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Entrevista a Manolo Valdés el día 04 de Julio de 2006

Pregunta.- Sr. Valdés ¿se siente profeta en su tierra?

Respuesta.- Por supuesto. No pueden tratarme mejor. Que el museo más importante de esta ciudad me dedique una antológica... Me considero muy compensado.

P.- Recuerdo que hace unos días leí que una de sus obras había alcanzado un precio récord en una subasta en Shothebys. ¿Le afecta a usted a la hora de crear saberse tan valorado en el mercado?

R.- Cuando mis cuadros se vendían por muy poco dinero, pintaba igual, con la misma ilusión e interés que ahora que tienen otro precio.

P.- Enhorabuena por su obra y su evolución, hay gente como yo y otros compañeros que nos conocemos sus cuadros al milímetro y le admiramos profundamente. Es mi forma de devolverle un poquito de la emoción que usted ha supuesto en mi vida y mi desarrollo como artista. Ahí va mi pregunta: ¿Cuál es su proceso de trabajo? ¿Realiza bocetos ajustados de sus obras? Da la sensación de que usa un armazón compositivo muy fijo que le permite dejarse llevar en lo matérico sin desviarse de la intencionalidad previa del cuadro. ¿Tiene ayudantes para preparar esas masas de óleo y manchar todas esas telas que posteriormente reutiliza a modo de collage? Gracias.

R.- Efectivamente los cuadros están previamente muy dibujados. Además, como trabajo mucho tiempo con una imagen, hago muchos bocetos y dibujos. En la exposición del Reina, María José Salazar, la comisaria, ha querido que se enseñaran los dibujos. Yo no tenía interés en enseñarlos porque pensaba que era como enseñar la paleta o los pinceles, que no tenían mayor interés. Creo que ha valido la pena enseñarlos por el interés que ha demostrado la gente. Claro que tengo colaboradores, igual que en el XVII o en otros momentos históricos. El trabajo en colaboración es un trabajo que siempre ayuda porque cada persona que interviene al final toma decisiones estéticas que a uno ayudan, ponen en tus manos ocurrencias e ideas que a veces no tienes. Esos trabajos grandes en los que necesitas gente terminan siendo enriquecedores.

P.- ¿A quiénes considera sus maestros?

R.- Yo soy de los que digo, y me gusta mucho repetirlo, que la pintura se aprende de la pintura. La pintura tiene una especificidad y uno lo aprende mirando las obras de los otros. Los artistas que más me gustan son los que interpreto, trato de comentar sus obras desde la especificidad de la pintura. Parto de ella para ver si puedo contar algo que el espectador no ha visto, o por lo menos, mi punto de vista. El espectador puede ver otras cosas. Cuando yo me planteo comentar un cuadro de Matisse o Velázquez, no sólo hago una referencia a la imagen, al sujeto, si cojo cualquier cuadro cambio la escala. Al coger el fragmento de un cuadro que tiene un metro y cojo su cabeza de 20cms y lo convierto en un cuadro de dos metros, hago una referencia al Pop. El Pop me lo ha enseñado y la pintura matérica es una cosa que se puede utilizar, hago un recorrido por la Historia del Arte, desde el XVII hasta la actualidad. Cualquier cosa que me interese, puedo incorporarla. Las referencias son múltiples, aunque el espectador no tiene que conocer necesariamente todas las claves.

P.- Ante todo ENHORABUENA, descubrí su obra en la biblioteca de la facultad de BBAA (el catálogo del IVAM con textos de Kosme de Barañano), y en cuanto pude acudí a ver sus obras en vivo. Usted supuso un soplo de aire fresco entre tanto académico de la postmodernidad acomplejado. Gracias. Mi pregunta es: ¿Qué opina de los críticos que ven su obra como "decorativa" (peyorativamente) y como "una cosa bonita" que nada tiene que hacer contra una videoinstalación o contra cualquier pieza "política" de las que ya estamos muchos cansados en las ferias de arte contemporáneo? Muchas gracias.

R.- Creo que el Siglo XX es un siglo que ha reivindicado la libertad. La libertad consiste en que la gente tiene el derecho de interesarse por una cosa u otra. Afortunadamente, los artistas optamos por cosas muy diferentes. Hay gente con otros criterios. Ya llevo muchos años en esto y he visto muchas batallas. He entendido que ambos lados la gente puede tener razón. Si alguien está interesado con mi trabajo, estoy feliz. Y si alguien lo cuestiona, me parece justo.

