Domingo 20 de Mayo del 2018     |     11909 entrevistas registradas.         

   

Busca entevistas:

A B C D E F G H I J K L M N Ñ O P Q R S T U V W X Y Z

Entrevista a Xavier Capellas el día 03 de Abril de 2005

Pregunta.- ¿Quién es Xavier Capellas y cómo comenzó en esto de la música de cine?

Respuesta.- Nací en Rubí (Barcelona) en 1962. Mi padre era pianista y también componía. Todos los hermanos estudiamos música, pero el único que continuó fui yo. Me interesé por el jazz. Yo iba para pianista de jazz y estuve en el festival de San Sebastián en 1984 con un grupo que se llamaba A-free-k donde ganamos el concurso que se hacía por esos años. Justo por aquellas fechas mi hermano Sergi empezó su carrera como realizador de audiovisuales. Actualmente es uno de los realizadores que más trabaja en publicidad. Un día me preguntó: "¿Puedes ponerle música a un vídeo que estoy haciendo?", y con sólo un teclado y casi a tiempo real improvisé la música para ese vídeo. Descubrí que era divertido. Luego me enteré de unos cursos que había en Berklee, y tuve la posibilidad de ir. Vendí el coche, el Fender Rhodes, y me fui a Boston pensando en sacarme la especialidad de film scoring.

P.- ¿Conociste a algún compatriota en Berklee?

R.- Coincidí con Alfonso de Vilallonga, con el que compartí piso. Allí conocí también a Eva Gancedo y a Lucio Godoy.

P.- ¿Qué profesores interesantes tuviste en Boston?

R.- La verdad es que, de música de cine, ninguno muy interesante. Más tarde, en los Ángeles, sí tuve mejores profesores, Bruce Broughton y Buddy Baker en composición, Mark McKenzie en orquestación En Berklee tenía buenos profesores de arreglos de jazz como Herb Pomeroy. Más que buenos profesores de film scoring lo que había era un buen programa de estudios para trabajar en esta especialidad, incluso se hacía music editing, montaje de la música...

P.- Eres orquestador, compositor, director musical… ¿necesitas de esa variedad de tareas para ocasionarte distintas distracciones y no agobiarte con una misma actividad que puede llegar a saturarte, o es algo que surge sin pretenderlo?

R.- La verdad es que surgen las cosas. Yo siempre he querido ser compositor, pero cuando no compones y sale algo, pues lo haces, y es también una buena experiencia. Mi faceta de director musical se limita al teatro, con Cacao, una obra de Dagoll Dagom, la experiencia fue interesante porque me hice unos arreglos con ritmos cubanos para canciones de Santiago Auserón. Y respecto a mi faceta de orquestador, cuando me llamó Lucio Godoy para formar equipo para trabajar en la música de Amenábar, accedí encantado. Sólo he orquestado para Amenábar, y alguna cosa más con Lucio, pero en realidad lo que quiero es componer y orquestar mi música.

P.- Sorprendentemente, empezaste con una serie de televisión basada en el famoso personaje creado por Mariscal, Cobi. ¿Cómo comenzaste en el proyecto?

R.- Era una época en la que buscaba trabajo por todos lados. Coincidió que en Barcelona había una fuerte fiebre preolímpica, y todo el mundo buscábamos entrar de alguna manera en aquello. Yo tenía un contacto en el estudio de Mariscal. Lo primero que hizo Mariscal en animación fue una cabecera que se ponía antes de comenzar la programación en los vuelos transatlánticos de Iberia. Le puse la música y a Mariscal le gustó, y como estaba preparando la serie, me propuso y entré. Y desde entonces he trabajo mucho con él.

P.- ¿Cómo es trabajar en una serie en España?

R.- Pues supongo que bastante parecido a como se hace fuera de España. La diferencia con una película es la velocidad a la que se trabaja y el presupuesto. Es un trabajo que va por semanas y tienes que completar todos esos episodios. Si estás a gusto con el equipo, es muy agradable trabajar en televisión.

