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Entrevista a Jorge Herralde el día 08 de Junio de 2001

Pregunta.- ¿Cuándo le dio por crear la mejor editorial de este país? Gracias.

Respuesta.- Empecé a editar en el año 69 con la intención de hacerlo lo mejor posible. Aunque no me propuse correr ninguna carrera.

P.- Que requisitos hay que tener para poder publicar un libro?

R.- Para escribir un buen libro, hay que tener la absoluta necesidad de hacerlo. Y entonces, ineluctablemente, se publicará.

P.- ¿Se puede trabajar como lector en las editoriales? Si es asi ¿Que hace falta?

R.- Recibimos muchas propuestas, seleccionamos algunos y observamos si están en sintonía con la editorial. De todas formas, Anagrama ha trabajado siempre con un reducido número de lectores, cuatro o cinco.

P.- Permítame que le felicite por la publicación de las memorias de Jesús Pardo. Un saludo.

R.- Le transmito la felicitación al autor, y me alegra su entusiasmo.

P.- ¿Por qué publicáis tantos libros?

R.- En Anagrama no publicamos tantos libros, publicamos 75 novedades anuales y 25 en bolsillo, y a costa de publicar buenos libros. En resumen, publicamos aquellos títulos que nos sentimos capaces de editar y promocionar eficazmente.

P.- En primer lugar, enhorabuena por Anagrama: creo que todavía no he leído un solo libro de su editorial que no me guste. Pero, ¿por qué Anagrama no edita poesía? Creo que, con su buen criterio, llegaría incluso hasta a hacerla rentable.

R.- La primera parte de su pregunta la responde la anterior: si todos los libros le parecen buenos, no hay ninguno que sobra. Respecto a la segunda parte, la poesía, un género que como lector me gusta mucho, con nuestro equipo editorial ya nos sentimos lo bastante agobiados con los miles de manuscritos de narrativa y ensayo que recibimos. Hay que tener en cuanta la calidad de vida.

P.- ¿Cuántos libros lees al año?

R.- No los he contado, pero muchísimos. No sólo la casi totalidad de los que publico sino también muchos otros, en general de no ficción: biografías, memorias, ensayos, ya que mi cupo de narrativa queda colmado por los aproximadamente 50 títulos publicados, además de unos cuantos descartados.

P.- De un libro de 2000 pts, ¿cuánto ganas?

R.- La pregunta no procede. Es decir, intervienen muchos factores. Si el libro cuesta 100, el distribuidor se queda 55, el autor 10 o 12 y el resto son costos de fabricación, gastos de la editorial y posibles beneficios. A menudo, con los anticipos progresivamente disparatados que se pagan, los posibles beneficios desaparecen.

P.- Explica en el libro qué pasó con Marías? ¿Te sigue gustando?

R.- Es libro de entusiasmos y homenajes, no dedicado a los ex autores. No lo recuerdo.

P.- Me molan tus portadas. ¿quién las hace?

R.- Los diseños de las colecciones los hace Julio Vivas desde hace muchos años. En cuanto a las ilustraciones, buena parte son del pìntor Angel Jové, a quien dedico uno de los textos del libro, y buena parte de las ilustraciones las elijo yo personalmente.

P.- ¿Qué harías hoy con 30 años menos?

R.- Pues es una pregunta complicada, pero me temo que los genes de la edición seguirían actuando.

P.- ¿El calor ha sido lo peor de la feria?

R.- En efecto, pero sin embargo la feria de este año, con la nueva dirección, me parece muy positiva. Por ejemplo, se ha reducido el número de casetas absurdas, el conjunto es más aseado y compacto, y se ha empezado una política de actos culturales y se han desterrado las absurdas e inexactas listas de títulos más vendidos.

P.- ¿Hay que hacerles mucho la pelota a los escritores?

R.- Más que hacerles la pelota lo que hay que hacer es leerlos lo más atentamente posible y promocionarlos al máximo.

P.- ¿quien es el último mohicano?

R.- En el primer texto del libro, si recuerdo bien, digo que no me siento ni el último ni el antepenúltimo mohicano. Y en el último texto del libro, llamado Los nuevos insumisos, saludo a los mohicanos recientes, los mohicanos de refresco.

P.- ¿Quién es mejor que Monzó?

R.- Para mí, Monzó es uno de los mejores cuentistas vivos de este momento, y mi opinión no es por fortuna la única.

P.- qué editorial te gustaría reformar de arriba abajo? Por si no me contestas: ¿qué harías con Planeta?

R.- Bastante trabajo me da Anagrama como para dedicarme a elucubraciones tan alejadas de mis intereses.

P.- ¿Cuántos libros has editado?

