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Entrevista a Osama Bin Laden el día 21 de Octubre de 2001

Pregunta. Antes de nada, hay una pregunta que debe de estar rondando la mente de todo el mundo. En los Estados Unidos se afirma que cuentan con pruebas irrefutables de su participación en los ataques a Nueva York y Washington. ¿Qué tiene que decir al respecto?

Repuesta. Alabado sea Allah, Señor del mundo. Que la Paz y las Bendiciones de Allah caigan sobre Muhammad, su pura familia y sus nobles Compañeros. Procedamos: En lo que respecta a la descripción de estos actos como terrorismo, tal descripción es incorrecta. Estos jóvenes, cuyo camino Allah ha iluminado, han llevado el yihad al corazón de los Estados Unidos, destruyendo sus símbolos más importantes, sus símbolos económicos y militares, con la gracia de Allah. Y creemos que lo han hecho en defensa propia y para defender a nuestros hermanos e hijos en Palestina y para liberar los santos lugares, lo que nosotros venimos incitando y animando a hacer desde hace tiempo. Y si incitar a ello es terrorismo, y si matar a los que matan a nuestros hijos es terrorismo, sea la historia testigo de que somos terroristas.

P. Sí, jeque, pero los que analizan sus discursos y documentos han subrayado el juramento que usted prestó no hace mucho, y cito textualmente: «Juro por Allah Todopoderoso, que alzó los cielos sin esfuerzo, que América nunca estará segura hasta que los que viven en Palestina disfruten de seguridad». Así pues, es fácil para quienes hayan seguido este asunto conectar estas palabras y los ataques terroristas ocurridos recientemente en Nueva York y Washington. ¿Qué opinión le merecen estas afirmaciones?

R. Es sencillo establecer conexiones. Si éstas se basan en que hemos incitado a tales actos, entonces la respuesta es que sí, son correctas. Llevamos años haciéndolo, y hemos promulgado fatwas y documentos al respecto, junto con otras formas de incitación que los medios han publicado y aireado. Por tanto, si quieren decir, o usted quiere decir, que esta incitación basta para establecer conexiones, entonces éstas son correctas. Es cierto que incitamos, porque incitar es un deber comunicado por Allah a través del mejor de los hombres, el Profeta. Allah dijo: Combate en la senda de Allah, solo de ti eres responsable. Anima a los creyentes al combate. Allah puede contener la violencia de los infieles y es más fuerte que ellos, más terrible es su castigo. (Corán 4, 84). Y lo que Él quiso decir es que el destino de los infieles es la guerra y el combate. Esa conexión es por tanto correcta, hemos incitado y animado a matar americanos y judíos. Eso es cierto.

P. Jeque, la organización Al Qaida se enfrenta en estos momentos al estado que domina el mundo desde el punto de vista militar, político y tecnológico. Así, ¿qué le lleva a pensar que esta organización, cuyos medios materiales no se acercan precisamente a los que poseen los Estados Unidos, con qué lógica puede pensarse que Al Qaida sea capaz de derrotar, por ejemplo militarmente, a los Estados Unidos?

R. Alhamdulillah... Yo digo que la batalla no es entre la organización Al Qaida y los cruzados. La batalla es entre los musulmanes (la gente del Islam) y los cruzados. Y la organización, con la gracia de Allah, acompañó a los muyahidín de Afganistán, y solían decirnos, entre cosas aún peores: ¿Cómo pretendéis derrotar al Imperio soviético? Y en esa época el Imperio soviético era una fuerza realmente poderosa, a la que todos temían, y ante la que la OTAN (alianza militar de Occidente) se echaba a temblar. ¿Dónde está ahora ese poder que Dios quiso enviar contra nosotros y nuestros hermanos muyahidín? Con la gracia de Allah, el Imperio soviético se ha convertido en un rescoldo en la memoria. Hoy día el Imperio soviético ya no existe, se ha escindido en estados más pequeños y solo Rusia permanece. Aquel que nos ayudó con una de sus Manos Salvadoras y nos dio equilibrio para derrotar al Imperio soviético es capaz de ayudarnos de nuevo a derrotar a América en la misma tierra, y a contradecir las mismas opiniones, y esa es la voluntad de Allah. Por eso creemos que la derrota de Estados Unidos es posible, Inshallah, (con la voluntad de Dios) y que será más fácil, si Allah lo quiere, que la derrota anterior del Imperio soviético. [...]

