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Entrevista a Pascual García el día 19 de Diciembre de 2006

Pregunta.- ¿cuánto hay de autobiográfico en su novela? Y si es así con quién se identifica: con Tristán Alegría o con Carlos Amorrodio

Respuesta.- Sí, hay cosas autobiográficas en la novela. Pero las hay en todos los personajes. En algunos más, quizás en Tristán Alegría. Pero yo no soy ese personaje, entre otras cosas, porque si lo fuera estaría muerto. Cosa que no descarto en los próximos años.

P.- Soy un aficionado al Atleti y vivo en Carabanchel Alto, como Manolito Gafotas. Me leí el libro de un tirón y me encantó. Destila ternura, derrota y hambre de vida... En serio: ¿por qué es usted aficionado del Osasuna? Fdo. Saimon

R.- Me cantan los taninos que me suena su mirada. Soy del Osasuna porque nací en Pamplona, pero me hice un poquito más forofo cuando estuve un año trabajando en Tenerife en un periódico y el único contacto que tenía con Pamplona era el Estudio Estadio.

P.- Hola Pascual ¿podrías contarnos un poco más de qué va tu novela?

R.- La novela va de una serie de personajes. No es una novela de trama, es una novela mucho más de personajes, una galería. Se trata de construir un pequeño mundo autonómo con sus normas no escritas, con sus historias que funciona dentro del mundo pero también fuera de este mundo. Son personajes a los que la vida no les ha tratado demasiado bien y que se juntan en un bar a compartir buenos y malos momentos. Lo que es cierto es que ninguno de los personajes, a pesar de lo mal que le haya tratado la vida, se queja.

P.- ¿El mundo mejora fuera del Tolomé? ¿Dónde está el paraíso?

R.- El paraíso, según lo que pone en el libro, es una casa de putas que hay muy cerca del Tolomé. Si te refieres a los paraísos personales, supongo que yo estoy como tú y que habrá que seguir buscando.

P.- Qué opina de los que beben? Es un "carpe diem" sin mas,o beber es la excusa para ir a un bar y relacionarse pero luego se nos escapa de las manos. No sería mejor controlar la bebida y ver más real todo aunque no nos entusiasme? No cree que se necesita un poco de reflexion más paciente?

R.- La bebida supongo que es como todo en la vida. Da sus satisfacciones y sus pesares, por lo menos es mejor que los jefes que generalmente suelen dar solo pesares. Pero sí que creo que tiene un componente autodestructivo y peligroso que no hay que dejar de tener en cuenta.

P.- Buenas, don Pascual. La verdá es que sólo por la temática (perdedores, tipos al margen, ¿malditos?) ya me entran ganas de leerla. Pero te solicito, si permites: dame una buena razón para comprarla (a parte la alimentación de tus catorce vástagos, claro:). Mucha suerte para tu Carta de ajuste.

R.- Una razón puede ser, si ya es por el tema de los vástagos, que cuando uno publica en una editorial pequeñita, aunque muy digna y muy enrollada, siempre es muy difícil que la novela tenga una oportunidad. Y eso que yo no me quejo porque llevo 18 años en el periodismo y conozco a muchos periodistas y eso te facilita salir en los sitios. Pero sí que sólo de pensarlo se me ponen los pelos de punta con los pedazos de novelas que habrá en los cajones de profesionales de la literatura o de empleados de banca de Zamora o de Teruel.

P.- ¿A quien recomendarías leer esta novela?

R.- Es una pregunta complicada. Lo que sí puedo decir es que el otro día una persona muy próxima a mi chica, no quiero citar expresamente el parentesco, le llamó para decirle que se la había comprado y que había empezado a leerla. Pero que lo dejó en la segunda página porque le agredía el lenguaje. Dado este parentesco, me sentí muy relajado cuando me enteré.

P.- Carlos Boyero recomendó el otro día tu libro en su encuentro semanal. ¿Qué le dices?

R.- Carlos es un fenómeno, lo quiero mucho. El otro día presentó mi libro. Y ya que estamos en el tema, el cabrón de Aníbal Malvar acaba de bajar para tocarme las pelotas y ponermelo difícil. Él también estuvo en la presentación, que tuvo muchos besos, muchos piropos y muchas cosas buenas. Un beso para Carlos y otro para el psicópata.

