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Entrevista a Abel Hernández el día 29 de Octubre de 2009

Pregunta.- ¿ Qué aspectos de la relación entre Suárez y el Rey podemos descubrir en su libro?

Respuesta.- Durantela Transición, hasta la aprobación de la Constitución y las segundas elecciones generales, las relaciones entre el Rey y Adolfo Suárez fueron magníficas. La confianza, la lealtad y el afecto enhtre ellos ayudó decisivamente a llevar a cabo el cambio de régimen en España. Después empezó el desencuentro, que culminó con la dimisión de Suárez, el intento de golpe del 23-F y la incomunicación entre ellos, hasta que Suárez abandona la política activa. El afecto y la lealtad se mantuvieron en todo el tiempo, pero fue clara la desavenencia política.

P.- ¿Cómo está Suárez? ¿qué sabes de su día a día? Gracias.

R.- Suárez ahora mismo no conoce a nadie, ni a sus hijos. No sabe que ha sido presidente del Gobierno. Ha perdido el pasado y no tiene futuro. Sólo aprecia el afecto. Vive en sus sueños. De aspecto está bastante bien.

P.- Hola Abel, ¿cuál fue el papel del Rey en la Transición y en el 23-F según tu visión?

R.- El Rey prestó un servicio impagable a España y a la democracia El rey prestó un servicio impagable a España y a la democracia parando a los golpistas el 23-F. Su error consintió, a mi juicio, en que en un momento dado se fió más del general Armada que del presidente Suárez. Armada fue la manzana de la discordia. Las presiones recibidas y el bloqueo de Suárez, por la tremenda ofensiva a que fue sometido, hizo que el rey perdiera la confianza en el primer presidente constitucional y que no rechazara de entrada el proyecto, que le envia Armada por escrito, de formar un gobierno de salvación nacional con un independiente al frente (el propio Armada).

P.- ¿Por qué decidió escribir este libro?

R.- El libro está escrito desde el afecto a los dos personajes clave de la historia reciente de España, a los que tuvo ocasión de tratar. Me pareció que, en este caso, el mundo de los sentimientos fue tan importante para la marcha de la política que las ideas, o más. Me pareció apasionante trazar esta "crónica sentimental" de España, con un radical empeño de veracidad

P.- ¿Qué te parecen las declaraciones de Suárez Illana hoy en El Mundo que dice que tu libro es injurioso?

R.- Me han dolido porque están absolutamente distantes del espíritu del libro, escrito, como digo, desde el afecto y con la mayor veracidad, como han reconocido personas cercanas al presidente, algunas de las cuales estuvieron en la presentación. Por ejemplo, el cuñado de Adolfo Suárez, Aurelio Delgado me enví un mensaje en el que dice: ¡Te felicito! Personalmente he disfrutado con la lectura de tu libro; tu prosa, que ya conocía, es espléndida y resalta más el interés del argumento. El último tercio me parece el más interesante, pues aporta datos inéditos y con testimonios DIFICILMENTE REBATIBLES". Sólo el hijo ve mala fe y salvedades. Su padre nunca tuvo vocación de censor. Debería aprender. Comprendo su especial sensibilidad. Lamento que algo le haya opodido molestar. Yo no lo esperaba. No quiero entrar en polémicas inútiles. Dejo, por si sirven, los versos de Antonio Machado: ¿Tu verdad? ¡No! La verdad. La tuya guárdatela. No es verdad que yo no le informara de que estaba escribiendo el libro. Se lo dije por teléfono. Y así todo lo demás. Aseguro otra vez que el libro cuenta la verdad y está escrito con el mayor afecto y la mejor buena fe.

P.- Sabino Fernández Campo acaba de fallecer. ¿Cuál fue su papel en la Transición?

R.- Muy importante. Clave. Sobre todo, la noche del 23-F. Él se ha ido con algunos secretos a la tumba. Algunos, creo que muy valiosos, como si fuera su testamento, aparecen en este libro. Fue una de mis fuentes más valiosas. Aparte del Rey y Suárez -que merecen la admiración y la gratitud de todos los españoles- yo destacaría a cuatro personajes clave en la Transición: El general Gutiérrez Mellado, el cardenal Tarancón, Sabino Fernández Campo y Santiago Carrillo. Sabino Fernández Campo, con el que hablé varias veces las últimas semanas de su vida, estaba decidido con gran interés a participar en la presentación de "Suárez y el Rey"

P.- COMO USTED PUBLICA, ¿ALFONSO ARMADA ENVIÓ AL REY, ANTES DEL 23-F, UNA CARTA CON UN GOBIERNO DE CONCENTRACIÓN PRESIDIDO POR EL GENERAL?