P.- ¿Qué tal tu trabajo con Ventura Pons?

R.- Acababa de llegar de Estados Unidos, tenía mucha ganas de estrenarme en largometrajes, y a través de un tío mío coreógrafo que lo conocía, le habló de mi. Le comentó que había estudiado en Estados Unidos y me dio la oportunidad de hacerle una maqueta. La hice, le gustó y así pude estrenarme.

P.- Pero en tu carrera hubo un "parón" de unos cuantos años en cuanto al cine…

R.- Sí, es cierto. Hubo un lapsus de largometrajes, los noventa, en los que hice mucha publicidad. Es un gran ejercicio para aprender. Por la relación con mi hermano trabajé mucho. Pero llego el momento en que me dije: "si yo lo que quiero es hacer música de cine", y desde hace unos cinco años volví a subirme al carro, y he hecho trabajos de los que me siento muy contento.

P.- Y vuelves al mundo de la animación con Goomer…

R.- Sí, fue un score que hice en una Semana Santa. Me llamaron de Filmax. Me dijeron que tenían la película acabada y se dieron cuenta de que un poco de música le vendría bien, así que me puse a trabajar intensamente e incluso salió un disco con mi música, canciones y música del propio montador de imagen. Me gusta lo que compuse, pero me gustaría grabarla con orquesta, al igual que la música de Faust.

P.- Hablando de Faust, ¿se puede decir que Faust representó para ti una nueva etapa en tu carrera? ¿Cómo es que la gente de Fantastic Factory pensó en ti en su primera producción?

R.- Con Filmax había trabajado en proyectos de televisión para Cataluña. Luego Brian Yuzna, el director de Faust, estaba buscando músico, oyó algo mío, y me pidió algo de música. Le hice una maqueta y contó conmigo.

P.- ¿Qué paso con el score de Faust que no se editó? Sin embargo, las canciones sí que salieron.

R.- En su momento lo quería sacar, pero la discográfica americana que sacó las canciones, por contrato con Filmax, no quería que existiera otro disco de Faust que le hiciera la competencia. Ahora que Filmax tiene discográfica, me gustaría editarla.

P.- Realizar Faust te abrió las puertas para hacer Beyond Re-animator…

R.- Brian confiaba en mí gracias al trabajo que hice en Faust, y me volvió a llamar. Beyond Re-animator es una secuela de Re-animator, que tenía muchos fans, y estaban esperando la secuela y su tema principal, (que a la vez se parecía muchísimo a Psicosis de Bernard Herrmann). Luego escribí mucha más música mía. Me aventuré a pagar una orquesta de mi bolsillo y grabamos en Valencia, aunque no dispusimos de tiempo para poder hacerlo todo lo bien que me hubiera gustado. Había una hora de música y sólo un día para grabar…, no eran las condiciones ideales…

P.- Cambiemos de género, A partir de La vida de nadie mantienes una relación con Eduard Cortés. ¿Qué es lo que más destacarías de esta relación?

R.- Es una relación que empezó en Cataluña, en la televisión, con una serie de la que Eduard era realizador, que se llamaba Psico-Express, producida por la compañía de teatro Dagoll Dagom, y mi música le gustó, así que cuando le surgió hacer el largo me llamó. Es muy cómodo trabajar con él, porque parece que acertamos a la primera, sobre todo con La vida de nadie fue un trabajo muy fluido. Con Otros días vendrán nos costó más encontrar el tema principal, pero es un gustazo trabajar con él.
Descárgate un fragmento de audio de La vida de nadie.

BEduard Cortés, Xavier Capellas y Antonio ResinesS: ¿Qué música te pidió Eduard Cortés para Otros días vendrán?

