Domingo 24 de Junio del 2018     |     11909 entrevistas registradas.         

   

Busca entevistas:

A B C D E F G H I J K L M N Ñ O P Q R S T U V W X Y Z

Entrevista a Fanny Rubio el día 25 de Septiembre de 2001

Pregunta.- ¿Por qué califica su novela de unamuniana?

Respuesta.- Porque el personaje camina en busca de su identidad, es un personaje trágico que puede morir en el intento de descubrir su verdad. Por eso necesita de un gran amor que le explique lo que ha pasado.

P.- ¿Qué influencias tiene a la hora de escribir narrativa?

R.- Siempre los poetas, por eso toda mi narrativa tiene un aire lírico. Pero en esta ocasión los versos de los poetas aparecen en momentos extremos: cuando los padres desaparecidos del chico necesitan tomar fuerza y resistir; cuando el verdugo tiene pesadillas acordándose de su crimen; cuando la narradora celebra el hecho de que el niño acepte saber su verdadera identidad. García Lorca aparece en la conversación de los barbudos del 68; Luis Cernuda es el poeta autor del siguiente verso, que retrata al chico: "un día tú, ya libre de la mentira de ellos, me buscarás". Y un poeta andaluz embozado que quiero que el lector descubra, que aparece en un collage en los cuatro momentos fundamentales: "Las manos cerradas nunca ven, las manos libres son hijas de un dios, la primavera cambia el viento".

P.- ¿La Complu va bien?

R.- Puede ir mejor.

P.- ¿Qué pretendes con tu libro?¿Acaso ajustar cuentas y denunciar la represión argentina?

R.- Pasar la realidad aparente por el laboratorio de la novela. Combinar el mito del pasado con la novela criminal. Soldar los informes de los investigadores con las canciones de la narradora, hacer una nana que pase por el aire y ajuste los nudos del pasado.

P.- ¿Cuándo saca tiempo para escribir?

R.- Todo el tiempo que puedo excluyendo mi dedicación a la Universidad, que es literaria fundamentalmente, incluyendo mis sueños y mis ejercicios de aerobic, durante los que pienso las palabras que voy a escribir.

P.- ¿Cuál es tu método para escribir?

R.- Comenzar por el ordenador, imprimir después las primeras 50 páginas y reescribir sobre ellas con pluma y tinta negra, un parker lo suficientemente delgado para apretarlo con los dedos maestros, y pasarlo a una mecanógrafa y grafóloga que lo devuelve limpio al ordenador, y a continuación reescribir continuamente en pantalla, así con cada paquete de 50 páginas.

P.- ¿Se infravalora a la mujer en el mundo de la literatura?

R.- Se utiliza mucho en el mercado, los críticos se comportan a veces como talibanes, y no siempre todos, y los lectores son muy agradecidos.

P.- Una escritora española...

R.- Decir escritora española significa, si es de mi edad, hablar de una niña de familia republicana que se educa en un colegio de monjas, significa estar en el colegio con la otra España creyendo que había ganado la guerra, cuando la perdió, porque nadie se la había contado. Una escritora que conoció París por el barrio de Montmartre y la fuente de Saint Michel, y que tomó el primer anticonceptivo oral que cayó en la Universidad de Granada, en el año 1969.

P.- ¿Qué le parece el "acoso" a Lucia Extxebarria por su supuesto plagio?

R.- Ya he dicho otra vez que Lucía está padeciendo por su propio mito, que es el mito romano, de entregar vírgenes a las fieras después de haberlas paseado como diosas.

P.- ¿ Terceras partes son buenas?

R.- Son conclusivas. Con el factor tiempo a favor. Nos vamos haciendo viejos, como dice la canción, y la lengua es más libre, y los hijos más críticos, y los jóvenes escritores más impertinentes, y eso es estupendo.

P.- ¿Cuánto tiempo le ha dedicado al libro?

R.- A comienzos de los 80 realicé un viaje al Cono Sur, me traje de Argentina diarios de cautividad de mucha gente, en Chile me prohibieron la conferencia y me refugié en la vicaría de la solidaridad de Santiago, donde encontré a unos niños dibujando, que me regalaban sus dibujos, personas encerradas en círculos, que me impresionaron. El profesor me confesé que eran hijos de desaparecidos. Yo les prometí devolverles un dibujo mío. Creí que el artículo "Los niños del infierno", que publiqué en El Independiente en 1986 era insuficiente, "El hijo del aire" demuestra que hasta hoy no he saldado mi deuda con ellos.