P. Usted ha dicho que derrotarán a los estadounidenses en esta tierra. ¿No cree que el hecho de que la organización Al Qaida esté implantada en Afganistán está costando demasiado caro al pueblo afgano?

R. Bueno, esa es una opinión parcial e incompleta, planteada desde un solo ángulo. Cuando vinimos por primera vez a Afganistán para darle la victoria a los muyahidín ante la invasión soviética, en el año 1399 de la Hégira, el gobierno saudí nos pidió oficialmente que no lo hiciéramos. Debido a mi entrada en Afganistán y a la cercanía de las conexiones entre mi familia y el aparato gubernamental saudí, llegó una carta pidiendo que Osama no fuese a Afganistán, y que permaneciese con los mohajires [«los inmigrantes»] en Peshawar, porque si los rusos me capturaban, podrían utilizarme como prueba de que los saudíes estaban ayudando a los muyahidín contra el Imperio soviético, y no exagero cuando me refiero a tal prohibición, porque desde su punto de vista podía perjudicarles. Sus propias opiniones los obligaron a ello. Así, cuando acudimos por primera vez a los afganos aguantamos lo que teníamos que aguantar para vivir nuestro ser en el Islam y para proteger a los hijos y a la descendencia de la Umma, y para dar la victoria a la religión. Y ese es un deber que tienen por igual todos los musulmanes, no solo los afganos. De modo que tanto yo como mis hermanos vinimos para hacer el yihad en cumplimiento de esa obligación, que ha de traer la victoria a nuestros hermanos en Palestina, y eso quiere decir que Osama no es el único que debe soportar este peso, sino que es una obligación para toda la Umma, porque es el Camino de Allah y hoy el yihad es un deber para todos nosotros [...]

P. Volvamos a los ataques en Nueva York y Washington. ¿Cómo analiza lo que ocurrió, el efecto causado en América y en el mundo musulmán? Respóndame por separado, si no le importa.

R. En mi opinión, lo que ocurrió el martes 11 de septiembre en Nueva York y Washington fue un gran acontecimiento en todos los sentidos, y sus consecuencias aún se están produciendo. Y si la caída de las torres fue un acontecimiento tan enorme, imagine la magnitud de los acontecimientos que le siguieron... hablemos de las consecuencias económicas, que aún perduran. De acuerdo con sus propios cálculos, las pérdidas en la Bolsa de Wall Street alcanzaron el 16%. Dicen que es una cifra récord, una que jamás se había alcanzado desde la apertura de la Bolsa hace más de 230 años. Nunca ha habido una caída semejante. (…)

P. En lo que respecta a las consecuencias de estos actos en el mundo islámico, hay diferencia de opiniones. Habrá oído las declaraciones oficiales y las de personas autorizadas afirmando que estos ataques constituyen actos terroristas, que las víctimas son civiles inocentes, y que los ataques son inaceptables, que no tienen cabida en el Islam moderno, etcétera. ¿Cuál es su opinión sobre las consecuencias que las acciones de su organización están teniendo sobre el mundo islámico?

R. Las declaraciones de los líderes, tanto en Oriente como en Occidente, han insistido en la necesidad de acabar con las causas y las raíces del terrorismo. Y tras preguntarse cuáles son, han llegado a la conclusión de que se hallan en el conflicto palestino. Por eso nuestra causa es justa, aunque por miedo a América no puedan decirlo en voz alta. Por eso, y basándose en los acontecimientos recientes y en sus consecuencias, Bush y Blair se apresuraron a mover pieza y decir que es el momento de crear una nación independiente en Palestina. ¿Acaso durante diez años no fue el momento, y es el momento ahora, tras lo ocurrido? Por tanto, no aprenderán si no es con el lenguaje de los palos y las muertes. Si ellos nos matan a nosotros, no cabe duda de que nosotros también hemos de matarlos a ellos, hasta que estemos igualados en la escala del terror. Por primera vez en tiempos recientes el marcador se encuentra más igualado entre los musulmanes y los estadounidenses, esos estadounidenses que hacían con nosotros lo que querían, que no nos dejaban siquiera el derecho a protestar (…) Esta hipocresía va más allá de la hipocresía, y es injusto. No aprenderán hasta que los ataques caigan sobre sus cabezas y, con la gracia de Allah, la batalla se libre en el interior de América. Lucharemos por mantenerla, con la voluntad de Allah, hasta que consigamos la victoria o nos encontremos con Allah a través del martirio.