P.- ¿Estas preparados para las críticas? ¿´Cuáles han sido las mejores que has recibido hasta la fecha?

R.- He de reconocer que las mejores han sido las de mis amigos. Con eso yo ya me daría por satisfecho. Que a una persona como el amigo Boyero le conmueva la historia ya te da por pagado el esfuerzo. Críticas de críticos he tenido creo que una de momento. No la ponía mal del todo pero tampoco es que el emocionara al colega. Si es por esta experiencia, tengo que reconocer que este asunto me va a resultar muy complicado.

P.- ¿Qué pretende transmitir con este su primer libro?

R.- Creo que no pretende transmitir nada, simplemente quiero contar una historia que pasa en el mundo en que vivimos y que reconozco que no es el tipo de historias que ahora se llevan porque es una historia que no habla de espadachines ni de sábanas santas ni de griales ni de cosas así. Es una historia de personajes entrañables y patéticos que viven en el mundo en que vivimos los demás.

P.- Hola Pascual. ¿El bar Tolomé no es en realidad el bar Íbice? ¿Cuántos cubatas te has tomado en este bar? ¿Juan Ra tiene buena conversación? Un saludo y enhorabuena.

R.- Las preguntas con ventaja merecen respuestas con ventaja también. Seguro que si has hecho esa pregunta, conoces la respuesta. Incluso es posible que alguno de esos cubatas me los haya tomado contigo y sino siempre estamos a tiempo.

P.- tienes algún autor de la literatura en español que te guste especialmente o con el que te puedas sentir identificado? Por cierto que tu libro es llevado de una forma original y es muy entretenido,

R.- Alguna de las personas que han leído el libro y que saben de estas cosas de la crítica me han dicho que le han encontrado toques desde el tremendismo de Cela de su primera época al derrotismo barojiano. Claro, eso es la hostia y yo no me lo creo. Lo que sí os voy a contar es una cosita que me pasó el otro día y que me hizo mucha gracia: un amigo del periódico se pasó por un Crisol para comprar la novela y ya no estaba en novedades sino en la estantería. Cuando fue buscando por el autor me dijo "Miraba y salía García Márquez, García Márquez, García Márquez y de repente, coño, García Arano". Estupendo.

P.- Fuera de las páginas del libro ¿quiénes son los verdaderos perdeores de la sociedad actual? ¿Se ha sentido usted en algún momento perdedor?

R.- No. Yo me siento un privilegiado, a pesar de que luego me complique la vida, como nos la complicamos todos. Si no nos complicaramos la vida así, quizás no podríamos escribir las cosas como hacemos. Y los perdedores supongo que son la gente que no se complica ella la vida sino que se la complican: la gente sin recursos, los niños sin opciones, los más ignorantes...

P.- ¿cómo ves el panorama del periodismo económico?

R.- No tengo ni puta idea de qué va a pasar con el periodismo económico, ni con lo demás. Yo creo que esta profesión está atravesando un momento muy complicado, con mucha posición previa por parte de todos y, en mi opinión, no está atravesando su mejor momento.

P.- ¿Tus perdedores son hombres resignados? ¿Cómo recupera la autoestima un perdedor?

R.- En la novela se dice en un momento dado que la gente debería ser así, resignada, como en la India, donde uno nace paria y la ha cagado. Los personajes de la novela no se quejan pero sí que tienen historias que dar a entender que no siempre han sido así. Yo creo que no hay que resignarse y que las novelas son las novelas.

P.- ¿Le perdonarás a Zapatero que no te deje fumar en la redacción?

R.- Nunca le perdonaré a Zapatero que no me deje fumar en la redacción y nunca le perdonaré a Gallardón que no me deja aparcar al lado del periódico.

P.- Me parece que el panorama está complicado para nuevas voces en la literatura ¿es así?

R.- Creo que sí que es un negocio muy complicado. Es un negocio como todos, con sus circuitos, con sus libreros, con sus distribuidoras que optan por algunas cosas y hacen poco caso a otras. Ya que estamos en el tema, aprovecharé para interpretar mi papel del que vende pañuelos en los semáforos y deciros que si el libro no está en la librería, pedidlo para que os lo traigan. Si no, estamos jodidos.

P.- En dos líneas, redacte una carta de ajuste con la profesión...

R.- El periodismo se ha ido y nadie sabe como ha sido.