P.- Buenas tardes Manolo Valdés. Necesito una explicación. El otro día estuve en el Reina y tuve unas ganas incontrolables de tocar una de sus meninas. Lo hice cuando el vigilante se despistó. ¿Son como un imán pese al "prohibido tocar"?

R.- Creo que las esculturas siempre tienen esa atracción. Creo que es una atracción buena. El otro día decía a unos periodistas que seguramente el éxito de una escultura que se iba a poner en Biarritz perdiera la pátina. Me gustan las esculturas que ganan vida a medida que la gente las toca. Recuerdo una vez que estando con Antonio Saura en un museo con un cuadro suyo y mío juntos, nos acercamos demasiado hablando de cuestiones técnicas y vino el cuidador y nos dijo "Fuera", cumpliendo con su obligación. Saura le dijo "Estos cuadros los hemos pintado nosotros". Y el vigilante le gritó más fuerte "Fuera". Precisamente el otro día recorriendo la exposición con los Príncipes y la princesa me preguntó si podía tocar una porque sentía ese deseo. Me pareció un piropo.

P.- ¿Cómo ve el arte contemporáneo español?

R.- Siempre es muy difícil hacer juicios sobre él. Cuando veo los artistas jóvenes, nunca encuentro exposiciones malas, como las que había cuando yo empezaba. La gente tiene buena información, ahora no ves malas exposiciones. Pero si uno hace un repaso al siglo XX, la parte del tiempo en el que he trabajado, ve como a principios de siglo aparecen grandes artistas como Picasso, Gris, Miró... que los ´que hemos venido detrás no hemos superado. No estamos dando la talla que se dio en la primera parte del siglo XX.

P.- ¿Por qué se ha atrevido esta vez a mostrar trabajos nunca antes expuestos? Un abrazo. Miguel (Valladolid)

R.- Tengo que decir que la exposición yo no la he escogido. Siempre hay una persona que hace la selección. Yo he sido respetuoso y estoy contento con lo que se ha enseñado, pero es el criterio de la persona que hace la selección. Cuando uno ve la exposición en la que hay cuadros de distintas épocas, tienes una sensación agridulce porque crees que no están los mejores cuadros pero tampoco los peores. Suelen dar la nota media. Pero lo que sí es cierto es que cuando te proponen hacer una retrospectiva, la palabreja no te cae bien porque parece que estás en el final, recogiendo lo que has hecho, pero para mi ver esta exposición y una que acabo de tener en Francia con estas características ha sido un ejercicio para la memoria. Pasa el tiempo y a veces uno se olvida de cosas que has hecho y han sido útiles. El volverlas a ver me ha permitido rearmarme y convertir una exposición que te suena a final como un punto de partida.

P.- Estuve el sábado en el Reina Sofía viendo su exposición. Me gustó mucho la parte más pop (los cucuruchos, el frasco de colonia, la taza de café...) y las meninas también me parecieron muy Pop ¿le molesta que le consideren un artista pop?

R.- En absoluto. Antes he comentado que parte de mi trabajo viene del Pop. Los cucuruchos convertidos en un bodegón matérico vienen del Pop californiano, su cuadro era con colores muy vivos y fue el punto de partida.

P.- ¿Cuál es su rincón más adorado de Nueva York? ¿y de Valencia?

R.- Al final el rincón más querido es el estudio. La verdad es que la imagen que yo tengo de Nueva York más interiorizada es la que veo desde mi estudio: un paisaje neoyorquino interior, frente a la imagen clásica de Nueva York. Es una imagen que me influye. Es una ciudad de cambios bruscos de temperatura por lo que los materiales tienen unas características: como las breas que ponen para la humedad... Es un paisaje muy cambiante, un día ves todo blanco, otro con sol. Es el paisaje que tengo interiorizado, en abstracto. También me gusta mucho el perfil de la ciudad. Es una ciudad cortada por dos ríos y al estar cortada tiene ese perfil. Me gusta mucho entrar desde el puente de Brooklyn por las tardes cuando el sol dá de espaldas y están los rascacielos recortados. Y me gusta mucho Central Park, por lo que tiene de humano. Es un parque público muy usado. ME gusta este parque lleno de gente. De Valencia, el mar. El mar es el lugar con el que me identifico. A mí me gusta pescar y el pescar trae como consecuencia tener que enfrentarte a la naturaleza, a la noche, al día. Asocio Valencia con el mar, más que Nueva York que también es una ciudad que está frente al mar.

