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Entrevista a Miren Arzalluz el día 20 de Enero de 2011

Pregunta.- Si Balenciaga viviese en la actualidad, ¿qué te hubiera gustado preguntarle para tu libro?

Respuesta.- Hola Mónica. Lo cierto es que preguntara lo que le preguntara es muy probable que no hubiera contestado a ninguna de las cuestiones que le planteara. Balenciaga tan sólo concedió una única entrevista a lo largo de su vida y lo hizo una vez se hubo retirado, en 1971, a un medio que nada tenía que ver con la moda como es el periódico británico The Times. Era reservado en extremo y no le interesaba hablar ni de su vida ni de su obra, pues entendía que sus creaciones debían hablar por sí mismas. En cualquier caso, y respondiédote, me hubiera gustado que me contara sus recuerdos de niñez, cómo y por qué decidió dedicarse a la costura, cómo concebía sus diseños y en qué encontraba inspiración. Me hubiera gustado conocerle para comprender su personalidad y poder interpretar mejor lo que hizo. Y, desde luego, me hubiera encantado verle trabajar en su taller.

P.- ¿Qué tipo de modelos tenía Balenciaga? ¿Tenía alguna modelo fetiche?

R.- En la época de Balenciaga las grandes casas de costura tenían modelos que trabajaban en exclusiva desfilando sus colecciones, ya fuera para la presentación oficial de temporada o para las clientas que acudían a los salones. Corría el rumor de que las modelos de Balenciaga eran las menos agraciadas (por decirlo finamente) de París, auque viendo las imágenes debo decir que no comparto la opinión. Balenciaga huía de los protagonismos excesivos y lo único que le importaba es que sus clientas pudieran verse identificadas con las mujeres que mostraban sus creaciones. Se trataba de enbellecer a las mujeres y no de mostrar mujeres bellas que pudieran eclipsar los modelos que presentaban. Por ello, la casa Balenciaga contaba con modelos de características y edades diversas. Sin embargo, siempre hubo favoritas. En los años 30 y 40 Colette fue una de las más solicitadas en Casa Balenciaga, como lo fue Jacqueline en los 50 o Taiga en los 60. En los salones de Madrid Africa y Angelica fueron dos de sus favoritas.

P.- ¿Tuvo Balenciaga algún competidor claro en Alta Costura?

R.- Los años de actividad de Balenciaga pueden ser considerados como la época dorada de la alta costura y hubo grandes creadores que imponían tendencias cada temporada. Desde la presentación de su primera colección en París en agosto de 1937 Balenciaga se situó rápidamente en la élite de la costura, sin embargo, no fue hasta los años 50 que reinó en la misma de manera indiscutible. Hasta 1957 Christian Dior y Cristóbal Balenciaga eran los más influyentes creadores a nivel internacional, aunque fue el propio Dior quien dijo en una conferencia en La Sorbona que la alta costura era como una gran orquesta en la que el director era Balenciaga mientras todos los demás seguían sus indicaciones.

P.- Creo que actualmente y hasta febrero hay una exposición de Balenciaga en Nueva York, ¿qué colecciones se exhiben? ¿con qué motivo se ha organizado?

R.- Se trata de una exposición que explora la influencia que la cultura española tuvo en la obra de Cristóbal Balenciaga. Está comisariada por Hamish Bowles, editor de Vogue Europa, y se compone de piezas diversas procedentes de distintas colecciones (entre ellas hay algunas piezas de la Fundación Balenciaga) en las que se aprecian reminiscencias de la indumentaria tradicional, el traje de los toreros, la indumentaria eclesiástica o la influencia de la pintura del Siglo de Oro español. La muestra irá al museo de Young de San Francisco en marzo, en una versión ampliada y con un catálogo más extenso. También se organizará un symposio en el que participaré. Si alguno se anima será estupendo.

P.- Estoy leyendo tu libro que me parece muy interesante, ¿qué vieron los marqueses de Casa Torres en el joven Balenciaga para darle tanto apoyo, aparte del talento?

R.- Gracias por tu comentario. Me encanta que la gente disfrute del libro. En cuanto a los marqueses de Casa Torres, creo que más allá del precoz talento que la marquesa hubo de apreciar en Cristóbal, sentían un profundo cariño por su familia. Conocían bien a Martina, la madre de Cristóbal, quien había trabajado durante años para la familia y habían vivido cómo ésta perdía a dos niñas y a su marido siendo muy joven. En muy probable que les moviera un deseo de ayudar a Martina y a sus hijos y por ello le ayudaran especialmente. En todo caso, seguro que la marquesa se sintió abrumada al ver lo que aquel niño de Getaria llegó a conseguir.

P.- ¿Crees que le faltó algo por hacer en el mundo de la moda?

R.- Son muchos los que dicen que se retiró porque se negaba a rebajar su arte cuando se impuso el pret-a-porter. Sin embargo, yo estoy segura de que si los cambios de los 60 le hubieran venido siendo más joven hubiera tenido capacidad, energía y audacia más que suficientes para hacer un pret-a-porter de primera calidad. Durante mi investigación para el libro me ha quedado claro que Balenciaga conoció perfectamente la confección en serie en sus primeros años como jefe de taller confecciones en los grandes almacenes Au Louvre de San Sebastián. Hubiera sido muy interesante ver lo que Balenciaga podía haber hecho en pret-a-porter.

P.- De toda la documentación que has leido ¿te ha llamado la atención alguna curiosidad sobre su vida personal, sus costumbres, aficiones, manías?

