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Entrevista a María Antonia Iglesias el día 16 de Septiembre de 2003

Pregunta.- Adquirí su libro el lunes y me tiene muy interesado. El mismo lunes ya aparecía una carta en El País de Maravall desmintiendo a Guerra sobre la organización de la campaña del 93. Y no son matices, uno dice que no participó y otro que la dirigió. ¿Cómo es posible? ¿Cómo puede uno de los dos mentir tan descaradamente? ¿Quién dice la verdad? Muchas gracias.

Respuesta.- Lo que usted describe, tan certeramente, responde al espíritu del libro que es un libro "a muchas voces" en el que cada uno cuenta su versión sobre los mismos hechos. El lector deberá sacar sus propias conclusiones optando por aquella que le parezca de mayor confianza. Si quiere usted mi opinión personal, le diré que José María Maravall, que por entonces era íntimo de Felipe González, quizá el único miembro del partido del que se fiaba realmente, dirigió la campaña por expreso deseo personal de Felipe.

P.- Entrevistando a los líderes del PSOE, y según su opinión, ¿de qué se sienten más orgullosos de su época de gobierno? ¿Y de cuál de sus errores hablan con mayor sentimiento de pena/vergüenza/decepción?

R.- Creo que hay en el libro suficientes testimonios que dejan muy claro que si hay algo que ha unido a un equipo de gobierno, por encima de cualquier discrepancia, es la pasión por la política y la certeza de que estaban cambiando este país para hacer un país libre y moderno. De sus errores hablan también con sinceridad y honradez y es fácil detectar que fue la corrupción de algunos, que manchó a muchos, lo que más pena y vergüenza les produjo. La decepción: ver cómo la derecha aprovechaba los errores de una forma obscena para llegar al poder a costa de lo que fuera.

P.- ¿Servirá su libro, para futuros gobernantes en este país? ¿o solamente se habla sin tapujos, cuando no se está en el gobierno?

R.- Yo espero sinceramente y éste es uno de los motivos que me llevó a escribir este libro, que los políticos de esta época sepan reconocer que con todos sus errores y aciertos, las generaciones que formaron los gobiernos de felipe González supieron estar de otra forma en la política. Por otra parte, es perfectamente comprensible, que la prudencia y el sentido de la responsabilidad, cuando se está al frente de un gobierno limite la libertad para expresarse.

P.- ¿Cuándo se acabará el compadreo entre políticos y periodistas? Tus telediarios me parecieron sectarios, los de ahora, también. ¿Es que no podemos esperar otra cosa de TVE o es que es imposible?

R.- Respetando sinceramente tu opinión, niego la mayor. Es decir, no ha existido nunca compadreo entre periodistas y políticos; lo que hubo lo asumo con orgullo en lo que me toca, una sana complicidad en la etapa de la transición para concebir entre todos la democracia. En cuanto a los telediarios que yo dirigí sólo quiero decirle que me gustaría, muy sinceramente, que tuvieras la ocasión de comparar el tratamiento que se daban a aquellos informativos al entonces jefe de la oposición, José María Aznar y el que recibe ahora Rodríguez Zapatero. En cualquier caso, yo soy abiertamente partidaria de que la televisión pública no tenga ninguna dependencia ni siquiera institucional del gobierno de turno.

P.- ¿Felipe González extraña a La Moncloa?

R.- Es una pregunta que solamente puede responderla el propio interesado. Desde la amistad que mantenemos y en lo que yo le conozco creo asegurar que hoy se siente una persona libre y feliz y con ninguna ambición política.

P.- Debe de haber sido una dura labor la de lograr que un político no hable sólo de sus virtudes. ¿Qué nivel de autocrítica podemos esperar de su libro en vista de los personajes que aparecen?

R.- Por muy increíble que le parezca, usted podrá comprobar en la lectura de este libro que el nivel de autocrítica es total, descarnado y sincero. Sin duda será imposible encontrar una generación de políticos que han gobernado este país capaces de hacer un ejercicio de memoria tan honrado y cabal. En cualquier caso, esa autocrítica va en paralelo con la puesta en valor de todo lo que hicieron para convertir esta país en un país libre y moderno. Pero no le van a decepcionar: la corrupción y las peleas internas ocupan largos párrafos en todos y cada uno de los capítulos del libro.