P. Pero jeque, por lo que veo sus respuestas siempre hacen referencia a Palestina y al conflicto palestino. […] Ha sacado a la palestra el conflicto palestino, o como usted lo llama, el conflicto de Al-Aqsa, y el asunto de Arabia ha pasado, podríamos decir, a un segundo plano. ¿Cuál es su opinión al respecto?

R. Digo que no hay duda de que el yihad es obligatorio para todos los musulmanes con el fin de liberar Al-Aqsa, o para defender a los débiles en Palestina y el Líbano y en todas las tierras del Islam, y tampoco hay duda de que liberar la península Arábiga de los politeístas también es obligatorio para los musulmanes.

P. ¡¿Incluso con la palabra?!

R. Incluso con la palabra, quienes los apoyen con una palabra...

P. ¡¿Incurren en apostasía?!

R. Incurren en apostasía; una apostasía terrible, y no hay poder como el de Allah...

P. Pero, jeque, una gran parte de la Umma caería en este grupo...

R. No, no... no es una gran parte. ¡Esta es la regla de Allah, y está dicho claramente en su generoso Libro, y es una de sus enseñanzas más claras!

P. ¿Y los gobiernos árabes o islámicos...?

R. Cualquiera... es inútil andar diciendo que tal o que cual. Si conoces la verdad, conocerás a sus seguidores. No sabrás la verdad observando a los hombres. Este es el Libro de Allah, que es nuestra referencia permanente. Aunque el mundo se llenase de gente que quisiera cambiarlo, esto no nos afectaría y no serviría para cambiar nuestras convicciones. O es cierto o es falso. O es el Islam o son los infieles. [...]

P. Basándose en sus ideas, se habla de la existencia de un «choque de civilizaciones». Usted usa las palabras cruzada y cruzado constantemente, lo que muestra que está de acuerdo con esa idea, con la idea del «choque de civilizaciones»...

R. Creo que no hay duda de que es cierto. Es un asunto muy claro, como demuestran el Libro y la Sunna, y cualquier verdadero creyente que proclame su fe debe evitar negar estas verdades, con independencia de lo que digan éste o aquél. Nosotros nos guiamos por lo que diga el Libro de Allah y la Sunna del Profeta. Pero los judíos y América se han inventado un cuento de hadas en el que dicen preocuparse por los musulmanes, y por desgracia los han seguido muchos gobernantes (musulmanes) y sus seguidores, con la excusa de la «paz mundial». ¡Ese es un cuento de hadas sin fundamento alguno!

P. ¿Paz?

R. La paz que les imponen a los musulmanes solo sirve para prepararlos para la matanza, y la matanza continúa. Si tratamos de defendernos, nos llaman «terroristas», y la matanza continúa. En verdad el Profeta dijo: «Y no llegará la hora hasta que los musulmanes se enfrenten a los judíos. Cuando un judío se esconda tras una roca o un árbol, este dirá: ¡Musulmán! ¡Servidor de Allah! Detrás tengo un judío, ¡ven y mátalo! Todos los árboles lo harán, menos la cambronera (al-Gharqad), porque ese es el árbol de los judíos». »Y quien diga que puede haber una paz permanente entre nosotros y los judíos ha descreído lo que nos dijo Muhammad, y nuestra batalla es entre nosotros y los enemigos del Islam, y ésta durará hasta que llegue la hora, y lo que se llama paz o el premio de la Paz [Premio Nobel de la Paz] es un cuento de hadas, y se le concede a los que más sangre han derramado. Ese Reagan, que perpetró la masacre de Der, recibió el premio de la Paz. El traidor Anwar al-Sadat, que vendió la tierra y la causa (palestinos) y la sangre de los mártires, también recibió el premio de la Paz. »Este es el tiempo que vivimos, como en verdad dijo el Profeta en su hadiz: La gente sufrirá años de engaño, en los que el mentiroso será creído y el honesto descreído, en los que se confiará en el traidor y se desconfiará del honesto, y en los que los hombres más despreciables serán escuchados. Y se le preguntó: ¿Quiénes son los despreciables? Y contestó: Los hombres bajos e innobles que hablen sobre los asuntos públicos. »Y desgraciadamente, ésta es la verdad del mundo islámico en nuestros días, sus grandes líderes y sus famosos gobernantes engañan a la gente pero, con el permiso de Allah, la liberación de Allah se aproxima y la prometida victoria está ya cercana, Inshallah.