R.- Armada envía a Sabino Fernández Campo -según me cuenta él- un documento, según Armada, escrito por un importante constitucionalista, acompañado de una carta, en la que le pide que lo haga llegar al rey. En este papel se propone un gobierno de salvación nacional con un neutral al frente. La interpretación de Sabino es que el neutral es el propio Armada. Y al principio al rey no le parece mal la solución.

P.- ¿Cómo empezó la amistad entre el Rey y Suárez?

R.- Se conocen en Segovia el año 1969, siendo Suárez gobernador. Antes ya había tenido algún contacto. La amistad cristaliza en los cuatro años siguientes durante la etapa de Suárez como director de RTVE, cuyo primer objetivo fue "cuidar al Príncipe". Llegan a establecer una sólida amistad y a planear juntos el futuro democrático, parece que con papeles por medio, según me contó el propio Suárez

P.- Los que se sentaron en el banquillo de los acusados por el 23-F, ¿fueron los que estaban? ¿estaban los que fueron?

R.- Adolfo Suárez publicó un artículo titulado "Yo disiento", en el que estaba en desacuerdo con la sentencia, porque, según él, no estaban todos los que eran. Calvo-Sotelo le dice a Felipe González, que si pone un compás en Enrique Múgica -el que se vió con Armada en Lérida- ¿cuántos tendrían que haber comparecido ante el juez militar? ¿Dos mil?, se pregunta. Parece claro que estaban los que fueron.

P.- ¿Cual fue la reacción del Rey cuando Suárez le anunció su dimisión? Un saludo.

R.- Según Sabino Fernández Campo, que lo cuenta en el libro, está destrozado, hecho polvo, hundido. Hasta el punto de que Sabino, que estuvo presente y le despidió en la pyuerta de la Zarzuela, le dijo al rey "que parecía liberado", que le llamara. Le dolió haber perdido la confianza del Rey, y además en ese momento, según Sabino, quebró también la vieja amistad, que rebrotó cuando Suárez abandonó la política activa y se vió aquejado de desgracias, incluida su propia enfermedad, que según distintos testimonios, viene de lejos.

P.- Hola Sr. Hernández, siempre se habla de la relación del Rey con los Presidentes del Gobierno. Dicen que con Suárez, Calvo-Sotelo, González y Zapatero la relación ha sido estupenda pero que sin embargo con Aznar tenía ciertas rencillas. ¿Sabe usted algo de esto? Un saludo.

R.- Es muy difícil entrar a analizar los sentimientos del Rey. Pero parece claro que con los dos presidentes que se entendió mejor fueron Adolfo Suárez y Felipe González. Con González tuvo menos roces por razones políticos; pero desde la afectuosidad y la amistad con el mejor se ha llevado ha sido con Adolfo. Y lo está demostrando ahora.

P.- Sobre el 23 F...Es cierto que habia grabaciones de conversaciones entre el monarca y Milans del Bosch?..y que las cintas de las grabaciones se solicitaron en el juicio del 23 F..y el Tribunal denegó su aportación al juicio?

R.- Yo estuve como informador en el juicio de Campamento, pero en este libro no he averiguado ese punto. De todas formas, estoy convencido de que aún hay puntos oscuros, aunque en este libro mío creo que se ofrecen algunas claves convincentes.

P.- ¿Es verdad que, como he leído que cuentas en el libro, que Suárez reparte billetes de 500 euros en la calle y que le contó a un jardinero los secretos del 23-f?

R.- Lo del jardinero no sé de dónde ha salido. Yo no hablo nada del jardinero. Alguien ha leído mal el libro. La anécdota de los billetes había sido publicada anteriormente y la incluyo entre los desvaríos de Adolfo, cuando su enfermedad avanzó hasta perder la cabeza. Me parece que la anécdota tiene escaso interés en el conjunto.


Entrevistado por El Mundo

El 29 de Octubre de 2009

Visualiza las 2 entrevistas de Abel Hernández.      


Abel Hernández
Periodista

Acaba de ganar el XXVI Premio Espasa de Ensayo por Suárez y el Rey, una crónica sobre la relación de dos de los protagonistas de la Transición en España, el ex presidente del Gobierno y Juan Carlos. Abel Hernández charla con los lectores sobre este libro con el que repasa una etapa histórica fundamental. Suárez y El Rey, verdades inéditas Únase al grupo de los encuentros de elmundo.es en Facebook



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