P.- ¿Piensa que la evolución que sufrió el Gobierno del PSOE en sus 14 años fue evolución ideológica, abandona de la misma o adaptación a las circunstancias económicas externas?

R.- No comparto, sinceramente, que se produjera en los gobiernos del PSOE una evolución ideológica, porque la dirección política de la acción del Gobierno la dirigió siempre Felipe González. Y Felipe González nunca engañó a los votantes socialistas prometiendo una revolución de izquierdas. Felipe puso en pie una política económica para modernizar el país y vincularlo de forma irreversible a Europa. Él prometió regeneracionismo y lo cumplió.

P.- Hola Mª Antonia, ¿crees que Zapatero tiene carisma como para ganar las próximas elecciones? y ¿ cuenta realmente con el apoyo de todo el partido y de los "pesos pesados" tales como Felipe González o Guerra? Un abrazo

R.- Creo que Rodríguez Zapatero tiene una gran ventaja para poder ganar las elecciones: los deseos de cambio que hay en la sociedad, pero es él el que debe acertar para liderar esos deseos de cambio. Rodríguez Zapatero siempre tendrá el apoyo de Felipe González y de Alfonso Guerra. Pero en mi opinión él debería responder a ese apoyo con el reconocimiento y la integración en sus equipos de las gentes que pertenecen a esa generación y que siguen siendo un valor activo en el PSOE.

P.- Me interesa la historia de España enormemente y agradezco esfuerzos como el de este libro. En el colegio apenas nos explicaron el siglo XIX y casi nada del XX. A menudo tengo la sensación de vivir en un país de felices amnésicos ¿Cree usted que hay más etapas de las que recuperar la memoria? ¿Cuál destacaría de ellas?

R.- Tengo que reconocer que su reflexión conecta totalmente con la mía. Muy lamentablemente es cierto que vivimos en una etapa de amnesia yo no diría feliz sino interesada. Interesada por parte de una derecha que casi logra convencernos de que nada existía en este país, ni siquiera la democracia, hasta que ellos llegaron al poder... Sin duda que además de la etapa de los gobiernos socialistas, que recupera este libro, habría que recuperar la etapa de la transición donde otra generación de políticos, que como los socialistas vivieron con pasión la política, lograron la democracia y la libertad para nuestro país. Por cierto, que habría que preguntar dónde estaban dirigentes del PP como José María Aznar cuando los demócratas defendían una Constitución democrática...

P.- Su libro reivindica los logros de los gobiernos socialistas, pero lo que más está trascendiendo son las tensiones que perduran entre los ex dirigentes del PSOE y que se recogen en sus páginas. ¿No cree que al final la polémica eclipsa, de nuevo, lo importante (construcción del Estado de bienestar, infraestructuras...)?

R.- En absoluto. De los muchísimos testimonios que recibo en estos días, la gran mayoría coinciden en señalar que el reconocimiento honrado de los errores y de las batallas internas es lo que precisamente provoca la credibilidad todal cuando los gobernantes socialistas hablan de sus logros. Creo también que han pagado un duro, peaje en este libro para lograr lo que en mi opinión se extrae de su lectura completa: que fueron una generación irrepetible, que supo estar de otra forma en la política y que convirtió a España en un país libre y moderno.

P.- Siempre me fascinó la personalidad de Felipe González. Me parece un político excelso ¿Cuál es el secreto no contado que le ha revelado durante la elaboración del libro?

R.- Comprenderá que si fuera de verdad un secreto algo contenido en nuestras conversaciones, por razones obvias de lealtad y decencia no podría revelarlo. Sí le diré que a pesar de conocerlo me impactó profundamente su honrado reconocimiento de que la corrupción le bloqueó, que no supo reaccionar. También su manifestación en la última parte del libro de que en la última campaña electoral estuvo solo y se dejó la piel.-

P.- ¿Por qué cree que los ex dirigentes del PSOE airean con tanto lujo de detalles, y ahora, las broncas que tuvieron?

R.- Por dos razones: porque yo se lo he pedido y porque intuyeron, todos, que era el peaje que tenían que pagar para que se recuperara, de la injusticia del olvido, el esfuerzo de gobierno que ellos hicieron. Cuando uno lee cómo estaba por ejemplo la educación en este país, controlada por la Iglesia hasta límites increíbles, la Sanidad o la economía, y lee también cómo ellos lo cambiaron el peaje de reconocer los errores no hace sino legitimarlos como gente honrada y cabal.