P. Podemos deducir de las palabras del jeque Osama Ben Laden que la tesitura en la que se encuentra Afganistán y la guerra que América y sus aliados han lanzado contra ella forman parte de la batalla entre los cruzados, o aquellos a los que usted llama cruzados, y el Islam. ¿Ve alguna salida a esta situación?

R. Nos encontramos en medio de una batalla brutal, como ya he dicho, entre nosotros y los judíos, los sionistas, los cruzados y todos los que los apoyan, y en la que Israel sirve como punta de lanza. No hemos dudado a la hora de matar a los judíos que conquistaron el santuario del Profeta. Y a aquellos que matan a nuestros hijos, mujeres y hermanos noche y día, y aquel que los acompañe en su trinchera solo podrá culparse a sí mismo. Si usted pregunta por la solución a esta coyuntura, ésta se encuentra en manos de los demás. Nosotros hemos sido violentados, y nuestro deber fundamental es acabar con esta violación. Los que nos han violentado que dejen de hacerlo. Creemos que habremos de enfrentarnos a los judíos, como dicen las palabras del Profeta, en esta tierra, esta tierra sagrada en la que se encuentra el santuario del Profeta. Y los Estados Unidos se han implicado y han implicado a su pueblo una y otra vez durante más de cincuenta y tres años: fueron ellos quienes reconocieron a Israel, quienes lo apoyaron y le proporcionaron el puente aéreo el 1393 de la Hégira, en tiempos de Nixon, entre América y Tel Aviv, con armas, suministros y hombres, lo que afectó al resultado de la guerra. ¿Cómo podríamos no enfrentarnos a ellos? Todos los musulmanes tienen la obligación de luchar contra América. Para defenderse de nuestras palabras, los americanos han impuesto el terrorismo y se han desprendido de sus valores. Han hecho acusaciones graciosísimas. Dicen que los mensajes de Osama están cifrados para los terroristas. Como si viviéramos en la época de las palomas mensajeras, antes de que hubiera teléfonos, viajes, Internet, correo, faxes o email. Esto resulta gracioso. Desprecian la inteligencia de los demás. No es más que palabrería. Juramos que América nunca podrá soñar con vivir segura hasta que los que vivimos en Palestina no estén seguros. Esto ha delatado al gobierno americano, su papel como agente de Israel, al poner las necesidades de Israel por encima de las de su propio pueblo. Así pues, la cosa está clara: América no podrá abandonar esta tesitura hasta que abandone la península de Arabia y deje de implicarse en Palestina y en todo el mundo islámico. Si le planteáramos este problema a cualquier niño en una escuela americana, lo resolvería en un segundo. Pero, según indican las acciones de Bush, el problema no quedará resuelto hasta que la espada caiga sobre sus cabezas, con la voluntad de Allah.