P.- que le parece la educacion en las Facultades de Bellas Artes de este pais?

R.- Yo no tengo muy buena experiencia. No sé como están ahora. Recuerdo mi época de estudiante como no muy feliz. Las escuelas en esos momentos tenían unas características y no tenía facilidad para continuar. Recuerdo que en Preparatorio me suspendieron todas menos Liturgia y la verdad es que no continúe. Recuerdo que ese verano fui a París por primera vez. Era muy joven y tampoco estaba preparado para recibir las emociones que recibí pero me encontré en el Museo de Arte Moderno con un cuadro de un pintor francés que pintaba todo el cuadro de negro con una madera, con una gran espátula. Yo que venía de una Facultad donde se pintaba con el pincel y se dibujaba con el lápiz, al ver aquel ejemplo me provocó una cierta convulsión. Dos días después, me encontré con un cuadro de Rauschenberg en el que había puesto un pollo disecado arriba. Cambio de sala y veo que Picasso pone en un mismo perfil los dos ojos. Entonces dije "He descubierto la libertad. No hay reglas. No hace falta que vaya a casa de Miguel a comprar los materiales. " Hay gente capaz de pintar con cualquier cosa.

P.- ¿Considera necesario para la contemplación de su obra (sus cuadros) que estén enmarcados tras un cristal?¿Influye eso en la percepción de los pliegues y los collages más como imagen que como volumen? Gracias. Soy un gran admirador de su obra.

R.- Los cuadro los encierro en un cristal por protección. Pienso que si cuelgo una camisa en una percha en la pared de mi casa, al cabo de los meses estará contaminada y sucia. Al tener estos volúmenes y ser una pintura rugosa, pensé que era bueno protegerlo con estos cristales. Estos cristales a veces producen brillos y alguna incomodidad pero tengo que decir que al final se han convertido para mi en un valor estético y sé que el cuadro está acabado cuando está metido en esa urna.

P.- Hola Manolo! ¿Como podría convencer a una "hereje" como yo del arte contemporáneo? De verdad, somos muchos los que creemos que nos toman el pelo cuando contemplamos el arte más vanguardista...muchos saludos

R.- Creo que no se puede convencer a nadie con la palabra y además no se debe. Mi recomendación es que se enfrente a las obras de arte con buena voluntad. SI lo hace, acabará estando contenta de esta afición. Hay que ir a los museos con los ojos abiertos y con el corazón.

P.- Estimado Sr. valdés, soy coleccionista de arte y hoy precisamente me han ofecido un cuadro suyo para mi coleccion. Que tipo de garantias deberia de pedir? Tiene usted conicimeinto de que su obra haya sido falsificada? Gracias y ojala todo salga bien ya que seria un honr para mi poder tener colgado un cuadro suyo en el salon de mi casa.

R.- Espero que no haya sido falsificada. Pero me brindo en hacer un juicio sobre el cuadro si me envía una foto o si me da información. Hágalo vía Marlboroughy y que me la hagan llegar.

P.- Se asocia lo valenciano con las fallas, sol y playa y no entiendo porque no se hace con los artistas internacionalmente reconocidos que han nacido allí, como usted o Santiago Calatrava. Tengo muchas ganas de ver su exposición en el Museo Reina Sofía. Teresa desde Valencia.

R.- No estoy de acuerdo con que se asocie solo con eso. Seguro que mucha gente que conoce a Calatrava no sabe que en Valencia existen las fallas. Recuerdo que hace unos meses vi un cuadro de Sorolla en Chicago y había abajo una leyenda que decía que en el siglo XIX lo habían visitado 120.000 personas.