P.- Después de hablar con Felipe González tantas horas, ¿cree que es sincero cuando defiende que no sabía nada los GAL, Filesa, Roldán, malversación de fondos reservados y el resto de escándalos que ocurrieron mientras gobernaba?

R.- Sí lo creo, rotundamente, sin sombra de duda. Conozco desde hace muchos años a Felipe González y le considero incapaz de tener responsabilidad alguna en aquellos turbios asuntos. No por honradez, que también, sino por pura inteligencia. Él se lamentaba muchas veces de cuánto daño había hecho el GAL en el apoyo de Francia en la lucha contra el terrorismo. Equivocadamente o no, él nunca se ocupó de los asuntos económicos del partido y en cuanto a Roldán, todos reconocen en el libro que fueron engañados por un gran simulador que logró convencer incluso al Colegio de Ingenieros Industriales de Zaragoza de que él también era ingeniero y merecía el homenaje que le hicieron.

P.- Se acusa a la dirección actual del PSOE de haber olvidado a gente muy valiosa que protagonizó el gran cambio descrito en su libro (a usted se lo he oído decir en alguna ocasión). Pero dicha gente no parece haber contribuido mucho a fortalecer a la actual dirección. En su opinión, ¿formaría parte Cristina Alberdi de ese grupo injustamente olvidado por Zapatero? ¿Podría explicar esto el compartamiento errático de Alberdi? Gracias

R.- Me reitero en mi opinión de que el mayor error que puede cometer la nueva dirección del PSOE es precindir de la experiencia y la capacidad de las generaciones que trabajaron con Felipe González. No imagino qué relación pueda tener Cristina Alberdi con esas generaciones ni con esa forma de estar en la política... Y no quisiera pensar que la actitud de Cristina Alberdi responda a ambiciones personales no satisfechas por parte de la actual dirección de su partido.

P.- Como periodista, ¿qué opinión le merece la trayectoria de la prensa en España, tan proclive en una época al periodismo de investigación llegando al fondo de los asuntos, y tan laxa y benevolente con el poder en la actualidad?

R.- Creo sinceramente que cierto periodismo, llamado pomposa y tramposamente de investigación, no fue sino parte de una estrategia inteligentemente urdida para expulsar a Felipe González del Gobierno. Es inevitable preguntarse qué sería del Gobierno de Aznar si los periodistas de investigación de aquella época dedicaran tantas horas y entusiasmo a investigar a fondo casos como Gescartera y el inmenso negocio de la privatización de las empresas públicas.

P.- ¿Qué opina del uso y el abuso que hace el PP de los errores pasados del PSOE, para excusar sus propios errores?

R.- El PP sigue actuando, ahora que está en el Gobierno, como actuaba cuando estaba en la oposición: todo vale, no para combatir al adversario sino para liquidarlo. En cualquier caso, creo que la falsificación y la impostura que ha llevado a cabo el PP en los últimos años, para demonizar a los gobiernos socialistas hasta la nausea, sólo va a contribuir muy pronto a que se produzca rechazo y desconfianza respecto a comportamientos tan carentes de ética. Éste y no otro es el objetivo que me animó a hacer este libro.

P.- ¿Podría definir en un par de palabras la sensación que tiene Felipe González acerca de su gobierno visto en la distancia?

R.- Creo que Felipe González piensa respecto de sus gobiernos que gobernaron muy intensamente para cambiar este país pero que no supieron valorar a tiempo la capacidad de destrucción que tenía esta derecha que nos gobierna.

P.- Enhorabuena por la idea, la labor y el resultado. Sólo tengo una duda respecto a los entrevistados en pleno periodo electoral ¿Por qué ahora? ¿No podían esperar hasta marzo para sincerarse? ¿No podían haberlo hecho hace 2 años?

R.- La única explicación para que este libro se publique ahora es que éste, y no otro era el plazo establecido por la editorial. No entiendo por qué debían esperar hasta marzo para sincerarse. Pero si lo que usted sugiere es que este libro puede perjudicar las expectativas electorales del PSOE, niego la mayor. Nunca un equipo de dirigente políticos han hecho un gesto de honradez tan singular y han puesto tanta inteligencia al servicio de la verdad, del profundo cambio de libertad y modernidad que se logró en aquella época. Le reconozco sinceramente que hace dos años sólo tenía la idea de este libro en el corazón y sólo hace uno, en la cabeza.

