de comunicación. Un fortísimo abrazo también.
P.- Si las naciones no se constituyen hasta la modernidad, ¿no es un abuso hablar de la historia de España “desde atapuerca”?, ¿no se está cayendo en una perversión similar a la de los nacionalistas periféricos que creen en el ser vasco o catalán como algo atemporal y permanente?
R.- Por supuesto que no se puede hablar de España desde Atapuerca, es una forma de decir que la España que va a cristalizar en el siglo XIX le buscamos un árbol genealógico en esos remotos años. Entiendo que se pueda emplear como metáfora, pero no como la emplean, como dice usted muy bien, los nacionalistas.
P.- ¿Qué obras suyas puedo leer en inglés?
R.- Está cercana a aparecer la traducción inglesa de “Breve historia de España” y creo que algún libro colectivo en el que yo aparezco bajo la dirección de Raymond Carr también se puede leer en inglés.
P.- Tu obra “Los pliegues de la Tiara” me pareció magnífico. Pero tengo la impresión de que, ahora, lo consideras algo así como un pecado de juventud. Me encantaría que continuaras la misma, y quizá, que nos hablaras del Papa Negro Arrupe y de tántos magníficos jesuítas (Ellacuría, etc) que darían a los católicos españoles grandes razones para su fe.
R.- No, en absoluto, no lo considero ningún pecado de juventud. Sólo que la Compañía de Jesús me puso en el disparadero de no tocar temas relacionados con el pontificado. Sí, creo que la iglesia debería buscar más el espíritu que la letra y ahondar en los ejemplos que usted propone. De todas formas, mis críticas a la iglesia española y al comportamiento de un buen sector de la iglesia vasca están hasta en mis libros más recientes.
P.- Estimado Fernando: ¿qué opinión tiene sobre los revisionistas de la guerra civil, que han suscitado tanta polémica y han cosechado éxito de ventas?
R.- Diría que el público los ha comprado libremente, y que esa es su fuerza. De todas formas, hay multitud de libros que no comparten las mismas tesis.
P.- He leído todas tus obras, que me encantan, y también las de José Ángel García de Cortázar, autoridad en Medieval, del que creo que eres hermano. ¿Podrías definirnos las diferencias y las similitudes entre uno y otro, a la hora de elaborar la Historia?
R.- Mi hermano es un notabilísimo medievalista con una gran obra y una gran proyección, también en Europa. Yo parto de una especialidad de historia contemporánea y he procurado traspasar el ámbito universitario y llegar al gran público. Los dos creo que tenemos una gran sensibilidad respecto del compromiso con el presente y una vocación de estilo a la hora de escribir.
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