R.- Eduard me pidió una orquesta más pequeña que la que usamos en su anterior película La vida de nadie. Quería que el tema principal pareciera que un niño pequeño podía tocarlo al piano con un solo dedo. Que fuera sencillo, un sonido muy cercano y que reflejara la fragilidad de Alicia (Cecilia Roth). Esta es la base de la música de la película. También me pidió que compusiera dos canciones que cantaban los personajes en una fiesta familiar. "Eres parte de Ana", que cantan las dos adolescentes amigas, y "Otros días vendrán", un poema de Pablo Neruda que canta Antonio Resines al más puro estilo cantautor-guitarra-pie en silla. Las grabamos antes del rodaje para que los actores pudieran hacer playback. Hacia el final de la película hay un par de bloques más de suspense en los que el vibrafono y la cuerda marcan la sonoridad.
Descárgate un fragmento de audio de Otros días vendrán.

P.- Has trabajado mucho en Cataluña. ¿Te has planteado salir de tu tierra?

R.- Hubo una época en la que pensaba que si tenía que ir a Madrid para trabajar, me iba, pero lo que está pasando es que viviendo en Barcelona puedo trabajar en Madrid, y es un lujo que si puedo mantener lo voy a hacer. Vivo cerca del mar, me gusta vivir aquí, y aunque me encanta Madrid, prefiero quedarme en Barcelona... aunque me gaste mucho dinero en el puente aéreo (risas).

P.- Jesús Font también aparece en la lista de tus directores habituales…

R.- Sí, es cierto. Todo comenzó cuando alguien de Filmax me asignó como compositor en unas TV movies que producían para televisión. Ahí nos conocimos. Hubo muy buen entendimiento y desde entonces he trabajo mucho con él. Casi siempre que ha dirigido películas para televisión como Temps Afegit, La vida aquí, El tránsfuga, El año que trafiqué con mujeres… ha contado conmigo. Es un hombre de televisión, y no hace cine, no porque no tenga oportunidad, es que le gusta el medio de la televisión y lo hace muy bien.

P.- Ouija fue una película de bastante éxito en el mercado del DVD y videoclubs…

R.- Aquí colaboramos dos compositores, Arnau Bataller y yo. Era la primera película del director Juan Pedro Ortega. Había mucha ilusión en este proyecto. Pudimos experimentar con muchos efectos orquestales. Se grabó en Praga y, aunque era una producción pequeña, la verdad es que se vendió muy bien, además de en vídeo y DVD, estuvo bastante tiempo en los cines.

P.- ¿Qué tipo de composición realizaste en esta historia, y cómo se diferenciaba de los anteriores trabajos que realizaste para el género de terror?

R.- El guión sugería usar un capriccio de Paganini. El solo de violín en Am se oye simultáneamente con el score en Db para formar un ambiente politonal que le da cierto misterio al comienzo de la película. El violín representa al diablo que se va apoderando de los personajes de la historia.

P.- Mirando tu filmografía o te has especializado o te han especializado en el género de terror…

R.- Si bueno, últimamente no…

BXavier Capellas con Manuel Gutiérrez AragónS: Claro, si no contamos con Amenábar…

R.- ¡Ah bueno, sí claro!, con Los otros... (risas). Allí sólo era orquestador. El género de terror es una de mis facetas, pero yo no las elijo, me vienen… Soy un músico a quien justamente lo que me gusta es cambiar de estilo y adaptarse a diferentes géneros. Por ejemplo, me gusta hacer algo de terror pero luego cambiar a una música como la de Obaba, Hormigas en la boca…

P.- ¿Cómo comenzaste a trabajar con Manuel Gutiérrez Aragón?

R.- Manolo tenía la película La vida que te espera montada, y en la productora Tornasol ya me conocían y me llamaron para el trabajo.

P.- Sin duda, Hormigas en la boca y su obligada edición discográfica te puso en el punto de mira de todos los aficionados y la crítica especializada, ¿Qué crees que hace tan especial esta composición con respecto a las demás de tu nutrida carrera?