P.- Mi nombre es Amparo Puerta, soy la Directora Creativa de la Campaña del 93. Le puedo asegurar que tanto la estrategia como la planificación de la Campaña la dirigió Alfonso Guerra, trabajé en contacto directo con él y con Rafael Delgado. Fue la primera Campaña que no hizo El Viso. Mi Agencia empezo a trabajar con el PSOE en Octubre del 92 y por tanto todos los actos y celebraciones previstas fueron realizados por nosotros.

R.- Encantada de conocerla Amparo. Siento que no haya entendido el sentido político y de fondo de las afirmaciones que hace José María Maravall en el libro, y que supongo que es a lo que usted se refiere. No hay nada contradictorio entre su testimonio y el de usted. Porque usted se refiere, como bien dice, a la planificación de la campaña del partido, en la que Felipe González, me consta que no se sintió implicado. Él hizo su campaña personal en solitario y con el único apoyo de alguien que él designó a pesar de las resistencias del partido: José María Maravall.

P.- ¿No cree que el PSOE actual tiene buenas intenciones pero mal asesoramiento y falta de estrategas valiosos? De Zapatero da la impresión que lo bueno es él mismo y lo malo los que están cerca de él.

R.- Creo que la actual dirección del Partido Socialista necesita aprovechar al máximo los deseos de cambio que hay en una gran mayoría de la sociedad. Sin duda es importante un buen equipo pero lo que es decisivo es convencer a los electores de que se tiene un proyecto de país radicalmente opuesto al de la derecha.

P.- ¿Por qué cree que Miguel Boyer no ha querido participar en su libro? ¿Realmente se considera aún hoy en día un socialdemócrata?

R.- Lo digo claramente en mi introducción al libro. Miguel Boyer todavía hoy está resentido con Felipe González porque no satisfizo sus ambiciones, no le nombró vicepresidente del Gobierno. Lo que es más difícil de entender es que no haya querido asumir la importancia de su papel en la política económica que le encargó Felipe González. Por eso es inevitable buscar la explicación en su progresivo acercamiento al PP y en su inexplicable fascinación por el peso intelectual de José María Aznar.

P.- ¿No cree que el afán pactista del PSOE le está perjudicando mas que ayudarle en su distanciamiento del PP.?

R.- Eso me temo. Está claro que la actitud de Zapatero responde a la necesidad de acreditarse como alternativa de gobierno responsable dispuesta a llegar a acuerdos en los temas de Estado. El riesgo es que el pacto sistemático con una derecha que le traiciona en cuanto le da la espalda es un error por dos motivos. Porque debilita su posición como líder de la oposición y porque impide a los ciudadanos que desean un cambio identificar con claridad cuál pueda ser la alternativa, el proyecto de gobierno que merece ser votado frente al PP.

P.- ¿Se podrá hacer un libro de estas características a los actuales políticos del PP, o jamás éstos tendrán sentido de la autocrítica?

R.- Creo que es impensable un libro como éste con los actuales políticos del PP. Y no sólo porque no tengan la capacidad de autocrítica y la honradez necesarias para reconocer los errores sino porque hay una distancia abismal entre los socialistas que hablan en este libro y los políticos del PP respecto a algo esencial: su forma de estar en la política.

P.- ¿Qué lección sacamos del último PSOE de aquella época? ¿Acaso la de que un partido cerrado en bloque alrededor del líder es indestructible, como parece que le pasa al PP? La misma receta no parece funcionar electoralmente igual de bien para partidos de izquierda y de derecha.

R.- Podemos sacar varias lecciones. La primera que se aprecia en el libro es que no hay ninguno de los dirigentes socialistas que dejen de reconocer el liderazgo de Felipe González. Incluso Alfonso Guerra, tan herido, reconoce abiertamente que Felipe González ha sido el mejor presidente que ha tenido este país. Me obliga usted a hacer una comparación con la situación en el PP y realmente es imposible porque si nos referimos al colectivo socialista, que libró tantas batallas internas, nos estamos refiriendo a una gente que supo vivir y ejercer la pasión por la política y el ejercicio vivo e inteligente de la discrepancia. Respecto al PP solamente voy a referirme a un dato tan elocuente que hace innecesario cualquier otro para valorar el tipo de lealtad irreflexiva y sumisa de sus miembros: Me refiero a aquella imagen surrealista de los diputados del PP aplaudiendo con entusiasmo la implicación de España en la guerra de Irak.