P.- ¿Has hablado con hijos del aire?

R.- Con algunos de ellos. Comprendo que no quieran sufrir más y que deseen que sólo les cuente la verdad la persona que más quieren. No aceptan ni la verdad judicial, que es la única verdad para el verdugo, ni la verdad periodistica, que es una verdad a medias para el lector desimplicado. Quieren crecer, normalmente, y que la herida se la curen personas muy contadas. Particularmente, a través del amor, que es lugar de donde vinieron, y que fue sustituido por el odio y luego por la mala conciencia de muchos padres adoptivos, no de todos, pues algunos actuaron de buena fe.

P.- ¿En que género se desenvuelve mejor?

R.- En la novela experimental, que pasa la realidad aparente por el laboratorio.

P.- ¿Tiene libro de cabecera?

R.- El último Juan Ramón Jiménez y el poema Espacio, una visión del mundo y de la fusión del hombre con el cosmos y que funde la voz del universo con la voz personal.

P.- La casa del halcón... ¿No cree que es un título poco atractivo?

R.- Me pareció fascinante que los halcones no tuvieran más casa que su vuelo, pues su casa es el aire, como la casa de este chico.

P.- Cuando volverá a cultivar la poesía?

R.- Debería hacerlo ya, gracias por recordármelo.

P.- ¿Qué pensó cuando las madres de mayo sacaron aquel manifiesto en favor de ETA?

R.- Que estaban cegadas por el dolor.

P.- Nombre las tres novelas del siglo XX fundamentales en su vida

R.- Orlando, de Virginia Woolf. Volverás a Región, de Benet. Mortal y rosa, de Umbral.

P.- ¿Tiene usted previsto escribir alguna novela centrada en la época del Románico, dada su condición de especialista en este período histórico-cultural?

R.- Soy especialista en siglo XX, mi doctorado es en Filología Románica, dada los títulos rimbombantes de los mediados 70, pero el Románico me interesa. Antes de escribir acerca del Románico, lo haría del siglo XV, tal vez la época de Fernando de Rojas, cuando termina un mundo y empieza otro, igual que ahora.

P.- Esta novela no debería ser un relato periodistico?

R.- Si así fuese, daría la verdadera realidad mutilada. No desdeño el trabajo periodístico, que es el comienzo en narrativa de muchas obras literarias. Soy partidaria de investigar al investigador y al periodista, intuir sus impulsos emocionales, recrearme la vida cotidiana de esas personas que toman la pluma para escribir un auto judicial. Todo eso, pasaso por el laboratorio que es la novela, produce realidad real.

P.- intente convencerme para comprar su novela. muchas gracias

R.- Llore un poco, y verá qué bien se siente. Pero llore leyendo a un poeta místico, dándose cuenta de lo pobre que es el erotismo que vivimos en nuestro tiempo y de la pasión que encierran las palabras de los poetas, eso es lo que ha pasado con El hijo del aire, que las palabras son las autoras de la catarsis, no la noticia, ni la decisión judicial, ni el crimen que quiere interponerse, sino las grandes mediadoras del drama, que son las letras.

P.- ¿Hay algún sitio mejor que Granada?

R.- No, en Granada todo es posible.

P.- ¿Por qué el drama de la dictadura argentina nos impresiona tanto en España?

R.- Los argentinos recibieron a los exiliados españoles, a la abuela Huma de El hijo del aire, con los brazos abiertos. Luego, vinieron sus hijos a estudiar a España, pero al regresar estos desaparecieron, los sobrevivientes exiliados ahora en Madrid nos acompañaron en la fiesta de la Transición española, pero los españoles de su edad la fiesta de la Transición nos emborrachó hasta el punto de no entender qué les estaba pasando a ellos, el mayor holocausto de sus vidas. ¿Por qué no me iba a interesar el drama ahora?

P.- ¿Qué música escuchas?

R.- Luis Paniagua, Carlos Cano, Joplin, Smith y Ramoncín, en los momentos de euforia. Música de guitarra, música barroca, Couperin...

P.- Soy estudiante de Filología Alemana e Inglesa en Alemania... Cree que hay todavía sitio en este mundo para los filólogos?

R.- Muy poco, pero tal vez en el futuro más inmediato las cosas cambien. Millones de norteamericanos traumatizados buscan hoy palabras por todas las esquinas para entender lo que les ha pasado. ¡Animo!

P.- ¿Recuerdas a José Jurado Morales?, qué te viene a la mente con este nombre.

