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Entrevista a Abel Hernández el día 25 de Noviembre de 2008

Pregunta.- Hola Abel, Parece que la sociedad está cambiando; muchos libros actuales, entre ellos el suyo, rescatan otra forma de vida, una manera más calmada de relacionarse con el entorno, ¿cree que volverán a habitarse esos pueblos, que como el suyo, desgraciadamente, desaparecieron? Un saludo, Matilde

Respuesta.- Sarnago, mi pueblo, nunca vlverá a ser lo que fue. Pero yo confío en que haya un cierto regreso al mundo rural, aprovechando sus ventajas y las que nos ofrecen las nuevas tecnologías. De hecho mi pueblo empieza a recuperarse como lugar de descanso de los que se fueron, de sus hjijos y de sus nietos.

P.- Buenas tardes Abel, No he tenido oportunidad de leer su libro aún, pero en la presentación lo definieron como un cuento, pese a la cruda realidad del que se extrae, también lo definen como crónica de un tiempo pasado; a alguien que no le guste la novela, ¿se lo recomendaría? Muchas gracias, Ángeles.

R.- Claro que se lo recomiendo. Espero que se emocione con estas historias escritas con el corazón, historias verídicas, que nos trasladan -espero- a otra dimensión de la vida humana, historias de otro tiempo y de otro lugar, pero que tienen, me parece, valor universal

P.- Abel, he leído algunas noticias sobre la presentación de Historias de la Alcarama, me parecen muy interesantes, y enseguida me he hecho la pregunta que me suelo hacer antes de empezar un libro ¿que valores puedo esperar encontrar en este libro?

R.- He procurado, como digo, reflejar una civilización -rural, primitiva y tremendamente humana- que está a punto de desaparecer. Creo que encontrarás en el libro sinceridad, sentimiento, amor a una tierra y a unas gentes que tuvieron que cerrar la puerta de su casa y emigrar.Espero que te emociones un poco. Es posible que descubras además algún valor literario.

P.- Buenas tardes. Aún no he laido Historias de la Alcarama, aunque lo haré enseguida. Creoq ue estos libros le hacen a uno pensar en dejar la ciudad e irse al campo, algo que siempre me estoy planteando. ¿Que opina usted de esto? ¿Vive usted en el campo, o lo está pensando?

R.- Vivo en una casa fuera de Madrid. La vida me ha llevado a la ciudad como a tantos otros. Me gustaría volver al campo. Pero será difícil. Pienso que los poderes públicos deberían facilitar el regreso al pueblo de mucha gente que no quiere seguir en la ciudad. La reconstrucción de muchos pueblos abandonados, que ayer estuvieron llenos de vida, sería una buena inversión. Pero me temo que los sentimientos no tengan cabida en esta historia. Cada uno debe decidir su destino teniendo todas las circunstancias en cuenta.

P.- Abel, he visto que usted critica la forma en que se hizo la repoblación forestal de Soria, culpándola del abandono de algunos pueblos. ¿Es contrario a la repoblación forestal? A mi me parece que es muy necesaria.

R.- no soy contrario a la repoblación forestal. Estoy en contra de cómo se hizo la repoblación de pinos en mi tierra, incitando a emigrar a los vecinos y roturando dehesas de robles, sabinos y arces. Lo que digo es que aquella repoblación contribuyó decisivamente a la despoblación humana.

P.- Soy profesor de lengua y me interesa mucho el rescate de términos que tienden a caer en desuso, muchos de ellos del mundo rural. Le felicito por haber incluido un glosario al final de Historias de la Alcarama y aprovecho para preguntarle si no piensa ampliar su trabajo en este campo, especialmente importante ya que el vocabulario rural se pierde más facilmente al despoblarse los lugares en que se usaba.

R.- Sí, uno de mis empeños al escribir este libro fué recuperar el nombre de las cosas en el mundo rural, toda una cultura que se está perdiendo. Seguiré en ello, por supuesto. DE HECHO sigo recogiendo hermosas expresiones olvidadas.

P.- Buenas tardes Abel, ¿Se le han quedado muchos recuerdos sin rescatar de su pueblo y de su infancia? Muchas gracias, Ana.

R.- Sí, de hecho estoy escribiendo un relato largo sobre el mismo escenario y es asombroso y confortante el poder de la memoria. Las historias y los personajes siguen saliendo a mi encuentro

P.- Buenas tardes Abel, Su primer libro y viene con un magnífico y emotivo prólogo del gran Llamazares, imagino que habrá sido un orgullo! Muchas gracias y magnífico libro, Andrés

R.- Gracias Andrés. Julio Llamazares se entusiasmó con Sarnago cuando lo conoció una tarde de San Juan. En cierta medida le inspiró su "Lluvia amarilla". Después se ha emocionado, según me ha dicho, con mi libro. Es uno de los encuentros más estimulantes

P.- ¿Cómo, siendo periodista, se pasa a la creación literaria?

R.- Era mi vocación soterrada. La familia -mi mujer y mis hijos- me animaban a escribir aquellas historias de otro lugar y otro tiempo -de otra dimensión- que les contaba en la sobremesa. Cuando me puse a ello, sentí que la emoción literaria era más intensa que la crónica peródística. El periodista es un escritor con prisa.

P.- ¿ Cómo es la vida en Historias de la Alcarama?

R.- La vida es dura, pero está llena de fraternidad. Hay más humanidad y cercanía en un pueblo sin carretera ni luz eléctrica que en medio de la multitud con las luces de Navidad encendidas en la gran ciudad. En el libro reflejo ese mundo de penurias con la mayor honestidad.Es la España de la posguerra, con racionamiento, delegados, estraperlo y malos recuerdos de la guerra. Pero donde tuve una infancia feliz.