P.- ¿Considera que en estos momentos en el PSOE es necesario un relanzamiento del partido como institución civil y alejarse un poco de lo que es partido-institución? Considero que existe demasiada institución y poco partido.

R.- Creo que el Partido Socialista atraviesa un momento crítico en el que le es vital conectar realmente con la sociedad y con los deseos de cambio. Mucho partido también puede ser una opción equivocada si ese partido se encierra en sí mismo y no sabe escuchar en qué lugar crece la hierba.

P.- Usted es una testigo privilegiada de la capacidad intelectual y vital de Felipe González, ¿cree de verdad que un hombre como él va a quedarse reflexionando, escribiendo artículos, dando conferencias, etc. toda su vida sin que el deseo de volver a llevar a cabo tareas de gobierno le haga entrar en política de nuevo?

R.- Comienzo por el final de su afirmación asegurándole, en la medida que le conozco y pueda usted creerme, que Felipe González, que lleva la pasión de la política en las venas, no tiene el más mínimo deseo de volver a gobernar este país. Por otra parte, la evidencia de que la nueva dirección del PSOE es una realidad tangible y que reivindica, decididamente, su derecho a protagonizar esta etapa de la historia de este país, hace totalmente impensable que Felipe González quiera o pueda relevar al actual secretario general del PSOE.

P.- Hola Mª Antonia, sigo asiduamente tus debates en Telecinco y comparto la mayoría de tus opiniones. Mi pregunta es: ¿no crees que los socialistas vascos le están haciendo el juego a la intransigencia del PP y que lo pagarán en las urnas?

R.- Creo que en estos momentos los socialistas vascos se han dado cuenta de su error y de las pésimas consecuencias que, primero para Euskadi pero también para el PSE, ha tenido esa política de sumisión al chantaje del PP. Me temo que ahora es demasiado tarde para cambiar porque la intoxicación del PP, que acusa a los socialistas vascos de debilidad frente al terrorismo porque quieren hacer su propia política, ha calado demasiado hondo. Espero que Patxi López tenga el coraje de intentar distanciarse de la política tremendista del PP del País Vasco.

P.- Hola Dª Maria Antonia. Me gustaría saber, en su opinión, cuáles son las cosas en las que debería cambiar el PSOE para recuperar la iniciativa ante las próximas elecciones generales.

R.- Debería cambiar su obsesión por los pactos con el PP. La opinión pública española ya conoce sobradamente el talante dialogante de Zapatero. Ahora deberían de conocer que el líder del PSOE es un político que quiere cambiar este país desde planteamientos de izquierda. Si esa diferencia no queda clara va a ser difícil que un sector del electorado sepa por qué tiene que votar al PSOE.

P.- ¿Cómo es su relación con César Vidal fuera de las cámaras?

R.- No tengo relación alguna con César Vidal fuera de las cámaras, como no sea el lógico trato educado que nos obliga a decirnos buenos días y hasta la semana que viene.

P.- En tu opinión, ¿qué crees que declina en estos momentos la balanza a favor del Partido Popular: sus propios aciertos o los errores pasados de los gobiernos socialistas?

R.- En tu opinión, ¿qué crees que declina en estos momentos la balanza a favor del Partido Popular: sus propios aciertos o los errores pasados de los gobiernos socialistas?

P.- Tras adentrarse en la intrahistoria del Partido Socialista, tengo dos preguntas que formularle. ¿Ha cambiado la imagen que usted tenía de Alfonso Guerra? ¿Cómo ve los últimos movimientos del guerrismo superviviente en la FSM?

R.- No ha cambiado la imagen que yo tengo de Alfonso Guerra, quizá porque nos conocemos lo suficiente para que no haya habido lugar para las sorpresas. Lamento, eso sí, que se sienta tan herido. En cuanto a lo que usted llama movimientos del guerrismo en la FSM pienso, por lógica, que son movimientos avalados por el propio Rodríguez Zapatero. No quiero especular con los motivos...

P.- Me llamo Lourdes y vivo en un pueblo y todavía no he podido comprar el libro porque todavía no está por eso no sé si lo que pregunto está contemplado en el libro ¿Qué se encontró Felipe cuando ganó las elecciones en el 82 con el ejército, después del golpe?