P.- Sr VAldés. Una obra suya supera los 200.000€ una obra de Barceló losa 450.000€, por esas cifras se puede comprar obra de Goya. ¿Nos estamos volviendo todos un poco locos?. Por cierot un honor para un madrileño como yo tener la Dama de Barajas, la Dama del Manzanares y la Menina de Alcobendas. Son algo grandioso que superará nuestra generación. Alejandro Suarez

R.- Puede que nos estemos volviendo un poco locos. Pero desde luego que no se puede comprar un Goya por el precio que usted sugiere. El tema de los precios, el tema del mercado, es muy complejo y sencillo a la vez. Los artistas producimos una cantidad limitada de obras. Si hay un momento que el mercado es muy grande, esa demanda hace que los precios suban. Pero también es verdad que mi experiencia personal he conocido a algunos de esos artistas ya históricos. Tuve la suerte de conocer a Calder, Miró, Chagall y a otros que conozco sus historias. La verdad es que les he conocido vendiendo esos cuadros que hoy valen millones de dólares por muy poco dinero. Calder trabajaba en la misma galería en la que yo empecé, Maeght en Francia. Cuando llevaba un nuevo proyecto, en la galería se asustaban un poco porque había que gastar el dinero para producirlo, no había mercado para venderlo y había que almacenarlo. Hoy esos Calders cuestan mucho dinero. Gracias a esos galeristas que se sacrificaron, hoy tenemos esas obras y mucha gente hace dinero con ellas.

P.- ¿Todo vale en el arte?

R.- ¿Por qué no? Duchamp nos enseñó a que muchas cosas valen. Lo que no vale para uno, vale para otro. No hay reglas. La Historia del Arte nos enseña gente muy diferente haciendo cosas de manera muy diferente. A veces me enfrento a obras que no entiendo y eso lo vivo mal, pero no todo puedo entenderlo.

P.- Estimado Manolo. Enhorabuena por tu trabajo. Tengo curiosidad por saber cómo valoras personalmente el hecho de haber llegado a conceptos plásticos y artísticos tan diferentes y opuestos a los que promulgabas en Equipo, tales como la no utilización de materia como elemento expresivo, el alejamiento de los postulados abstracto-informalistas basados en la introspección del artista, y la firma reconocible de la obra de arte y su poder de atracción a las clases más altas y elitistas. Con todo, su trabajo me interesa mucho, ya sea como equipo crónica como ahora. Un saludo y gracias. Manuel.

R.- Mi trabajo no podía ser como el de Crónica porque ya desapareció. Seguramente si no hubiera desaparecido, hubiera continuado trabajando con Crónica. Desapareció de forma violenta y rápida. Al día siguiente me fui al estudio y tenía dos opciones: buscar una persona que sustituyera a Solbes o trabajar por mi cuenta. Hacer un equipo no es un problema de voluntad, se produce si se produce. No decide uno una mañana que va a pintar a cuatro manos. El Equipo Crónica surgió después de mucho tiempo y muchas experiencias juntos. Cuando yo decidí trabajar por mi cuenta incorporé mis manías, mi subjetividad y mil cosas. Y a eso se suma el paso del tiempo. A veces he hecho el ejercicio de preguntarme que estaría haciendo el Equipo 20 años después, seguramente sería algo diferente a lo de ese momento.

P.- ¿Qué le dijeron los Príncipes al inaugurar su exposición?

R.- Cosas bonitas. La verdad es que los Príncipes son muy amables, conocen mi trabajo, habían visitado mi estudio anteriormente y había coincidido con el Príncipe en Nueva York donde tuve la suerte de comer con él. Fueron muy amables , con la ventaja de que están familiarizados con mi trabajo.

P.- Enhorabuena, Sr. Valdés por su obra y su constancia. Desde mi punto de vista ha habido legiones de críticos y comisarios intentando "matar" la pintura de una vez por todas, y usted, con sólo uno de sus cuadros es capaz de demostrar que está más viva que nunca y dejarlos a todos en evidencia. Por cierto, ¿Cuál es su método de trabajo? Me intriga profundamente, una vez leí que amasaba sus propios óleos con una máquina industrial de amasado de pan...¿es cierto? ¿Qué tipo de secativos le añade a sus óleos para conseguir esas "pelotas" de color en sus cuadros? ¿Cera, barniz copal, resina alquídica, caseína, algún producto industrial? Y una cosa más ¿Con qué material realiza las plantillas para las líneas y rasgos en sus cuadros?¿Acetato, papel, algún soporte rígido y reutilizable? Conteste sólo a lo que pueda, gracias.