R.- Un buen amigo y paisano, y buen poeta. De pensamiento cenetista, utópico, me gustaría que su biblioteca de poesía hispanoamericana estuviese al alcance de cualquier andaluz lector.

P.- De donde biene su afición por la filología

R.- Conocí las primeras palabras a través de las contadoras de cuentos que iban a comprar a la tienda de mi padre en mi pueblo. En la trastienda teníamos un diccionario de la lengua, al que recurríamos toda la familia para identificar las expresiones sabias de las mujeres de la sierra. Lo había comprado mi padre con el primer sueldo, cuando tenía 17 años.

P.- ¿Has estado en Argentina?

R.- Varias veces. Amo a muchos argentinos y argentinas por el dolor pasado y estoy con ellos, en la esperanza de futuro.

P.- A qué autores españoles admira usted

R.- Creo que con Blas de Otero se ha cometido la peor injusticia de la poesía española. Definirlo por sus temas, no por el estilo, que es el más atrevido y vibrante de la poesía española. Leo a Max Aub, a Ayala, a Landero, pero me quedo siempre en la media noche con Cervantes, con Clarín, con Juan Ramón.

P.- ¿En quien pensaba cuando escribio La sal del Chocolate?

R.- En los ojos de los pintores, que no querían aceptar que aquellos que querían cambiar la vida terminaron vendiéndose por un plato de lentejas, pero alguien se salvó, tal vez el taquígrafo.

P.- ¿Esta comoda en el programa de la Ser?

R.- Es un programa de amigos, los amigos producen todas las emociones, pero hay poco tiempo, la radio es así.

P.- ¿Cree usted que la narrativa "ha muerto"?

R.- Empieza a resucitar, ya hemos aprendido a escribir páginas hermosas, a manejar el humor, a la proeza de la vanguardia, si nos había olvidado el mundo, y es preciso que el mundo reaparezca, no a través de una fotografía ni de un reflejo, sino de una prueba de laboratorio para que lo que resulte sea verdaderamente real.

P.- Fanny, Fanny... ¿Cómo se llama realmente, si no es indiscreción?

R.- Fanny es el primer nombre que recuerdo llamándome en mi pueblo, porque parecía alguien muy pequeño, como soy ahora. Mi abuela se llamaba Francisca, como yo en los papeles, pero decía que era indigna de ese nombre por lo pequeña que resulté. Francisca significa libre, es el nombre del amor de Rubén Darío, como Fanny de Yeats, y sueño con firmar un libro con el nombre de Francisca Rubio, que suena muy bien, pero mis editores no me dejan.

P.- Polanco le deja escribir libremente?

R.- Está tan lejos... Escribo siempre donde quiero y como quiero, la verdad, y nadie me regaña, generalmente me aguantan bien.

P.- ¿Crees en dios?¿Y en la vida después de la muerte?

R.- Creo en el dios de las palabras, y las palabras son inmortales, viven después de muerto el último de los hablantes, y crean vida en el aire.

P.- ¿No hay demasiadas editoriales para tan poco lector?¿No hay demasiado libro mediocre?

R.- Algunas editoriales, por no decir todas, han tardado 20 años en interesarse por el drama de los desaparecidos, ha habido muchas editoriales, y sigue habiéndolas, pero a veces da la impresión de que todas publican el mismo libro.

P.- Como ve usted a la juventud española en la Universidad?

R.- La mejor del país. Entregan su tiempo a formarse, saben que una matrícula en Filología es tener DNI de pobre toda la vida, pero no les importa. Los nombres crean los hombres, y los hombres el mundo, como decía el poeta. Enhorabuena a los filólogos.


Entrevistado por El Mundo

El 25 de Septiembre de 2001




Fanny Rubio
Profesora

Fanny Rubio es doctora en Filología Románica y profesora titular de la Universidad Complutense de Madrid. Como escritora ha cultivado el ensayo y la poesía, aunque ha sido la narrativa el género en el que más ha destacado. Tras dos novelas elogiadas por la crítica, La sal del chocolate y La casa del halcón, la autora acude este miércoles a las 13 horas a elmundolibro para charlar con sus lectores sobre su nueva novela, «El hijo del aire». Presentación de la novela Compre «El hijo del aire por 2.470 pesetas



Quizás te pueda interesar

           
María Jesús Funes
           
Anabel Manjón

           
Flipy
           
Antonio Moreno

           
Sagrario Morán
           
Patricia Pérez

Nueva entrevista       Entrevista al azar

Interviús © 2017 www.intervius.com