R.- Hay un recorte de prensa del año 1932 que me llamó poderosamente la atención y que vino a confirmar lo que muchos de sus antiguos trabajadores afirmaban: que era un "patrón" extremadamente justo y amable con sus empleados. Todos muestran un profundo respeto y una gran admiración por él y la noticia a la que me refiero es, sin duda, un buen ejemplo. Se trata de una noticia que se publicó en el periódico El Pueblo Vasco el 20 de marzo de 1932 en el que se da cuenta de las protestas protagonizadas por unas trabajadoras de la casa Balenciaga de San Sebastián ante el Gobernador Civil. Defendían a su patrón de una denuncia interpuesta por un anónima en la que acusaba a Balenciaga de tener a sus trabajadores en el taller fuera de horas. Las combativas trabajadoras no sólo afirmaron ante el Gobernador que su patrón era el más justo de los patrones, sino que se les remuneraban, y muy bien, sus horas extraordinarias. Así, no quisieron marcharse hasta que no se hubieran asegurado que la denuncia no tendría consecuencias. Se trata de una anécdota muy humana que me enterneció.

P.- Qué influencias vascas has descubierto en las creaciones de Balenciaga?

R.- Balenciaga era un gran conocedor de la indumentaria histórica tradicional y, sin duda, también lo era de la vasca. Además, habiendo nacido en 1895, muchos de los trajes que hoy llamamos tradicionales estaban aún en uso en sus años de juventud, por lo que conocía bien sus versiones menos estereotipadas. Así, vemos reminiscencias del traje tradicional femenino (falda roja de lana abatanada con decoración de rodetes en negro) y también del traje de trabajo de los pescadores, como blusas o xiras. Algunos de sus tocados recuerdan a los gorros impermeabilizados que los pescadores utilizaban en la mar. Es realmente extraordinario ver las interpretaciones depuradas que Balenciaga hizo de los mismo en los años 60.


P.- He leído que ACME, y en concreto Duyos, va a realizar el uniforme del coro de la ópera del Teatro Real de Madrid, ¿no es cierto que Balenciaga ya en su día hizo el uniforme del Orfeón Donostiarra? ¿Sabes cómo era?

R.- Efectivamente. Diseñó el traje que llevan los componentes del Orfeón donostiarra en los años 40 y la Fundación Balenciaga guarda en su colección uno de estos ejemplares. De hecho, aunque han modificado el tejido original en el que se confeccionó (por razones prácticas) el patrón sigue siendo el mismo.

P.- Cuáles son los colores y estilos de Balenciaga que marcaron sus creaciones?

R.- Hola Ana. Lo cierto es que podría pasarme todo un día contestando, o intentado contestar, a esta pregunta. En lo que respecta a los colores, Balenciaga tenía un extraordinario sentido cromático. Muchas veces se ha afimado que el negro dominaba sus creaciones pero, a pesar de que supo interpretarlo magistralmente, sus colecciones estaban impregnadas de color y se atrevía con combinaciones audaces a las que estaban poco acostumbrados en París. Utilizaba desde pardos, amarillos, magentas, verdes, azules oscuros, azules brillantes, rosas o rojos. En cuanto a las influencias, siempre siento que aquí entramos en terreno subjetivo ya que él nunca quiso pronunciarse al respecto. Es indudable que el historicismo tuvo una gran incfluencia en su obra, fundamentalmente las modas de los siglos XVIII y XIX, así como la indumentaria tradicional europea o algunos elementos de la cultura española. En mi libro argumento que tuvo en él una especial y esencial influencia el quimono japonés, tanto desde el punto de vista de la construcción como en lo que se refiere a su influencia estética. Pero repito, de esto ¡podríamos estar hablando días!

P.- ¿Cuál es el traje o modelo más curioso que te has encontrado?

R.- Hay tantos que me han sorprendido que tendría una larga lista que darte, pero siempre me ha impactado un precioso vestido negro de cóctel con un adorno de bisutería imitando brillantes que es de una pureza formal sublime. Está confeccionado con una sola pieza de tejido, sin cortes ni pinzas. El dominio de la técnica que muestra este vestido es realmente insuperable.

P.- De los diseñadores actuales, ¿quién te recuerda más en su estilo a Balenciaga?

R.- Es dífícil decirlo pero creo que en ocasiones Nicolas Ghesquiere ha conseguido captar e interpretar el espíritu de Cristóbal en sus colecciones. Es un diseñador especialmente interesado en la innovación técnica y textil, tal como lo estaba Cristóbal, y la sobriedad y los volúmenes sorprendentes caracterizan muchas de sus creaciones. Es muy interesante ver las interpretaciones que hace en su línea Edición. Es como si Balenciaga viviese.

P.- Hola, ¿cuáles son las influencias de Balenciaga en los diseñadores actuales?

R.- Balenciaga ha sido uno de los creadores más influyentes de la historia de la moda en el siglo XX, por lo tanto, su influencia está muy presente en las pasarelas del siglo XXI. Sin embargo, muchas de sus aportaciones están ya tan asumidas que no somos capaces de reconocerlas. Algunas de las técnicas de confección que introdujo en la alta costura han sido naturalmente asumidas por los grandes creadores, así como algunas de sus características siluetas, como las espaldas ablusadas tipo saco, las faldas globo, la manga quimono o la silueta trapezoidal del baby doll. Pero sobre todo, su concepto de la elegancia que contiene el difícil equilibrio entre sobriedad y audacia.


Entrevistado por El País

El 20 de Enero de 2011




Miren Arzalluz

Miren es historiadora especializada en Historia del Traje, por el Courtauld Institute of Art. También es conservadora en la Fundación Balenciaga. Ha charlado con nuestros lectores. ¡Lee la entrevista!



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