P.- Le deja tiempo el periodismo para escribir ¿cómo se organiza uno para desconectar de la actualidad diaria y escribir sobre otros temas?

R.- El tiempo es de las peores cosas porque cuando te pasas el día frente al ordenador, cuando llegas a casa no tienes ganas de ponerte otra vez. Pero aprovecho los fines de semana, las vacaciones, los puentes y le robo demasiado tiempo a mis chicas: mi mujer y mis dos niñas, quiero decir. Respecto a lo si es fácil o difícil desconectar, es lo más fácil del mundo. Una novela es un espacio de libertad infinito y eso yo lo agradezco mucho.

P.- El mundo de la Economía debe dar para escribir muchas intrigas ¿para cuando una de yuppies?

R.- Los yuppies no me interesan para nada. No los conozco, no sé de que van y me da mucha gracia verlos en los coches esos tan chulos que llevan.

P.- Al margen del periodismo ¿cómo empezó tu interés por la literatura? ¿Tienes en mente algún nuevo proyecto?

R.- Yo he escrito siempre cosas breves. Creo que empecé escribiendo relatos para un programa que hacía en una radio libre en Pamplona hace más de 25 años en Radio Paraíso y luego siempre he seguido escribiendo, pero una novela cortita hasta ahora no. Y, sí, estoy en otra cosa que creo que llevo por la mitad y que va a ser un poco menos triste que esta.

P.- Quiero regalar un libro esta Navidad: ¿El tuyo o el de Esperanza Aguirre?

R.- Pedazo de pregunta. Yo te recomendaría el mío por la sencilla razón de que soy incapaz de leer libros de política, de políticos, de periodistas que hablan de políticos. Nunca he sido capaz no ya de terminar uno ni tan siquiera he podido empezarlo. Aunque he de reconocer que el de la Espe tiene su morbo.

P.- Qué crítica ,exactamente, hay reflejada en tu novela, podrías decirlo sin tapujos y por qué?

R.- Creo que en mi novela no hay ninguna crítica, simplemente hay unas historias que quizás reflejan una desazón, una angustia en una serie de gente. La verdad es que yo no llamaría crítica a nada de lo que hay ahí.

P.- ¿Tres libros de cabecera?

R.- A mi me encantan los libros terribles, los libros que hablan sobre la condición humana y los que te hacen un nudo en el estómago cuando los lees. Para nudos en el estómago, se me ocurren El viaje al fin de la noche, Pedro Páramo y Bajo el volcán. También hay otro, de un paisano mío que es un fenómeno, que se llama Miguel Sánchez Ostiz que describió una de las más terribles bajadas al infierno que yo haya leído y que os recomiendoa todos, Las pirañas.

P.- En tu opinión, ¿cuál es el personaje más cabrón de Carta...?

R.- La verdad es que es una pregunta muy complicada porque una de las cosas que he intentado con la novela es no juzgar a ningún personaje, a pesar de que algunos me caigan mejor que otros, siempre he procurado que se condenen o se rediman por ellos mismos.

P.- Hola, muy buenas tardes. ¿Me podría decir a qué se debe ese título? Porque como ya sabe, la carta de ajuste fue el comienzo de la era televisiva en España, ¿cree qué su libro es el comienzo de una nueva temática es sus libros? Gracias y feliz Navidaddd.

R.- El título pretende sugerir que un tipo que parece que se va a volar la cabeza escribe una carta final para ajustar cuentas consigo mismo, con Dios y con los demás.

P.- Los editores se quejan de que la gente no lee. Pero leer precisa de un tiempo que a veces no tenemos. Yo leo en el mmetro y . av ceces, voy tan enlatada que abrir mi libro se convierte en un insulto a los demás viajeros. ¿Es Internet la solución?

R.- Yo no soy un lector muy compulsivo. Siempre me ha gustado mucho leer, pero la verdad es que leo despacio y me cuesta. En la vida se me ocurriría leer un libro en el ordenador. No sería capaz, aunque comprendo que haya gente que sí lo haga. Para mí, eso es ciencia ficción.

P.- ¿Para cuándo un libro en el que estaba trabajando que se podría llamar El Candidato? Frasi

R.- Es una idea que abandoné. No tengo ni idea si algún día escribiré esa historia o no, sobre todo porque cuando me siento por primera vez a empezar algo nunca sé de que va a ir la historia y generalmente no tiene nada que ver con lo que tenía previsto.