R.- A medida que vas trabajando con el director, en este caso con Mariano Barroso, vas buscando el sonido de la película. Siempre hay puntos de partida, aunque muchas veces al final no se parezca en nada a las primeras ideas. Él quería partir de un sonido como el que Angelo Badalamenti usa en Mulholland Drive, que le funcionaba muy bien con el arranque de la película. Lo que intenté fue ir en esa dirección en cuanto a tempo, ambiente, y a partir de ahí compuse el tema principal. Este no subraya la acción de película, sino que refleja la interioridad de Martín, interpretado por Eduard Fernández. Hay un tema de amor, también el tema del personaje que interpreta Jorge Perugorría, identificado con la trompeta. La orquesta de cuerda da una sonoridad grande al score, que se alterna con temas cubanos de los años 50. Hay otros directores como Montxo Armendáriz, que prefieren un sonido más pequeño, pero Mariano lo quería más grande.

P.- Xavier Capellas con Mariano BarrosoEste año has trabajado mucho…

R.- Estoy contento en este sentido, haber trabajado con buenos directores, y con proyectos que cada vez me gustan más, lo que hace unos años anhelaba y por fin ha llegado. Espero que se mantenga (risas).

P.- ¿Te han rechazado algún score?

R.- De momento no, que yo recuerde (risas), que igual se me ha olvidado.

P.- Espero que siga la racha

XC (risas) Sí, sí, esperemos.

P.- ¿Tuviste que ver algo en la edición discográfica de Hormigas en la boca?

R.- Sí, demostré interés en que se editara la música, hablé con Mariano y con la productora Drive Cine. Al haber canciones cubanas, esto abrió las puertas de Sony-BMG para que editara el disco. Monté algunos bloques para que los temas fueran más largos.

P.- ¿Se ha editado toda la música?

R.- No, no se ha editado toda, pero sí bastante, hay 11 canciones y 11 temas míos.

P.- Hablemos de tu último trabajo estrenado, Obaba ¿Qué te ha parecido la elección de Obaba para representar a España en los Oscars?

R.- Personalmente, me dio un subidón muy placentero de cinco segundos. Creo que ya es como un premio para la película y el equipo, pues más gente querrá verla.

P.- Conociendo cómo funciona esto de los Oscars ¿que posibilidades le ves a la película para que termine siendo nominada?

R.- Pues lo veo muy difícil porque la competencia se multiplica, pero no es imposible. La película ya está allí.

P.- ¿Crees que esta representación te ayudará para que la gente te conozca más?

R.- A los que les interesan las bandas sonoras y a los profesionales del cine sí, pero no al público, que generalmente no se fijan en los compositores de scores.

BCon Montxo ArmendárizS: ¿Qué clase de música quería Montxo para Obaba?

R.- Pues la que suena (risas). Quiero decir que… (risas) Ahora me ha pasado como a un personaje de Obaba que siempre está diciendo: “Quiero decir que..”. Montxo quería, por una parte, una música que sin llegar a suspense diera cierto misterio y que fuera electrónica para las secuencias relacionadas con los lagartos,. Luego quería, como con la fotografía de Javier Aguirresarobe, dar una personalidad distinta a cada historia. Compuse una música bastante desnuda y emotiva para La Maestra , en la que a veces uso sólo un corno inglés o un clarinete. Para los Hermanos Pellot quería una música un pelo más loca. Elegí vibráfono y sintetizador para definir la sonoridad de esa historia. Y por último, hice una música más emotiva para El Hijo del Alemán… Son músicas sencillas, muy diferentes, pero creo que ligan bien para formar esa red que es el mundo de Obaba.

P.- Y costó mucho ensamblar tanta estética diferente para que no quedara extraña en la película…

R.- Montxo tenía una visión objetiva de la película y yo tomaba sus indicaciones como referencia para componer. Se instaló unos días en Barcelona y trabajábamos juntos todo el día buscando los temas. A veces hacía cosas que sonaban muy grandes y Montxo me decía que no, que quería algo más pequeño, más desnudo. Yo siempre digo que la música la hemos hecho entre los dos, y él dice que no, que no tiene nada que ver, pero la verdad es que me ayudaba mucho opinando. Muchos bloques los hice con su presencia, algo que antes no concebía, trabajar con alguien, pero con él funcionó.
Descárgate tres fragmentos de audio de Obaba: Atraco Lucas; Espejo Deseo; Lurdes, Miguel.