P. De acuerdo, jeque Osama, ¿desea transmitir algún mensaje a los televidentes?

R. Quiero decir que continuaremos la batalla entre el Islam y los cruzados (con la voluntad de Allah), continuaremos con el yihad, e incitando a la Umma a unirse a ella hasta que seamos bendecidos, y continuaremos con la guerra que libramos contra los judíos. Cualquier nación que se una a los judíos en sus trincheras solo podrá reprocharse a sí misma. Ya en su día el jeque Sulayman Abu-Gaith hizo esta advertencia a América y al Reino Unido, pero sus palabras deben ser empleadas con amplitud, y otras naciones deberían aprovecharlas para revisar sus cálculos. ¿Qué tiene que ver Japón aquí? ¿Por qué Japón se involucra en esta guerra tan terrible y feroz? Es un claro atentado contra nuestros niños en Palestina, y Japón no previó que al implicarse tendría que enfrentarse contra nosotros, por lo que debería revisar su posición. ¿Qué tiene que ver Australia, que se encuentra allá lejos en el sur, con los débiles afganos? ¿Qué tiene que ver Alemania? Todo esto junto a la infidelidad y la cruzada; esta es una guerra que está repitiendo las cruzadas; es igual que las guerras anteriores. Ricardo Corazón de León, y Barbarroja en Alemania, y Luis en Francia... hoy en día ocurre lo mismo; Bush alzó la cruz y todos se apresuraron a seguirlo. Las naciones cruzadas dieron un paso al frente. ¿Cuál es la posición de las naciones árabes en esta guerra de los cruzados? Se implicaron con ella abiertamente, sin esconderse, a plena luz del día. Han aceptado que la cruz los gobierne. Cualquiera que apoye a Bush, aunque sea con una sola palabra, aunque no le ofrezca otro apoyo del tipo que sea, está cometiendo un grave acto de traición. Le cambian el nombre para no llamarlo ayuda militar. ¡Se unen a él en la matanza de nuestros hijos, y tratan de convencernos de que no le están ayudando! ¿Cómo podemos creer que este sistema [los gobiernos árabes] está recogiendo ayuda para los débiles de Afganistán [...]? ¿Cómo podemos creerlos, cuando son los principales causantes de la muerte de más de un millón de niños? Le pregunto a sus seguidores ¿no tienen corazón? ¿No tienen fe? ¿Cómo pueden declarar su fe al tiempo que ayudan a esos infieles fornicadores contra los hijos del Islam? Los ayudan contra nuestros niños en Irak y Palestina. Y a los que hablan de los inocentes en América, les digo que aún no han probado el amargo sabor de la muerte de los niños, y aún no conocen la expresión de los niños en Palestina y en otros lugares. ¿Con qué derecho se les niega la seguridad a nuestras familias en Palestina? Los helicópteros los cazan cuando están en sus casas, mujeres y niños, y los heridos y los muertos aumentan día tras día. ¿Y esos necios se quejan de los muertos entre los americanos y no entre nuestros hijos? ¿No temen sufrir un castigo similar? Y en verdad el Profeta dijo: Aquel que no se una al yihad ni ayude a un guerrero a equiparse, ni cuide de su familia cuando éste haya partido será castigado por Allah con una calamidad repentina. Por eso, que sientan el temor de Allah y se arrepientan, y que levanten el sitio a esos niños inocentes. Los occidentales son libres y si Europa quiere entrar en guerra, ese es su derecho, pero nuestra obligación es luchar contra cualquiera que se una a los judíos en su trinchera. América y su pueblo son libres, y han entrado en la trinchera, y tendrán lo que se merecen. Nosotros cumplimos con la religión y hacemos el yihad, y en verdad dijo nuestro Profeta: Verdaderamente un hombre que forme parte de las filas durante una hora para defender a Allah, el Poderoso y Majestuoso, es más virtuoso que el que dedica sesenta años a la oración. ¿Qué puede ser más importante que esto? Desde el orgullo de Allah, le pedimos al Todopoderoso que nos acepte a nosotros y a vosotros, todos los musulmanes, y os pedimos que confiéis en la victoria de Allah, y que respondáis a su llamada y a las órdenes de su Profeta, con el yihad contra los infieles del mundo. Y juro por Allah que los que hoy caigan como mártires son afortunados, porque están encabezados por el estandarte de Muhammad, por el estandarte del Islam. Que todos acudan a enfrentarse a los judíos y a los americanos, porque su muerte es la obligación más importante, la tarea más urgente, y que recuerden las enseñanzas del Profeta, cuando le dijo al niño Ibn Abbas: Joven, te diré unas palabras (como consejo): acuérdate de Allah, y lo encontrarás ante ti. Si tienes dudas, pregúntale a Allah; si necesitas ayuda, pídesela a Allah. Piensa que si el mundo te beneficia, solo lo hará con aquello que Allah ya haya decidido para ti, y que si te perjudica, será con aquello que Allah ya haya Decidido para ti. Las plumas ya han dejado de escribir y la tinta ya está seca. »De esta forma, no hay que debatir con nadie la muerte de los americanos, sino solo confiar en el favor divino de Allah, y recordar nuestro compromiso con Allah a través de la presencia del Mejor de los Profetas.


Entrevistado por Taysyr Aluny

El 21 de Octubre de 2001




Osama Bin Laden
Terrorista

Usāma bin Muhammad bin `Awad bin Lādin, conocido como Osama bin Laden o Usama bin Ladin, fue un terrorista yihadista, miembro de la familia bin Laden y conocido mundialmente por ser el fundador de la red terrorista Al Qaeda.





           
           

           
           

           
           

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