R.- Algo más de 2.000. Grosso modo, diría que un tercio de no ficción y dos tercios de narrativa. Y no digo novelas porque también hemos publicado muchísimos libros de cuentos, posiblemente demasiados, habida cuenta de sus resultados económicos. Sin embargo, persistimos en ello. Hemos publicado los últimos cuentos de Carver y los de Alexander Hemon, La cuestión de Bruno, un escritor excepcional. Y naturalemente, los Ochenta y seis cuentos de Quim Monzó, la biblia Monzó.

P.- ¿Por qué no publicas a Eduardo Mendoza ni a Marsé?

R.- A menudo, cuando me preguntan por los autores que quisiera publicar me refiero explícitamente a Mendoza y a Marsé. Digamos que es cuestión de su agente y, en el caso de Mendoza, su fidelidad a Pere Gimferrer, directivo de Seix Barral.

P.- ¿los editores se arrepienten cuando sacan libros que no les gustan ni a ellos? O la pela es la pela?

R.- En mi caso, nunca he publicado ningún libro que no me hubiera gustado. No todos me gustan con la misma intensidad, claro está. A veces publicamos obras primerizas, imperfectas, pero en las que se adivina a un escritor. En otros casos, se publican obras menores de autores de la casa, pero nunca se baja el listón. Al menos, esta es la intención.

P.- ¿Para cuándo libros electrónicos de Anagrama?

R.- Yo creo que lo importante es el contenido, más que el soporte.

P.- Tendría cabida Umbral en su editorial?

R.- Hace unos 20 años, más o menos, publicamos un libro de Umbral, una serie de retratos de gente famosa, escrito con mucha gracia.

P.- Cómo describiría su línea editorial?

R.- Atenta a la calidad literaria, la curiosidad intelectual y la pertinencia con respecto a nuestro tiempo. Al menos, estos son los objetivos.

P.- ¿Qué es un libro? (sorpréndame)

R.- Es uno de los inventos más perfectos de la Humanidad. Sirve para explorar lo de fuera y investigar en uno mismo. Es cómodo, portátil, y no necesita enchufe.

P.- Y, además de por Bolaño, le felicito por un autor desconocido que me parece genial: González Sainz

R.- A mí me parece uno de los mejores autores españoles, por desgracia de obra aún escasa: Un libro de cuentos y una gran novela. Y lleva tiempo escribiendo un tercer libro. Por otra parte, vive en Venecia, donde da clases, y dirige una extraordinaria revista de pensamiento llamada Archipiélago.

P.- ¿Es cierto lo de las memorias?

R.- Si se refiere a las mías propias, no existen. Aunque me divierte escribir y creo que buena parte del libro lo refleja. La editorial me ocupa demasiado tiempo para ni siquiera plantearme escribir unas memorias. De momento, las sustituyo con estas crónicas que, a la vez, son fragmentos de autobiografía profesional.

P.- ¿Cuál de tus libros se leerá el año 3000?

R.- Esto son pronósticos a un plazo decididamente temerario. Optando por calendarios más modestos, creo que buen número de los que son nuestros long sellers actuales lo seguirán siéndolo.

P.- ¿Por qué sois todo de Barcelona?

R.- La industria editorial se desarrolló fuertemente en Barcelona. Imagino que la tradición industrial catalana, la proximidad con la frontera, el hecho de ser puerto de mar y otras características facilitó más esta actividad que la de la corte madrileña durante siglos. Aunque actualmente, las cosas, con la democracia, están mucho más equilibradas.

P.- Es verdad que Barral pasó de Cien años de soledad? ¿Qué habrías hecho tú?

R.- Se dice que así fue. Sin embargo, en mi libro cito una frase de un editor francés que dice que a los editores hay que juzgarlos por los buenos libros que publican y juzgarlos negativamente por los malos libros que publican, mñas que por los se los escapen. Carlos Barral hizo una gran labor editorial, no empeñada por esa posible pérdida. Aunque es cierto que si lo hubiera publicado habría podido enderezar el rumbo de su editorial, que finalmente naufragó. También Gallimard rechazó a Proust, aunque logró recuperarlo después, y ahí está con su espléndido catálogo. En cuanto a mí, imagino que no lo hubiera rechazado, pero debo decir que mi libro preferido de García Márquez y que he publicado en mi colección de bolsillo, es una pequeña y a la vez enorme joya: El coronel no tiene quién le escriba.

P.- ¿Vencerán alguna vez los ejecutivos encorbatados que van de editores sin serlo?

R.- Quizá con un optimismo insensato, prefiero pensar en el triunfo de los nuevos insumisos.

P.- ¿Qué autor o libro le hubiera gustado publicar y no pudo hacerlo?

R.- Muchísimos autores me hubiera gustado publicar, desde los citados Marsé y Mendoza, o Borges, uno de mis escritores favoritos. Sin embargo, con la cantidad de extraordinarios autores que he podido publicar en Anagrama, mi bulimia ha quedado bastante saciada.