R.- Contaba antes la anécdota de mi primer viaje a París, cuando descubrí que los pintores se fabricaban sus propios materiales. Entonces decidí fabricar los míos. Mis cuadros al final son muy tradicionales. Yo uso la pintura al óleo y el pigmento en polvo. La pintura se fabrica con un polvo coloreado y un aglutinante, cualquier cosa que pegue. La pintura al óleo que yo uso utilizo como aglutinante el aceite de linaza, un aceite precocido que ayuda al secado de esas grandes cantidades de materia, de pasta. No podría pintar esos cuadros a base de tubitos porque sería imposible. Fabricar la pintura me da ventaja, cuando quiero que alrededor de la imagen se produzca un velo de aceite, cargo más las manos de ese producto. Cuando la necesito más seca, utilizo más polvo. Esa es la ventaja que tiene fabricarse sus propios materiales. Y las plantillas, suelo hacerlas sobre un papel que repela el aceite y que no se deshaga con el material, que tenga la suficiente rigidez.

P.- ¿Por qué ese giro hacia lo matérico, hacia la pintura en sí misma, tras la desaparición del Equipo Crónica? Es como si en sus comienzos hubiera "hablado" sobre la pintura, y ahora usted "pintara" directamente. Creo que todos hemos ganado enormemente con este cambio. Se lo agradezco enormemente, de veras, me he pasado horas y horas contemplando sus maravillosas texturas y "accidentes" en catálogos y en vivo. Muchísimas gracias.

R.- He incorporado la materia, igual que he dejado cosas atrás aprendidas. Frente a esas imágenes de grandes proporciones he introducido la materia, tiene una sensualidad que a mi me atrae. Los cuadros son el resultado de muchas cosas. Pero la materia con esa presencia a veces tiene un protagonismo más importante que la escala. Yo siempre me he sentido muy atraído por la materia. Recuerdo que a la vez que descubrí que uno podía acudir a cualquier cosa para pintar, cayó en mis manos un libro de Juan Eduardo Cirlot que hacía crítica de arte pero era un poeta y le hacía una gran entrevista a Tàpies, que era el pintor español matérico por experiencia. Cuando terminé de ver ese libro, me di cuenta que lo que más me había interesado eran las fotos porque en las fotos descubrí que Tàpies tenía en su estudio sacos con polvo de mármol, trozos de carbon, lates que mezclaba con estos mateirales para conseguir las texturas. Descubrí que pintaba con la marca La pajarita. Fue una lección de procedimientos.

P.- ¿Qué se plantea un artsita cuando llega el momento de una retrospectiva?

R.- Una retrospectiva es algo que te viene a tu pesar y no te planteas nada. Lo único que tienes es terror de encontrarte con cosas que no te gustan y placer con encontrarte con cosas con las que te sientes cómodo. Es una sensación agridulce.

P.- Felicidades de antemano por su trabajo. ¿La clave del éxito en el arte? ¿Puede haber aspectos que vayan más allá del mero trabajo de un artista e influir en su reconocimiento? ¿Qué opina de los nuevos formatos digitales? Espero que me sorprenda con ideas nuevas y no autocensure sus palabras. No me gusta la diplomacia.

R.- Si tuviera capacidad de sorprender, no renunciaría a ello. Creo que hay nuevos procedimientos y nuevas maneras de gran utilidad. Desafortunadamente no los manejo. Creo que la introducción de la luz, la fotografía, el video, son procedimientos altamente valiosos, tan valiosos como si las hace uno con un boligrafo. Pero para emitir un juicio sobre lo que va apareciendo hace falta un tiempo histórico para desechar las cosas menos interesantes. La verdad es que eso de los tiempos históricos es un fastidio para los que los vivimos, porque esperar 20 ó 25 años para ver si tienes razón, es un fastidio, pero es inevitable.


Entrevistado por El Mundo

El 04 de Julio de 2006




Manolo Valdés

El Reina Sofía presenta una retrospectiva completa de su obra. Tras haber formado parte del Equipo Crónica, Manolo Valdés es uno de los nombres más destacados del último medio siglo del panorama artístico español e internacional. Coincidiendo con los 25 años de su actividad en solitario, se muestran pinturas, esculturas y trabajos en escayola de esta etapa de la producción artística del valenciano afincado en Nueva York.



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