P.- Abel, quisiera que mis hijos leyeran su libro para que entiendan cosas que siempre he tratado de explicarles, cómo vivieron nuestros padres y nuestros abuelos ¿Cree usted que hay esperanza para las tierras despobladas de Castilla? ¿Cómo hacer que los jóvenes amen estos lugares?

R.- No sólo los que cerraron la puerta de sus casas y emigraron a la ciudad, sino también los hijos y nietos de estos son los destinatarios de "Historias de la Alcarama". A lo mejor leyendo este libro se acercan a sus raíces o las recuperan. Sería el mejor premio. Estos lugares se aman por sí mismos en cuanto se conocen.

P.- Soy profesora de instituto y siempre estoy buscando libros que recomendar a mis alumnos que les enseñen que es la vida en el campo y el mundo rural creo que este libro, aunque apenas he empezado a leerlo creo puede ser muy útil para ellos. ¿Desde que edad cree usted que pueden empezar a leerlo? ¿Puede tener utilidad su lectura, para que los adolescentes comprendan como es la vida en el campo?

R.- ¡Qué le voy a decir yo! Me parece que puede ser un descubrimiento en la adolescencia y en la preadolescencia. Tendrán, eso sí, que manejar el diccionario y el glosario final, porque muchas palabras les sonarán a chino. Creo que este libro tiene fuerza didáctica y educadora. A lo mejor les gusta.

P.- Buenas tardes, Abel, mi familia es soriana y los sorianos siempre andan preocupados por la despoblación de la provincia de la que tan buen reflejo hay en este libro. Quisiera saber si usted ve esto como un problema o más bien está de acuerdo con quioen lo ve como una suerte: lugares próximos, maravillosos que se quedan vacíos para que los habitantes de las grandes ciudades urbes podamos disfrutarlos con tranquilidad.

R.- El silencio cósmico de estas soledades, la naturaleza pura y la belleza de las ruinas trasportan, en efecto, al viajero. Caminos solitarios sin apenas arrieros, la luz especial de las tierras de la Alcarama...Todo eso tiene su valor. Pero, cuidando de preservar la vida y la naturaleza, prefería ver niños en la escuela y rebaños en las laderas. Me parece tremendo que esta comarca de las Tierras Altas de Soria, donde Castilla pierde su nombre, sean hoy el mayor desierto de Europa con dos habitantes por kilómetro cuidado. Busquemos el equilibrio y recuperemos lo que se pueda.

P.- Abel, acabo de leer el capitulo de adelanto de tu libro aqui, en elmundo.es. Excelente. Me ha encantado la eficaz sencillez de su prosa, incluso el tono vagamente evocador del pedro Paramo. Samago, como la Comala de Juan Rulfo. ¿coincides? Los buenos periodistas como tu siempre llevan un buen narrador dentro. enhorbuena. Jose LUIS

R.- Gracias, José Luis. Es completamente cierto que la sombra de Pedro Páramo se sentó a mi lado mientras escribía estas "Historias". Incluso confieso que estuve tentado a intensificar su presencia; pero eso lo dejé para mi próximo libro.

P.- Buenas tardes: Me gustaría realizarle varias preguntas: 1.-Yo creo que los pueblos que hoy en día tienen menos de 50 habitantes son los más entrañables y bonitos de España ¿usted que opina?. 2.-¿Conoce Miravete de la Sierra? y 3.-¿Usted cree que esos pueblos tan deshabitados en zonas de Castilla Y León y Aragón en un futuro desaparecerán?. ¡Gracias, suerte y un saludo!

R.- 1.A mí también me gustan. Pero en España hay ciudades muy hermosas. Lo conozco de paso y seguro que es hermoso. Confío en que estos pueblos se salven de la muerte. Por eso apelo a los poderes públicos para que echen una mano. Sería la mejor inversión.

P.- Buenas tardes. La vida en el campo nos apasiona a muchos de los que nos vemos obligados a vivir en una gran ciudad. Pero, ¿no cree que la realidad es muy dura y menos atractiva de lo que puede parecernos desde fuera?

R.- El "urbanita" no se acostumbra a vivir en el campo. Le molesta el silencio. La dureza de la vida depende en gran parte de la capacidad de adaptación de cada uno. Pienso que la mayor parte de las ventajas de la civilización moderna pueden aprovecharse también en el pueblo. Sin ir más lejos, esta tarde estamos comprobando la adaptación de internet, que es la revolución moderna de las comunicaciones. El ordenador también funciona en el pueblo y nos comunica con el mundo entero. Estamos al principio de esta revolución que va a cambiar en gran parte la forma de vivir. Los pueblos pueden ser el refugio del futuro.

P.- ¿Cree que serían recuperables estos pueblos abandonados?, es decir, ¿ sería hoy posible el éxodo de la bulliciosa ciudad a la apacible vida rural de la que nos habla?.

R.- Algunos pueblos abandonados son recuperables; pero, como he dicho al principio, Sarnago nunca volverá a ser lo que fue. Como el ciclo de las estaciones -que sigue mi libro- estamos ante el eterno ciclo de la vida y la muerte. Así ha sido siempre


Entrevistado por El Mundo

El 25 de Noviembre de 2008

Visualiza las 2 entrevistas de Abel Hernández.      


Abel Hernández
Escritor

En Historias de la Alcarama (Ed. Gadir) refleja la historia de Samago, un pueblo de Soria hoy abandonado, y de la comarca de La Alcarama. Aunque es el relato de un tiempo y una zona muy concreta, esta crónica es extrapolable a cualquier otra zona de España. Un canto de Abel Hernández al éxodo rural desde una perspectiva sencilla y emotiva. Recuerdos de un pueblo dormido Primer capítulo del libro



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