P.- Si Pombo es su autor español favorito, ¿quién es su autor latinoamericano favorito?

R.- Estas preguntas, como explico en el libro, son de respuesta imposible para un editor en ejercicio. Aunque para mí está claro que Alvaro Pombo es uno de los mejores autores contemporáneos en cualquier latitud.

P.- ¿Cómo se detecta un buen libro? o, dicho de otra forma, ¿El editor se nace o se hace?

R.- Como en todo los oficios, se nace y se va haciendo, y uno no termina de hacerse nunca. Pero, mediante los años de lectura profesional, los mecanismos perfectivos se pueden ir afinando. Por suerte o por desgracia, del 90 por ciento de los manuscritos que llegan a cualquier editorial, con la lectura de muy pocas páginas se puede detectar bien su calidad o bien su pertinencia con respecto al catálogo de la editorial. Con el margen de error y la humildad que requieren estos exámenes apresurados. Yo no puedo olvidar, por ejemplo, que una de las novelas fundamentales de Anagrama, La conjura de los necios, de John Kenndey Toole, no pudo publicarse en Estados Unidos hasta su suicidio. La madre fue con el mamotreto de la novela de editorial en editorial y sólo pudo conseguir albergarla en una minúscula editorial universitaria de Nueva Orleáns. Hechos como este son una lección permanente de humildad para los editores.

P.- Con tanto libro inútil que se publica y no se vende ¿no se acuerdan ustedes del destrozo que hacen a los árboles?

R.- Imagino que otros editores se lo deberían plantear.

P.- ¿Por qué San Jordi dura un día y la feria de Madrid dos semanas?

R.- Las tradiciones, cuando aciertan, prosperan. Y son estos dos casos, uno concentradísimo y otro desparramado. Por el contrario, la feria de Barcelona, que también es larguísima, está mal diseñada conceptualmente y lleva 25 años fracasando.

P.- ¿A que la novela no se va a morir nunca?

R.- La novela es como lo que aprendimos en la escuela sobre la energía: no se crea ni se distruye, sólo se transforma. Ahora está prosperando un tipo de narrativa mestiza, autoficcional, fronteriza y muy atractiva. Por poner ejemplos de la editorial, El danubio, de Claudio Magris, Bartleby y compañía, de Vila-Matas, Los detectives salvajes de Roberto Bolaño, Respiración artificial de Ricardo Piglia, y una lista de libros excepcionales en todos los sentidos.

P.- No son demasiado caros los libros?

R.- Para decirlo un poco rudamente, me parece una falacia impresentable. Y lo demostraré: el precio de los libros ha bajado con respecto al precio general de las cosas. Hay miles de títulos en bolsillo a menos de 1.000 pesetas por ejemplar. Hay colecciones de libros, con unos precios grotescamente baratos. Está la colección de El Mundo, cuyos precios están directamente regalados. Si a alguien no le gusta leer, aunque los libros costasen 5 pesetas, le parecerían caros. Siguiendo con el tema: a mucha de la gente que dice que son caros no le importa gastarse una pasta para ir a los toros, un concierto o tomar copas. Y la musiquita de siempre es que los libros son caros.

P.- ¿Es verdad que las chicas de Anagrama son tan guapas?

R.- No ingresan por criterios de belleza, pero, en efecto, el nivel estético es muy elevado.

P.- ¿Has hecho tú la portada del libro? ¿Has elegido tú los libros que se ven?

R.- No exactamente. Hice una preselección de unos 25 títulos. Los envié a mi editor y en El Acantilado decidieron los 10, que me parecen muy bien elegidos, como también lo podían haber sido al menos los otros 15 enviados.

P.- ¿cree que los españoles mentimos sobre cuánto leemos en las encuestas? no leemos tanto...

R.- Creo que en la pregunta hay una considerable dosis de humor negro, porque las encuentas acostumbran a ser patéticas.

P.- ¿has pensado en publicar libros en catalán?

R.- Desde hace un par o tres de años, tenemos una colección coeditada en catalán con Empuries en la que autores de Anagrama con Roy los publicamos en catalán y castellano.


Entrevistado por El Mundo

El 08 de Junio de 2001

Visualiza las 3 entrevistas de Jorge Herralde.      


Jorge Herralde
Escritor

Jorge Herralde, uno de los más independientes y prestigiosos editores contemporáneos, ha estado en elmundolibro.com para hablar de Anagrama, su editorial, y también de Opiniones mohicanas, el libro donde revela las claves de su oficio. Lea la charla que ha mantenido con los internautas. Reseña | Presentación del libro | Web de Anagrama Compre «El último mohicano» por 2.610 pesetas



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