P.- ¿Cuánto tiempo te llevó componer la música?

R.- Unas 4 semanas y luego la grabación en Madrid, con José Luís Crespo de ingeniero de sonido y una pequeña orquesta de cuerda. Orquestó y dirigió Claudio Ianni.

P.- ¿Se puede presumir que con Montxo has iniciado una interesante relación profesional como has hecho con otros directores?

R.- Espero que sí. Ha habido una conexión humana y me encantaría volver a trabajar con él.

P.- Cambiemos de nuevo de dirección, ¿Cómo es colaborar con Alejandro Amenábar y con Lucio Godoy? Lucio habló muy bien de ti en una entrevista que tuvimos con él hace un tiempo...

R.- Para empezar, el equipo es un lujo. Además, disponemos de todos medios que se puedan desear. El hecho de que esté Lucio de productor te da mucho relax. Si dice que todo está OK, te despreocupas. Luego, saber que la música que estás orquestando se va a grabar en Londres te hace sentir muy bien, pues la London Session Orchestra es de lo mejor. Claudio Ianni también orquesta y él dirige en las sesiones, y mantenemos una constante comunicación para unificar criterios durante la orquestación. Luego admiro a Alejandro porque tiene una gran sensibilidad musical, tiene un gran sentido de la armonía, y aunque no te sabe explicar analíticamente lo que está escribiendo, elige muy bien las notas de sus composiciones.

P.- ¿Te deja "improvisar" cuando orquestas sus scores? ¿Te escucha, sólo transcribes…?

R.- A él le gusta como suenan sus maquetas. En Los otros pude aportar algún detalle, pero mínimo. Sus maquetas suenan igual que el disco pero con samplers.

P.- Nos consta que con Mar adentro al menos es así, porque lo pudimos comprobar en la entrevista que le hicimos…

R.- Cada vez que me preguntan por Amenábar he de decir lo mismo. La gente piensa que le hacen la música, y tengo que decirles que no, que él compone la música, que él además de director es músico, tiene su Home Studio y compone por el mismo procedimiento que yo y tantos otros, secuenciando y haciendo los arreglos sincronizando con la película.

P.- Xavier, el trabajo de Alejandro Amánabar para Mar adentro ha sido nominado como Best Original Soundtrack of the Year en los World Soundtrack Awards (http://www.worldsoundtrackawards.com). ¿Cómo te sientes sabiendo que has participado en un score que está luchando junto a James Newton Howard, Hans Zimmer, John Williams, Howard Shore y John Powell como mejor banda sonora del año?

R.- Me enorgullece haber participado en Mar adentro, pero sobre todo me alegro por Alejandro, que al igual que en los premios Goya, está siendo reconocido como compositor.

P.- Para ir terminando, siempre hago unas preguntas que nos sirven para conocer tus gustos musicales. Por ejemplo, ¿qué compositor de música de cine te gusta más?

R.- Me gustan los compositores que hacen cosas diferentes. Carter Burwell me encanta, saca algo nuevo para cada película, Adaptation, Fargo… Y de los clásicos, es que siempre se nombran los mismos (risas). Jon Brion arriesga mucho, me gusta. Los clásicos de Hollywood son un referente. Cuando estuve en Los Ángeles tuve la suerte de estudiar con David Raksin, uno de los grandes de la edad dorada, y contaba anécdotas de sus compañeros de esa época, con Bernard Herrmann, Alfred Newman…

P.- ¿Una banda sonora que te pondrías un domingo por la mañana?

R.- Catch Me If You Can, de John Williams. Va muy bien para desayunar unos pancakes con maple syrup un domingo por la mañana.

P.- ¿Coleccionas BSO?