P.- Usted que es nuevo en este mundillo ¿no cree que el precio de los libros es desobitado? En mi opinión, parece que se venden al peso, lo mismo te cuesta un best-seller de pacotilla que un libro de autor consagrado

R.- Supongo que el precio de los libros es tan desorbitado como el de los cd´s, los cubatas, los paquetes de Lucky o que los condones (no compro hace tiempo pero supongo que también). Todo es desorbitado.

P.- Creo, como tú, que la perfección está en la imperfección.

R.- Yo no sé si creía eso, pero ahora lo creo.

P.- Usted que trabajó en la sección local del periódico ¿Opina que Madrid ha perdido su esencia castizpara convertirse en una urbe multicultural o está buscando una identidad propia de la que ya presumen otras ciudades como Barcelona?

R.- Supongo que usted será algún cabronazo conocido que me quiere hacer pasar un buen rato. De Madrid lo único que puedo decir es que es un sitio donde uno se estresa mucho y vive muy deprisa pero, a la vez, es uno de los pocos sitios donde uno nunca se siente extraño, a no ser que venga con una bufanda del Osasuna a un partido en el Bernabeu.

P.- Parece usted un tipo algo torturado ¿Cuáles son las músicas que alegran su corazón?

R.- Voy a contestar en sentido literal. Si hablamos de música, tengo muchas debilidades. Desde Triana a Tom Waits pasando por los Rolling o Marianne Faithfull a ACDC. Me encanta un Réquiem de Mozart y una jam session de Miles Davis.

P.- Yo creo que todos somos un poc perdewores... del tiempo, que es la verdadera esencia de la vida. Y lo peor de todo, lo perdemos en estupideces. Perdedor es aquel que no sabe disfrutar de la vida que le han regalado ¿O no?

R.- Estoy absolutamente de acuerdo contigo. Hay que saber disfrutar, pero no todo el mundo es capaz. Mi madre es la persona, que yo conozca, que más disfruta de lo que tiene. A mi me da mucha envidia.

P.- está muy bien tu "opera prima" se nota que esta vivida en primera persona, podrias adelantar algo de tu proximo proyecto y si tratará también de la vida de personas que te rodean? me imagino que todavia te han quedado muchas cosas por contar ...

R.- La segunda historia pretende ser una especie de homenaje a las novelas de serie B y va a tener menos que ver conmigo que la primera. Va a tener conmigo porque la voy a escribir yo, pero de otra forma. El protagonista será un inspector de Hacienda.

P.- Si tuviera qué definir su estilo ¿cómo lo haría? ¿Tiene algún autor feticha que le inspire?

R.- No sabría como definir mi forma de escribir. Creo que es directa y procuro que tenga ritmo. ¿Autor fetiche? A mi me ha encantado siempre la literatura norteamericana, entre negra y gris marengo. Me encanta gente como Jim Thomson o Carver o Barry Gifford.

P.- ayer fuí a buscar su libro a unos grandes almacenes, me lo habían recomendado( era mi noveno intento)., despues de buscar y rebuscar en la sección literatura española, novedades, etc pudimos encontrarlo en "ensayo". no he comenzado su lectura pero me gustaría saber si de verdad se trata de un ensayo

R.- No, no es un ensayo. Es una novela pura y dura. Muchas gracias por persistir en el intento. Espero que te guste.

P.- ¿qué le hen senseñado los personajes de su libro y qué ha aprendido de ellos?

R.- Cuando uno escucha a gente que ha escrito novelas decir que los personajes cobran vida propia en el desarrollo de la historia y tal, lo primero que piensa es que es una pollada. Pero no es así. Sí que es cierto que se van haciendo a ellos mismos y que acaban sorprendiéndote, incluso revelándote cosas que te habían dicho al principio pero que tú no acabas de percibir hasta el final.


Entrevistado por El Mundo

El 19 de Diciembre de 2006




Pascual García
Escritor

Dedica su primera novela, Carta de ajuste (InÉditor), a los perdedores, a personas que se mueven en los márgenes de la sociedad, lejos de la imagen de perfección con la que nos bombardean. Pascual García lleva 17 años ejerciendo el periodismo, los últimos desde la sección de Economía de EL MUNDO. Su debut literario toma como escenario el bar Tolomé, un sórdido local que funciona como microcosmos.



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