R.- Si es usted tan amable de informarnos de cómo se llama el pueblo en el que usted vive, podemos enviárnoslo contrarembolso. En cuanto a su pregunta creo que le responde exhaustivamente el capítulo en el que Narcis Serra, primer ministro de Defensa de Felipe González, describe elocuentemente las dificultades que tuvo que superar para llevar a cabo el cambio democrático en el Ejército. A título ilustrativo quiero adelantarle que Narcis Serra quedó realmente sorprendido de cuán obsoleto y mal atendido estaba el Ejército español, incluso en términos de salarios.

P.- ¿Por qué cree usted que durante el Gobierno del PSOE no se devolvió la dignidad a los represaliados de la dictadura como en los juicios sumarísimos sin embargo ahora se le reclama desde la oposición al gobierno del PP?

R.- Me sorprende su afirmación porque fue durante los gobiernos de Felipe González que se repararon muchas de las terribles injusticias que cometió la dictadura de Franco. Es verdad que entonces nadie denunció la existencia de las fosas comunes donde todavía están enterrados muchos luchadores de izquierda. Pero entonces, o no se conocía esa realidad, o nadie tuvo el coraje de denunciarla. Pero hoy es el Gobierno de la derecha, cuyos antepasados tanto tuvieron que ver con la represión, el que tiene la responsabilidad de ser generoso y justo. Y no pueden eludir una respuesta.

P.- Alfonso Guerra habla en tu libro de que todo el asunto Juan Guerra fue un montaje, y yo creo que no fue cien por cien montaje, si bien es cierto que la investigación fue cruel. ¿Reconoce Alfonso algún error en el tema de su hermano?

R.- Alfonso Guerra hace una afirmación que parece que nadie está dispuesto a tener en cuenta: que no hubo responsabilidad penal alguna en el caso Juan Guerra y que la derecha lo utilizó hasta la nausea. Es cierto que no reconoce ningún error en el tema de su hermano y eso, desde mi punto de vista, fue el principio de su final.

P.- ¿Cómo es posible que estemos "jubilando" a los políticos jóvenes de la Transición? ¿Podemos prescindir de ese patrimonio?

R.- Eso es lo que yo me pregunto. Y la respuesta no puede ser más triste y desoladora: hoy se valora otra forma de estar en la política en la vida. El pragmatismo y el rédito electoral parece ser el único objetivo, y la soberbia parece ser la pésima consejera de algunos políticos. Cuando uno mira a Europa y ve la edad que tienen los grandes de la política realmente no puede sino lamentar la escasez de inteligencia que nos rodea. Lo malo es que perdiendo a los políticos de la Transición perdemos todos.

P.- ¿Cual es, en su opinión, el mayor acierto y el mayor error de Felipe Gonzalez como Presidente de Gobierno?. En mi opinión, el mayor acierto, la entrada en la UE, y el mayor error dar cobertura a las ETTs. ¿Está Ud. de acuerdo?

R.- Desde mi punto de vista, el mayor acierto es haber sabido dirigir un proyecto político y una acción de gobierno capaz de hacer de España un país libre y moderno. El mayor error, sin duda, como él reconoce, haberse "bloqueado" ante la corrupción.

P.- ¿Habría sido mejor para el país y para el PSOE que Felipe González no se hubiese presentado a las elecciones de 1993? ¿O se cayó en la trampa del "candidato insustituible"?

R.- Creo que Felipe González, venciendo incluso su resistencia personal, se presentó a las elecciones del 93 porque no había otro candidato disponible en ese momento, por diversas circunstancias. Otro motivo que le llevó a presentarse a las elecciones del 93, ya entonces en una situación muy crítica para los socialistas, fue que intuyó lo que significaba para este país que la derecha que lideraba Aznar ganara las elecciones. Felipe González fue efectivamente un candidato insustituible pero me consta que la trampa fue sobre todo para él.


Entrevistado por El País

El 16 de Septiembre de 2003

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María Antonia Iglesias
Periodista

Las luces y las sombras de los Gobiernos socialistas se van mezclando en La memoria recuperada, un libro en el que por primera vez Felipe González y los principales dirigentes socialistas, entrevistados por la periodista Mª Antonia Iglesias, hablan sin tapujos de sus aciertos y sus errores.



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