R.- No soy coleccionista, pero me gusta comprar bandas sonoras. Compro también música clásica.

P.- ¿Cómo ves el panorama nacional? ¿Qué compositor destacarías?

R.- El panorama nacional está mucho mejor que hace unos años. Ahora hay calidad y variedad. Respecto a un nombre actual, me gusta mucho Roque Baños, siempre me sorprende. Es además un gran orquestador.

P.- Para conocer tu música se tendría que editar. ¿No se ha interesado nadie en editarla?

R.- Sony-BMG editó Hormigas en la boca, Saimel ha editado Perder es cuestión de método. Tengo buena relación con ellos, y veo que tienen interés… Ahora estábamos pensando en sacar La vida de nadie y Otros días vendrán. Ojalá sea posible

P.- Otra cosa que me gusta preguntar es por tu equipo…

R.- Pues como ingenieros de sonido, son casi siempre Vinader o Crespo, tengo muy buena relación con los dos, me gusta alternar. Respecto a los orquestadores, aunque puedo orquestar yo mismo, me gusta tener a alguien. Me gusta que opinen, discutir la música, me siento más arropado. El primero con el que trabajé fue Alex Martínez, que también es compositor.

BXavier
Capellas, Arnau Bataller y el director Jordi FradesS: Sí, hizo Tuno negro, Dos tipos duros…, ¿fue orquestador de Roque Baños?

R.- Efectivamente, pues con él hice La vida de nadie. He trabajado básicamente con tres orquestadores, Alex, Arnau Bataller, que es el que compuso conmigo Ouija, y también Claudio Ianni.

P.- A Claudio lo conociste a través de Lucio, ¿no?

R.- Sí. Claudio dice que se acuerda de mi de Berklee (risas), pero yo no me acordaba de él. Yo realmente lo conocí en casa de Alejandro Amenábar el día que comenzamos a trabajar en Los otros. Claudio orquesta y dirige muy bien.

P.- ¿Nos puedes comentar alguna anécdota?.

R.- La película Una rosa de Francia fue rodada en Cuba, y Manuel Gutiérrez Aragón sugirió grabar la música allí, pues además del score compuse un mambo y adapté "Una rosa de Francia", del cubano Rodrigo Prats. Fuimos Claudio, Raúl Quílez (como técnico de sonido) y grabamos en los Estudios Abdala, de Silvio Rodríguez. Cuando llegamos nos dijeron que había previsto un huracán para el día siguiente. Eso fue a principio de julio, y suerte que había alargado la estancia dos días como precaución, pues me habían alertado de posibles imprevistos. Apuramos un ensayo con la orquesta en un teatro de La Habana a contrarreloj, porque había que refugiarse en el hotel por el huracán Dennis que se acercaba. Por suerte, el huracán pasó a unos pocos kilómetros de La Habana , por las playas del este. Estuvimos dos días parados porque no había ni luz ni gas, y los usamos para pasear por La Habana vieja. Finalmente pudimos grabar esos días de reserva, con apagones que interrumpían la sesión. Pudimos grabar toda la música. Y del estudio... directos al avión. Me gusta el Caribe (risas).


Entrevistado por BsoSpirit

El 03 de Abril de 2005




Xavier Capellas
Compositor

Xavier Capellas es uno de los más destacados compositores cinematográficos españoles. Aunque "iba para pianista de jazz", tal como nos comenta en esta entrevista, su viaje de estudios a Berklee cambió su destino, y comenzando en el sector de la publicidad y la televisión, se ha ido haciendo un hueco importante en el panorama español de la música de cine, completando este 2005 un gran año con títulos como Obaba, Hormigas en la boca y Otros días vendrán.



Quizás te pueda interesar

           
Tomandandy
           
Alejandro Amenábar

           
Lucio Godoy
           
Tyler Bates

           
Mastretta
           
Peter Buffett

Nueva entrevista       Entrevista al azar

Interviús © 2017 www.intervius.com